viernes, 10 de diciembre de 2010

Novela Niley 01 - Cautiva en su Cama!!!!


Cartagena, Colombia

Nick Jonas estaba sentado en una mesa de la terraza del Café Esmeralda, bebiéndose una botella de cerveza y preguntándose qué demonios hacía en Cartagena. Años atrás, en una vida que a veces no le parecía la suya, había salido de allí y había jurado no volver jamás.
Incluso había estado antes en ese café, en esa mesa, seguramente incluso en la misma silla, con la espalda apoyada en la pared y los ojos recorriendo el bullicio de la plaza, tratando de detectar algún posible problema antes de que le golpeara en el cogote. Los viejos hábitos nunca desaparecían del todo. Lo mismo que los recuerdos que lo despertaban en la mitad de la noche, pero mejor no pensar en eso.
Hacía calor, pero en Cartagena siempre hacía calor. Nada había Cambiado. Los olores, el tráfico. Incluso la multitud que gritaba en la plaza. Soldados, policías y turistas cargados de suficientes joyas, carteras y teléfonos móviles como para hacer felices a los carteristas.
Un hombre tenía que cuidarse en Cartagena, lo había aprendido la primera vez.
Había creído que lo sabía bien, pero si realmente lo hubiera sabido bien... si hubiera...
Maldición, no quería ir. El pasado estaba muerto. Lo mismo que Selena.
Nick apuró el último sorbo de cerveza. No estaba allí como un civil, ni como miembro de una agencia en la que lo blanco era negro, y lo negro, blanco, y nunca nada era en realidad lo que parecía.
Y a los treinta y un años tenía el mundo en sus manos. Estaba en la flor de la vida, con su metro noventa, los huesos cincelados de su madre medio comanche y los ojos verdes de su padre tejano. Una fina cicatriz encima de uno de los pómulos, un recuerdo de una noche de invierno en Moscú cuando un insurgente checheno había tratado de matarlo.
Las mujeres se volvían locas con aquella cicatriz.
-Te da un aspecto tan peligroso -le había susurrado una rubia hacía unas pocas noches, y había rodado debajo de él. Le mostró, para placer de la chica, lo peligroso que podía ser.
Además era rico. Increíblemente rico, y ni un céntimo de su fortuna provenía de su padre.
Lo que le había hecho rico había sido Jonas, Jonas y Jonas: Especialistas en Situaciones de Riesgo, la empresa que había fundado con sus hermanos. Se llevaban un año y compartían la misma historia.
Una madre que había muerto cuando eran jóvenes. Rebeldía juvenil, unos pocos meses en la universidad seguidos de las Fuerzas Especiales y la Agencia. El peligro y las mujeres hermosas se convirtieron en las drogas preferidas de Nick, aunque las mujeres nunca duraban mucho.
Un guerrero nunca deja que sus emociones lo controlen.
-¿Otra cerveza, señor?
Nick alzó la vista y asintió. La cerveza era lo único que todavía le gustaba de Cartagena.
Cinco años antes, la Agencia le había puesto de compañera a una agente de la DEA y había enviado a ambos allí para infiltrarse en un cártel de la droga. Su tapadera era ser amantes intentando hacer algo de dinero. No lo eran, pero Selena bromeaba diciendo que si alguna vez se decidía por un hombre, Nick estaría el primero en la lista. Y él había dicho, sí, sí, promesas, promesas...
Alguien los delató. Cuatro hombres armados los atraparon en la calle y los llevaron a una choza perdida en la selva. Golpearon a Nick hasta que perdió el conocimiento. Cuando volvió en sí, Selena y él estaban atados a dos sillas.
-Ahora verás cómo hace disfrutar un hombre a una mujer, gringo -le había dicho uno de los secuestradores, provocando una carcajada en los demás.
Selena mostró el coraje de una leona. Nick luchó por librarse de las ligaduras, pero no consiguió impedirlo.
Cuando hubieron terminado, dos de los asesinos sacaron el cuerpo de Selena al exterior. El tercero fue con ellos y sólo uno quedó con él. Sonrió, mostrando una buena colección de dientes marrones, y dijo que iba a prepararse para la diversión que iba a continuación.
Estaba inclinado sobre dos rayas de polvo blanco cuando Nick consiguió librase de las cuerdas que sujetaban sus muñecas.
-Eh, amigo -había dicho con suavidad.
El hombre se dio la vuelta y fue hacia él. En un instante Nick tenía la manos sobre la boca del hombre y un brazo alrededor de su cuello. Un rápido movimiento y estaba muerto.
Mató a dos de los otros con el arma del primero, pero sólo hirió al cuarto. El tipo se perdió en la jungla. Mejor, había pensado Nick con frialdad, un jaguar se daría un festín antes de que terminara el día. Él tenía otras cosas que hacer. Como enterrar a Selena.
Fue difícil, no porque la tierra estuviera dura, sino porque las lágrimas desenfocaban su mirada.
De pie al lado de la tumba, juró vengarla.
Volvió en el coche de sus secuestradores a Cartagena y después fue a Bogotá. En la embajada le expresaron sus condolencias y le dijeron que no buscarían al asesino que había escapado. Cuando Nick exigió respuestas, su jefe lo mandó a Washington.
Coincidió que Kev y Joe estaban allí también. Acompañados de una botella de Johnny Walker, los tres hermanos compartieron su desilusión con la Agencia.
Había nacido Especialistas en Situaciones de Riesgo. Desde Dallas, los Jonas ofrecían a sus clientes soluciones para problemas complicados, soluciones que siempre eran morales pero no exactamente legales.
La Agencia y Colombia se convirtieron en un recuerdo... Hasta ese momento.

3 comentarios:

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..