sábado, 25 de diciembre de 2010

Novela Niley 12 - Cautiva en su cama!!!!



Algo iba mal. Nadie le había dicho la verdad. Te acostumbras a eso cuando te mueves en las cloacas, pero ya no estaba en ese mundo. El coronel le había pedido que encontrara a su prometida. Bastante sencillo, al menos eso le había parecido. Pero la chica insistía en que no era su prometida, y el coronel estaba más preocupado de dónde estaba la chica que de lo que hubiera podido pasarle. Luego estaba Miley. ¿Cómo  se había metido en el tráfico de drogas? ¿Por qué había huido? Si la respuesta hubiera sido la cocaína, la habría encontrado.
Y, finalmente, la pregunta del millón: ¿cómo, después de todo eso, podía pensar en meterse en la Cama con Miley Cyrus?
Nick detuvo el vehículo frente a la puerta del garaje. Quitó las llaves del contacto, buscó la de la puerta y salió del coche.
-Final de trayecto -dijo-. Todo el mundo fuera.
Miley ni siquiera parpadeó. Se quedó quieta con las manos en el regazo y la mirada perdida. ¿Iba a ser cada paso una batalla?
Nick dio la vuelta al todoterreno y abrió la puerta de ella.
-El trato es éste: sales del coche y caminas o te saco de un tirón y de llevo a cuestas. Dado que estoy cansado, tengo hambre y me estoy meando, no voy a ser especialmente delicado, pero bueno, la decisión es tuya.
Casi se echó a reír al ver la mirada que ella le dedicó, pero no era estúpida. Se soltó el cinturón de seguridad y se bajó del coche. Nick le ayudó.
-No querrás hacerte daño, ¿verdad? -dijo con una sonrisa forzada.
-Gracias por tu preocupación.
Sus palabras fueron como cuchillas, pero era lo que esperaba de ella. Tenía que Cambiar eso. Se dedicaría a idear cómo hacerlo, pensó, y se acercó más a ella y la besó.
No era la clase de beso que un hombre le da a una mujer que le derrite el corazón, era de la clase que un hombre da a una mujer que quiere dominar. Fue un beso salvaje.
Miley reaccionó, como él preveía, con miedo. Se retorció entre sus brazos, lo golpeó con los puños, pero sólo consiguió que la lucha hiciera que sus pechos y caderas se apretaran aún más contra su cuerpo. De algún modo, Miley se las arregló para liberar su boca el tiempo suficiente para respirar y llamarle algo que raramente había oído en labios de una mujer.
El insulto estaba aún en los labios cuando volvió a fundir su boca con la de ella. Cuando terminó el beso, sólo pudo agarrar su rostro con las dos manos, levantarla hacia él, mirarla a los ojos y buscar en ellos lo que quería, su desesperación y rendición. Pero lo que vio en ellos fueron las lágrimas de una mujer asustada. Bien, pensó salvajemente. Así la quería. Asustada. Sin esperanza. Lista para decirle todo lo que quería saber...
Y entonces, dejó de pensar y volvió a besarla. Suavemente, con dulzura...
En un instante, todo Cambió. Miley empezó a temblar, pero de un modo que él entendía. Se agarró a los hombros y se levantó hacia él abriendo los labios ante la ligera presión de los de él. Hizo aquel sonido que casi logró que se le doblaran las rodillas la otra vez, y le dejó entrar en el suave terciopelo de su boca.
Estaba perdido. Perdido en el calor, en su dulzura. En la sensación de que estaban solos en el planeta, de que no importaba nada más.
Nick separó la boca de la de ella. ¿Qué estaba haciendo?
La agarró de los hombros. La apartó de él. Respiraban como si hubieran corrido un kilómetro.
-Sigue ofreciendo, nena -dijo con voz grave-, y antes o después, acabaré aceptando -se quedó pálida, y la agarró de la barbilla hasta que lo miró a los ojos-. Estás jugando con fuego, pequeña. Si te quemas, no me eches la culpa.


Miley siguió a su secuestrador al interior de la casa tan obediente como un perro atado. No tenía otra opción. Evidentemente no era tan buena seduciendo a un hombre como ella creía. Un beso y él se había dado cuenta de lo que pretendía... Porque... porque la verdad era que había pasado de resistirse a él a desearlo en un instante. Su reacción no era la planeada. Simplemente había sucedido. Su boca había resultado ser tan suave, su sabor tan delicioso. Limpio y masculino y... y, de acuerdo, si era sincera, incluso cuando la había besado a la fuerza, incluso cuando se resistía... Incluso en esos momentos, lo deseaba. Sentía su cuerpo ardiendo con una mezcla de necesidad y calor en el vientre y en los pechos que nunca había experimentado antes. Había deseado que la tomara en brazos, la metiera en la casa, la apoyara contra una pared y la poseyera hasta hacerla sollozar su nombre...
-¿... café?
Parpadeó confusa. Sólo se había enterado del final de lo que le había preguntado. ¿Tenía que contestar? Se humedeció los labios, y dijo:
-No te... no te he oído.
-He dicho que hay una cocina al final del pasillo. ¿Sabes preparar café o tu utilidad empieza y termina en la Cama?
Era la segunda vez en pocas horas que quería saltar sobre él y arañarle la cara, golpearlo con el puño, pero sabía que eso no contribuiría a mejorar las cosas. Era demasiado grande y fuerte.
Además, estaba agradecida por lo que acababa de decir. Era la prueba de que sus fantasías sexuales con semejante hijo de perra eran una locura completa.
-Me tomaría una taza de café. Dime dónde está la cocina y prepararé algo. Además, puede que tengas suerte y quede algo para ti.
Nick torció el gesto..
-Al final de ese pasillo. A la derecha. El café está en la nevera, el azúcar en el armario al lado de un par de botes de leche.
-Muy bien. Ah, sólo una cosa más -dijo con una dulce sonrisa-. ¿Dónde guardas el raticida? No me gustaría hacerte esperar mientras lo busco.
-Sigue así -dijo con suavidad-, a ver cuánto puedes tensar la cuerda antes de que se rompa.
-Estoy segura de que seré capaz de darme cuenta antes de que ocurra. El humo saliendo de tus circuitos será la prueba.
Parecía un buen Camino, y decidió seguir por él, un estremecimiento en un punto entre los hombros le hizo pensar que Nick iría tras ella, pero no lo hizo. Incluso creyó que le oía reírse, pero tenía que ser un error.
Encontró la cocina con facilidad. Una sala enorme y brillante llena de acero inoxidable y toda clase de aparatos. El café estaba donde había dicho, lo mismo que el azúcar y la leche.
¿De quién sería esa casa?, se preguntó mientras contemplaba cómo goteaba el café del filtro. Se acercó a una puerta de cristal que daba a una gran terraza rodeada de arbustos llenos de flores.
Un lugar tan hermoso no podía pertenecer a un hombre que era un asesino. Porque eso era Nick Jonas. La había llevado allí para que estuvieran solos. Así podría hacerle cualquier cosa que se le ocurriera para sacarle la verdad. Miley se estremeció.
¿Qué estaba haciendo preparando café? La había dejado sola. Todo lo que se interponía entre ella y la libertad era una puerta de cristales...
-Ni lo pienses.
Se dio la vuelta. Estaba justo detrás de ella. ¿Cómo podía ser tan silencioso un hombre de su tamaño?
-Las puertas y ventanas están controladas por un circuito de seguridad. Toca una y se cerrarán todas, además saltarán tantas alarmas que no tendrás ni la más remota posibilidad de escapar -dibujó una sonrisa rápida y cortante-. En otras palabras, estás atrapada.
Atrapada. La palabra era amenazadora, pero no pensaba dejarle saber el miedo que sentía. Se alejó de él y fue a por la cafetera.
-Estoy impresionada -dijo como si realmente todo aquello no le afectara-. Un sistema de seguridad puntero, todo este terreno... ¿De quién es esto?
-Mío.
La sorpresa debió de notársele en la cara.
-¿Quieres ver la escritura? Es mío, nena.
-No me llame así. ¿Por qué estamos aquí?
-Te lo he dicho. Por la paz y...
-¡Maldita sea! -dijo Miley-. ¡Deja de jugar conmigo! Sea lo que sea lo que me vayas a hacer, hazlo de una vez.
La máscara que se había puesto, acababa de caérsele. Nick pudo escuchar el miedo en su voz y verlo en sus ojos. Pensaba que iba a hacerle daño aunque estuviera limpia.
Durante un minuto de locura, estuvo a punto de acercarse a ella abrazarla y decirle que no importaba lo que hubiera hecho, que no iba a hacerle daño. Que no dejaría que nadie le hiciera daño... Pero la locura se pasó. Estaba traficando con droga. Era la mujer de otro.

5 comentarios:

  1. oye, miraa: en serio sorry x no haber comentado en muxo tiempo pero es qe he estado mazo ocupada y ya ni siqiera puedo escribir cap. muy seguido. bueno, el punto es que los caps., este y los demás, me encantaron, eres una gran escritora. =) you're awesome girl. espero qe la hayas pasado muy bien en Navidad y qe este 2011 nos traiga muxa felicidad y a Niley devuelta!! :DD eso es uno de mis más grandes deseos. A Niley devuelta. =)

    bueno, creo qe eso es todo. =) eres increíble. =) bye. tQ ♥

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  2. PS: amo el nuevo diseño y la nueva imagen. =) tQ ♥

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  3. ola, soy nueva aca pero ya
    estoy gusando muchooo
    xoxoxo =)

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  4. siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    amo la nove♥

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..