lunes, 17 de enero de 2011

Novela Niley 17 - Cautiva en su cama!!!!


Se despertó cuando la luna se ocultaba. La habitación estaba casi a oscuras, y a través del balcón abierto entraban los sonidos del bosque. Nick estaba boca abajo. Dormía con un brazo alrededor de la cintura y una pierna encima de ella. Respiraba tranquilo.
Miley cerró los ojos. El recuerdo de lo que había pasado en esa Cama. De cómo se había entregado a él una y otra vez.
«Oh», pensó, «¿qué me ha sucedido?». Lo salvaje de su propia pasión la asustaba. Nunca había sido así. Nunca. Pensó en sus dos amantes anteriores. Dos hombres muy normales, uno estudiante de magisterio, el otro un abogado con despacho propio y una vida de nueve a cinco. Sabía todo lo que se podía saber de los dos. Dónde vivían, qué leían, qué música escuchaban. Sabía tanto de ellos, que cuando se acostaron, nada, ni siquiera el sexo, había parecido nuevo.
Lo que había hecho con Nick, el sexo... Se le cortó la respiración. La verdad era que nunca había tenido un orgasmo hasta esa noche. Todo lo que había hecho con Nick era nuevo y excitante y peligroso, lo mismo que él. Era un precioso animal, salvaje e imposible de domesticar. No se lo podía imaginar en cautividad, atrapado detrás de una mesa en un mundo de nueve a cinco. Había sido soldado la mayor parte de su vida, había dicho, pero no se lo podía imaginar en esa función, con un uniforme ceñido, desfilando, recibiendo órdenes y saludando.
Nick Jonas era un hombre que había raptado a una mujer. La había desnudado. Obligado a hacer su voluntad. Excepto... excepto que no la había obligado a sentir lo que sentía cuando la tocaba. Tampoco la había forzado a hacer nada en la Cama. Ella había sido una participante deseosa, Cambiando caricia por caricia y beso por beso. Le hacía ruborizarse pensar en las cosas que había hecho, la forma en que le había rogado que entrara en ella y la llevara a hacer un viaje que nunca había hecho antes.
Sintió un nudo de temor en le estómago. Se había acostado con un extraño. Hecho cosas que le gustaría poder olvidar. Y lo único que sabía de él era que lo habían enviado para que la llevara a una muerte cierta a manos de su jefe... 0 que hiciera el trabajo él mismo.
El frío que sentía en el vientre, se convirtió en hielo. El seguía durmiendo. Parecía tan pacífico... y hermoso. Su rostro, su cuerpo. Era un ángel negro, y sus caricias podían ser tiernas, su boca suave. Una caricia final, pensó con el corazón latiendo a toda velocidad, un último roce de sus labios... ¡No! Tenía que recuperar la cordura. ¿Quería volver a ponerlo en marcha otra vez?
Aguantando la respiración, Miley consiguió librarse del brazo y salir de debajo de la pierna. Se sentó y se echó el ligero edredón que Nick había apartado.
Con cuidado, en silencio, se deslizó fuera de la Cama. ¿Dónde estaba su ropa? En el cuarto de baño. El calor volvió a subírsele a la cara al recordar cómo la había desnudado Nick. Cómo la había obligado a permanecer desnuda delante de él. Lo terrible que había sido... ¡Oh, qué excitante había sido! La forma en que la había desnudado. Mojado. Quitado el sujetador y las bragas y después hecho el amor. Nunca hubiera creído que el sexo fuera algo tan potente.
¿Era por eso que huía? ¿Para salvar su vida... o su alma? ¿Para escapar de un hombre que podría hacerle daño o de lo que le había enseñado sobre sí misma? Sobre la sensualidad y lo que era que te acaricien hasta hacerte ronronear.
Un año antes, llevaba una vida normal. Levantarse, vestirse, ir a su trabajo como secretaria en una deprimente oficina del gobierno que estaba relacionada con Inteligencia pero en realidad se dedicaba a elaborar estadísticas. Pero «normal» y «deprimente» estaban bien para ella. _Su infancia tampoco lo había sido. Su padre había sido un ludópata y su madre siempre estaba enferma... Cerró los ojos. La verdad era que su madre era alcohólica. Al ir creciendo se había acostumbrado a no saber nunca qué pasaría al día siguiente. Había deseado una vida tranquila y predecible, y la había logrado.
Y entonces, una mañana, su jefe le dijo que la requerían en la planta dieciséis. A Miley le extrañó, pero hizo lo que le decían y entró en un mundo que ni siquiera sabía que existía. Era un mundo llamado la Agencia. Una mujer vestida de seda negra le dio la bienvenida y la llevó por un largo corredor hasta una enorme oficina donde le presentó a un hombre al que llamaba «el director». El director charló con ella durante cinco minutos y después su expresión se volvió grave.
-Señorita Cyrus -había dicho-, usted trabajó para el coronel Liam Hamilton el año que estuvo aquí, en Washington.
-Sí -había dicho ella-, así es.
-Según nuestros informes, el coronel estaba satisfecho con usted.
-¿Con mi trabajo? -había dicho, porque la verdad era que Hamilton no había estado feliz con otras cosas, como la forma en que ella había evitado quedarse hasta tarde por la noche debido al modo como la miraba-. Sí -había respondido-, creo que sí.
-Señorita Cyrus -había dicho el director, inclinándose hacia delante-. Le voy a ofrecer una oportunidad de servir a su país.
Miley sintió un escalofrío. Su país no le había servido a ella. Había descubierto que era desechable. El hombre con el que se había acostado era la última prueba. Ya se había acostado con él. Hecho el amor con él... Sexo. No amor. Sexo. No sabía por qué la distinción era importante, pero lo era.
Su pequeña maleta estaba en la silla, pero no iba a arriesgarse a despertar a Nick revolviendo dentro de ella. Por lo que sabía, tenía el sueño ligero.
El armario ocupaba una pared completa. Aguantó la respiración mientras abría una de las puertas, pero ni se movió. La ropa estaba pulcramente doblada en estantes. Eligió una Camiseta y unos pantalones. Tendría que salir sin zapatos.
A penas sin respirar, llevando la maleta y el bolso, fue de puntillas hasta la puerta. Recorrió el interminable pasillo. La puerta principal estaba justo delante. ¿Estaría la alarma instalada para saltar incluso si salía de la casa? Tuvo la esperanza de que no. De otro modo, tendría que conseguir llegar al coche antes de que Nick la alcanzara.
Había dejado las llaves en una mesita cerca de la puerta. El suelo estaba frío.
Nada de llaves. Era imposible. Recorrió toda la mesa de nuevo. Nada. ¿Cómo podía ser? Estaba segura de haber visto cómo las dejaba...
Un centenar de lágrimas de cristal de la lámpara del vestíbulo se llenaron de vida. Miley gritó y se cubrió los ojos con las manos para protegerse de la luz... Y vio a Nick a un par de metros de ella con sólo unos vaqueros desabrochados, apoyado en la pared con una mirada que le recordó a Miley lo peligroso que realmente era.
-¿Es esto lo que buscas, nena? -dijo con frialdad.

6 comentarios:

  1. ooooooooo SÍGUELAA!! PERO RÁPIDO!! :DD

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  2. aaaahhhhh!
    meee
    eeencaaantooo
    te quedooo
    super geneallll
    el caapii

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  3. lindizima historia
    sigue asi jeje =)
    niley ★♥

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  4. amo niley ★♥
    es la mejor pareja del mundo ★♥

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  5. MORI CON EL FINAL!!!!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..