domingo, 30 de enero de 2011

Novela Niley 24 - Cautiva en su cama!!!!


Una tienda atrajo la atención de Miley. Nick vio cómo miraba un vestido color melocotón en el escaparate.
-Entremos para ver las cosas más de cerca -dijo él.
Miley negó con la cabeza. No era una tienda para turistas, sería todo muy caro.
-No -dijo ella-, es precioso pero...
Nick la agarró de la mano y la arrastró hasta la tienda. Una sonriente mujer estaba en pie delante de ellos.
-Buenos días.
-Buenos días, señora. Queremos comprar un vestido, el del escaparate -dijo él.
-¡No! -Miley dedicó a la señora una breve sonrisa, después se volvió a Nick-. No quiero comprar el vestido -susurró-. Es demasiado caro.
-Quiero comprarlo -dijo él con suavidad.
-No puedo dejarte.
-Ajá -dijo-. ¡Discriminación! -su expresión era sería, pero había risa en sus ojos-. Un helado sí, pero no un vestido.
-Nick -Miley trató de no sonreír-. Eso es una estupidez.
-Primero discrimina y después me insulta -se volvió hacia la dependienta-. ¿Qué se supone que tiene que hacer un hombre con una mujer como ésta, señora? A menos... -miró a Miley-. A menos que no te guste el vestido.
-Claro que me gusta. Es precioso, pero...
-Crees que no es de tu talla. En realidad parece un poco pequeño.
-No es demasiado pequeño.
-¿Seguro?
-Sinceramente, Nick...
-Sinceramente, Miley -dijo cortés-. Voy a comprar el vestido -la agarró de la cintura, la señora sonrió-. Quiero verte con él... y después quiero quitártelo. Desabrochar todos esos diminutos botones...
Los ojos de Nick se oscurecieron del mismo modo que cuando hacían el amor. La besó, y después sus miradas se encontraron. Mía, pensó, mía para siempre. Estaba profunda, apasionadamente enamorado.


Miley se Cambió en el probador. El vestido era bonito. Nunca había tenido nada así. Su vista se dirigía a los pequeños botones que lo recorrían de arriba abajo y se imaginaba a Nick desabrochándolos uno a uno.
Llamaron a la puerta. Unas manos masculinas entraron lo justo para mostrar unas sandalias, un bolso dorado y una mantilla negra demasiado fina como para ser real. La emoción que llenó a Miley era igual: demasiado, frágil para ser real. Inclinó la cabeza hacia la puerta, y dijo:
-Nick, de verdad, no puedo...
-Vamos a cenar en un restaurante que la señora asegura precisa de toda esta elegancia -se podía sentir la sonrisa en su voz-. ¿Cómo vamos a decepcionarla?


La señora tenía razón. El restaurante era perfecto. Era pequeño y con velas. Un grupo de músicos tocaban suavemente. Su mesa, en un rincón, ofrecía una vista como la de un cóndor. Además, la única visión que Nick quería era la de Miley. Había acertado con el vestido. Parecía hecho para ella. Su piel, sus ojos, su pelo cayendo sobre los hombros, parecía todo hecho de oro. Pidió para los dos carne, ensalada y una botella de vino chileno. Miley decía que todo estaba maravilloso, y él la creía, pero no podía saborear nada. Ella llenaba sus sentidos. La amaba. ¿Y qué demonios iba a hacer? ¿Puede un hombre decir a una mujer que la quiere cuando guarda un secreto que no quiere compartir con él? Porque la verdad era que las tripas le decían que lo que Miley había dicho de dejar a Hamilton era mentira. ¿Por qué no le dejaba conocer la verdad? Lo mataba que no confiara lo bastante en él... ¿pero quién era él para juzgarla? También él tenía sus secretos. Le había contado que había sido soldado. De acuerdo, lo había sido, pero había mucho más. Había sido espía. Había sido agente de una agencia del gobierno sin rostro y, aunque hubiera sido por su país, había hecho cosas... ¿Cómo se sentiría ella si supiera que tenía un pasado que aún lo perseguía? ¿Si sabía que había sido incapaz de salvar a Selena o de vengar su muerte? Demasiadas preguntas. Muy pocas respuestas. Pero sólo una importaba: ¿cuando le dijera a Miley que la amaba, le diría ella que también lo amaba? Se inclinó sobre la mesa en busca de su mano. Se lo diría en ese momento.
-¿Miley?
-¿Sí?
Sus miradas se encontraron. Nunca la había visto tan feliz. Se enorgullecía de su coraje, pero en ese momento tenía la boca seca.
-Miley -dijo, y echó para atrás la silla-. Nena, ¿bailas conmigo?
La tomó entre sus brazos. Cerró los ojos y la abrazó más fuerte. Acarició su pelo con los labios.


-¿Feliz? -preguntó son suavidad.
Miley asintió con la cabeza. Tenía miedo de hablar y de que se le escaparan las lágrimas. ¿Cómo podía haberse convertido su horrible huida de Cartagena en semejante felicidad? Había preguntas que no tenían respuesta, pero ¿qué más daba? Todo lo que importaba era aquello. Estar entre lo brazos de Nick. Saber que lo amaba. Saber que confiaba en él. Porque era así. No importaba lo que había creído al principio que era, confiaba en el. Era el momento de decirle la verdad. Contarle todo de principio a fin: que trabajaba para algo sin rostro llamado la Agencia y para la que no volvería a trabajar nunca; que había sido enviada a Cartagena como asistente personal de Hamilton para descubrir que estaba trabajando para el cártel de Rosario; que Liam se había ido volviendo suspicaz; que la había acusado de espiarlo, que ella lo había negado y él había decidido recurrir a lo que llamaba «su seguro»: hacer que pareciera que ella había tratado de introducir coca en Estados Unidos.
-Haz cualquier tontería, y te entregaré a las autoridades locales -había dicho con una sonrisa cínica-. Imagínate lo que debe de ser pasar unos años en una prisión colombiana.
Y había dejado igual de claro que parte del precio que tenía que pagar por permanecer fuera de la cárcel, era calentarle la Cama. Ahí había sido cuando había decidido escapar. Había encontrado la lista de los contactos de Liam con el cártel y las cantidades que le habían pagado ocultas en su ordenador. Descargó los datos en un minidisco y huyó. Si hubiera conseguido llegar a Bogotá, a la embajada... Pero Nick la interceptó. Y aunque lo había enviado Liam, había llegado a confiar en él.
-Nick -dijo sin aliento. Las parejas a su alrededor seguían bailando, pero Miley se detuvo-. Tengo que hablar contigo.
Vio inmediatamente que él había entendido. Que no se trataba de comentar la calidad del vino o de la comida. Quería hablar de lo que los había unido... y al mismo tiempo los mantenía separados. Volvieron a su mesa, se echó la mantilla por encima de los hombros y recogió el bolso mientras él dejaba un puñado de billetes en la mesa. Salieron a la oscuridad de la noche.


Fueron en silencio en el coche. Cuando llegaron a la casa, Nick se bajó del Escalarle y ayudó a salir a Miley. La luna colgaba encima del bosque, convertía en marfil el Camino entre los árboles, el que llevaba al claro con la cascada y el estanque de zafiro. Al lugar que sólo les pertenecía a ellos. Todo estaba en silencio. Expectante. Incluso las criaturas que cazaban en esas horas de oscuridad estaban quietos. Cuando llegaron al claro, Nick se volvió hacia ella.
-Miley -dijo con suavidad.
No, pensó ella, todavía no, y le cubrió la boca con la mano.
-Has dicho que querías verme con este vestido -susurró-. Ya es hora de que me veas sin él.
La llamó por su nombre, la trajo hacia él y la besó, suavemente al principio, después cada vez con más urgencia. Ella lo besó del mismo modo, como si ambos temieran que la noche se les escapara. Despacio, uno a uno, desabrochó los botones del vestido. Cuando cayó a sus pies, Nick sintió que se le detenía el corazón. Miley sonrió.
-Era un secreto -murmuró-, entre la señora y yo.
El sujetador era de encaje transparente del mismo color que el vestido. Lo mismo que el tanga. Con aquella luz, parecía un regalo de los dioses. Nick la besó en la boca. A lo largo del cuello. En el nacimiento de los pechos mientras desabrochaba el sujetador. Después en los pezones, con los dientes y la lengua. Miley le quitó la chaqueta gris de los hombros. Desabrochó los botones de la Camisa. Era precioso, todo músculos y piel bronceada. Lo besó en los labios, los hombros, el pecho. Acarició los bíceps y el tenso vientre. Él la agarró de las muñecas.
-Miley -dijo con fuerza-. Lo eres todo para mí. Quiero que lo sepas. No importa lo que pase. Se puso de puntillas y lo besó. Después deslizó la mano por debajo de la cintura y agarró su sexo duro y caliente. El tiempo de hablar se había agotado. Nick se quitó el resto de la ropa, y deslizó el tanga de seda de ella por las piernas. Después la tumbó en la hierba y la penetró.
-Nick -susurró, levantándose para él. Moviéndose con él. Uniéndose a él en cada empujón hasta que volvió a gritar, hasta que la cara de él se contorsionó y su cabeza se cayó hacia atrás y llegó a un caliente e interminable clímax que llenó sus entrañas. Que llenó su corazón.


Un largo tiempo después, entre los brazos de Nick, Miley suspiró.
-Tenías razón -dijo con suavidad-. Me siento segura aquí. Me gustaría no irme nunca.
Era la primera vez que uno de los dos admitías que aquellos días se los habían robado al tiempo.
-Este claro nos pertenece, nena. Donde quiera que estés, pase lo que pase, cierra los ojos y volverás aquí.
¿Sería verdad? Miley tenía la sensación de que no volvería a ver ese claro del bosque. Sintió un escalofrío a pesar de que la noche era cálida y Nick la tenía entre sus brazos.
-¿Qué pasa, nena?
-Nada -dijo rápidamente-. Sólo que... he sentido frío, eso es todo.
-Vamos, encenderemos fuego en la chimenea, tenemos brandy...
-Y hablaremos.
-Sí.
-Porque... porque tengo que contarte la verdad, Nick, la verdad sobre Liam y yo.
-En cuanto lleguemos a casa.
Se vistieron. Nick le pasó el brazo por los hombros y Kevinaron juntos a la luz de la luna.
Tenía que decirle la verdad, había dicho, sobre Hamilton y ella.
¿Por qué sonaba aquello tan inquietante?

MILEY tropezó al subir los escalones de la terraza. Nick la sujetó.
-¿Estás bien?
-Sí, se me ha enganchado el tacón, eso es todo -sonrió-. Creo que no estoy acostumbrada a los tacones altos.
Ella rió, y pensó: «Aquí estás por última vez, riendo por una tontería al lado del hombre que amas»
-Voy a quitarme los tacones, ¿vas encendiendo el fuego?
-¿Estás segura?
-Afirmativo -le acarició en la cara y sintió la aspereza de la barba después de todo el día. Recordó cómo le gustaba esa sensación en los pechos-. Nick..
-¿Sí?
«Te amo», pero de pronto le dio miedo pronunciar esas palabras.
-¿Qué pasa cariño? -requirió él.
-Nada -dijo deprisa-. Enciende el fuego y sirve un poco de brandy. Iré en un minuto.
La besó. Después abrió las puertas y entró en la casa. Sabía lo que estaría haciendo en ese momento: introduciría el código que desactivaba la alarma, se quitaría la chaqueta y se dirigiría hacia la chimenea...


-Hola, Miley.
Una mano le cubrió la boca, ahogando el grito en su garganta. « Liam. Era Liam. Estaba aquí, aquí», pensó.



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                        NILEY FOREVER
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ey chicas!!! como estan...
ahhhh
esta semana a sido super... jeje demi salio de rehabilitacion...
los capis de las noves que leo han estado geniales...
nick, joe and kevin estan cada vez mas buenos (baba) jijiji....
feliz feliz feliz.....
ahhhh chicas las quiero gracias por los comentarios...
son las mejores...
capi dedicado a aracelly....
:-)
espero que esta semana les vaya super...
hoy es el cumple de mi mejor amigo...
de edersito.... ahwww lo amo el es una personita super especial.. le deseo lo mejor del mundo...
bueno chicas jejeje 
iop aqui contandole mis cosas jejeje
toy loquita ahh....
jeje
las quiero cuidense...
iap me voy a dormir... jejeje
mi madre me va a masacrar si no apago mi compu y me duermo... es que mañana teng trabaj y clases jeje....
besos para todas 
cuidense y recen pa que haya niley otra vez...
chaup!!!!!!!!!!!!



5 comentarios:

  1. me encanta cada vez mas tu historia!
    I LOVEED
    NO TARDEEES
    Ahhh, mis felicitaciones a tu amigo!
    xoxoxooxoxo =)

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  2. me encaantooo,me encaantooo
    teee queedooo
    supeeer megaaa
    geneal el capiiiii
    y felicidades a tu amighooop
    espero que este bien el y tuuu
    <3>♥♥♥♥<cuidateee

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  3. AAAAAAAAA LIAM HIJO DE TU MADREEE!! -.- hahaha lo amee :D síguelaa pronto! :D

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  4. wow me encanto lei todos los capitulos de tu nove y me tarde como 45 minutos^^ lo lei muy rapido por que queria saber que seguia!!! siguela pronto.
    Bye.

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  5. siguelaaaaaaaaaaaaaa!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..