sábado, 5 de febrero de 2011

Novela Niley 26 - Cautiva en su cama!!!!


El sonido del motor del coche se fue apagando, y el silencio volvió al bosque. Nick se quedó de pie en la terraza, inmóvil, mirando a la oscuridad de la noche maldiciéndose a sí mismo. Y a Hamilton. Y al gobierno... Y a Miley. ¿Cómo podía haber sido tan imbécil? Sabía lo fácil que era juzgar mal las circunstancias cuando se encontraba sometido a una situación de estrés, lo fácil que era apartarse de la verdad. Había un sin fin de trucos en las operaciones encubiertas. Mentiras, fabricación de pruebas, ocultaciones. Agentes dobles, hombres que, mirándote a los ojos, te juraban que decían la verdad. Mujeres entrenadas en el arte del engaño, de la seducción. Apretó los puños. ¿Cómo podía haber sido un objetivo tan fácil? Había ido tras Miley sabiendo exactamente lo que era, pero de alguna forma había perdido la cabeza. Era inocente, había dicho ella. Y lo había creído. No le había costado mucho convencerlo. Unos besos apasionados, algunas noches en su Cama, pensó fríamente, y se había convencido él solo. Si había algún consuelo en todo aquello, era que al menos esa noche no había hecho el idiota del todo. Si hubiera llegado a decirle que la amaba. Se imaginaba de pie en la terraza, con ella entre los brazos, diciéndole: «Miley, te amo».
No lo hubiera hecho nunca. Se había dado cuenta de que nunca la había querido y no la querría nunca. Que la amaba era otra más de las mentiras que se había dicho a sí mismo. A lo mejor tenía que ver con la forma en que se habían conocido. Él como cazador, ella como la presa. Había algo excitante en aquello, ¿verdad? 0 a lo mejor había sido el modo en que había temblado entre sus brazos. Cómo levantaba su rostro hacia él cuando la besaba...
Se agarró a la barandilla de la terraza. ¿Qué importaba todo aquello? Se había terminado. Giró sobre los talones y entró en la casa, agarró las dos copas de brandy y se acercó al bufete. Lo que había sentido por Miley había sido lujuria. Lujuria...
¡Maldición! Su rostro se crispó. Arrojó las copas contra la chimenea. Después agarró la botella y le dio un largo trago. Pensó en todo lo que le hubiera gustado decirle antes de irse. Que acostarse con ella no había significado nada para él. Que se había acostado con al menos una docena de mujeres que eran mucho mejor en la Cama de lo que ella sería nunca. Que abrazarla durante toda la noche había sido parte del juego.
Tomó otro trago. Todo había sido un juego. Para los dos. Y había estado bien. Incluso después de un tiempo, sería una buena historia que contar.
Otro trago de brandy. Y luego otro y otro hasta que la botella estuvo medio vacía. Después apagó el fuego. Agarró la chaqueta, se aseguró de que llevaba las llaves, la cartera, el pasaporte.
-Hora de irse a casa -dijo en medio del silencio de la noche.
Hora de volver a su vida. A Dallas.

ERA increíble la cantidad de cosas que el dinero podía comprar. Nick era rico. Nunca había pensado en sí mismo de ese modo. Había crecido siendo rico, pero el dinero era de su padre. No había querido nunca nada de él. Su empresa le había hecho rico por sí mismo. Había comprado un dúplex en Turtle Creek y un Ferrari. Vivía bien, viajaba bien. Compraba cosas que le gustaban, regalaba cosas caras a las chicas con las que salía. Por primera vez en su vida sabía lo que podía hacer el dinero. Salió en coche del valle hacia un pequeño aeropuerto privado, recorriendo la estrecha carretera a una velocidad que hubiera sido de locura incluso aunque no hubiera bebido, pero le daba igual. La verdad era que no le importaba qué pudiera pasar. Se sentía igual que cuando acababa de dejar la Agencia. Nada le importaba lo más mínimo. Y sabía que eso era peligroso. Había sobrevivido a esos momentos difíciles entonces y volvería a sobrevivir. Era cerca de medianoche cuando llegó al aeropuerto. No había nadie, sólo un número de teléfono en la puerta. Para emergencias, ponía. Maldita sea, aquello lo era, así que sacó su teléfono. Un par de señales y estaba hablando con una voz soñolienta que tenía un Learjet 60. El señor sí podía volar a los Estados Unidos, pero no en ese momento. Era imposible. No se podía volar desde Cachalú por la noche. Las montañas... era demasiado peligroso. Por la mañana y por los honorarios establecidos...
-¿Cuánto eran los honorarios establecidos? -preguntó Nick.
El piloto dudó.
-Quince mil dólares -dijo. Nick ni parpadeó.
-Lléveme ahora -dijo-, y lo doblo.
Una hora después estaban en el aire. Cinco horas después no estaba en casa, estaba en Houston.

holap chicas...
les cuento que estoy demasiado feliz.... esperando la hora que llegue miley a mi pais....
jejeje ese va a ser uno de los mejores dias de mi vida..
:-)
el capi va dedicado a michelly... me encanta su blog http://nileybeautifullove.blogspot.com/ 

espero que se cuiden muchos saludos a todos mis seguidores y a las personas que visitan mi blog...
por fis comenten que les parece la nove....
besitos y abrazos... 
chicas las quiero
xoxo <3 <3 :-)



3 comentarios:

  1. awn qe lindo! :D mentira TE ODIO X HABER HECHO ESO!!! D': OK NO hahahahaha no te odio! lo qe me da algo de rabia es qe el maldito de Liam... ¬¬ & Nick que se fue... ¬¬ bueeno, confío en qe todo se solucionará! :D publica pronto! :D

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  2. Me encanto!! el capitulo!!xD..espero que todo se solucione pronto... no puedo esperar para el proximo.
    Besos!!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..