miércoles, 9 de febrero de 2011

Novela Niley 28 - Cautiva en su cama!!!


Nick saltó dentro del taxi. Era un coche pequeño. Nadie en su sano juicio hubiera dicho que tres personas del tamaño de los Jonas podrían caber en el asiento de atrás, pero cupieron.
El Learjet que Nick había contratado para su viaje, estaba todavía en el aeropuerto. El piloto estaba a punto de emprender el regreso a Colombia.
-Ningún problema -dijo cuando Nick irrumpió en la terminal de vuelos privados y le pidió que le llevara de nuevo.
Los tres hermanos subieron al aparato, Nick sacó su móvil y marcó un número que no había olvidado. Contestó la misma voz sin expresión de tiempos pasados. Nick pronunció la contraseña. Segundos después, estaba hablando con el hombre conocido como el director y que dirigía las operaciones encubiertas de la Agencia desde siempre. Cuando terminó la conversación, la expresión de Nick era de seriedad.
-Hijo de perra -dijo sin entonación-. Debería haberlo imaginado. No ha Cambiado nada. El negro siempre es blanco y el blanco negro en la Agencia.
-¿Miley no traficaba con droga? -preguntó Joe.
-Era una secretaria del Departamento de Defensa. Una secretaria, pero no les importó. Les llegaron rumores de que Hamilton podía estar metido en algo sucio, revisaron los archivos y vieron que ella había trabajado para él, la llamaron, le metieron el típico rollo de los deberes patrióticos y la enviaron a Cartagena como asistente personal de Hamilton.
-Y consiguió las pruebas que buscaban.
-Sí. Hamilton es un topo, él es el traficante. Miley consiguió la lista de sus contactos. Por eso huyó y por eso Hamilton tenía tanto interés en que volviera.
-Nos va a llevar cinco o seis horas llegar a Cartagena -dijo Kev.
-Una eternidad -dijo Nick con voz grave-. Se lo he dicho al director. Le he dicho lo que podía estar pasando, y me ha dicho que es suficiente para asaltar la casa de Hamilton.
-¿Y?
-Lo hará... pero no antes de veinticuatro horas. Dice que eso es lo que tardará en coordinar la operación con la DEA y la policía colombiana.
-Es demasiado tiempo.
-Claro que lo es -Nick miró a sus hermanos-. No soy la Agencia, ni la DEA, ni la maldita policía colombiana. Voy a hacer un par de llamadas para conseguir algo de equipo.
Nadie preguntó por la clase de equipo. Lo sabían. Armas, alicates, aparatos electrónicos, cualquier cosa que les permitiera entrar en casa de Hamilton y sacar a Miley de allí.
-Quiero poder atacar a Hamilton en cuanto aterricemos -Nick hizo una pausa-, pero quiero que vosotros volváis a casa. Que estéis conmigo es estupendo, pero...
-Pero -dijo Joe a Kev- no quiere dejarnos disfrutar de lo bueno.
-Sí -dijo Kev-, bueno, ¿qué se puede esperar? Siempre ha sido así, desde pequeño. Nunca compartía los juguetes.
-Como su triciclo.
-0 el tren de juguete.
-Ni la construcción. Chico, nunca nos dejaba jugar con ella.
Joe y Kev miraron a Nick. Él los miró también.
-Chicos -dijo con voz áspera y grave-, vosotros sois... sois...
-Los mejores -dijo Kev burlón.
Los tres sonrieron, pero las sonrisas desaparecieron rápidamente y su lugar lo ocuparon masculinas miradas de determinación. Nick les dibujó un esquema de la casa de Hamilton y después estuvo muy ocupado con el teléfono. Kev y Joe se centraron en desarrollar un plan.

SUS hermanos le dijeron que si seguía dando vueltas, acabaría por llegar andando a Colombia. Sabía que estaban intentando reducir la tensión, pero lo único que podría lograrlo sería recuperar a Miley. Recordaba su mirada la última vez que la había visto, y no podía soportar saber que se había alejado de ella justo cuando más lo necesitaba. ¿Cómo podía haber creído a Hamilton? Debería haber descubierto la verdad y haberse dado cuenta de que Miley nunca haría las cosas de las que le acusaba el coronel. Y si estaba muerta...
No. Eso no podía haber ocurrido. Estaba viva, seguro. Lo sabría si no fuera así. Lo sabría.


Había un sobre para Nick en uno de los mostradores del aeropuerto. Dentro había un recibo de una aparcamiento y las llaves de un todoterreno. En otro sobre que se encontraba dentro de la guantera del coche, había una dirección. Condujo Nick; conocía Cartagena mejor que sus hermanos. Instantes después se encontraban en una chabola de uno de los peores barrios de Cartagena. Un hombre los invitó a entrar, alguien a quien Nick había conocido años antes. No tenía nombre, pero era un amigo.
-Me has sorprendido -dijo en inglés-, pero he conseguido lo que he podido.
Uzis. Walthers. Berettas. Diminutos sistemas de comunicación. Alicates y otra media docena de herramientas además de pastillas para dormir y medio kilo de carne picada. Ropa negra, pasamontañas y zapatos negros para los tres. El equipo podría valer. Nick y sus hermanos vaciaron sus carteras, pero no era suficiente. El hombre tomó el fajo de billetes, sonrió y lo guardó.
-Su crédito es bueno, amigo -dijo, y volvió a sonreír.
Era un viejo chiste entre los dos, basado en un cartel que había en los escaparates de algunas tiendas de Cartagena y en algunos comercios de Dallas. Nick asintió.
-Gracias, amigo -dijo.
Instantes después, los tres estaban de Camino a la casa de Hamilton.


El plan era sencillo. Aparcarían a quinientos metros de la casa, esperarían hasta la medianoche, para lo que faltaba menos de una hora, echarían la carne con los somníferos al perro o perros por encima del muro, escalarían la pared, cortarían el alambre de púas... Y después improvisarían.
Cinco minutos antes de las doce, salieron del coche, se aproximaron al recinto de la casa atravesando un enorme solar que había al lado. Cuando llegaron al muro, Kev silbó suavemente. Inmediatamente escucharon el sonido de las patas de un animal corriendo.
-Un perro -susurró Joe-. Grande.
Kev asintió, esperó hasta que el perro estuviera cerca del muro y entonces le arrojó la carne. Escucharon olisquear y después masticar. Después de no mucho tiempo, el sonido de un animal al tumbarse seguido de ronquidos.
-Vamos -susurró Nick.
Subieron el muro, cortaron el alambre. Saltaron sin hacer ruido al césped del otro lado. Para comunicarse recurrieron a los gestos; habían trabajado muchas veces juntos. Había media docena de vehículos aparcados delante de la casa. Nick entornó los ojos. Habían esperado que a esa hora todo el mundo durmiera, pero parecía como si hubiera una reunión. Eso hacía la misión más complicada, pero también significaba que pescarían más. Puso la mente en blanco para no pensar en Miley, si pensaba en ella sabía que no funcionaría. Los tres se movieron a su señal. Escalaron las paredes de la casa. Entraron por una ventana en la segunda planta. Revisaron todas las habitaciones, pero estaban vacías. Empezaron a bajar por las escaleras de servicio hacia la cocina. Joe tapó con la mano la boca de la cocinera y después la amordazó con cinta adhesiva. Kev le ató las manos y pies y le aseguró que no le harían daño si se estaba quieta. Se deslizaron al interior de la despensa. Escucharon a través de la puerta del comedor donde claramente se desarrollaba una cena. Escucharon al menos media docena de voces, muchas risas y montones de chistes picantes.
Nick reconoció la voz de Hamilton. Y otra. Se le erizó el vello. Era la voz del hombre que había conseguido escapar después de matar a Selena, la voz que había escuchado en sus pesadillas durante años. Respiró hondo e hizo gestos a Kev y Joe. Prepararon las armas e irrumpieron en el comedor. Había seis hombre sentados alrededor de una mesa grande. Seis guardaespaldas de pie al lado de una pared. La sorpresa fue total. Uno de los guardaespaldas se echó la mano a la cintura. Fue cuestión de segundos, segundos que parecieron horas, como suele ocurrir en esos casos. Después tres guardaespaldas estaban muertos, y tres, heridos. De los hombres de la mesa, dos yacían inmóviles en el suelo y los cuatro restantes seguían en sus asientos pálidos y con las manos a la vista encima de la mesa.
Eran, de verdad, una buena pesca, peces gordos. Juan Marías Rosario, el jefe del cártel. El coronel Liam Hamilton. Uno de los mayores distribuidores de cocaína de Norteamérica. Y el hombre sin nombré que consiguió huir después de matar a Selena. El hombre miró a Nick y perdió el color.
-Tú -dijo.
Nick sonrió.
-Yo -dijo con suavidad.
El hombre se separó de la mesa.
-Escucha, amigo, no fue nada personal. Tranquilo. Podemos hablar sobre...
Al pronunciar la última palabra, saltó de su silla con una automática en la mano. Pero Nick fue más rápido. Disparó, y el asesino de Selena cayó muerto a sus pies. Nick dedicó una larga mirada al cuerpo. «Por ti, Selena», pensó y sintió que se quitaba un peso de encima.
Kev llamó por teléfono al director mientras Joe ataba a los prisioneros. Nick fue directamente a por el coronel, lo agarró de la Camisa y lo puso de pie.
-¿Dónde está ella?
Hamilton estaba blanco.
-No me mate. Esto no es más que un mal...
Nick lo levantó hasta ponerlo de puntillas.
-¿Dónde está ella?
-No lo sé.
Hamilton hizo un sonido gutural cuando la mano de Nick se trasladó a la garganta desde la Camisa.
-Por última vez, hijo de perra, dime dónde está Miley o...
Sus hermanos lo agarraron.
-Lo matarás -dijo Kev-, el mundo mejorará, pero no podrás encontrarla.
Nick respiró hondo. Kev tenía razón. Asintió, dio un paso atrás y esperó hasta que Hamilton estuvo atado de pies y manos.
-Ahora -rugió-. ¿Dónde está Miley?
-No lo sé -dijo el coronel, sacudiendo la cabeza.
-¡Mentiroso!
-No. Es verdad. No está aquí. Registre la casa y lo verá por sí mismo. No está aquí.
Eso era cierto. Habían registrado el piso de arriba Kev entró en el comedor y negó con la cabeza: Miley tampoco estaba en la planta baja.
-Entonces... entonces está muerta -dijo Nick sin ninguna entonación-. Te la llevaste a la jungla y...
-¡No! Miley... Miley se fue. No quiso quedarse conmigo.
-¿Qué?
-Dijo que vendría conmigo, pero Cambió de...
Hamilton se interrumpió cuando Nick volvió a apretarle la garganta.
-¡Mentiroso! No fue contigo; la obligaste.
-Usted la conoce, Jonas. Finge. Ella...
Dio un grito cuando los pulgares de Nick se le clavaron en la traquea.
-Trabajaba para la Agencia.
-Sí, lo sé, pero Cambió. Se lo dije.
Nick miró fijamente el rostro enrojecido de Hamilton. Era tan fácil matarlo. Un poco más de presión...
-¿Le mentiría en un momento así? -jadeó Hamilton-. ¿Cuando me estoy jugando la vida? Ella se fue, se lo juro, es la verdad.
-¿Qué pasó con las lista de agentes que decías que robó? Supongo que te la devolvería antes de irse.
-¡Por supuesto! Sabía que no tenía elección si quería que la siguiera encubriendo.
Nick apretó más fuerte. Aquello no podía ser cierto. Miley no... Se había alejado de él sin protestar aquella noche. Sí, había dicho al revés lo de los tatuajes, ¿y qué? También había dicho otra cosa sobre que el fin justificaba los medios...
-¡Nick!
Levantó la vista. Joe y Kev estaban de pie uno a cada lado de él.
-La Agencia puede sacar mucho de él -dijo Kev con calma-. Si acabas con él, lo que sabe del cártel se lo llevará a la tumba.
Entrenamiento. Disciplina. Todo eso con lo que había vivido le vino a la cabeza. Soltó la garganta de Hamilton y dio un paso atrás.
-Voy a encontrarla -dijo más a sus hermanos que al rostro púrpura del prisionero.
-Muy bien. Espera a que llegue la gente de la Agencia, e iremos contigo.
-Voy a ir solo -dijo Nick.
-Nick. Espéranos. Ni siquiera sabes por dónde empezar a buscar.
-Voy a ir solo -dijo con suavidad-. Así es como va a ser.



holap chicas...
:-)
espero que la esten pasando genial... por fis quisiera que me dijeran para la proxima nove.... si jemi o jashley..... :-) ambas me gustan pero no se a ustedes que les pareceria....
solo faltan dos capis y sera el final.... y empezare la proxima nove que se llama desnuda en sus brazos..... jejeje :-) este seria el tercer libro de la serie el valor del riesgo...
:-)
chicas por fis suban capis en sus blog....
las quiero chicas besos y abrazos....
:-)
i love jonas brothers
i love miley cyrus
i love demi lovato
i love selena gomez (la amo pero solo cuando no anda con nick... jeje)
comenten por fis....
gracias a todas mis lectoras...



4 comentarios:

  1. me encaanto el capii muy buenooooo
    me supeer encaantoo
    y concuerdooo contigoo con lo de selenaa jeje
    y espero que sea jemii esque me gusta maas

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  2. Jemi! obviiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiio Jemi! :DD awn, Nick la encontrará! :'D Y VIVIRÁN FELICEEEEEEEES PARA SIEMPRE! :DD tQ sube yaaa! :DD

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..