sábado, 12 de febrero de 2011

Novela Niley - 30 Final Cautiva en su cama!!!!


Miley había bajado por el camino con todos sus sentidos alertas por las criaturas que cazaban por la noche, pero estaba sola. Sola para el resto de su vida, había pensado... y entonces, de pronto, había sentido una presencia humana.
Nick, había pensado.
Nick se había ido.
Había ido a su casa porque era el único lugar donde se sentía segura. Liam nunca pensaría en buscarla en el mismo lugar donde acababa de encontrarla.
Había deseado que Nick siguiera allí, pero no estaba. La casa estaba vacía aunque quedaban trazas de su presencia: una taza vacía en la pila, su aroma en la almohada.
Durmió allí, en su cama, abrazando su almohada.
Pasó la noche. El día. Y entonces, esa tarde, había sentido... había sentido algo. Como un salto en el tiempo, en el espacio. Fuera lo que fuera, la había llevado allí, al claro del bosque, al lugar donde habían hecho el amor.
Tenía la sensación de estar siendo observada.
¿La había encontrado Liam? El miedo casi le doblaba las piernas... y entonces una figura se materializó, saliendo de las sombras.
Nick.
La alegría inundó su corazón. Estaba ahí. El hombre que amaba... pero cuando vio su rostro, tan frío, tan fiero, supo que había creído las mentiras de Liam.
-No -murmuró Miley.
No podía haberlo creído, tenía que darle la oportunidad de explicarse.
-No -volvió a decir y, como si la hubiese oído, en los labios de él se dibujo una sonrisa terrorífica.
Era una sonrisa que se ajustaba a lo que Liam le había dicho de él.
-Tu amante es un asesino -había susurrado mientras la sujetaba de la barbilla-. Tiene las manos manchadas de sangre.
No lo era. Nick no era un asesino. Era dulce y amable y...
Paralizada, vio cómo se desnudaba, y pudo apreciar su orgullosa erección. Empezó a temblar. No había nada sutil en aquel mensaje. Quería que lo viera en toda su salvaje masculinidad antes de vengarse de , ella.
Nick se metió en el agua.
Miley se dio la vuelta, salió del agua y echó a correr.


Estaba huyendo. Corriendo para salvar la vida. Nick salió del agua. Mejor, prefería que estuviera asustada. Esperó hasta que los árboles se la tragaron. Sabía lo que había más adelante, donde el bosque se cerraba: zarzas.
Nada podría detenerlo. Había sido entrenado para perseguir a su presa.
Salió tras ella. Se movió rápido, sin ruido, evitando las zarzas. Ahí estaba ella, justo delante de él. Apresuró el paso, la alcanzó y la agarró entre sus brazos. Ella jadeaba, tenía el pelo revuelto, y se dijo a sí mismo que esa especie de felicidad que sentía era sólo la alegría del cazador que cobra su presa.
-Hola, Miley.
-Nick -alzó las manos y las apoyó en sus hombros-. Cualquier cosa que pienses...
-Cualquier cosa que piense no es cierta. ¿Era eso lo que ibas a decir?
-Sí, ¡sí! Sé lo que parece. Sé lo que te ha dicho Liam, pero...
-Pero miente.
-Sí -respiró entre sollozos-. El y yo nunca estuvimos liados, ¿cómo iba a acostarme con un hombre al que desprecio?
-A lo mejor del mismo modo en que te acostaste conmigo -torció la boca-. Como si fuera parte del juego que tienes que jugar y ganar.
-Estaba jugando con Liam, no contigo. Nunca con...
Nick le agarró las manos y se las llevó al pecho.
-Entonces, ¿por qué no me dijiste la verdad? Todo lo que tenías que hacer era decirme: Nick, trabajo para la Agencia. Me enviaron a Cartagena para espiar a Liam Hamilton. Por eso quiere recuperarme, porque soy una espía.
-¿Cómo iba a decirte algo así? -sus miradas se encontraron-. No te conocía. No sabía nada de ti, excepto que trabajabas para Liam.
-Te dije que no.
-Pero sí. Te pidió que me encontraras y me llevaras con él, y eso era lo que estabas haciendo. ¿Cómo iba a confiar en ti? ¿Cómo iba a contarte la verdad?
Era una pregunta razonable, pero no estaba de humor para ser razonable. Ya era bastante difícil tenerla entre los brazos, sentir el cuerpo desnudo contra el suyo, inhalar su aroma sin perder la cabeza.
-Podría creerte -dijo, enfadado-, pero después las cosas cambiaron entre nosotros -apretó los labios-. Un hombre espera que una mujer sea sincera con él después de fo...
De algún modo, consiguió soltarse una mano y le estampó la palma en la cara.
-No se te ocurra llamarlo así -dijo ella en un susurro amenazante-. Hicimos el amor. Lo sabes. No fue nada... nada sucio, ni ordinario, ni...
Las lágrimas le corrían por la cara. Que llore, pensó Nick, no cambiará nada. Pero sí lo hizo.
-No llores -dijo con voz ronca.
Miley sacudió la cabeza.
-Te odio -dijo con la voz rota.
-Sí, lo mismo que odias a Hamilton.
Miley levantó la cabeza. La mirada que le dedicó, a través de unas pestañas llenas de lágrimas, fue de las que no se olvidan.
-¿Qué prefieres, Nick, la verdad, o las mentiras que te contó él?
No respondió, sólo se encogió de hombros.
-Te escucho -dijo sin emoción.
-Fui su secretaria hace unos años, cuando estaba destinada en Washington. La Agencia pensaba que se había corrompido, pero necesitaban pruebas. Como yo conocía a Liam, me pidieron que viniera a Colombia como su asistente...
-Personal. Eso ya me lo sé -Nick apretó la mandíbula-. Y entonces -dijo con suavidad, mirándola a los ojos- descubriste el modo de cometer un crimen: podías traficar con droga...
-¡No!
-Y podías vender los nombres de los agentes de la Agencia y de la DEA que trabajaban aquí.
-¡No! -Miley lo golpeó con el puño en el pecho-. ¿De verdad crees que podría hacer algo así?
Nick la miró a los ojos. Sintió su suave calor entre los brazos. Algo dentro de él pareció desmoronarse. Era, pensó, el muro que había levantado alrededor de su corazón.
-¿Lo crees?
-No -susurró entre su pelo-. No, nena, sé que no podrías.
Miley se quedó sin respiración.
-Nick, oh, Nick...
Miley alzó su rostro, y él la besó, apasionado, saboreando no sólo la dulzura de su boca, sino la innata bondad de su alma.


-Dime -murmuró él-. Cuéntame todo, corazón. Sé lo malo que es guardarse dentro la tristeza.
Le contó todo. Cómo Hamilton la había descubierto hurgando en sus archivos. Cómo lo había montado todo de modo que pareciera que ella traficaba.
-Me amenazó con encerrarme en una cárcel colombiana si no mandaba un informe diciendo que estaba limpio. Decía que... que la única forma que podía garantizarle que le obedecería sería acostándome con él.
«Hamilton, Hamilton, hijo de perra, debería haberte matado», pensó Nick.
-Le dije que lo haría, pero le pedí algo de tiempo. A la mañana siguiente entré en su ordenador, encontré un archivo donde estaba la lista de todos sus contactos en el cártel y en la embajada.
-¿En la embajada también?
-Por eso no mandé la lista a Bogotá. No sabía en quién podía confiar, así que copié la lista en un minidisco y me fui.
-Simplemente huiste, sin un destino previsto.
-Todo lo que sabía era que tenía que escapar con esa lista -sonrió-. Escondí el pequeño CD en la polvera.
-Eso es brillante.
-Me pregunto qué pensarán en la Agencia cuando les llegue.
-¿La enviaste a la Agencia?
Miley asintió.
-Ayer. Vino Sally. Pensó que seguías aquí pero... Bueno le pregunté si sabía dónde había una oficina de Fed-Ex.
Nick sacudía la cabeza, admirado.
-¿Y?
-Y me dijo que había una en la siguiente ciudad, que su marido pasaba por allí todos los días de Camino al trabajo. Así que puse la polvera en un sobre acolchado que encontré en tu escritorio. Espero que no te importe.
-No -dijo, conteniendo una sonrisa-. No me importa.
-Su marido la envió por mí. Sally me ha traído el comprobante esta mañana.
Nick le dio un largo y profundo beso.
-Eres una mujer asombrosa, Miley Cyrus -la abrazó con fuerza-. Volvamos a casa -dijo con suavidad-. Haré fuego. Me puedes contar el resto cuando hayas entrado en calor.
-Estoy bien -protestó Miley, pero no era cierto, estaba temblando.
La levantó en brazos y la llevó hasta la casa a la luz de la luna. 

La envolvió en una manta, se puso unos pantalones y encendió fuego. Después sirvió un par de copas de brandy y la acogió en su regazo.
-Casi me vuelvo loco -dijo con voz ronca- cuando te fuiste con Hamilton.
-No tenía elección.
-¿Te amenazó, verdad?
-Sí.
-El canalla te diría que te haría daño si no ibas con él.
-No -le agarró la mano y se la llevó al corazón-. Dijo que te mataría -susurró-, que había otros hombres escondidos y que ellos... ellos te matarían si yo no... no...
Nick la abrazó más fuerte y la besó. Su Miley era la mujer más valiente que había conocido. Que hubiera sacrificado su libertad por su vida era un regalo más allá de lo imaginable.
-Pero me escapé.
-¿Cómo?
Rió. Era un sonido tan hermoso, tan normal, que Nick sonrió de oreja a oreja.
-Ah -dijo él-, seguro que hiciste algo muy inteligente.
-Muy tortuoso, querrás decir. Debíamos llevar en el coche una media hora. Estaba desesperada -se recostó en los brazos de Nick-. Verás, había un chico que vivía en la puerta de al lado cuando tenía seis o siete años...
-No me lo digas, ¿mi rival?
Sonriendo le pasó los brazos por el cuello, y dijo:
-Era mi mejor amigo. Quería hacer todo lo que él hacía, así que me enseñó algunas cosas.
-¿Qué cosas? -Nick sintió que su cuerpo se estimulaba. Su deseo había sido apartado por la angustia, pero al tenerla segura entre los brazos, estaba volviendo.
Ella también se dio cuenta.
-Nick -dijo, Cambiando de postura-. ¿No quieres saber cómo me escapé?
-Sí, sí quiero.
-Bueno, ese chico...
-Miley -dijo Nick, tragando con dificultad-, estate quieta.
-¿Por qué? -preguntó, inocente. Después rió con suavidad y lo besó-. De acuerdo. Seré buena. Pero sólo un ratito.
-Bueno, ¿qué pasa con tu vecino? ¿Qué te enseñó?
-Cosas importantes -sonrió-. A cazar luciérnagas, a hacer bombas de agua.
-Un chico entrañable.
-Y me enseñó a eructar.
-¿Qué?
-Me enseñó a eructar, tragando aire y...
-Sí, sé cómo -besó la punta de su nariz. ¿Cómo podía haber vivido sin esa mujer?-. ¿Y qué tiene eso que ver con escapar de Hamilton?
-Bueno. Íbamos en el coche. Los dos en el asiento de atrás. Estaba desesperada. Así que tragué aire. Mucho. Y entonces solté un eructo enorme, y dije: ¡Liam, voy a vomitar!
-Pero no lo hiciste.
-Es un tipo muy escrupuloso. Es un hombre horrible, pero muy escrupuloso -besó a Nick en la barbilla-. Dijo al conductor que parara. Estábamos atravesando uno de esos pueblos pequeños que hay en la carretera.
-¿Y?
-Y salí del coche e hice algunos ruidos, Liam se dio la vuelta, y corrí...
-¿Corriste? -la sonrisa de Nick se extinguió-. ¿Por el pueblo? ¿Por esos callejones a oscuras?
-No tenía mucha elección -dijo, razonable-. Me llevó horas, pero finalmente encontré el Camino de regreso aquí -le tembló la voz-. Pero tú no estabas. Esperé que volvieras, pero...
Nick la calló con un beso.
-Miley, ¿te acuerdas de la última noche que pasamos juntos? Te dije que quería decirte algo.
-Y yo te dije lo mismo. Iba a contarte la verdad. Porque confiaba en ti, Nick.
-Yo también confío en ti -dijo con suavidad-. Era lo que quería decirte esa noche -respiró hondo-. Te amo Miley.
-Nick -lo besó en la boca-. Yo también te amo.
-¿Quieres casarte conmigo, Miley Cyrus?
Su sonrisa iluminó la habitación.
-Sí, claro que sí, mi amor.
El beso fue largo. Miley se movió y dejó caer la manta.
Qué preciosa era, pensó Nick.
La levantó en sus brazos, la llevó hasta la alfombra que había al lado de la chimenea y se tumbó con ella, viendo cómo las llamas volvían su pelo de color cobre.
-Eres preciosa -dijo con suavidad-. Y valiente. Y mía, para siempre.
-Tuya pasa siempre -suspiró, y abrió su corazón y sus brazos al hombre que adoraba.
 Fin!!!!!!



chicas....
espero que les haya gustado....
para mi ha sido un verdadero placer el haber compartido con ustedes esta hermosa historia.... 
las quiero chicas gracias a todos los que leyeron mi blog y a las chicas que han comentado porque en serio me hacen muy feliz!!!!
team niley.....

10 comentarios:

  1. me encantoo!! jeje ya quiero ver la nove de jemi =D

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  2. Mejor eres impossible!!!
    I LOVEEEED
    Me encanto muchoooo
    xoxoxooxoxooxo =)

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  3. AAWWWWWWW ME ENCAANTOOOOO
    TEEE QUEEEDOOO SUUUPEEEERRR
    GENEEEAALLL LO AMEE ENCERIOO

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  4. wauuu!!!! estuvo genial..jeje :D
    eso q la empece a leer ayer... jejeje me re gusto un beso grande.... ♥

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  5. :') lo ameeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!! :DD wiiiii!!! #NileyBoda :D tQ :D

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  6. Es un poco tarde pero me encanto el capitulo, la novela todo!
    LO AME (sin exagerar) el mejor final de todos, de a poco voy a empezar a leer las novelas nuevas. Me fui dos semanas y ya te escribiste un libro jajaj
    Segui escribiendo Besos
    Rochi!

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  7. hola!!! me encanto la nove enserio, no puede leer las otras pero en cuanto pueda leo todas jijiji, muy buena

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  8. ME ENCANTOOOOOOOOOO ;)

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  9. Me encantooo niley por siempre de��

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..