viernes, 18 de febrero de 2011

Novela Jemi 03 - Desnuda en sus brazos


Cuando aterrizó en LaGuardia, Joseph había trazado ya un plan.
Antes de hacer nada con el asunto de Demi Lovato, quería saber quién era ella. La monótona jerga burocrática del informe que Shaw le había dado no le daba una buena idea de cómo era la mujer.
Quería ver a la ex amante de Tony Gennaro con sus propios ojos. Averiguar cómo pasaba el tiempo. Acercarse a ella. Y entonces, sólo entonces, decidiría qué hacer después.
Hasta hacía bien poco, la señorita había vivido en el enorme mansión de Gennaro en la costa norte de Long Island.
En ese momento vivía en el Bajo Manhattan, en una de esas barriadas identificadas no por el nombre, sino por un acrónimo que nadie entendía. Shaw le había dicho que los federales la habían encontrado sin ningún esfuerzo y la habían estado vigilando estrechamente. Pero Shaw se había encargado de que se marcharan de allí.
Al menos, eso era lo que le había dicho.
Otra razón para tomarse su tiempo y ver cómo iban las cosas, pensaba Joseph mientras se dirigía al mostrador de la tienda de alquiler de coches. Había dicho que no quería que nadie se metiera en su trabajo, e iba muy en serio.
Cuando estuviera listo, y no antes, se presentaría a Demi Lovato. «Presentarse» era sin duda una manera agradable de decirlo, pensaba mientras le daba al empleado de la tienda de alquiler de coches su tarjeta. Asumiendo que la señorita fuera tan hostil como había dicho Shaw, no sería una reunión muy civilizada; pero de eso se preocuparía cuando llegara el momento.
Salió de LaGuardia en un insulso monovolumen negro. Paró en un centro comercial y compró una cazadora de cuero negro, una camiseta negra, zapatillas de deporte negras y vaqueros negros. Ya tenía su móvil encima. Entonces fue a la sección de artículos para camping y añadió una bolsa de deporte, una linterna, un termo, unos prismáticos, un telescopio con visión nocturna y una cámara digital extraplana.
Nunca sabía uno cuándo esos artefactos le serían útiles.
Escogió un hotel grande e impersonal, se vistió de negro, metió lo que había comprado en la bolsa de deportes e hizo una llamada.
A la hora, un viejo amigo que no le hacía preguntas le dio una pistola 9mm cargada y con un cargador extra. Se guardó la pistola en la parte de atrás de la cintura y el cargador en el calcetín.
Estaba totalmente listo.
A medianoche, aparcó frente al apartamento de Lovato. Estaba en una calle de Manhattan que gustaba mucho a los agentes inmobiliarios, una zona comercial deseosa de convertirse en un paraíso yuppie.
Ningún neoyorquino que se vanagloriara de ello iba a prestarle atención ni al monovolumen ni a él.
Observó el edificio toda la noche. Nadie entró ni salió. A las cinco de la mañana, puso en marcha su alarma interior para echarse un sueño de media hora. Después de pasar una semana con un tío mayor de su madre, un tipo a quienes los blancos de origen inglés se referían erróneamente como brujo, había aprendido a meterse en lo más profundo de su ser para recuperar el descanso necesario para su cuerpo y su mente.
A las cinco y media se despertó, revitalizado, y apuró el café que le quedaba en el termo.

A las ocho, Demi Lovato bajaba las escaleras.
Llevaba una gabardina larga negra, una gorra que le cubría el pelo y unas gafas de sol enormes a pesar de lo gris de la mañana. Bajo el abrigo asomaban unos vaqueros y unas zapatillas de deporte.
Además del nombre falso en el buzón del portal, C. Smith, y de un número de teléfono que no figuraba en la guía y que le había llevado una hora encontrar, se figuró que ése era su intento de disfrazarse.
Cualquiera empeñado en localizarla se daría cuenta de todo en menos de un minuto. O bien creía que la mejor manera de esconderse era no escondiéndose, o bien creía en la suerte.
Joseph la observó caminar por la calle. Dejó que tomara la delantera y después salió del monovolumen y echó a andar detrás de ella.
Ella hizo una parada en la tienda coreana de alimentación que había en la esquina, y salió con una taza de algo humeante, que él supuso que era café, en una mano y un paquete en la otra. Cuando se dio la vuelta hacia su casa, él se metió en un portal, esperó a que ella pasara y al momento echó a andar detrás de ella de nuevo.
Ella volvió a entrar en su edificio de apartamentos, y él se metió en el coche.
Pasaron varias horas. ¿Qué demonios estaría haciendo allí arriba? Si se pasaba el día encerrada allí, iba a acabar loca.
A las cuatro y media, tuvo la contestación.
Demi Lovato bajó de nuevo con la misma gabardina larga, la gorra y las gafas de sol, aunque ya el cielo estaba muy oscuro. Pero no se le veían los vaqueros, y se había quitado las zapatillas para ponerse unos zapatos negros de tacón bajo. Caminó con dinamismo hacia la esquina, miró hacia ambos lados de la calle, la cruzó y continuó caminando.
Joseph la siguió.
Veinte minutos después, entró en una librería. Un viejo encorvado de pelo canoso la saludó. Ella sonrió, se quitó la gabardina, la gorra y las gafas oscuras…
Joseph se quedó sin aliento.
Iba vestida recatadamente. Llevaba un suéter oscuro y una falda también oscura y nada sexy, además de los prácticos zapatos.
Ya sabía que la chica tenía un rostro angelical. Pero en ese momento vio que tenía el cuerpo de una cortesana. Ni siquiera los colores apagados podían ocultar sus pechos altos y turgentes, su cintura estrecha y sus caderas redondeadas. Tenía las piernas muy largas, y se las imaginó alrededor de su cintura. Su cabello, una masa de bucles castaños de puntas negras que llevaba recogido a la altura de la nuca, era en sí una pura tentación.
Un hombre desearía abrir ese pasador y hundir las manos en esa masa de rizos mientras levantaba su cara hacia él.
Instantáneamente, el cuerpo de Joseph respondió a sus pensamientos y a lo que veía.
Tal vez Tony Gennaro fuera un asesino, pero el muy canalla tenía un gusto excelente con las mujeres.
El viejo le dijo algo a Demi Lovato. Ella asintió, fue directamente a la caja registradora y la abrió. A Joseph, ese detalle le sorprendió tanto como sus curvas de mujer.
¿La ex amante de Gennaro trabajaba en una librería?
O bien estaba desesperada por tener un empleo, o tenía más cerebro del que él pensaba. Su ex amante no pensaría en buscarla en un lugar como ése.
Joseph miró su reloj. Eran un poco más de las cinco. En la puerta estaban escritos los horarios comerciales de la tienda. Estaba abierta hasta las nueve de la noche. Excelente. Sería más que suficiente para entrar en su apartamento.
En cuanto hiciera eso, tendría más controlada a Demi Lovato. De momento sólo sabía que era guapa, lo suficientemente lista como para arreglárselas en una gran ciudad, pero lo bastante tonta, lo bastante ambiciosa, como para haberse metido en la cama de un hombre que ordenaba la muerte de otras personas sin miramientos.
Tenía que saber más cosas si iba a tener que pensar en un modo de conseguir que cooperara con él.
Entrar en su apartamento fue coser y cantar. Pasó una tarjeta de crédito entre la jamba y la cerradura y la puerta se abrió.
Su valoración de las habilidades de Demi Lovato para desenvolverse en la ciudad bajaron un punto, y al segundo volvieron a aumentar cuando sonaron unas campanas sobre su cabeza.
Literalmente.
Había clavado una tira de campanas justo sobre la puerta.
Joseph agarró las campanas, las silenció y esperó. No pasó nada. Evidentemente, quienquiera que ocupara aquel edificio había aprendido la principal regla de supervivencia de Nueva York.
Si se oía un ruido por la noche y ese ruido no era el del golpe que te estaban dando en la cabeza, uno lo ignoraba.
Cerró la puerta con cuidado. Tal vez tuviera más trampas colocadas por distintos sitios. Esperó de nuevo hasta que los ojos se le acostumbraron a la oscuridad. Entonces sacó su linterna, la encendió e iluminó la zona con el estrecho haz de luz.
El apartamento era una sola habitación enorme, un espacio lleno de sombras. Había una cocina minúscula y un baño a un lado. Lo que hubiera podido esperar de una mujer que dormía con un asesino, querubines, detalles dorados, no lo vio allí.
Los estereotipos no servían para nada.
No había muebles, tan sólo una cama estrecha, un arcón, y un par de mesas pequeñas y sillas que podrían haber salido de una rifa benéfica.
Se abrió camino despacio a través del apartamento, abriendo cajones y asomándose con cuidado a los cajones sin revolver. Pero sólo encontró las cosas que tenían la mayor parte de las mujeres: suéteres, vaqueros y lencería.
Lencería de encaje. Sujetadores que abrazarían sus pechos como una ofrenda. Braguitas que le subirían por los muslos largos y que quedarían lo suficientemente bajas como para dejar entrever lo que sabía que sería un vello femenino negro.
Joseph pasó el peso de una pierna a la otra. Tenía una erección tan potente e instantánea que le ceñía la tela de los vaqueros. Hacía tiempo que no estaba con una mujer. ¿Tan desesperado estaba que sólo con ver la lencería de aquélla, con pensar en cómo le quedaría, era suficiente para ponerle así?


jejejeje me encanto la ultima parte del capitulo... y estaba buscand en mis fotos y yop encontre esta ultima y ps dije algo como... ohh ohhh ohhhhh esto les va a encantar.... ahhhhh
jejeje..
espero que esten bien 
lucia eres la mejor... niña me agradas mcuhop y como te lo he dicho muchas veces me encanta lo que escribes ahhh...

saludos tambien a anita aunq creo que ya se olvido de mi blog... :-(
a todas mis suguidoras las amo... estoy full con las tareas pero ya taba con dolor de cabeza de tantos proyecto asi que para distraerme vine a subir capis asi que..  espero que les gusten.....
estos dias e estado triste mi papa mmm parece que no me quiere... bueno a veces pasa digo tal vez hay millones de chicas con mis mismos problemas aunq trat de sonreir a veces duele muchop......

las amo chicas ustedes y mis amigos a los que tengo cerca son lo mejor que me ha pasado siempre me hacen reir con sus locos comentarios y las cosas que hacen y dicen las quiero en serio...
:-(
uy jeje me puse sentimental...
me e acordado del capi de hannah montana en el que miley le dice a su papa que lo odia.....

5 comentarios:

  1. aaaaaaaaaaahhhhh!!!
    me encaaantooo teee queedooo megaaaa geneaal el
    capiii muuuy bueeno meeee encaaantooo

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  2. Hola nena como estas??? hoy comence y termine de leer tu novela y me he quedado asi O.O, de verdad es buenisima ahora es una de mis favoritas... ya quiero leer el siguente capitulo y sobre lo del final del capi ami tambien me encanto jijiji, por fa sube pronto me muero de ganas de leer el siguiente cap por fa sube lo mas pronto que puedas o me va a dar un ataque.

    Te mando un beso enorme nena cuidate mucho byeeeee

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  3. me encanto jeje tienes que subir pronto jeje y no te preocupes por tu papa seguro que no es nada y seguro que te quiere jeje y siempre podras contar conmigo lo sabes?? jeje te repito me encanto mas te vale subir pronto eee jeje besos y que sepas que a mi tambien me encantan tus series =)

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  4. hola!! me encanto el cap.. te quedo genial.. un beso muy grande y espero q estes bien tkmmm
    y grax x pasar por mi blog...
    ha!! siguela :D

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  5. VASA CACUCHII!!!! NO ME EMOSIONOO PARA NAD AVOS TENES QUE... HASERLO MEJOR =(

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..