jueves, 31 de marzo de 2011

Novela Jemi 02 - Asuntos pendientes


La familia Jonas llevaba más de un año zozobrando en las turbulentas aguas del amor, el matrimonio y los finales felices, y Joe ya empezaba a cansarse del tema.
El amor verdadero e incondicional sólo existía en la gran pantalla. Tan sólo se trataba de un negocio con el que Jonas Pictures facturaba millones de dólares y hacía soñar a los espectadores.
Eso era algo que Joe sabía muy bien.
—Eso es lo que dicen todos los hombres que no tienen una mujer a su lado en el día de San Valentín —Nick sacudió la cabeza y sonrió.
Joe le lanzó una mirada fiera a su hermano Nick, pero éste no perdió la sonrisa.
—No me puedo creer que tú entres en este juego —dijo Joe—. ¿El día de San Valentín? ¿Lo dices en serio? Todos los hombres del mundo saben que ese día fue inventado por los grandes almacenes y fabricantes de confitería. Es cosa de mujeres, hermanito. No de hombres.
—Unos dulces, unas cuantas flores, una buena botella de vino… y podéis pasar una velada agradable. Pero, claro, tú no sabes nada de esas cosas. Oh, no. Tú eres el tipo que deja marchar a su mujer en Nochebuena. El Señor Romántico.
—¿Sabes una cosa? Eres mucho menos divertido ahora que estás enamorado.
—Es curioso —dijo Nick, pensativo—. El matrimonio no te cambió en absoluto.
Joe no podía sino reconocer que su hermano tenía razón. Casarse con Demi no había supuesto ninguna diferencia en su vida. Se había unido a ella porque necesitaba una esposa y ella encajaba en el perfil a la perfección, pero él jamás se había declarado enamorado ni nada por el estilo.
Ella tenía contactos muy buenos, con los medios, la prensa, las empresas más poderosas… Además, era el adorno perfecto para un hombre como él, o lo había sido hasta el momento de su marcha.
Pero él no la echaba de menos ni nada parecido. De hecho, no le importaba en absoluto que se hubiera ido de su lado. Para él, ése era un tema zanjado.
—Eso mismo digo yo. Soy exactamente la misma persona que era cuando me casé.
—Y eso es una pena —dijo Nick.
Frunciendo el ceño, Joe fue hacia los enormes ventanales y miró hacia el exterior. Cientos de hectáreas se extendían ante sus ojos y todos pertenecían a Jonas Pictures. En la parte de atrás se alzaban decenas de platos y escenarios listos para ser Devueltos a la vida en cuanto llegaran los equipos de filmación. Había actores, camarógrafos, figurantes, ayudantes y electricistas.
Una pequeña ciudad… y él era su alcalde. Sin embargo, en lugar de admirar el fruto de su imperio cinematográfico, Joe no podía dejar de imaginar el interior de cierto apartamento de Beverly Hills en el que vivía su esposa.
Se volvió hacia su hermano.
—¿Y eso qué significa? —le preguntó en un tono grave y exigente.
—Significa, Joe, que podrías espabilar un poco —Nick giró la silla para hacerle frente a su hermano—. Demi fue tu gran oportunidad de tener una vida de verdad, pero tú la dejaste marchar sin más.
Apretando los dientes, Joe se volvió hacia la ventana nuevamente.
No quería hablar de su matrimonio, ni con Megan, ni con su hermano, ni con nadie.
Todavía estaba molesto por lo de Nochebuena. Demi se había atrevido a dejarle en la víspera de Navidad y eso le corroía las entrañas.
Nadie había osado jamás dejar a Joe Jonas, y el revuelo mediático que se había generado en torno al fracaso de su matrimonio le había dejado un mal sabor de boca que le crispaba los nervios a la primera de cambio. Todos los periódicos sensacionalistas y revistas del corazón se habían cansado de especular respecto a las razones por las que Demi lo había abandonado.
Los paparazzi llevaban semanas siguiéndolos como perros de caza y, aunque odiara tener que admitirlo, había caído en la penosa costumbre de hojear las revistas en busca de noticias de su mujer.
Se volvió bruscamente, caminó hasta el escritorio y se sentó de nuevo.
—¿Alguna vez se te ha pasado por la cabeza que fuera yo el que quisiera separarse?
—No —dijo Nick, recostándose en el respaldo de la silla y cruzando las piernas—. Mira, Joe, ése no es tu estilo. Una vez cierras un trato, sigues adelante con él, así que… No. No podrías haberle pedido que se fuera. Lo único que no entiendo es por qué la dejaste ir.
—¿Dejarla? —Joe se echó a reír y cruzó los brazos—. Tú que las dejas hacer muchas cosas en tus relaciones. ¿No es así? Creo que Miley discreparía ligeramente.
Por primera vez, Nick frunció el ceño.
—Muy bien, Joe. A lo mejor «dejar» no ha sido la palabra más adecuada, pero… ¿en qué estabas pensando cuando la dejaste marchar? Todos sabíamos que Demi estaba loca por ti.
Joe sabía que aquello era cierto.
Los recuerdos inundaban su pensamiento como una avalancha arrolladora.
Demi siempre había estado ahí para él, deseosa de tener su atención aunque sólo fuera por unos instantes. Los ojos le brillaban con inocencia y sus labios sonreían con candidez.
Había aceptado aquella relación con entusiasmo e ilusión y él había dado por hecho que las cosas nunca podrían cambiar. Siempre había sabido que ella lo amaba y ésa era la razón por la que había decidido casarse con ella.
La estrategia correcta…
inicio marathon capi dedicado a ro... conversando con ella por chat...

2 comentarios:

  1. que idiota
    un amor hay que cuidarlo
    me encanto
    XD

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  2. AAWWWWWWWWWW que bobo que es Joe...0 )

    Me encanto, y tambien la parte NILEY!!!.....0 )

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..