sábado, 26 de marzo de 2011

Novela Niley 32 -Cerca del Paraiso


MILEY miró los anillos con el corazón en un puño. Él le estaba diciendo que quería que se casara con él. No debería estar tan sorprendi­da; sobre todo después de que él le dijera que quería tener otro hijo con ella. Pero lo estaba.
Ella lo miró con los ojos llenos de lágrimas.
Él sonrió.
—Lo sé. Estás recordando lo que te dije: que no eras mi tipo y que nunca podría sentir interés por ti. Pero los médicos me explicaron lo que sucedía. Por lo visto, aunque tenía amnesia, todavía estaba inten­tando protegerte. Deluca estaba detrás de mí y tú es­tabas en peligro—sonrió con amabilidad—. No era que no me importaras; todo lo contrario: estaba tan preocupado por ti que incluso con amnesia quería protegerte.
Ella dejó su mano pequeña sobre la mano enor­me de él y lo miró con el corazón en los ojos.
—Sí. Me casaré contigo, Nick.
—No estaban bromeando, ¿sabes? Cuanto te di­jeron que tenía muy mala reputación, era cierto—añadió con expresión seria—. Tengo un pasado y no es el mejor de todos.
—Ningún hombre malo podría hacer la colcha que tú has hecho—dijo ella con sencillez. Él le apretó la mano.
Tish y Billy intercambiaron una mirada de cu­riosidad; pero Nick y Miley no les dijeron nada. Era demasiado personal.
—Sí, Nick—repitió ella—. Me quiero casar contigo.
La sonrisa de él era enorme.
—Vamos a necesitar más champán—dijo Billy con una gran carcajada y le hizo una señal al ca­marero mientras Tish se secaba una lágrima.
—¿Te gustaría casarte en Jacobsville?—le pre­guntó Nick cuando estaban a solas en la habita­ción de él.
—Sí—le respondió ella.
—Podemos sacarnos la licencia y casarnos en tres días; pero si prefieres esperar...
—Preferiría morirme de hambre que esperar más.
Los ojos de él brillaron.
—Yo también.
En unos segundos, se olvidaron de todo mientras se fundían en un beso. El vestido de ella cayó al suelo seguido por la chaqueta de él y de todas las demás prendas que se iban quitando de camino a la cama.
Ni siquiera se metieron entre las sábanas, direc­tamente, se tumbaron sobre la colcha.
—Lo siento—se disculpó él—. Estoy muerto de hambre—gruñó junto a la boca de ella mientras con la rodilla le abría las piernas y se dejaba caer sobre ella—. ¿Te parece bien?—le preguntó mirándola a los ojos.
—¿Que si me parece bien? Me parece la mejor idea del mundo.
—¿Estás tomando algo?
Ella negó con la cabeza.
Él dudó.
Ella lo miró a los ojos y, deliberadamente, levan­tó las caderas y se frotó contra él con un movimien­to de lo más sensual.
Él tembló.
Se inclinó sobre ella y la besó con suavidad. La pasión desbordada y las prisas habían desaparecido por completo. Él dudó, tomó aliento y la besó con una ternura casi dolorosa. El cambio tan repentino de la pasión desbordada a la ternura infinita hizo que ella lo mirara con curiosidad.
—Te lo explicaré—le susurró él, sujetándole las piernas—. Si vamos a hacer un hijo, tenemos que hacerlo con amor, no con lujuria—añadió y su voz tembló.
Ella contuvo el aliento y unas lágrimas asomaron a sus ojos.
—¿Un hijo?—susurró con voz ahogada por la emoción—. ¿Lo dices en serio? ¿No es un poco pronto?
—No; no lo es—susurró él, cubriéndola de be­sos—. Un hijo sólo hará que todo sea más perfecto de lo que ya lo es.
—Sí—admitió ella, llorando junto a su cuello, apretándose contra él al sentir que se acercaba de manera más íntima a su cuerpo.
Él se movió contra ella, sonriendo mientras con las manos empezaba a acariciarla, con mucha ternu­ra. Le besó la cara con suavidad y devoción, mien­tras movía su gran cuerpo sobre el de ella a igual rit­mo. El único ruido que se oía en la habitación era el del susurro de la piel contra la piel y los sonidos ahogados que escapaban de sus gargantas a medida que el placer crecía.
Él le pasó las manos por detrás de la cabeza.
—Siento mucho que te cortaras el pelo; me en­cantaba cómo lo tenías.
—Estaba muy triste—le explicó ella—; pero, no te preocupes, ya crecerá.
Tuvo que ahogar un grito cuando él la acarició de la manera más íntima que jamás la había acari­ciado.
—¿Te gusta esto?—le preguntó él—. Vamos a probar esto otro.
—¡Nick...!
Con la boca la exploró como si fuera una flor, acariciando y saboreándola, y despertando sensacio­nes que hacían que su cuerpo se arqueara de placer.
Cuando llegó a sus pechos, ella estaba temblan­do. Mientras tanto, con una mano estaba preparando el cuerpo de ella para que lo aceptara.
Ella le clavó las uñas en sus brazos musculosos cuando él empezó a poseerla con suaves impulsos, íntimos y profundos.
—No... no era así antes—intentó decirle ella.
—No; no lo era—susurró él. Sus ojos la mira­ban fijamente, con seriedad, mientras la hacía del todo suya—. Nunca habíamos hecho el amor así. Aunque nunca hubiéramos experimentado un placer mayor, esto lo supera. Porque esto es pura creación.
Ella tembló. Su cuerpo siguió cada movimiento de él y comenzó a hacer un sonido que nunca antes había oído. Surgía de lo más profundo de su gargan­ta e iba creciendo conforme el placer crecía.
—Aguanta—le susurró él—. Vamos a llegar juntos... a la... cima... del mundo.
Empujó con fuerza mientras ella se arqueaba para unirse a él. El movimiento era frenético, poten­te, fiero. Toda la ternura los había llevado hasta allí haciendo que la culminación fuera aún más explosi­va. Se aferraron el uno al otro, temblorosos, jadean­tes, hasta que el placer estalló en miles de explosio­nes fieras y los dejó casi inconscientes.
Ella escuchó la voz ronca de él gemir en su oído mientras se convulsionaba sobre su cuerpo temblo­roso. Después, lloró porque no podía soportarlo. No creía que pudiera sobrevivir.
Él tembló una vez más.
—Nunca había sentido algo así en la vida, ni si­quiera contigo—le susurró sorprendido, casi asustado.
—Yo tampoco.
Entonces, él soltó una carcajada.
—Sí; pero yo no era virgen—susurró él entre ri­sas.
Ella también se rió, sorprendida de que la intimi­dad pudiera ser tan dulce y tan divertida al mismo tiempo.
Nick la apretó contra él y se tumbó boca arri­ba, con ella sobre su pecho.
—Ahora, nos tendremos que casar deprisa para que te sirva el vestido de novia que te he traído.
—¿Un vestido de novia?
—Es espectacular—le dijo él—. Una preciosi­dad de seda y tul bordada con rosas blancas a juego del velo.
—¿Me has comprado un vestido de novia?—preguntó ella, todavía incrédula.
—Unos días después de recuperar la memoria—murmuró soñoliento—. Me estaba volviendo loco de tanto como te echaba de menos. Sabía que tenía que darte tiempo, pero tenía que hacer algo para mantenerme ocupado. Así que volé a París y me re­corrí todas las casas que hacían trajes de novia bus­cando uno para ti. Está colgado en una bolsa en el armario. ¿Quieres verlo?
—¡Claro!—exclamó ella, emocionada.
Él saltó de la cama, abrió el armario y sacó una bolsa con el emblema de una firma de alta costura. Abrió la cremallera, sacó el vestido y lo puso en alto para que lo viera. Miley saltó de la cama y fue a mi­rarlo de cerca, fascinada por su belleza casi etérea.
—¡Nick! ¡Debe de haberte costado una autén­tica fortuna!
—Desde luego, pero merecía la pena. Vas a ser la novia más bonita que este pueblo haya visto ja­más.
Ella lo miró a los ojos con adoración.
—Y tú serás el novio más guapo, sin duda—le dijo.
Se movió contra él, le rodeó el cuello con los brazos y lo atrajo hacia ella. Ninguno de los dos lle­vaba nada puesto y habían pasado mucho tiempo se­parados. El sintió sus pechos desnudos contra su torso y su cuerpo se endureció de inmediato.
Ella levantó los ojos y lo miró con picardía.
—¿Qué? ¿Crees que estás dispuesto?
Él se inclinó sobre ella y la tomó en brazos.
—Cariño, dime tú si lo estoy o no.
La dejó encima de la cama y se tumbó sobre ella.
 uyyyyyy
este es el antepenultimo se que dije que faltaban dos pero se alarg un poquito.... jejeje
chicas les agradezco de todo corazon que hayan seguido dia a dia esta nove les aseguro que es gratificante para mi leer cada uno de los comentarios que ustedes dejan en mi blog porque significa que les gusta lo que publico...
las quiero chicas... forman parte de mi vida... si en algun momento necesitan de mi me avisan.... les dejo mi messengger kazandra_ms@hotmail.com

capi dedicado a:
lucia-rocio-sara-vale-emily-brenda-new-anita-aracelly-prisci-anonima fiel lectora-karina-ninos-elba-carolina-novelas niley-juntos por siempre-luisa_smiler-mrc' love-michelly- y a todas y cada una de las personas que visitan mi blog.......

3 comentarios:

  1. Awww me encanto♥ gracias por dedicarmelo (:

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  2. me encantooooo
    jejejeje
    no puedo creer
    que incluso con amnesia
    seguia proteguiendola
    jejeje
    que lindooo

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..