jueves, 24 de marzo de 2011

Novela Jemi 21 - Desnuda en sus brazos


Era sorprendente cómo una mujer le cambiaba la vida a un hombre. Joseph no era tonto. Sabía que se producirían algunos cambios. Por ejemplo, uno se comprometía con la otra persona.
Se dio cuenta de que había otras cosas que cambiaban cuando uno le pedía a una mujer que compartiera su vida.
Resultó que las mujeres eran raras con detalles insignificantes. No entendían por ejemplo que a los hombres les gustara comerse de desayuno las sobras de la pizza del día anterior. Y luego estaba lo de la tapa del váter. Había que bajarla después de orinar. Y lo de los tubos de pasta de dientes. Había que apretarlos desde abajo.
Cuando se lo contó a sus hermanos, se miraron con sendas sonrisillas avergonzadas y dijeron que sí, que los hombres no tenían en su naturaleza algunas cosas que eran propias de las mujeres.
Y lo peor fue que tanto la esposa de Kev, Danielle, como la de Nick, Miley, se unieron a Demi para comparar el comportamiento de los bárbaros hermanos Jonas.
Joseph se había quejado cuando se había enterado. Pero todo era de broma.
Lo cierto era que estaba encantado de que su Demi se hubiera integrado tan bien en su familia. Sus hermanos decían que era estupenda, sus cuñadas la adoraban y a su padre lo tenía totalmente encandilado. Y Joseph nunca había sido tan feliz.
Le encantaba despertarse entre los brazos de su amante, y dormirse con su cabeza apoyada en su hombro.
La llevaba a restaurantes, a partidos de fútbol, a conciertos de rock y, que Dios se apiadara de él, al ballet a ver a Danielle. Jamás había deseado a una mujer como deseaba a Demi, y no sólo sexualmente, sino que quería que estuviera en su vida. Ya podía estar vestida tan elegantemente que todos los hombres se quedaban boquiabiertos al verla, o como estaba en ese momento, a la mesa del desayuno, con unos pantalones de chándal, el cabello recogido y sin una gota de maquillaje.
—¿Qué?
Joseph pestañeó. Demi lo miró a través del mar de tazas y bollos, y ladeó la cabeza.
—¿Eh?
—Me estabas mirando —dijo ella.
El sonrió.
—¿Y está prohibido?
—Ya sabes a lo que me refiero, Joseph. Estabas poniendo una cara muy rara.
—¿Ah, sí? —dijo sonriendo—. Supongo que sería porque estaba pensando lo maravilloso que es tenerte aquí conmigo.
Ella sonrió también.
—¿De verdad?
—Sabes que sí, cariño. ¿Eres feliz?
¿Feliz? Feliz era decir muy poco. Se había preocupado un poco después de decirle que sí viviría con él, pero los hermanos de Joseph y sus cuñadas la habían acogido de buen grado. Incluso el patriarca, una versión en mayor de sus hijos, la había recibido con los brazos abiertos.
Joseph y sus hermanos se llevaban bien con su padre. Si por lo menos ella pudiera tener lo mismo. Ni siquiera había sabido quién era su padre hasta hacía unos meses. Se había pasado toda la vida pensando que el hombre que se había casado con su madre había fallecido cuando ella era pequeña, como le había dicho su madre.
Entonces se había enterado de la verdad. Y había odiado a su madre muerta por mentirle, y a su padre. Estaba segura de que sus reacciones eran las únicas posibles… hasta que no había visto a Joseph y a su padre juntos, y vio años de hostilidades aparcadas en un momento espontáneo de afecto.
Tal vez estuviera equivocada. Tal vez…
—¿Cariño?
Demi miró a Joseph, que la miraba con preocupación, y se dio cuenta de que no le había contestado.
—Sí, sí —dijo en voz baja—. Soy feliz, Joseph. Soy muy feliz.
Debía aprovechar ese momento, decirle la verdad.
—¿Joseph? Tengo que decirte algo de… de…
—Quiero que dejes esa casa de Nueva York y te traigas tus cosas aquí —dijo él repentinamente.
Se lo dijo además de una manera tan apresurada, que Demi entendió que llevaba muchos días queriéndoselo decir. Se inclinó hacia ella, con sus maravillosos ojos verdes fijos en ella.
—Quiero saber que eres verdaderamente mía, cariño. Y que yo soy tuyo. ¿Te parece bien?
—¿Bien? —se echó a reír—. Oh, sí, Joseph… me parece muy bien.
Él la miró como si le hubieran quitado todo el peso del universo de sus hombros.
Segundos después, estaban el uno en brazos del otro.

capi dedicado a karina.....
:-)
nenas las quiero un mundo...

3 comentarios:

  1. Pero QUE LE DIGA LA VERDAD!! :O cual sera la verdad???!! y le dice amante .. tiene a otro ?

    sube otro! otro!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..