lunes, 14 de marzo de 2011

Novela Taylena 08 - A las Ordenes del Jeque


SELENA cedió nuevamente al poder sensual de Taylor, entregándose totalmente a sus caricias y su maestría.
No podía pensar, ni preguntar, ni hablar. Todos sus sentidos estaban bajo el poder de aquella sensación.
Pero la realidad era que no quería hacer preguntas. No quería pensar ni hablar.
Taylor la abrazó tirando de ella hacia él. Se echó hacia atrás sobre los suaves cojines, y estiró las piernas en el sofá.
Selena sólo sentía el calor de Taylor y la fuerza de su erección contra su espalda antes de que él le diera la vuelta, girase con ella y la pusiera debajo de él.
Le acarició el pelo nuevamente y agarró su cabeza otra vez para ponerla en la posición más cómoda para besarla.
A la vez, con la otra mano acarició su excitado cuerpo. Deslizó sus manos por todas sus curvas, y la hizo estremecer involuntariamente.
Y luego esos dedos calientes y duros se posaron encima de su pecho, acariciándolo por encima del lino de su vestido. Ella no pudo reprimirse un gemido y vio la sonrisa masculina de satisfacción de Taylor.
—¿Te gusta esto? —preguntó sensualmente—. Y también te gustará esto...
Taylor le acarició el pecho, provocando una sensación eléctrica en su piel. Jugó con sus pezones, atormentándola, haciéndola desear sentirlo sin la tela de su vestido. Ella oyó la risa de Taylor al ver la reacción que ella no pudo ocultar. Y acarició y apretó su pezón.
—Y esto...
La colocó boca arriba y bajó la cabeza hacia sus pechos. Los mordió suavemente por encima de la tela, humedeciéndola. Y luego, calculando el preciso momento, succionó uno de sus pechos fuertemente.
Y ella gritó de placer y echó la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados.
—¡Más..., Taylor, más!
No pudo reprimirlo. Todas sus inhibiciones parecieron quemarse en las llamas de la pasión, derretirse en el calor de su sangre. Y una vez más sintió el aliento de su respiración cuando Taylor se rió al borde de su escote.
—Oh, tengo algunas ideas más... Pero creo que vamos a estar más cómodos en la cama —le dijo él.
Con los ojos cerrados, ella lo sintió bajarse del sofá y llevarla en brazos.
Instintivamente, ella rodeó su cuello con sus brazos y hundió su cara en el nido de su hombro. Cerró los ojos para no reparar en ningún detalle de la realidad que pudiera romper aquel sueño erótico mientras él la llevaba a su dormitorio.
Quería seguir en su sueño. No quería volver a la realidad.
Había ocurrido algo mágico desde que había aparecido Taylor en su vida. Antes ella había sido una persona corriente, que se sentía sola y que estaba temerosa de lo que pudiera pasarle a su hermano. Pero entonces había aparecido aquel hombre fascinante y la había sumido en aquel mundo de fantasía.
No era normal que hombres como Taylor, con el poder de encarcelar o liberar a su hermano, se fijaran en ella. El podía tener todas las mujeres de la alta sociedad que quisiera, todas las bellezas que le apeteciera...
¿Por qué la había elegido a ella?
Pero lo había hecho.
El la deseaba... Quería casarse con ella. Era demasiado maravilloso para que fuera real.
Sintió el perfume de Taylor, embriagándola. Ella apretó su cara aún más contra el cuello de Taylor. Deslizó su lengua para probar su sabor...
Lo oyó murmurar algo aparentemente grosero en su idioma, y lo vio acelerar el paso. Taylor atravesó el salón y pasó a la siguiente habitación.
La tumbó en la cama y luego él se puso encima.
—Hermosa... Hermosa Selena...
Su nombre sonaba muy suavemente pronunciado por Taylor.
Él le besó la cara, los párpados aún cerrados, el pelo. Luego besó su boca. Pero cuando ella quiso besarlo más profundamente, él se movió y le besó todas las partes de su cuerpo, excitándola más.
Las manos de Taylor estaban ocupadas buscando la cremallera de su vestido en su espalda. Cuando la encontró, la bajó y besó la piel que quedó al descubierto. Luego desabrochó su sujetador con la misma rapidez y eficiencia, de manera que no cortase el flujo de excitación que corría por sus venas.
Ella sintió el calor entre sus piernas. Hasta las finas medias le resultaban un estorbo. La seda y el encaje de su ropa interior le molestaban. Echó la cabeza hacia atrás en la almohada, y ocultó sus acaloradas mejillas en ella.
—Tranquila, sukkar, tranquila... —la serenó Taylor, acariciándola y besándola otra vez—. No hay prisa... Esta primera vez vayamos despacio...
—No... —dijo Selena.
No sabía cómo había podido hablar en medio de gemidos, ni qué quería decir.
Taylor acarició su cuerpo y le besó las partes que habían quedado desnudas. Sus besos fueron como un camino de fuego hacia sus hombros, su cuello, debajo de sus pechos. Ella se moría por sentir la boca de Taylor en su pezón.
Pero él, en cambio, siguió torturándola deslizando su boca hacia su vientre. Jugó con su ombligo deslizando su lengua en él.
—Taylor... —suspiró ella, y extendió sus manos hacia los anchos hombros de Taylor, buscando que él la volviera a besar en la boca.
Ella deslizó sus manos por debajo de la camisa de Taylor, y lo acarició. Ella estaba casi desnuda, pero él no.
—Llevas mucha ropa —le dijo.
—Tienes razón —respondió Taylor—. Pero eso tiene remedio...
Se quitó la camiseta tan rápidamente, que Selena apenas se dio cuenta de que sus labios habían abandonado su cuerpo cuando volvió a sentirlos, besándola seductoramente. Ella encogió los dedos de los pies, de placer, y levantó la cadera para apretarse contra él. Sintió la potente erección contra su pelvis. Y aquello aumentó su deseo.
—Y tú tienes más ropa de la que quiero que tengas —dijo él.
Le quitó lo poco que le quedaba. Sus movimientos fueron tan bruscos, que Selena sintió el ruido del desgarro de la tela de su ropa interior. Pero no le importó.
Cuando Taylor deslizó su boca hacia abajo y acarició los rizos de su sexo, ella ya no pudo pensar en nada. El buscó el capullo de su feminidad y lo acarició hasta despertarlo a la vida.
Su respiración era caliente en los pliegues de su sexo, agregó una dimensión más al deseo que hacía que se agitara encima de la almohada. Quería que la hiciera suya... Quería sentir su calor, llenándola...
—T... Taylor...
Selena agarró su cabeza y tiró para poder besarlo. Quería sentir su boca en la de ella. Sus pechos se morían por el tacto de su boca y su lengua. Y deseaba tenerlo dentro de ella. Era un deseo primitivo, que jamás había conocido.
Al principio, él se resistió a sus deseos y la siguió excitando, atormentando, aumentando su deseo.
—¡Taylor! —protestó ella.
Aquella vez él se movió, cediendo al deseo de ella, subiéndose encima de ella, pero tomándose su tiempo, dándole más besos.
—¿Qué es lo que quieres, Selena?
Ella sintió su sonrisa contra su piel.
—¿Quieres... esto?
Taylor le acarició un pecho con la boca, haciéndola gritar de placer.
—¿O esto?
Aquella vez la besó profundamente en la boca, agarrándole la cara para que no pudiera moverla.
—O quizás sea esto...
Taylor tomó uno de sus pechos con su boca tan ferozmente, que ella gritó de placer. Era un dulce tormento, que le arrancó lágrimas de felicidad.
—Sí... sí... sí... —gritó ella, extasiada.
Luego, sintió la lengua de Taylor en su pecho, y más tarde él empezó a succionarlo fuertemente y a volver a suavizarlo con su lengua.
—Oh, sí... Sí... —susurró ella.
Pero aunque fuera maravilloso, no era suficiente. Cada movimiento de Taylor le recordaba que él no estaba desnudo. Aún llevaba sus vaqueros. La áspera tela era una barrera entre el centro de su feminidad y la dureza de su erección.
Y ella quería sentirlo dentro, tenerlo dentro.
—Taylor... Te deseo...
—Ya va, sukkar, enseguida... —la serenó él, subrayando cada letra con pequeñas caricias de su lengua en su pezón—. Tienes que aprender a tener paciencia... Aprender a esperar...
—¡No quiero esperar! ¡Te quiero ahora!
—Pero ya te he dicho... Tenemos tiempo. Tenemos toda la noche.
«Toda la noche», pensó ella. Era maravilloso.
—Toda la noche, y todas las demás noches —suspiró Selena—. Todas las noches de nuestra vida de casados...
—¿Qué?
Taylor se quedó petrificado. Su cuerpo se puso rígido, y todas sus caricias pararon en un segundo.


2 comentarios:

  1. que paso??
    porque se paro??
    hay madre... a que no es él el Jeque!!
    jejeje mee encanta
    sube pronto!

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  2. jajaja me encanto el comentario
    de Lu jajaja bueno voy por el que
    sigue te quiero y espero que leas
    los comentarios que estoy escribiendo
    aunque sean capitulos viejos

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..