domingo, 20 de marzo de 2011

Novela Niley 22 - Cerca del Paraiso


La enfermera sonrió.
Cuando Tish volvía a la habitación de Miley vio a Billy acercarse por el pasillo.
—¿Qué tal está?
—Estaba dormida hace un rato—respondió ella mientras se cruzaba de brazos—. ¿Se puede saber qué está pasando aquí? Según una enfermera, Miley evitó que asesinaran al gánster que está al final del pasillo.
El la agarró del brazo y la llevó a la sala de espe­ra. Allí se sentaron en una esquina, lejos del resto de las visitas.
—Siento no habértelo dicho antes, pero no po­día. Contrataron a un asesino para que matara a Jonas.
—¿Quién? ¿El gobierno?—preguntó ella, toda­vía conmocionada por la noticia que le había conta­do la enfermera.
—No—respondió él—. Se trata de un gánster que estaba intentando blanquear dinero con la com­pra de casinos aquí. Es de Miami y está enfrentado a la banda del norte. De momento, no ha tenido nin­guna pelea con ellos; pero esto va a cambiar las co­sas. Jonas tiene amigos, muchos—tomó aliento—. Ese capo de Miami ha cometido un gran error al uti­lizar a un asesino con el historial de ese tipo. Está buscado por dos asesinatos en Nueva Jersey.
—¿Vamos a encontrarnos en medio de una lucha de territorios?—preguntó Tish atemorizada.
—No—respondió su marido—. No lo entiendes. El hermano pequeño de Jonas fue asesinado por un banquero con conexiones con los cárteles de la droga colombianos y con la mafia, el encargado de blanquear dinero aquí en las Bahamas. Jonas lleva semanas detrás de él; trabaja para los federales.
Tish abrió la boca por la sorpresa­
—No se lo digas a Miley; ya ha hecho demasiado—añadió él—. Le salvó la vida dos veces. Primero empujó al asesino que salió corriendo y, la segunda vez, se echó sobre él justo cuando estaba apretando el gatillo. Big Rob y Dunagan estaban atentos, pero nunca habrían podido llegar a tiempo. Cuando Jonas se entere de lo que ha pasado, se va a enfadar mucho.
—Jonas tiene amnesia—le dijo ella.
—¿Amnesia? ¡Vaya mala suerte! Estamos en mi­tad de una gran operación y él es la clave. Sin su co­operación, la rata de Miami que estamos intentando atrapar quizá logre asentarse aquí.
—Eso no es problema nuestro—le dijo Tish—. Quiero sacar a mi hermana del hospital y volver a casa.
—Lo sé; pero no podemos marcharnos—le dijo—. Estoy trabajando con Dunagan porque tengo negocios con el banquero encargado de blanquear el dinero—añadió—. Tengo que acabar lo que comen­cé.
—¿Por qué estás metido en esto?—preguntó Tish—. ¿Y quién es Dunagan?
—El año pasado cometí un delito al evadir im­puestos. Los federales me han descubierto y si coo­pero con ellos, sólo tendré que pagar una pequeña multa, pero no perderé mis negocios.
—¡Billy!—exclamó ella—. ¡Cómo pudiste! Él le dio unos golpecitos en la mano.
—No hace falta que te muestres tan moralista. Los dos sabemos lo que tú has hecho.
—Pero Miley no tiene por qué saberlo—le espe­tó ella.
Él dudó un instante.
—Tengo algo que decirte que no te va a gustar. El banquero que se dedica a blanquear dinero es Liam Warner. Está enfadado con Jonas por cómo lo trató el día que asaltó a Miley y se echó para atrás en el trato que había hecho con él. Lo ha vendido al tipo de Miami. Ahora saben que Jonas está traba­jando con los federales y están planeando quitarlo de en medio. Hasta ahora, él era el único que sabía lo que planeaban hacer; ahora también lo sabemos Dunagan y yo. Si Jonas ha perdido la memoria, nosotros somos los únicos que lo sabemos.
Tish se sintió enferma.
—¿Todavía hay más, verdad?
—Liam ha contratado a un detective. No sé qué es lo que quiere descubrir, pero también quiere ven­garse de mí.
—¿Crees que puede descubrir algo de mi pasa­do? Mi madre era la única que lo sabía y ahora está muerta.
—Quizá pueda encontrar certificados. No lo sé; pero quiero que estés preparada.
—Debería habérselo dicho hace años, después de que nos casamos—dijo Tish, sintiéndose muy des­graciada—. Nunca me va a perdonar.
—No te anticipes. No estamos seguros de que vaya a enterarse—le dio un beso en la frente—. ¿Le has dicho lo del bebé?
—Sí—respondió ella con los ojos llenos de lá­grimas—. Pero ella ya lo había adivinado. Pobreci­lla, quería tener ese hijo.
—Me imagino que Jonas no lo sabrá.
—No creo.
—Amnesia. Imagínate. Ahora Dunagan y yo no podemos hacer nada.
—Hagas lo que hagas, no vuelvas a meter a mi niña en ningún lío. ¿Me has oído, Billy?
—Sabes que yo nunca permitiría que le pasara nada. Por cierto, ¿crees que sería una buena idea contarle ahora la verdad sobre su pasado?
Tish negó con la cabeza.
—Todavía no.
—Esperemos que Liam no se entere antes. Vamos a tomar algo mientras Miley duerme.
Ella lo acompañó, pensando que todavía no le había dicho quién era Dunagan.


A Nick le dolía mucho la cabeza y tener a una mujer encima que no paraba de darle la lata no ayu­daba nada. No la había reconocido, pero ella se ha­bía presentado y le había dicho que estaban compro­metidos. Él se fijó en el anillo de su mano izquierda y la creyó.
—¿A qué me dedico?
—Eres el dueño de numerosos hoteles y casinos por todo el mundo. Mi padre y tú hacéis negocios juntos.
—¿Ah, sí? ¿Qué tipo de negocios? Ella lo miró, sopesando la pregunta
.—Ya te lo contaré más tarde.
Le pasó una mano por la cabeza. Él sentía náuse­as y tenía un terrible dolor de cabeza.—¿Qué me ha pasado?
—Te caíste accidentalmente en el casino y te golpeaste la cabeza—le mintió ella—. Ahora, duer­me un rato, cariño—le dijo con dulzura—. Estaré aquí cuando despiertes.
—De acuerdo.
Se quedó en una silla hasta que estuvo segura de que se había dormido. Después, se dirigió hacia el baño para hablar por teléfono.
—Está en el hospital y no recuerda nada. Le po­demos hacer creer lo que queramos. Dime cuándo y dónde y te lo llevaré donde alguien pueda acabar el trabajo. Y, por favor, encuentra a alguien eficiente. Ciao, papá.
Cerró el móvil y se lo guardó en el bolso. Después, salió del baño y volvió a la habitación de Nick.
Tish esperó unos minutos antes de salir del baño. Abrió la puerta con cuidado, asegurándose de que la morena estuviera fuera de su vista, y se diri­gió a la habitación de Miley. Tenía algo realmente interesante que contarle a su marido.
Durante su segundo día en el hospital. Miley reci­bió la visita de Karen.
—Vengo de ver a Nick—le contó la mujer con una mirada penetrante—. Esa mujer no me que­ría dejar pasar; menos mal que llegó Big Rob y le dijo que se apartara.
Miley se sentía muy desgraciada. Karen la miró con pena.
—No te des por vencida—le dijo agarrándole una mano—. Nunca olvidaré cómo te miraba Nick el día que fuimos de crucero.
—En el casino, Nick me dijo que habían teni­do una pelea y que ése era el motivo por el que ha­bía estado conmigo. Me dijo que en su vida no ha­bía sitio para mí.
Karen estaba perpleja.
—No lo puede haber dicho en serio.
—Ahora no lo recordará—continuó Miley—.Tampoco se acordará de mí. Aunque eso ya no im­porta; en el casino me dejó muy claro que no quería saber nada de mí.
—Lo siento mucho—dijo la mujer, realmente triste—. Hacíais una pareja estupenda y se os veía tan enamorados...
—Yo también lo creí. Ahora me siento como una estúpida.
Karen dejó escapar un suspiro.
—Lo superarás, querida Yo te ayudaré en todo lo que pueda. Cada vez que quieras salir a navegar, sólo tienes que llamarme.
—Muchas gracias—respondió ella


Cloe estaba creando muchas dificultades en la habitación de Nick y las enfermeras le pidieron que se marchara. Ella juró volver con un abogado, pero se marchó.
Big Rob se quedó al pie de la cama de Nick como una estatua.
—¿Recuerda algo, señor Jonas?—le preguntó a su jefe.
Nick todavía se sentía mareado.
—No te conozco—le dijo—. Tampoco conozco a esa mujer que no se separa de mí ni un momento; pero no soy tan estúpido como para creerme que iba a comprometerme con una mujer así.
Big Rob lo estaba mirando fijamente.
—¿Tú me conoces, verdad?
—He estado trabajando para usted durante un año. Nick sonrió.
—Ha venido a verme una anciana. Me contó que una mujer que se encuentra al otro lado del pasillo se tiró sobre mí para salvarme de un hombre que quería dispararme. Me salvó la vida. No la recuerdo. ¿Y por qué quería alguien matarme?
Big Rob apretó la mandíbula.
—El médico ha dicho que todavía no le conte­mos nada. Dice que recobrará la memoria pronto, pero que necesita tiempo.
—Quizá esté muerto para entonces.
—No voy a permitir que nadie le mate—le pro­metió Big Rob—. Quizá haya perdido la memoria, pero yo todavía tengo la mía. Sé todo lo que hace falta para protegerlo. Me temo que tendrá que confiar en mí.
—¿Por qué está esa mujer en el hospital?
Big Rob suspiró. Si él no le contaba lo que le había pasado, seguro que se lo preguntaría a alguna enfer­mera.
—Estaba embarazada—le dijo Big Rob—. El pa­dre del niño no lo sabía; no está casada.
Nick se quedó pensativo. Su cara estaba muy tensa, como si estuviera intentando recordar algo.
—¿Te dejará acompañarme a verla?
Big Rob dudó un instante.
—Voy a preguntar.
Miley vio que se abría la puerta. Al ver entrar a Nick, le dio un vuelco el corazón.
               
                chicas...
no se si voy  a ir al concierto de miley el primer pais al que viene es aca a ecuador pero no se si voy a ir.... :(  
chicas por fis no se olviden de comentar... ah en el lado derecho del blog esta el listado de los blogs que sigo y leo asi que si quieren pasen por ellos porque son geniales...
:-)
karina vos vas a ir al concierto????????????

6 comentarios:

  1. :O Me encantoo!!♥
    quiero ver el proximo me quede con intriga! :D

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  2. Noooo porque lo dejaste ahi....
    ay ya quiero ver el otro....
    bueno esperare el otro... chao...
    :( pon el otro prontooo

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  3. aaaaah! kiiero otro!
    no puedes dejarnos asiii!!!
    :(

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  4. aaaaa Nick fue a ver a Miley
    que le dira??
    que dira Miley??
    fue realmente triste la conversacion de Miley y Karen
    me encantoooooo
    sube prontoooo

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  5. aaawww
    mee encaantoo
    tee quedaronn supeer
    gneal loss capiisss
    muuy buenoss

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  6. Hola !!!!!!!!!!!!!!!
    Ya se que exagere con los signos de admiración!! Jajaja
    Me encanto el capítulo katy, por favor no tarde en subir el otro y gracias por siempre comentar mis nove . No te pierdas el CAP 04 de across...
    Espero que estés bien Y amo tu foto nueva decime como las buscas en Google

    Siguela

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..