viernes, 29 de abril de 2011

Novela Kenielle 32 - La tentacion vuelve a casa - Finalllllll!!!!


Danielle miró su despacho, respiró profundamente y sonrió para sí misma. Había terminado. Y estaba lista.
Más que lista, se dijo a sí misma. Estaba deseando empezar.
—¡Tengo que ver a Danielle Delease Jonas!
Ella se volvió, sorprendida al oír esa voz...
—¿Kevin?
No podía ser. Debía haber oído mal.
Pero era él. Era Kevin. Habría reconocido esa voz en cualquier parte.
—¿Va a dejarme pasar o no? He venido a ver a Danielle Delease y no pienso irme sin verla —estaba diciendo Kevin, intentando convencer a la chica de recepción.
Con el corazón acelerado, Danielle salió al pasillo.
Lo vio enseguida. Un marine alto y guapísimo, rodeado de hombres que parecían mucho más pequeños por comparación.
Él la vio inmediatamente y su gesto pasó de la frustración a la desesperación.
—Danielle, dile a esta gente quién soy.
—Dejadle pasar —dijo ella entonces—. Es mi ex marido.
Kevin se abrió paso entre la gente sin dejar de mirarla. Sólo parecía tener ojos para ella.
—¡Madre mía! —exclamó Nicole.
Y Danielle estaba de acuerdo.
Kevin en uniforme era algo espectacular. Con aquel torso tan ancho cubierto de medallas, aquellos ojos azules, aquella mandíbula cuadrada, aquel paso largo, decidido...
—Te fuiste de Baywater sin decirme nada.
—¿Qué? —exclamó ella, confusa.
—Ya me has oído —dijo Kevin—. Fui a tu casa y hablé con tu abuela. Ella me dijo que te habías marchado de Baywater.
—Pero tú sabías que no iba a quedarme —replicó Danielle.
—Sí, pero yo quería que te quedases.
—Kevin...
—He venido para llevarte a casa —dijo él entonces.
Danielle sintió que la tierra se movía bajo sus pies.
—¿Qué has dicho?
—No puedo vivir sin ti. Ya no. Ni un día más —dijo Kevin entonces, tomándola por los hombros, como si quisiera evitar que saliera corriendo.
Aunque Danielle no pensaba ir a ningún sitio.
—¿No puedes?
—Pensé que hacía lo correcto cuando pedí el divorcio, pero ése fue el error más grande de mi vida. Ser la esposa de un marine es duro, algo que quizá no todo el mundo podría soportar...
—Yo podría haberlo soportado —lo interrumpió ella.
Quería saber que había cometido un error al pedir el divorcio, que lo habría amado siempre, fueran cuales fueran las circunstancias.
—Ahora lo sé. Tú eres una mujer muy fuerte —murmuró Kevin, levantando una mano para acariciar su cara—. Más fuerte que yo porque tú pudiste marcharte de Baywater y yo no he podido dejarte ir.
Los ojos de Danielle se llenaron de lágrimas.
—No tan fuerte —dijo, casi sin voz—. No sabes lo que me costó marcharme.
—Entonces, vuelve a casa, cariño —le rogó Kevin en voz baja—. Ven conmigo, amor mío. Quiéreme, deja que te quiera... Siempre te he querido, Danielle. Y siempre te querré.
—Kevin...
Él la envolvió en sus brazos. Su corazón latía con tal fuerza que Danielle lo sentía como si fuera el suyo propio.
—Quiero que tengamos hijos, Danielle. Muchos hijos, todos los que tú quieras.
Ella sintió que la embargaba la felicidad; poco a poco, progresivamente, como los círculos concéntricos que se forman en la superficie de un lago después de tirar una piedra. Y se abrazó a él, apretándolo tan fuerte como pudo.
—Te quiero, Kevin Jonas. Siempre te he querido y siempre te querré.
—Y yo a ti. Nunca ha habido nadie más.
—Siempre me he sentido orgullosa de ser la esposa de un marine e incluso más orgullosa de ser tu mujer.
Kevin se sintió tan aliviado que casi le temblaban las piernas. No se había sentido tan feliz en toda su vida. Apartándose un poco para poder mirarla a los ojos, le dijo:
—Entonces, ¿cuándo crees que podrás mudarte a Baywater?
—¿Qué tal mañana?
Él la miró, sorprendido.
—¿Mañana?
Riendo, Danielle lo tomó de la mano para llevarlo a su despacho y cerró la puerta para echarse en sus brazos con una sonrisa de oreja a oreja.
—Le he vendido la mitad del negocio a mi socia. Y los de la mudanza llegan mañana.
—Pero tú... yo... —Kevin parecía un tonto, pero se sentía tan feliz que le daba igual.
Sacudiendo la cabeza, Danielle le dio un largo beso en los labios.
—Hace dos días decidí que no podía quedarme aquí, que no podía vivir sin ti.
Kevin la apretó con fuerza, el corazón acelerado.
—¿Entonces?
—Me iba a casa, tonto. Para obligarte a que me quisieras, para hacerte ver que debíamos estar juntos.
—Cariño —murmuró él, buscando sus labios—no tienes que obligarme a nada, ya estoy convencido.
Y cuando por fin se apartaron para buscar aire, le advirtió:
—Debes saber que vas a casarte con un hombre que va a tener que ponerse un sujetador de cocos y una falda hawaiana.
—Llevaré mi cámara de fotos —rió Danielle.
—Incluso posaré para ti —dijo Kevin—. Porque nunca me había hecho tan feliz perder una apuesta.


FIN!!!!!!!
chicas... espero que esten muy bien, quisiera agradecerles a todas las niñas que leen mi blog... jejeje a lu, ro, emil, elbita, carito, lore, sara, vale, emily, brenda, new, anita, aracelly, prisci, anonima fiel, karina, ninos, luisa_smiler, mrc' love, michelly, wesitos, novelas niley, natalia, rebeca, tamara, nove fly with me, clau, naty, aleida, niley fanatica veritop, lovehope, yulumule, jenny, brianna, andrea, a mis anonimos.... 
las quiero mucho chicas...
han sido un amor conmigo desde que empece e blog y eso es super me llena de amor el cariño que todas me demuestran...
grascias por ser mis amigas, mis hermanas, las mejores, las amooooo!!!!!

jueves, 28 de abril de 2011

Novela Niley 30 - El hombre mas atractivo


NICK se despertó lentamente del sueño más erótico que había tenido en su vida.
Había sido sobre Miley y una larga e increí­ble noche compartida con ella. Habían hecho el amor de todas las maneras posibles.
Pero no era un sueño.
Miley estaba a su lado, con la cabeza apoyada en su hombro. Debían llevar así un rato, porque se le había dormido el brazo.
No importaba. ¿Qué era un poco de dolor muscular comparado con la alegría de tenerla a ella en sus brazos?
Volvió la cabeza con cuidado, ya que no la quería despertar, y la miró. Era preciosa. Se agitó un poco, sus­piró, pero no se despertó.
Pero sus bocas estaban apenas separadas, y sentía sus senos tan suaves contra el pecho...
Un beso más. Sólo uno. Una leve caricia más.
La besó. La tocó. Ella se despertó en sus brazos y se besaron. La hizo ponerse bajo él y empezaron de nuevo los suspiros y gemidos de pasión.


Más tarde estaban sentados a una mesa pequeña cer­ca de la ventana del salón. Nick llevaba sólo los pan­talones y ella la bata del hotel.
Sobre la mesa había unas bandejas con quesos, fre­sas, galletas y una botella de champán en un cubo con hielo.
Miley le dio un trago a su champán.
—Esto no es precisamente Aunt Sally's.
Nick se rió.
—Sí, yo diría que tienes razón.
—Ni tampoco un desayuno. Champán, quesos, fre­sas...
—Estoy de acuerdo. Un desayuno es zumo de naranja, cereales, bacon, cuatro huevos fritos, pan con mantequi­lla...
—¡Cielo Santo! ¡Estás de broma!
Nick sonrió y la tomó de la mano.
—Cuando tu trabajo significa que te tienes que desper­tar cuando todavía es de noche y hace frío y luego aden­trarte en el Pacífico en un barco de pesca, no te preocu­pas mucho por las calorías o el colesterol.
—¿El trabajo de quién? —dijo Miley abriendo mu­cho los ojos—. ¿El tuyo?
—El de mi padre. Y el que estaba destinado a hacer yo hasta que tuve un golpe de suerte.
—¿Cómo?
—Me gustaría contarte que fui un estudiante brillante, que me pasé un año en Oxford, pero la verdad es que era grande y fuerte y jugaba bien al fútbol americano. Así que me dieron una beca para la universidad de Michigan. Pensé que terminaría jugando con los profesionales, pero mi padre pensaba que era una pérdida de tiempo y de di­nero, ya que tendría que contratar a un chico para que me sustituyera —dijo él encogiéndose de hombros—. Así que le hice una apuesta.
—¿Qué clase de apuesta?
—Le dije que dejaría los estudios y volvería a casa y a trabajar en el barco con él si no placaba a los defensas principales tantas veces en una temporada como él vol­vía a casa con las redes llenas de pescado. Bueno, la ver­dad es que era un poco más complicado que eso, ya que encontré una fórmula que comparaba sus posibilidades de pesca con las mías de placar a los defensas. De cualquier manera, gané y él perdió, así que dejó de molestar a mi madre con mi supuesta «locura» y yo, de repente, me di cuenta de que podía hacer más cosas con mi cabe­za que utilizarla para abrirme camino entre los defensas.
—¿Y?
—¿Por qué te estoy aburriendo mortalmente contándo­te la historia de mi vida cuando deberíamos estar termi­nándonos el champán antes de que se quede sin burbu­jas?
Nick ya no quería seguir hablando de sí mismo. Miley lo entendió. Ella tampoco hablaba nunca de sí misma ni de su pasado... Salvo esa noche en el Gilded Carousel. La recorrió un estremecimiento de alarma. Era tan fácil estar con él. No sólo hacer el amor con él, sino hablar con él, escucharle, observar la animación de su rostro mientras hablaba.
Qué sencillo sería enamorarse locamente de él, pensó de repente.
—¿Miley?
Cuando sus miradas se encontraron, ella supo que ha­bía visto algo en su expresión. Respiró con dificultad y sonrió.
—¿Sí?
—Te has abstraído por un momento, Miles. ¿A dónde has ido?
—Estaba pensando que... Tenemos una reunión esta mañana.
¿Una reunión? Nick frunció el ceño. Era cierto, tenían una reunión programada y lo había olvidado por completo, cosa que nunca antes le había sucedido.
—Una reunión. Por supuesto.
—Y pronto. Voy a tener que ducharme y vestirme.
—Los dos lo tenemos que hacer —dijo él levantándose y ayudándola a ella—. ¿Cómo te gustan las duchas? ¿Ca­lientes? ¿Frías? ¿Templadas? Esas cosas son importan­tes, ya sabes.
Ella sabía perfectamente lo que le estaba diciendo. Él esperaba que se ducharan juntos. Pero ella no podía. No ahora. Había dormido con él, habían hecho el amor apa­sionadamente, y eso era mucho. Sus pensamientos, sus emociones se le estaban escapando de las manos.
Necesitaba tiempo y espacio.
—Me gustan las duchas calientes —dijo sonriendo—. Y, por suerte, este hotel parece tener un suministro inagota­ble de agua caliente. ¿Y el tuyo? ¿Tendrás una ducha ca­liente esta mañana o sólo templada?
Vio cómo él entornaba los párpados y recibía el men­saje. No le había gustado nada. Claro que a ella tampoco.
«Pero me temo, Nick, que no me quiero enamorar de ti», pensó.
—¿Me estás diciendo cortésmente que ya es hora de que me marche? —le preguntó él con una sonrisa educada.
—Bueno... Ya sabes...
—No creo que lo sepa. Espero que me lo digas tú.
¡Maldita sea! Se lo estaba poniendo difícil. Bueno, como quisiera. Había sido él quien había dicho eso de que el sexo era sexo y los negocios, negocios.
—La reunión —le dijo.
Nick retrocedió y se cruzó de brazos.
—¿Qué pasa con ella?
—Va a ser aquí. En esta suite.
—¿Y qué?
—Que si no está arreglada y la mesa está servida para dos y si tú sigues aquí...
—¿Sí?
—Lo sabrán.
—¿Qué?
—Sabrán que tú y yo... ¡Maldita sea, Nick! Sabrán que hemos...
Él quería que dijera que habían hecho el amor. Luego la tomaría en sus brazos, la llevaría de nuevo al dormito­rio y no le importaría lo más mínimo que se supiera.
—Sabrán que nos hemos acostado juntos —dijo ella como atragantándose.
—Pero eso no es algo contra la ley, Miles. Sobre todo aquí, en Europa y en París.
—Ya sabes lo que quiero decir, Nick. Lo sabrán. Y...
—Y tu autoridad se verá afectada. ¿Es ése el proble­ma?
Ella lo miró entonces fijamente.
—Sí —mintió—. Y no es que... me arrepienta de haberlo hecho.
Eso lo dijo apresuradamente, como si las palabras se le escaparan, pero no lo pudo evitar, aun sabiendo que lo estaba arruinando todo.
—No es necesario que te expliques más —le dijo él di­rigiéndose al dormitorio, a donde ella lo siguió—. Lo en­tiendo perfectamente.
—Muy bien. No quisiera que pensaras...
Él la miró sin mostrar ninguna expresión.
—¿Qué? ¿Que los negocios son los negocios y el sexo, sexo?
—Yo no he dicho eso.
—No has tenido que hacerlo, lo hice yo. Llama al ser­vicio de habitaciones y diles que suban a limpiar. Estaré de vuelta dentro de una hora. Y, Miley...
—¿Sí? —respondió ella, tratando de imitar el tranquilo tono de voz de él.
Nick volvió a sonreír.
—Gracias por recordarme cómo son las cosas.
Cuando terminó de vestirse, se marchó y Miley se quedó mirando la puerta cerrada.
Bueno, eso había sido bastante fácil. Se había espera­do que él discutiera, que se enfadara. Que, por lo menos, tratara de hacerla cambiar de opinión. No lo habría lo­grado, por supuesto. Ella sabía muy bien lo que había que hacer y que las cosas eran mejor de esa manera.
 chicas...
awwww
espero que les guste... jejeje 
las iba a dejar con las ganas pero esto va en compensacion porq no me voy a poder conectar mas tarde
las quiero millon.....
besos...
comentennnnn!!!!!!!!!!!!!!!!!

Novela Jemi 30 - Asuntos pendientes


Denisse abrió la puerta de la mansión de la familia Jonas, entró y se detuvo en el umbral, como si temiera que el mayordomo o Hannah, el ama de llaves, pudieran echarla de allí.
Pero eso no iba a suceder.
Paul no le había pedido que se marchara. Ella se había ido por su propia voluntad, pues sabía que ambos necesitaban tiempo para superar un secreto tan doloroso.
Sin embargo, ver a Demi enfrentándose a la malicia de aquellas mujeres le había dado el valor que necesitaba para afrontar sus propios problemas. No podía quedarse en un hotel por el resto de su vida; no mientras su corazón estuviera allí. En esa casa. Con Paul.
Fuera o no lo correcto, tenía que regresar a su lado. Tenía que averiguar si todavía podía Luchar por su matrimonio.
Entró en la casa en silencio y, de la misma forma, cerró la puerta tras de sí. Respiró profundamente para calmarse y miró alrededor para reconocer el hogar que tanto había echado en falta. Había demasiado silencio. En los primeros años de su matrimonio, hubiera dado cualquier cosa por tener un poco de paz y quietud, pero en ese momento, lo hubiera dado todo por volver a escuchar a sus hijos correteando por la casa. Oír sus gritos, su risa. Volver a ser aquella joven esposa, pero con la sabiduría acumulada con el paso de los años.
De pronto reparó en una foto de Bella.
Su pobre hija… Cuánto había sufrido por su causa.
Había hablado con ella una hora antes y, aunque su relación era bastante frágil, Denisse sabía que el amor que sentía la una hacia la otra era lo suficientemente fuerte como para superar los errores del pasado.
—Dios, fui una idiota —susurró para sí con palabras que rompieron el silencio que la rodeaba.
—No.
Denisse dio un respingo, sorprendida al ver que no estaba sola. Paul salió del salón y se detuvo bajo la luz de la lámpara del recibidor. Su semblante estaba tenso, pero sus ojos, esos ojos que ella conocía tan bien, estaban llenos de pena.
La madre de Joe se tapó la boca con la mano y se volvió rápidamente hacia la salida, sin apenas poder hablar.
—Lo siento, Paul —susurró—. No debí haber venido.
Paul puso su mano sobre el brazo de Denisse para detenerla.
—No, nunca te debiste marchar.
—¿Qué? —preguntó Denisse y alzó los ojos hacia él.
Paul sonrió. El hombre a quien ella amaba tan apasionadamente le sonreía y su corazón latía con fuerza, lleno de una esperanza renovada.
—Lo siento tanto, Denisse.
—Paul, no —replicó Denisse, asombrada por sus palabras, las únicas que nunca había esperado oír de su boca—. Yo soy quien debe disculparse. Nunca quise hacerte daño. Nunca quise…
El la tomó por los hombros y sus manos le trasmitieron la calidez que necesitaba después de tantas semanas de soledad.
Los ojos de Denisse se llenaron de lágrimas que no se atrevía a derramar por miedo a no poderlas contener.
—No me debes ninguna explicación, Denisse —dijo Paul y la besó en la frente—. Recuerdo cómo era yo entonces. Recuerdo que a menudo te dejaba sola. Lo decidido que estaba a mantenerte a distancia.
«Cierto», pensó Denisse.
Todo eso era cierto. Esos habían sido los motivos que la habían impulsado a buscar en otro hombre la atención que quería que su esposo le prodigara.
—¿Por qué? —exclamó Denisse, haciendo la pregunta que debía haber formulado mucho tiempo antes—. Yo sabía que me amabas. Pero… ¿por qué me apartabas de ti?
—Por esa misma razón… —confesó él, con una amarga sonrisa—. Creía que te amaba demasiado y que si te decía cuánto te necesitaba, ibas a tener todo el poder sobre nuestra relación para hacer lo que quisieras con mi corazón.
—Oh, Paul…
—Yo fui el tonto —dijo y le levantó la barbilla a Denisse con la mano para mirarla directamente a los ojos—. Sentí cómo te alejabas y no hice nada para impedirlo. Vi cómo David te manipulaba y me dije a mí mismo que no pasaría nada. Me di cuenta de tu sufrimiento y lo ignoré.
Una lágrima descendió por la mejilla de Denisse, pero ella no se molestó en secarla.
—No quería lastimarte, Denisse —susurró Paul y besó la lágrima suavemente.
Denisse sintió cómo desaparecía el dolor que la había atenazado tanto tiempo. Estar allí, junto a él, en el lugar adonde ella pertenecía, la hacía sentirse tan bien… ¿Cómo había podido arriesgar todo aquello? ¿Cómo había podido arriesgarse a perderlo?
La esperanza regresó a su corazón. Pensó que por fin podía recuperar lo que había perdido por su egoísmo y su falta de visión. Pero, antes de continuar, tenía que saber algo.
—¿Y Bella? ¿Sospechaste entonces que David era su padre biológico?
El dolor asomó brevemente a la faz de Paul.
—Sí —dijo suavemente—. Lo sabía. Pero no me importó. Bella es mía. Es nuestra. Siempre lo ha sido.
El secreto de Denisse, tan cuidadosamente guardado durante años, nunca lo había sido realmente.
¿Era una ironía? ¿O acaso era justo que ella y Paul hubieran sufrido solos, culpándose a sí mismos de lo que había pasado sin atreverse a confesarlo?
—Oh, Paul, te quiero tanto… Siempre te he amado.
Denisse finalmente levantó una mano y se secó otras lágrimas que caían por sus mejillas.
—Sólo me sentí perdida un momento.
—Perderse no es importante —dijo Paul suavemente—. Sólo importa que hayas encontrado el camino de regreso a casa. Que ambos lo hayamos encontrado.
—Te he echado tanto de menos… —dijo ella.
Paul la abrazó y Denisse respiró aliviada por primera vez en semanas. El olor, la calidez, la fortaleza de Paul, le eran tan familiares, tan necesarias… Todas esas sensaciones le hacían ver que, finalmente, había vuelto a su hogar.
—No me abandones nunca, Denisse —murmuró, besando sus cabellos y apretándola contra su cuerpo—. No puedo vivir sin ti.
—Nunca te dejaré —juró Denisse y le miró a los ojos—. Siempre estaré contigo, siempre.
—Vamos arriba —dijo Paul sin soltarla y la llevó hacia la escalera—. Te mostraré cuánto te he echado de menos.
Denisse posó la cabeza en el hombro de su marido y suspiró agradecida.
 chicas espero que les haya gustado nuestros suegris son tan lindos juntos...
ellos son un ejemplo de padres al haber criado a 4 hermosos niños, al haberlos criado de la mejor manera y hacer que nuestros jobros sean lo que son, no solo un cuerpo espectacular o unos cantantes de fama, son verdaderamente humanitarios ayudando siempre  a las buenas causas, dandonos ejemplo de perfeccion... jejeje
awww como amo a estos chicos... 
espero que les guste...

Novela Kenielle 31 - La tentacion vuelve a casa


Tres días en California y Danielle sabía muy bien lo que tenía que hacer. En realidad, lo había sabido antes de volver a la tierra del sol eterno, las autopistas y las palmeras.
Pero había ido allí para poner las cosas en perspectiva.
Y las había puesto.
Sonriendo, colocó los papeles sobre su escritorio y separó las carpetas de temas más urgentes. Nicole se encargaría de todo. Ella conocía bien el trabajo de la agencia y a los clientes más importantes.
Todo iría perfectamente.
Y ahora, su vida también.
—¿Estás segura? —preguntó Nicole, pasándose una mano por el hinchado abdomen—. Acabas de llegar, quizá deberías tomarte unos días para pensar y...
Danielle negó con la cabeza. Echaría de menos a su amiga, pero hablarían por teléfono continuamente. Además, podrían mandarse emails, visitarse la una a la otra. Su amistad no se rompería nunca.
—Confía en mí —le dijo—. Ya he esperado cinco años y no puedo más.
—La verdad es que no me extraña —suspiró Nicole.
—Lo he pensado mucho y sé lo que tengo que hacer.
—Muy bien, pero esto no va a ser lo mismo sin ti.
—Gracias. Yo también te echaré de menos —murmuró Danielle, abrazando a su amiga.
Kevin odiaba Los Ángeles.
Siempre había odiado esa ciudad.
Había estado un par de años destinado en el campamento Pendleton y la gente, el tráfico, el humo de Los Ángeles lo molestaban. Demasiadas autopistas, demasiados coches. Y todos parecían moverse al mismo tiempo.
Mientras conducía, su mente iba a toda velocidad, como intentando compensar el atasco.
Había salido del restaurante decidido a hablar con Danielle. A pedirle perdón. A hacer lo que fuera para convencerla de que la amaba y siempre la había amado.
Por fin había comprendido que aquel momento era el más importante de su vida y que el amor no era algo frágil que hubiera que proteger. Era un sentimiento fuerte, algo en lo que apoyarse cuando las cosas se ponían difíciles. Y no había nadie más fuerte que Danielle.
Cinco años atrás estaba tan decidido a cuidar de ella que no se había enterado de que un matrimonio consistía en cuidar el uno del otro.
Pero cuando llegó a casa, no encontró a Danielle sino a su abuela. Y Angelina, que acababa de volver de Italia, le dijo que su nieta había vuelto a Los Ángeles.
Se había ido.
Así de sencillo.
Sin decir una palabra.
Sin avisarlo.
Pero claro, él no merecía que lo avisara, ¿no? Al recordar el pánico que había sentido, un pánico que casi lo estrangulaba, decidió ir a toda prisa al aeropuerto, pero su vuelo ya había salido.
Podría haberla llamado, pero lo que tenía que decirle no podía ser dicho por teléfono. Tenía que estar a su lado para mirarla a los ojos, abrazarla si ella le dejaba...
Así que pidió un permiso de dos días en la base y tomó un avión de carga con destino al campamento Pendleton, California. Y ahora, en un coche de alquiler, estaba en medio de un atasco, al lado de un chico negro que llevaba el estéreo a todo volumen.
Y lo único que podía pensar era que ojalá no hubiera esperado demasiado. Ojalá no fuera demasiado tarde
 holap chicas.. aqui les deje el penultimo capitulo de esta nove.... espero que les haya gustado...  mis mas sinceros agradecimientos a lu, ro, emil, elbita, carito, lore, sara, vale, emily, brenda, new, anita, aracelly, prisci, anonima fiel, karina, ninos, luisa_smiler, mrc' love, michelly, wesitos, novelas niley, natalia, rebeca, tamara, nove fly with me, clau, naty, aleida, niley fanatica veritop, lovehope, yulumule, jenny, brianna, andrea, a mis anonimos.... 
en fin a todas ,mis lindas y fieles lectoras... a mis nuevas seguidoras...  a mis nuevas amigas a todas no saben lo que significan que me apoyen que muestren su entusiasmo, lo que significo para mi su apoyo durante la crisi que tuve por la depresion.... en serio les quiero agradecer por eso.. 
espero que les guste lo que publicare mas adelante 
las amo chicas...
a mis queridas hermanitas las quiero millon
blogeeras niley team... jejeje (lo invente iop)
niley team forever
jemi team forever
kanielle team forever
jejejeje...
chicas gracias por su apoyo...
las quiero un mundo....

Novela Niley 29 - El hombre mas atractivo


—Al infierno con esto —gruño él y se volvió hacia ella—. Maldita sea, Miley...
Antes de que el corazón le pudiera dar otro latido, ella estaba entre sus brazos.
La levantó y ella le pasó los brazos por el cuello mientras Nick empezaba a acariciarle el cabello con una mano. La metió en la casa, cerró la puerta de un gol­pe y la besó sin más preámbulo. ¿Por qué lo iban a retrasar cuando los dos sabían que ese momento era inevita­ble?
—Alejandro no va a venir, ¿verdad? —dijo él sin sepa­rar la boca de la suya.
Miley agitó la cabeza.
—¿Bernadette?
—No hay ninguna Bernadette.
Ella se rió, pero esa risa se transformó en un gemido cuando la boca de él se posó sobre la suya. Las manos de Nick empezaron a estar en todas partes, acariciándo­la bajo la bata de seda...
—No más juegos, Miley.
—No —susurró ella rozándole la lengua con la punta de la suya—. No más juegos, Nick.
El sabía a peligro y oscuridad. A deseo.
Ella sabía a ansia y necesidad. A pasión.
—Quiero... quiero...
—Todo —susurró él y la volvió a besar.
—Sí. Oh, sí.
Miley le quitó la chaqueta y él la corbata. Luego ella le deslizó las manos por debajo de la camisa, hacién­dolo contener la respiración.
—Nick... Nick...
Le agarró el cabello con las manos cuando él la vol­vió a levantar. La llevó al dormitorio, y la dejó sobre la cama con dosel. Luego, le quitó la bata.
—Dulce Miley —susurró él tomándole el rostro en­tre las manos.
Ella lo miró con los ojos muy abiertos. Luego, Nick, con mucho cuidado, se inclinó hacia ella y tomó su labio inferior entre los dientes, mordiéndoselo levemente mientras ella no dejaba de decir su nombre.
Se colocó sobre ella y Miley vio con los párpados entornados cómo se quitaba la camisa. Contuvo la respi­ración cuando se quitó el cinturón y el resto de la ropa, revelando toda la magnificencia de su cuerpo masculino.
—Mírame, Miley —le dijo con la voz llena de deseo.
Ella lo hizo obligándose a abrir los párpados, pesados por la pasión, mientras él le abarcaba los senos con las manos.
—Mi hermosa Miles —susurró él—. Mi encantadora Miley.
—Nick. Oh, Nick.
—Di mi nombre de nuevo.
—Nick, Nick, Nick...
Él la besó y luego bajó el rostro hasta rozarle los se­nos con la barbilla. Cuando sus labios se cerraron prime­ro sobre un pezón y luego sobre el otro, ella se arqueó contra esa boca.
—¿Te gusta esto? —le preguntó él—. Dímelo, Miles. Dime lo que te gusta.
—Tú. Tú, siempre.
Él la volvió a besar una y otra vez. Ella podía sentir su calor, el de su pasión y cómo se humedecía y se pre­paraba para él. Pero siempre había estado preparada para él, desde el primer día.
Ahora, por fin, la espera había terminado.
Se agarró a él y lo besó cuando Nick se hundió profundamente en su interior de un solo y exquisito em­pujón. Se le escapó un dulce grito de rendición cuando él la poseyó.
—Oh, sí —gimió ella—. Nick, Nick...
—Miley... Mi Miley...
Luego empezó a moverse y ella echó a volar hacia el sol, gimiendo, estremeciéndose, hasta que, por fin, se sintió completa.
Completa y en los brazos de Nick.

 capi corto pero intenso jejeje....
miles ya llego a quito ecuador....
awwww que encidia por las chicas que van a ir a su concierto....
gritaran por mi .....




Miss Cyrus dará un concierto en el escenario más grande que jamás se ha puesto en el Ecuador", aseguró María Belén Acosta, coordinadora de Team Producciones, empresa encargada de la presentación de la cantante.

Entre tanto, la intérprete de "Party in the U.S.A", que llegó con un grupo de 80 personas y que estará ocupando los pisos 11, 12 y 13 de un reconocido hotel, pidió leche de soya almendrada, una decoración minimalista con aromas de vainilla y exactamente 102 rosas rojas en la habitación donde se hospedará. Además de frutas, pescado, ensaladas, pastas, agua mineral, bebidas energéticas y nada alcohol en el camerino.

Luego de Ecuador, Miles seguirá con gira en Perú, Chile, Argentina, Paraguay, Brasil, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Panamá y México.


les deje la noticia jeje pero la puede encontrar en de todoblog.com


martes, 26 de abril de 2011

One Shot Niley - Exposicion de arte


Narra Miley:

Aquí estaba yo en otra exposición de arte de mi pintor favorito llamado Nicholas Jonas o Nicky como le decía yo en secreto, creo que incluso estoy enamorada de el, no me e perdido nunca una exposición de arte de el al menos de las que se han realizado dentro del país, digo soy una niña rica porque no gastar el dinero en adquirir un hermoso cuadro o en viajar de un extremo del país a otro con tal de ver sus pinturas o simplemente a el, rara vez lo veía en las galerías donde se exhibía su trabajo, soy de Los Ángeles y solo por hoy estoy aquí en New York, lo malo de ver a Nicky de vez en cuando es que siempre estaba en compañía de una mujer diferente pero no de cualquiera siempre de mujeres impresionantes, impresionantemente bellas, inteligente, altas, morenas, jamás lo había visto con una rubia o pelirroja del brazos.

Estaba admirando una de sus obras cuando alguien cerca de oído hablo…

-esta pintura representa el amor incondicional, la fuerza y el deseo de ver a esa persona así este al otro lado del planeta- la voz en mi espalda era gruesa, ronca pero sexy, me di la vuelta para saber quien era y por su puesto casi se para mi corazón al verlo, de cerca era mas impresionante, sus ojos color chocolate tenían un brillo único, sus hermosos labios en forma de corazón me tentaban a besarlos, sus hermosos y bien definidos risos provocaban en mi la necesidad de meter mis manos entre ellos, su rostro tenia los lunares mas hermosos que había visto en mi vida, solté un risita al ver que estos formaban la osa mayor, el sonrió, ouhhh ahora si creo que moriré esa sonrisa es de infarto….- estas bien???
-eh si gracias…
-me llamo Nicholas, pero puedes llamarme Nick
-ouhh… soy Miley
-mucho gusto Miley... –la forma en como pronuncio esas palabras fue excitante, mi  corazón retumbo y contuve el aliento cuando sus dedos tocaron mi cara… – eres hermosa, me encanta verte siempre en mis exposiciones…
-yo… - sus dedos interrumpieron mi protesta
-acompáñame…- unió sus manos a las mías y caminamos con las manos entrelazadas, la gente nos miraba y yo como siempre apenada, tenia una sonrisa tonta en la cara y un rubor de lo mas escandaloso. Mientras caminábamos pude observar como el sonreía, jamás lo había visto sonreírle así a otra mujer, y eso que ellas son realmente hermosas, de repente paro y susurro
-cierra los ojos…
-pero…
-por favor… -hizo un puchero hermoso quien se puede resistir
-esta bien- después de eso cerré mis ojos y el me guio mientras lo hacia susurraba en mi oído que no abriera los ojos, de repente paro y sostuvo sus manos en mi cintura.
-ahora ábrelos lentamente
Quieren saber que paso pues bien quede en shock era un retrato sobre mi, como dos caras de una moneda espalda con espalda, yo vestida con vestido rojo el mismo que había usado en su primera exposición y en la otra era yo pero embarazada, mis ojos se llenaron de lagrimas las misma que empezaron a caer de mis ojos, Nick apoyo su cabeza en mi hombro y beso mi mejilla para después susurrar…
-así es como te imagino desde el primer momento en que te vi, en que vi esos hermosos ojos color cielo con esas pequeñas estrellas brillantes cada vez que mirabas mis cuadros, con esa boca color fresa que me invitan a besarlos y así es como te imagino en el futuro con mi hijo o hija en tu vientre, descansando bajo tu seno- me dio la vuelta lentamente y con sus labios seco mis lagrimas aun no me había recuperado del shock por el cuadro y ahora quede casi paralizada cuando el poso dulcemente sus labios en los míos, el estaba besándome le correspondí con todo el amor que había guardado para el desde que lo vi, el llevaba un hermoso traje negro y yo llevaba el hermoso vestido rojo de la pintura, creo que ninguno de los dos estaba preparado para las sensaciones, sus labios eran exquisitos su aliento a menta llenaba mis sentidos, sentí como el bajo sus manos hasta mis caderas y yo poco a poco levante mis manos así sus hombros el beso seguía cada vez mas exigente, mis manos llegaron a sus risos se sentía tan bien, me dejaba sin aliento estar tan cerca de el, todo dejo de existir solo éramos el y yo, sus labios su cuerpo su personalidad seductora el simplemente  era perfecto, escuchamos los aplausos el gruño bajito y yo reí nos separamos un poco estaba apenada por la situación, el estaba feliz tenia en su rostro esa sonrisa que amaba, agarro mi cintura otra vez y mirando a la audiencia simplemente dijo -gracias!!

Nunca imagine que esta noche se convertiría en la mas especial de mi vida… aquí estoy entre los brazos de la persona que a ocupado mis pensamientos en los últimos año en los brazos de Nick, en los brazos de mi amor.

Narra Nick

Tarde mucho tiempo pintándola, plasmando en el lienzo su perfección, su hermosa sonrisa, sus cabellos dorados cayéndole en forma de cascada, su sonrisa perfecta, sus labios de fresa, sus hermosos ojos color azul cielo, sus curvas bien definidas toda ella representa eso la perfección, lo que mi corazón y mi alma han estado buscado desde hace mucho tiempo, ella ilumina con su presencia el salón, rio bajito cada vez que la veo suspirar, adoro la forma en como observa mi trabajo, sin saberlo ella ha inspirado mis últimos retratos, mi agente quiere que realice exposiciones en Europa, deseo ir ver que tan aceptado es mi trabajo allá, pero no me quiero ir sin antes decirle a ella que la amo, que ella inspira mi corazón, que quiero formar una hermosa familia con ella, que quiero que lleve mi anillo y mi apellido, hoy es la noche la noche en la que ella sabrá la verdad, sabrá cuales son mis sentimientos, la noche en la que mi pequeña desconocida se convertirá en la razón de mi vida… apenas la vi entrar mi corazón latió con mas fuerza, llevaba un hermoso vestido rojo el cual se ajustaba a sus curvas, nadie volteo a verla pero a mi, a mi me dejo sin aliento, ella sonrió tímidamente cuando nuestras miradas se cruzaron, ella empezó a observar mis cuadros siempre con esa mirada de fascinación, tarde un poco en volver a verla ella estaba parada cerca de los últimos cuadros de mi colección, me acerque a ella muy sutilmente, no se dio cuenta que estaba allí cerca de ella me arme de valor y le susurre  cerca del oído

-esta pintura representa el amor incondicional, la fuerza y el deseo de ver a esa persona así este al otro lado del planeta- se dio la vuelta para saber quien era y mi corazón latió a mil por hora de cerca era mas hermosa de lo que me imaginaba, ella me miraba como si quisiera descubrir mis secretos, la miraba idiotizado por su perfección, una risita escapo de sus labios, no pude evitar sonreír- estas bien???
-eh si gracias…
-me llamo Nicholas, pero puedes llamarme Nick
-ouhh… soy Miley
-mucho gusto Miley... – su nombre era hermoso, no se como paso pero pose mis dedos en su mejilla acaricie su sonrojado rostro… – eres hermosa, me encanta verte siempre en mis exposiciones…
-yo… - iba a protestar pero puse mis dedos en sus labios quería que esto fuera perfecto
-acompáñame…- la tome de la mano, ella no dijo nada tal vez estaba en shock, entrelace nuestras manos y la guie para que observara el retrato que había hecho de ella, durante el camino mi sonrisa no desapareció, veía como me observaba y me gustaba, nadie se le puede igualar en belleza, mis amigos me miraban y sonreían, las personas murmuraban pero eso no importaba lo que importaba era que ella siguiera a mi lado, pare a pocos metros del cuadro y le dije
-cierra los ojos…
-pero…
-por favor… -hice  un puchero, ella solo me observo un instante
-esta bien- después de eso cerro sus ojos y la guie, mientras lo hacia susurraba en su oído que no abriera los ojos, pare y coloque mis manos en su cintura.
-ahora ábrelos lentamente
La había dibujado de dos formas diferentes en el mismo cuadro, pero sobre todo la había dibujado como yo la veía en el pasado y en el futuro con el vestido rojo con el que la vi la primera vez y embarazada, quería verla así embarazada de mi hijo (a), vi que lagrimas caían de sus ojos pero aun mantenía esa sonrisa así que supuse que eran lagrimas de felicidad  apoye mi cabeza en su hombro y bese su mejilla le susurre…
-así es como te imagino desde el primer momento en que te vi, en que vi esos hermosos ojos color cielo con esas pequeñas estrellas brillantes cada vez que mirabas mis cuadros, con esa boca color fresa que me invitan a besarlos y así es como te imagino en el futuro con mi hijo o hija en tu vientre, descansando bajo tu seno- le di la vuelta lentamente y con mis labios seque sus lagrimas se sentía tan bien que no me detuve a pensar y pose mis labios en los suyos con cada caricia de mis labios le entregaba mi amor por entero, millones de sensaciones recorrieron mi cuerpo quería hacerla mía, quería amarla en cuerpo y alma, sus labios eran exquisitos su aliento a canela robaba mis sentidos, lentamente baje mis manos hacia sus caderas, las deje allí, ella llevo lentamente sus manos a mi cabello lo que sentí simplemente no tenia explicación, cada vez el beso se volvía mas exigente no importaba donde estábamos el mundo había desaparecido por completo el sonido de los aplausos retumbo en mi mente gruñí por lo bajo y ella solo rio por situación ella estaba sonrojada pero feliz, creo que así estábamos ambos felices la agarre de la cintura y mire a la audiencia mientras decía -gracias!!

Narra Miley

Estaba entre sus brazos que era lo importante, con las otras chicas jamás se porto así lo se porque lo e visto el se portaba como un caballero con ellas pero jamás lo vi así de feliz, no se que esta pasando pero de lo que estoy segura es de que lo amo, amo cada parte de el, como trata a los demás pero sobre todo como me trata en las pocas horas que hemos estado así de juntos no a parado de sonreír de mirarme de besar mi cabello, mi frente, mis labios.

La exposición termino solo quedábamos en  la galería el y yo, me tomo de la mano y me dijo que iríamos a su hotel teníamos que conversar, su tono era serio no se que había cambiado pero algo paso, el camino al hotel fue en completo silencio aunque mantenía mi mano aferrada a la suya, llegamos al hotel y de ahí pasamos a su habitación, nos dirigimos a la terraza, era una noche hermosa estrellada, me abrazo por la espalda una de sus manos aparto mi cabello y sentí como empezó a besar mi cuello nadie decía nada, mi respiración se torno trabajosa, quería hacer el amor con el, quería entregarle a el lo mas valioso que conservo como mujer… gire mi cabeza y nos besamos dulcemente al principio pero a medida que los minutos pasaban el beso se volvía salvajemente apasionado, gire mi cuerpo y el me aprisiono contra el balcón no nos separábamos quería sentir su musculoso cuerpo junto al mío, beso mi cuello, con cada roce sentía que mi piel ardía, gemía y suspiraba sin cesar, beso mis labios nuevamente y poco a poco lo corto me abrazo y estuvimos así hasta que nuestras respiraciones se tranquilizaron.

-tenemos que hablar, me muero por hacerte el amor, por estar junto a ti pero debo de decirte algo que tal vez cambie todo -suspiro
-que pasa Nick, porque me dices eso, mírame- lo aleje un poco y vi su cara tenia muchas emociones felicidad, tristeza, nostalgia, que ocurría acaso pasaba algo demasiado malo para que el estuviese así- mírame Nicky mírame por favor y háblame
-Nicky??? …
-dime que pasa corazón- toque su mejilla estaba ¿¿¿húmeda???
-mi agente quiere que realice exposiciones en Europa…
-oh Dios pero eso es maravilloso…
-Smiley… eso significa que… me voy a ir y que... tal vez no regrese
– que??? Estas diciendo que te vas a ir??? – se iba el se iba a Europa al otro lado del mundo, demasiado lejos de mi, pero era su sueño lo veía cuando hablaba de sus cuadros en unas pocas horas lo había conocido mas  de lo que tal vez el se conoce
-si, Miley yo quiero que…
-que?? Que quieres??? 
-que… que vengas conmigo
-que???- el quería que me vaya con el
-si Miley por favor ven conmigo, hermosa te necesito
-pero Nick tenemos pocas horas de conocernos
-pocas?? Pocas no Miley te conozco desde el primer momento en que te vi, te conozco desde entonces, se que te encanta el morado y el blanco, siempre traes perfume channel, se te forman dos hoyuelos en los cachetes cuando sonríes, lloras de felicidad, aprecias una buena pintura, eres amable con la gente, eres un poco tímida, pero sabes que es lo que mas se de ti…
-que??
-me amas, me amas igual que yo te amo a ti- ouhh él, él me amaba a mi, no lo podía creer, siempre supe que alguien especial llegaría a mi vida, y es él, Nick es mi persona especial es con el, con quien quiero pasar el resto de mi vida, agarre su rostro fuertemente y lo bese,
-te amo (beso), te amo (beso), te amo Nicky!!! (beso)
-adoro que me llames asi, yo también te amo… dime (beso) vendrás (beso) conmigo (beso)
-si si si si si si….
-me alegro, si decías que no, pues cancelaba mi exposición en Europa
-ouh, estas hablando en serio
-por supuesto… cosita preciosa te amo- me beso nuevamente y entramos a la habitación  


Nuestros labios volvieron a unirse esta vez de forma urgente, Nick coloco sus manos en mis caderas y pude notar su erección, empecé a desprender su chaqueta y luego la camisa, quede estupefacta al ver lo hermoso que era, su cuerpo parecía esculpido en granito, deslice lentamente mi mano por su músculos sentía como Nick se tensaba por donde tocaba yo, lo bese una vez mas, esos apetitosos labios eran ahora míos, supe lo fuerte que es cuando me cargo sin ningún problema, durante todo ese tiempo no dejaba de besarme, empezó a bajar el cierre de mi vestido antes de dejarlo caer le dije que era virgen a lo que el contesto, que ya lo sabia, sus caricias fueron tiernas, besaba mi cuello mientras sus manos recorrían el resto de mi cuerpo, admiro cada una de mis curvas como si quisiera grabarlas en la memoria,  me recostó poco a poco, llegue a sentir el satén de las sabanas a mi espalda, lo mire a los ojos, en ellos vi reflejado el amor, la misma clase de amor que yo sentía por el, ese amor que te hace despertar a las 5 de la mañana y correr a casa de esa persona especial solo para decirle hola, la clase de amor que te hace saltar a una piscina en pleno invierno, el amor que hace que los picnics bajo la lluvia sean lo mejor del mundo, ese mismo amor que yo sentía, sus labios rozaron los míos nuevamente me entregue a el en cuerpo y alma, nos convertimos en un solo ser mientras ambos gritábamos cuanto nos amábamos, éramos como piezas de  un rompecabezas, siempre había esperado a alguien especial, ahora se que es el, Nick es mi persona especial, ese artista que logra envolverme con sus pinturas, ese hombre que es tierno, apasionado, dinámico, gracioso, amable, soñador. Es simplemente perfecto….

Desperté a media mañana lo observaba dormir, tenia una sonrisa en los labios, acaricie tiernamente su cara mientras pronuncia “te amo Nicholas Jerry Jonas Miller, te amo hoy, mañana y siempre”  



Narra Nick

Han pasado 5 años desde que Miley y yo decidimos estar juntos después de la noche más apasionada de mi vida… tarde una semana en declarármele oficialmente… quería hacer esto de manera especial…  la lleve a pasear a cerca de las Islas Galápagos en medio del mar me le declare, jejeje cantando when you look me in the eyes… además de pintor era un buen intérprete… jejeje… ahora estoy con ella a punto de recibir a nuestros bebes, son gemelos, ellos serán ahora mi razón de ser… miley estaba cansada lo veía en su cara pero a pesar de todo estaba feliz… ambos habíamos esperado para poder tener bebes… ahora todo esta en su lugar, ahora mi vida es perfecta… así con solo una exposición de arte logre encontrar a la mujer de mi vida…
Miley Ray Cyrus Finley te amo!!!  
 espero que les guste el one shot....
jejeje
este va dedicado a emilse, carito y ninos.... jejeje.....
las quiero chicas.... 
bloggeras niley team!!!!!!
jejejejejeje