miércoles, 13 de abril de 2011

Novela Jemi 18 - Asuntos pendientes


—Sí que lo sabes.
Ella suspiró, agarró la botella de vino y llenó ambas copas hasta el borde.
—Joe; esta mañana me fui de compras y quise hacer la cena. Me compré un vestido nuevo y pensé que te gustaría vérmelo puesto, así que me lo puse. Hace un tiempo espléndido, de modo que preparé la mesa en el balcón, igual que tú hiciste la otra noche… Además, eres mi marido, y por eso te he preguntado cómo te fue el día. Si no quieres hablar de ello, muy bien, pero no pienses que esto es una conspiración ideada para atraparte en un plan malévolo.
—Yo no quería decir eso —dijo él, mintiendo.
—Bien —ella volvió a sonreír y le dio un golpecito en la pierna con la punta del zapato—. ¿Entonces por qué no me cuentas cómo te fue el día?
Desconfiado y a la defensiva, Joe se aflojó la corbata, se la quitó bruscamente y la arrojó sobre el sofá.
Se incorporó, le dio su copa de vino y se quitó la chaqueta del traje para después tirarla también encima del sofá.
—¿Qué quieres saber?
—Todo —dijo ella, poniendo su mano sobre la de él—. ¿Qué has hecho hoy?
Malhumorado, Joe se rindió ante lo inevitable. Apartando la vista de ella, se recostó en el sofá y comenzó a hablar.
—Tuve que ir a un emplazamiento de rodaje y pelearme con el director.
—Mm. ¿Harrow?
Él le lanzó una mirada extrañada.
—¿Cómo lo sabes?
Ella se echó a reír.
—No soy idiota, Joe. Cuando estábamos separados, siempre me mantuve bien informada. Sé que Harrow está trabajando en The Christmas Wish. Y también sé que siempre se pasa del presupuesto. No es de extrañar que hayas tenido que ir a verle y hacerle entrar por el aro.
—Oh —Joe frunció el ceño y bebió un poco más de vino. El frío líquido se deslizaba por su garganta como un torrente de lava.
—¿Cómo fue entonces?
Antes de que pudiera pensárselo dos veces, Joe terminó contándole todos los pormenores de su reunión con el famoso y premiado director.
Ella se reía al oírle describir al pintoresco personaje y disfrutaba viéndole criticar el carácter temperamental del viejo cascarrabias.
Tanto así, que Joe siguió adelante con su relato, animado por su interés.
Estaba disfrutando mucho con aquella conversación ligera y distendida. Demi era una mujer razonable y objetiva; alguien que sabía escuchar y comprender lo difícil que era hacer funcionar el engranaje de la industria del cine. Sin embargo, no podía dejarse envolver en su acaramelada telaraña de mujer.
No estaba dispuesto a enamorarse como un tonto; no iba a cometer el mismo error que su padre.
Las mujeres nunca eran de fiar. Sólo tenía que fijarse en la traición de su propia madre, Denisse, que había engañado a su padre, Paul, con su tío David, sin ningún tipo de escrúpulo.
Pero él era mucho más listo. Su corazón estaba bien escondido y protegido tras una coraza de hierro que ni Demi ni ninguna otra mujer sería capaz de agrietar.
—Papá me ha dicho que vas a poner en marcha una campaña de anuncios para celebrar las nominaciones a los Oscar de Honor.
—Sí —dijo él, en tensión.
—He estado pensando en ello y se me ha ocurrido una idea que a lo mejor no has contemplado.
—¿Qué? —le preguntó Joe, molesto e intransigente.
Ella sonrió y se inclinó hacia él.
—Estaba pensando que todas las productoras de la ciudad están promocionando sus películas hasta la saciedad, pero Honor es diferente. Es una historia real.
—Sí, y todo el mundo lo sabe.
—Claro que conocen la historia superficialmente, pero quizá deberíamos recordarles que esta película trata de tu familia, los Jonas.
—¿Y qué tienes en mente? —le preguntó Joe, intrigado.
Ella dejó la copa de vino en la mesa y lo miró a los ojos.
—Cuando hagas los anuncios, ten en cuenta este aspecto. Recuérdales a la audiencia y a los miembros votantes de la Academia que esta historia es la de los Jonas. Recuérdales que es una historia real sobre tus abuelos. Usa fotos de ellos además de las imágenes de la película; el soldado americano durante la Segunda Guerra Mundial que se enamora de la hermosa cantante francesa…
Joe empezó a ver todo un abanico de posibilidades en su sugerencia.
—La historia de amor es muy poderosa —dijo Demi en un susurro—. Charles y Lillian trabajaron juntos en Francia durante la ocupación nazi. Lo hirieron y ella lo Devolvió a la vida… Enséñales lo dura que fue la separación cuando él tuvo que dejarla para volver a la guerra y también la alegría cuando volvieron a reencontrarse.
Joe vio cómo le brillaban los ojos mientras hablaba y, de repente, entendió lo que su abuelo había sentido, cómo había perdido la cabeza por una mujer.
Demi era una caja de sorpresas; ella era mucho más de lo que él se había molestado en conocer. Su voz, su sonrisa, su aroma… Ella era una avalancha sensorial que lo dejaba indefenso y sediento.
—La historia de amor es lo más importante, Joe —le decía ella—. No es una mera fantasía. Es real. Es el triunfo del amor durante un tiempo de guerra. Es el final feliz que busca la gente. Recuérdales lo especial que fue esa historia de amor.
Cuando ella dejó de hablar, Joe seguía bajo el hechizo de sus palabras, incapaz de reaccionar.
Después de unos segundos incómodos, Joe logró retomar las riendas de su compostura. Le dio un buen trago a la copa de vino y se atrevió a mirarla una vez más.
—Es una buena idea —admitió.
Honor no era sólo una película, era algo más. Honor era la magia de Hollywood, pero también era la vida misma.
En sus momentos más difíciles.
En sus momentos más felices…
Ella sonrió, claramente complacida ante su reacción positiva. Se acercó un poco más a él y le puso un brazo alrededor de la cintura.
—¿Quieres cenar? —le preguntó ella, levantando la cabeza y besándole bajo la mandíbula.
Joe sintió que su cuerpo reaccionaba al instante. Una ola de calor lo abrasaba por dentro y la comida era lo último en lo que podía pensar en ese momento.
—Ahora mismo no tengo mucho apetito —le dijo, abrazándola suavemente y palpando con deleite la textura de su vestido.
—Bien —dijo ella, sonriendo—. Yo tampoco.
Mirándola fijamente, Joe vio cómo se encendía la llama de la pasión en sus ojos de color violeta y entonces deslizó una mano por debajo de su vestido.
Ella suspiró y se ladeó un poco, facilitándole el acceso.
El llegó hasta la cuna de su trasero y entonces se detuvo bruscamente.
Los latidos de su propio corazón retumbaban dentro de sus oídos, dejándole sin aliento.
—¿No llevas ropa interior?
Ella se encogió de hombros.
—No quería que se vieran las marcas.
—Creo que deberías hacerlo más a menudo —le dijo Joe y tomó sus labios con un beso arrebatador.
Ella le había tendido una trampa de la que no podía ni quería escapar…
 jejejeje que mala soy.... jijiji
:-)
las quiero a todas...

7 comentarios:

  1. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA NO LO DEJES ASI AAAAAAAAAA QUIERO EL SIGUIENTE, ME ENCANTO 0 )
    GRACIAS POR PONERLO 0 ) 0 )

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  2. jejejejeje
    me encantoooooo
    jejejeje
    sube pronto
    jejeje

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  3. jejejejejee
    esta super buenoo
    y esa demi es una tremenda la AMOOO
    jejeje
    espero cap trontoo no aguantooo ya quiero leer
    el otro cap...jejeje
    un besso katty tkiero muuuchooo bye

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  4. AAAAAAAAAAAA quiero leer el próximo!! Me encanto! Demi es una genia ;) Besos :D

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  5. nooooo!!!! como la dejas ahi eres muy mala (no es verdad)ya quiero leer el siguiente... odio que me dejes con esta intriga que me recorre por todo el cuerpo, creo que Joe ya esta cediendo a los encantos de Dems, me encanta esa pareja son tan tiernos

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  6. aaahhh!!
    noo dejas con la
    intrigaa
    ahh!!
    estoy ansiosa por el siguiente capi

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  7. peroo noo!! ugh!! sube sube sube sube sube :@ !!

    jwje me encanto xd tu anonima fiel ;)

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..