viernes, 22 de abril de 2011

Novela Jemi 23 - Asuntos pendientes


Eso era justo lo que necesitaban, demostrarle a todo Hollywood y a todo el mundo que los Jonas eran un clan unido y bien avenido.
No obstante, sus padres seguían separados y eso sí que no parecía tener remedio. La traición de su madre, que le había causado un profundo dolor a su padre, no tenía perdón.
Además, no podía fiarse de Demi, por muy loco que le volviera en la cama.
¿Cómo iba a hacerlo?
Ella ya le había dejado en otra ocasión. No podía permitirse el lujo de llegar a quererla.
—Papá se pondrá muy contento —dijo Joe.
—¿Y mamá? —preguntó Frankie con suavidad.
—No me hables de ese tema.
—Es nuestra madre. Maldita sea, Joe.
—Ya lo sé. ¿Crees que es fácil para mí?
—Creo que lo haces todo más complicado de lo que en realidad es. Ya hace mucho tiempo de lo de mamá.
—Sí, pero ahora vuelve a salir a la luz, ¿no? —Joe sintió una punzada de dolor en el pecho.
La rabia ya se había ido, pero Joe no era capaz de olvidar y perdonar.
—Mira lo que le ha pasado a Bella por su culpa.
—Bella ya lo está superando. A lo mejor tú deberías hacer lo mismo.
—Déjalo, Frankie.
—Muy bien —dijo su hermano después de un largo silencio—. Siempre has sido el más testarudo de todos nosotros. ¿Por qué no me cuentas cómo va todo por el estudio?
Agradecido por el cambio de tema, Joe ahuyentó los pensamientos desagradables y se concentró en la voz de su hermano al otro lado del hilo telefónico.
—¿Es que ya te has arrepentido de haberte ido al fin del mundo, vaquero?
—Claro que no —dijo Frankie—. Sólo quería saber si seguís tan locos como siempre en Hollywood. Así me recordarás lo bien que vivo aquí.
Joe se alegraba mucho por su hermano Frankie, y también por Nick y por Bella. Todos ellos habían encontrado a la persona idónea para compartir sus vidas.
El, en cambio, a pesar de ser el mayor, seguía tan amargado como siempre. Pero así tenía que ser. Tenía que velar por la fortaleza de la familia Jonas, y eso implicaba sacrificar sus emociones y, en algunas ocasiones, su humanidad.
—Muy bien. Déjame contarte qué se trae Nick entre manos. Siempre ha sido el más divertido de todos nosotros…


Malibú era mucho más que una playa. Era Hollywood West. Años antes, esa cala de arena estaba llena de bungalow y casitas de fin de semana y vacaciones.
Pero en esas fechas la mayoría de ellos había desaparecido para ser reemplazados por mansiones pequeñas que se apiñaban junto a la orilla y sufrían las inclemencias del mar todos los años.
Febrero tocaba a su fin y el océano era un plato de color gris brillante que reflejaba las nubes. Sólo unos cuantos surfistas valientes se atrevían a desafiar a las olas. El viento, frío y cortante, soplaba con una fuerza desmesurada, llevando consigo el canto de las gaviotas, únicas habitantes de la playa en invierno.
Sin embargo, a Demi le encantaba aquel ambiente. Para ella era maravilloso estar en casa de Kevin Jonas, rodeada de todos los miembros de la familia, riendo y pasándolo bien. La parte de atrás de la casa era de cristal y por tanto ofrecía una vista inmejorable de la inmensidad del Océano Pacífico.
De pronto reparó en un perrito que corría junto a la orilla, persiguiendo un palo que le tiraba su dueño.
Demi sonrió y se volvió hacia el grupo congregado en el patio de Kevin. Toda la familia Jonas estaba allí. Sólo faltaban Frankie y Noah, que estaban en Montana, y Taylor y su esposo, que estaban en su casa de Francia. Incluso Denisse y Paul habían decidido asistir a la barbacoa.
No obstante, Demi no los había visto hablar.
Theo Jonas, el hijo de Kevin y de Danielle, de tres años de edad, estaba sentado en el regazo de su abuela Denisse, y ella jugaba con él haciéndole cosquillas.
Algunos de los adultos estaban reunidos en torno a la humeante barbacoa, y otros estaban sentados en los butacones esparcidos por todo el patio exterior.
Las risotadas sonaban por doquier y Demi no podía sino sonreír.
Ella había soñado muchas veces con momentos como ése antes de casarse con Joe. Una bulliciosa y concurrida reunión familiar, las risas, los abrazos, el cariño…
Como hija de un viudo adicto al trabajo, jamás había podido disfrutar de esas pequeñas cosas.
Se quitó el pelo de los ojos y buscó a Joe entre los presentes. El llevaba unos vaqueros desgastados, una camiseta negra y un jersey verde oscuro; un atuendo de lo más inusual para un alto ejecutivo como él.
Parecía un aventurero más que otra cosa. Pero a ella le gustaba de cualquier forma.
—No mires ahora, que se te cae la baba.
 chicas aqui comienza la marathon de asuntos pendientes!!!!
:-)
espero que les guste 
les envio muchos saludos y besos a todas
capi dedicado a elbita!!!!

4 comentarios:

  1. wauuu m re gustoo jejeje creo q t lo dire 10.0000000000000000 veces.. jejeje un besoo bye ;)

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  2. aaaahhh!!
    super super
    el capii
    me encaantoo

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  3. AAAAAAAWWWWWWWWWWWWW LINDO!!!
    GRACIAS POR LA MARATHON 0 ) 0 )

    FELICES PASCUAS!!!! 0 ) JEMI FOREVER 0 )

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..