domingo, 3 de abril de 2011

Novela Jemi 08 - Asuntos pendientes


—¿Son para mí? —le preguntó, bajando la vista con fingida timidez.
—¿Qué? —preguntó Joe, completamente obnubilado.
Sacudió la cabeza y trató de recuperar la compostura.
—Tú… No esperaba… Eh —le dijo, tartamudeando.
Ella sonrió e inclinó la cabeza sobre uno de los brazos de la silla.
—¿Qué ocurre, Joe? ¿No te alegras de verme?
—Sí —se apresuró a decir él. Entró rápidamente y cerró la puerta tras de sí.
Y él que pensaba que iba a sorprenderla…
Tenía la boca seca y su corazón latía sin control.
—Estoy… sorprendido… —le dijo, rígido y tenso como la cuerda de una guitarra—. Eso es todo.
—Bueno, bien —ella quitó las piernas del brazo de la silla y se incorporó lentamente.
Su cuerpo esbelto y delicado era mucho más hermoso de lo que Joe recordaba.
Pechos firmes y turgentes, cintura estrecha, piernas kilométricas…
Su piel era del color de los melocotones maduros y el cabello le caía en cascada sobre los hombros.
Toda una tentación…
Joe jamás había visto ese lado salvaje de su esposa, pero no podía negar que le encantaba.
—Creo que ya es hora de que nos sorprendamos el uno al otro un poco —fue hacia él con paso tranquilo.
Joe la miraba de arriba abajo, sediento de deseo.
—Es una buena idea —admitió, y entonces recordó que los regalos se le habían caído al suelo.
Inclinándose, los recogió y se los ofreció al verla acercarse.
—Son muy bonitas —murmuró ella al tiempo que hundía el rostro en el llamante ramo de rosas color lavanda—. ¿Y también me has traído bombones? Eso ha sido todo un detalle, Joe. Gracias.
Se volvió hacia la mesa para dejar los regalos y entonces Joe reparó en su perfecto trasero. Quería tumbarla en el suelo y hacerle el amor allí mismo.
Pero sabía que no podía hacerlo. Esos impulsos desenfrenados habían sido los que habían hecho un desastre de su noche de bodas. Nada de delicadeza; nada de seducción… Sólo hambre y lujuria.
Y él no estaba dispuesto a cometer los mismos errores por segunda vez. Aunque se consumiera por dentro, esa vez se lo iba a tomar con calma y mesura.
Ella se volvió hacia él y sonrió.
—Te deseo, Joe. Ahora.
Algo explotó en llamas en la mente de Joe y entonces se oyó a sí mismo diciendo…
—Dios mío.
La agarró con fuerza y tiró de ella. Demi sintió el poder de sus musculosos brazos y sucumbió a la embestida de su deseo.
¿Cómo había podido ser tan idiota? Al principio de su matrimonio había tenido demasiado miedo como para dar rienda suelta a sus propios instintos.
Joe tomó sus labios con un beso arrebatador, jugando con su lengua en un baile de placer que quitaba el aliento.
Demi había tenido que hacer acopio de toda su Valentía y coraje para recibirle desnuda, pero… Había merecido la pena. La expresión de su rostro al verla así sería un recuerdo que conservaría para siempre.
Joe Jonas no lo sabía, pero Demi acababa de ganar la primera batalla de una larga guerra por conquistar su corazón.
Mientras ella se ahogaba en una avalancha de deliciosas sensaciones, Joe dejó de besarla un instante y escondió el rostro en la curva de su cuello para mordisquearla en la base de la garganta. Su pulso acelerado palpitaba a toda velocidad bajo su piel.
Y entonces empezó a lamerla, dejando un rastro de fuego allí donde deslizaba la lengua.
Ahí estaba la magia que ella había esperado encontrar durante la noche de bodas. Lo que él le hacía evaporaba todos sus pensamientos y borraba todo vestigio de ansiedad de su ser.
Demi gimió suavemente, se volvió hacia él y arqueó la espalda, pegándose a él y dándole ánimos.
El deslizó las manos a lo largo de su espalda, buscando su espina dorsal, palpando la textura de su piel, estrujándole el trasero, aferrándose con todos los dedos para que pudiera sentir su rígida potencia masculina en toda su longitud.
Demi sintió una humedad caliente en el centro de su feminidad y un cosquilleo que le recorría todo el cuerpo. El potente pectoral de Joe le rozaba los pechos por debajo de la camisa de lino que llevaba puesta, produciendo una agradable fricción que le incendiaba los sentidos.
Era maravilloso…
Extraordinario…
Pero Demi quería más; quería sentir su piel, absorber su calor, sentirlo dentro.
Como si hubiera oído sus silenciosos pensamientos, él se apartó un momento. Se quitó la chaqueta y la camisa, las tiró al suelo, y entonces volvió a acariciarla de nuevo, masajeándola y apretándola contra su fornido pecho.
Mientras tanto, Demi suspiraba de placer. Cuánto echaba de menos sentir el tacto de su piel, de sus manos… Incluso cuando las cosas iban de mal en peor, ella siempre había añorado aquella textura que la hacía vibrar.
Cuánto había deseado enredar los dedos en su oscuro cabello, corto y suave. Durante semanas no había sido capaz de pensar en otra cosa que no fuera volver a tenerle en la cama.
Y, por fin, ese momento había llegado, así que no podía desperdiciar ni un solo instante.
—Tómame ahora, Joe —susurró, poniéndose de puntillas al tiempo que él se inclinaba adelante para saborear sus pechos—. Te necesito tanto…
El levantó la cabeza y la miró a través de sus azules ojos, velados por la pasión que Demi había esperado ver durante tanto tiempo.
—No es esto lo que había planeado para esta noche —le dijo él, con la voz ronca.
—¿Y qué importancia tiene? —preguntó ella, deslizando la punta de los dedos hasta su abdomen liso y musculado.
El se estremeció por dentro, cerró los ojos y luego volvió a abrirlos.
—No, no la tiene —le dijo finalmente, atravesándola con la mirada.
—Te deseo —dijo ella suavemente, observándole, calculando su reacción—. Quiero sentirte dentro de mí. Quiero sentirte, muy dentro.
Los ojos de Joe soltaron chispas de pasión y entonces Demi respiró profundamente, deleitándose en la certeza de que su esposo, el hombre al que ella amaba, la deseaba con todo su ser. El no la amaba todavía, pero ése era un punto de partida. Bastaba con que él sintiera la mitad de lo que ella sentía por él… Demi se conformaba con muy poco. Sólo le hacía falta una pequeña muestra de afecto para Luchar por ganarse su amor.
Lo que había empezado como un matrimonio de conveniencia podía llegar a ser una auténtica unión de amor verdadero.
—Espera un momento —murmuró él. Se inclinó, la tomó en brazos y la llevó al dormitorio.
Entonces se detuvo un instante en el umbral y Demi volvió la cabeza para ver la habitación al tiempo que él la contemplaba.
Ella también había preparado algo especial. Decenas de velas encendidas parpadeaban por toda la estancia, y sus caprichosas mechas arrojaban destellos y sombras saltarinas que teñían las paredes a su alrededor. Las puertas de la terraza estaban abiertas y la dulce melodía que susurraba la brisa se colaba en la habitación, acariciando y aliviando su piel incandescente.
Las mantas estaban al pie de la cama, dejando ver las sábanas rojo oscuro y las almohadas mullidas y sugerentes.
El bajó la vista y sonrió fugazmente, levantando la comisura izquierda del labio.
—Has estado muy ocupada.
—Sí —dijo ella, deslizando la punta del dedo sobre su media sonrisa—. Y también llevo horas esperándote.
—Pero la espera ya ha acabado. Para los dos.
La tumbó en la cama y luego se quitó el resto de la ropa mientras ella lo observaba con avidez.
Ese era el hombre que le había quitado el sueño durante tantos meses.

 capi dedicado a karina...
y ps no no voy a ir a ver a miley...
a mi tampoco me dan permiso en el trabajo y ps como vivo en la peninsula esta lejos tambien... para el de los jobros fue mas facil porque era feriado el 29 de abril ps no es asi que no puedo ir...
que mal....
:-(

6 comentarios:

  1. me encantoooo
    jejejejeje
    sube pronto
    asi muy lindoo
    jejeje

    ResponderEliminar
  2. wow !! quiero otro capitulo sube rapido!!

    ResponderEliminar
  3. aaaaww
    me encaanto
    supeer mega liindo el capi
    y que lastima que no puedas ir a ver a miley:(

    ResponderEliminar
  4. ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh soy realmente feliz en este momento!!!!!!!!!!!....0 )

    Me encanto el capi!!!!!!....0 )

    Gracias por dedicarmelo!!!!!!!!!!...0 ). Eres la mejor!!!!!!!!.....0 )...0 )

    ResponderEliminar

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..