jueves, 7 de abril de 2011

Novela Niley 11 - El hombre mas atractivo


—¿No? ¿No lo has hecho?
—No. Tenía toda la intención de hacerlo. Y de cerrar aquello, pero...
—¿Pero?
Los dos hermanos se miraron entre sí. ¿Pero qué? ¿Qué podía decir él? ¿Que una gata salvaje con una su­dadera y vaqueros lo había arrinconado?
—Pero cambié de opinión —dijo por fin mirando la tor­tilla, que no le apetecía nada.
—¿Por qué?
Nick hizo como si masticara, haciendo tiempo para tratar de encontrar una respuesta.
—Porque no me pareció justo pagar con los demás empleados de la revista mi venganza sobre una persona. Mira, ¿qué diferencia hay? Ella estará despedida dentro de cuatro semanas.
Joe dejó a un lado su plato y miró a su hermano.
—Yo te sugerí algo parecido, ¿recuerdas? Cerrar la re­vista, darles un mes de sueldo y una paga de beneficios a los trabajadores y tú dijiste que el sueldo y la paga esta­ban bien, pero que aun así querías vértelas con la tal Co­olidge...
—Cyrus. Se llama Cyrus.
—Clinton, Cyrus, Teddy Roosevelt, ¿qué más da? Querías despedirla en persona.
Nick miró a su alrededor, vio a su camarero y le hizo una seña pidiéndole más café.
—¿Cómo es que no lo has hecho? —insistió su herma­no.
La expresión de Nick se endureció.
—Vamos a dejar clara una cosa —dijo suavemente—. Tú eres mi hermano. Y mi mano derecha. Pero yo no res­pondo ante nadie, ni siquiera ante ti. ¿Queda claro?
Joe entornó los párpados.
—Sí —dijo—. Queda claro.
Nick se dio cuenta de que había obrado mal y ex­tendió la mano en el mismo instante en que Joe se ponía en pie.
—Joe...
—Está bien. He recibido el mensaje.
—Joe, por Dios, siéntate.
—¿Para qué? Ya has dejado claro tu punto de vista.
—Maldita sea, ¿te quieres sentar?
Los dos hermanos se miraron el uno al otro y luego Joe se sentó de nuevo en su taburete. Nick se apoyó en la mesa.
—Esa mujer me hizo hacer el ridículo.
Joe levantó las cejas.
—¿Cómo?
—Ella... ella...
Nick, sorprendentemente, volvió a ruborizarse. Tomó su taza de café antes de añadir:
—No importa cómo. El caso es que no se va a salir con la suya.
—¿No?
—No. Te puedo prometer que la señorita Miley Cyrus no se va a aprovechar de esto.
—¿De qué?
—Digamos que creó una situación que hizo que yo no pudiera cerrar la revista.
—¿Qué hizo?
—Eso no importa. El caso es que no le va a servir de nada. Puedes apostar lo que quieras.
—¿Puedes decirme por lo menos qué tienes pensado hacer?
Nick frunció el ceño y el camarero les sirvió más café junto con los postres.
—La verdad es que no tengo hambre —dijo Nick cuando el camarero se retiró.
—Eso ya lo he visto. No has comido nada.
—No necesito una niñera, Joe.
—Vaya, estás contentísimo esta mañana.
Los dos hermanos se miraron el uno al otro y enton­ces Nick suspiró pesadamente.
—Demonios —dijo—. Lo siento. Es sólo que estoy de mal humor.
Joe sonrió.
—¿Quién lo habría imaginado?
—Mira, te prometo que me voy a ocupar de Miley Cyrus. Sólo quiero hacerlo a mi manera. ¿De acuer­do?
—Claro. Tú eres el jefe. Y Cyrus es tu problema.
—Exactamente. Me puso en una situación difícil.
—¿Miley Cyrus?
—Sí.
Joe frunció el ceño y lo miró.
—Eso debió de ser todo un espectáculo.
—Dímelo a mí —respondió Nick, asintiendo amar­gamente.
—¿Qué hizo?
—Nada.
Joe empezó a decir algo, pero se lo pensó mejor y es­peró.
—Nada que yo pueda explicar —añadió Nick—. Ella sólo... Es algo complicado.
—Ya veo. Bueno, por lo menos dime cómo es.
—Es... Es mujer.
—Bueno, eso ya me lo he imaginado. Me refiero a cómo es de aspecto. ¿Parece una vieja solterona?
—Es joven.
—¿Es guapa?
—No exactamente. Maldita sea, Joe, ¿qué más da eso?
—Tranquilízate. No puedes culparme por sentir curio­sidad.
—Sí —dijo Nick suspirando—. Lo siento. Es sólo que...
—Que estás de mal humor. Bueno, ¿quién no lo estaría después de una mañana pasada entre las garras de una mujer atosigadora?
Nick levantó la cabeza.
—¿Qué significa eso? Una mañana pasada... ¿He di­cho algo de que me atosigara?
—Creo que tenemos un problema de comunicación, hermano mayor.
Los dos se miraron y terminaron riéndose.
—Esto es ridículo. Tú y yo discutiendo, ¿y sobre qué?
—Sí —dijo Joe—. Ésa es una buena pregunta.
—Mira, vámonos de aquí —respondió Nick, ha­ciéndole una seña al camarero—. Llama al aeropuerto mientras yo me ocupo de esto. Cuanto antes volvamos a Los Angeles, mejor.
—De acuerdo.
Joe sacó su teléfono móvil del bolsillo, miró a su her­mano y añadió:
—¿Nick? ¿Estás seguro de que estás bien?
Nick asintió.
—Estoy seguro. Ha sido... una mañana interesante. Miley Cyrus me tuvo desequilibrado durante un par de minutos, pero...
—¿Quién lo habría imaginado? —dijo Joe de una ma­nera que hizo que Nick sonriera.
—Mira, algún día te daré todos los detalles. De mo­mento, borra ese gesto de preocupación de tu cara. Pon­dré en su sitio a esa mujer tan pronto como...
Entonces sonó un teléfono.
—Es el mío —afirmó Nick y se lo sacó del bolsi­llo—. ¿Sí?
Escuchó atentamente y su expresión se ensombreció.
—Maldita sea, Jane, ¿por qué...?
Cielo Santo, Miley Cyrus había golpeado de nuevo. ¿Cómo podía él culpar a su secretaria? Las vícti­mas de esa mujer estaban por todas partes.
—Lo siento, Jane. Has hecho lo correcto. No, está bien. Yo me ocuparé.
Joe vio cómo Nick se metía de nuevo el teléfono en el bolsillo de la chaqueta.
—¿Problemas? —preguntó por fin.
—Era Jane.
—Ya lo he oído. ¿Qué es tan importante para que ella te llame aquí?
El camarero dejó la nota, Nick la firmó y el hom­bre se marchó.
—La tal Cyrus ha llamado a mi despacho.
—¿Ahora mismo?
—Dijo que se había olvidado de darme unos docu­mentos importantes y Jane le contó dónde encontrarme.
—¿Te refieres a que Cyrus va a mandar aquí a un mensajero?
Nick levantó unos ojos llenos de ira.
—Al parecer, los va a traer ella en persona. Y créeme, Joe, no hay ningún documento. Esa mujer y yo ya nos hemos dicho todo lo que nos teníamos que decir hace un par de horas.
—Bueno, entonces, ¿qué es lo que quiere?
—No lo sé.
Joe silbó suavemente.
—Yo tenía razón. Todo esto me suena muy raro.
Nick se puso en pie.
—Casi me siento tentado de esperar para que le pue­das echar un vistazo —dijo riendo secamente—. No te lo creerías si no lo vieras.
Joe se levantó también.
—Lo sabía. Es un espanto después de todo, ¿no?
—No te puedo mentir —dijo Nick dándole una pal­mada en la espalda—. Mala suerte que yo no me quiera quedar, pero tú sí que puedes. ¿Joe? ¿Qué pasa?
—¡Vaya! ¡Cielos! No mires ahora, pero hay una autén­tica muñeca acercándose por detrás de ti.
Nick sonrió.
—Una muñeca, ¿eh?
—Una mujer diez, si es que he visto alguna. Un rostro precioso. Unos ojos como para hundirse en ellos. Un ca­bello que parece como si algún tipo acabara de pasar los dedos por él. Un cuerpo de impresión y unas piernas in­creíbles. Todo ello metido en un pequeño vestido negro y sobre unos tacones altos...
—¿Señor Jonas?
Nick se quedó helado. Esa voz. Ese frío tono...
«Por favor», pensó. «Por favor, que no sea quien creo que es».
—Señor Jonas —repitió la voz.
La mirada de Nick se encontró con la de Joe, que enarcó una ceja.
—Es la muñeca —le dijo su hermano sólo moviendo los labios.
Nick gimió.
—No —dijo mientras se volvía—. No puede ser.
Pero lo era.
La muñeca, y Joe tenía razón, ya que no había otra palabra que la describiera mejor, era Miley Cyrus.

chicas awwww diganme que parte les gusto mas... ahhhahhh o ps que parte les hizo reir.... jejejeje....
capi dedicado a em.... jejeje
me redivierto conversand con vos jejejeje.... es super divertid compartir nuestras experiencias y ps es genial... jijijiji... amo tu nove.... awww.... jijijiji....

7 comentarios:

  1. jejejejeje
    me encantoo
    ya quiero
    ver el siguiente cap
    sis
    i miss you
    jejeje

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  2. Jajaj me encanta la nove!!
    No puedo esperar para el siguiente
    Hermana ¿Que pasa entre nosotras?
    No quiero que estemos distanciadas te extrañio...!
    ´

    Cuidate besos!! ♥

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  3. aaawww
    mee encaanto y
    me encaanto la
    ultimaa partee supeer
    geneal el capiiii
    bueno todosss

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  4. esta muy genial Me gusto la ultima parte de la muñeca xD Joe Joecito :P tienes que subir!! otro capi

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  5. wauuu!!! jejeje m re gusto la novee..
    y gracias x dedicarmelaaa jejejeje
    y tambien m ree gusta combersar contigo :P
    me gusto donde Joe le dice de la Muñeca... y Nick
    queda helado cuando se da cuenta q esa "Muñeca" era Miley Cyrus... jejeje muy lindoooooo :) un beso Kazz bye cuidate y tkmmm

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  6. ESTA LINDO ME ENCANTA 0 ) 0 )

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  7. me encanto como quiere safar Nick de contarle a Joe lo que paso con Miley jajaja

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..