viernes, 15 de abril de 2011

Novela Niley 19 - El hombre mas atractivo


—No hay problema. Adelante, olvídate de que estoy aquí y...

Vístete.
Esa era la palabra. Sabía que ella no había sido capaz de decirla, pero lo curioso es que tampoco él pudo hacer­lo. La verdad era que no quería que se vistiera. La quería desnuda, en sus brazos. Y, a pesar de toda la indignación de ella, de todas sus protestas, sabía que eso era lo que ella quería también.
¿Qué sucedería si terminaba con todas esas mentiras? ¿Si la tomaba en sus brazos y la besaba? ¿Si abría esa bata infantil, se la quitaba y se abría camino a besos has­ta sus senos?
Oh, demonios...
Se metió las manos en los bolsillos y se acercó a la ventana, donde admiró una fabulosa perspectiva de los bidones de basura de la calle.
—Vístete —le dijo secamente.


Aunt Sally era un sitio abarrotado, ruidoso y lleno de humo.
Nick pensó que era tan romántico como una au­topista californiana en hora punta.
Y Miley pensó que era tan encantador como el metro en hora punta.
Cuando se sentaron a su mesa, se sacó del bolso un cuaderno.
—He hecho una lista —le dijo a él—. He incluido cinco cosas, ambiente, decoración, comida, vino y talante. Las voy a puntuar del uno al cinco.
—¿Estrellas?
—Supongo.
Él apoyó un codo en la mesa y la barbilla en la mano.
—Corazones.
—¿Corazones?
—Claro. Corazoncitos. En vez de estrellas.
—Oh —dijo ella sonriendo—. De acuerdo. Es una buena idea.
—Sólo estaba tratando de ayudar.
Nick la miró fijamente, preguntándose si su cabe­llo sería tan sedoso como lo recordaba.
—¿Pasa algo?
—No, no. Yo... sólo estaba pensando... Has dicho am­biente. ¿Y decoración y talante? Pero todo eso es lo mismo.
—En absoluto. Ambiente es la sensación general del lugar.
—Lo que hace sentir.
Ella asintió.
—¿Da un aura de romance? ¿Es encantador? ¿Es un lugar que una pareja pueda recordar?
Nick miró a su alrededor. Lo más parecido a un aura que había allí era el olor a comida que salía de la cocina.
—¿Y la decoración?
—Es, bueno... la decoración. Como está amueblado el lugar, los adornos de las mesas, lo que sea.
Él asintió. Estaban sentados a una mesa coja que ha­bía calzado con una caja de cerillas después de que casi se le cayera encima el vaso de agua. Y dos de los pinchos de su tenedor estaban doblados.
—Muy bien. ¿Y el talante?
—Eso es lo más fácil de juzgar. Es...
Cerró la boca de golpe y se dijo a sí misma que había sido una estúpida al no revisar su lista después de que Nick le dijera que iba a ir con ella.
—Talante —dijo tratando de no parecer afectada—, es, ah, si una cena es capaz de poner a una pareja con ganas de... bueno, ya sabes.
Por supuesto que lo sabía. Pero le gustaba el hecho de que ella se pusiera nerviosa y se ruborizara. Llevaba un jersey rosa con el escote en uve y se preguntó si el ru­bor le recorrería todo el cuerpo.
Así que sonrió, juntó las manos sobre la mesa y le dedicó una mirada de inocencia total.
—No. No lo sé. ¿Con ganas de qué?
¿Es que era tonto? ¿O se estaba divirtiendo a sus ex­pensas? De cualquier manera, Miley no estaba dis­puesta a prolongar la agonía.
—Sexo —susurró justo cuando llegó la camarera para tomarles nota.
—Puedo volver más tarde —dijo la chica y guiñó un ojo.
Miley se puso más púrpura de lo que Nick hubiera pensado que era posible.
—Pediremos ahora —dijo.
Y lo hicieron.


Volvieron en silencio a la casa de Miley.
—Un uno para el ambiente —dijo Nick.
Miley asintió.
—Y para la decoración.
Ahora fue Nick quien asintió.
—Sin embargo, la comida era buena.
Aunque ninguno de los dos había logrado comer mu­cho, eso era cierto.
—Sí, lo era. Cinco corazones para la comida. Y la car­ta de vinos y cervezas era muy amplia.
Nick aparcó el Porsche que había alquilado y la miró.
—Muy buena.
Entonces ella se soltó el cinturón de seguridad, le de­dicó una rápida sonrisa y fue a abrir la puerta.
—Te acompaño arriba.
—¡No! No es nece...
Pero Nick ya estaba fuera del coche, le abrió la puerta y esperó a que saliera.
—De verdad que no es necesario. Soy perfectamente capaz de subir sola.
—Estoy seguro de que sí —le dijo él, tomándola del brazo—. Ya sé que, probablemente, sea políticamente in­correcto, pero no me gusta dejar que una mujer suba sola a su casa por la noche.
—Eso es de un machismo de lo más inadecuado. Pero estoy segura de que las chicas con las que sales se que­dan terriblemente impresionadas.
—Mis Rubias Idiotas. ¿No es eso lo que has querido decir?
—El que se pica, ajos come.
Entraron en el ascensor y permanecieron en silencio hasta que se abrieron las puertas. Luego, caminaron has­ta la puerta de su apartamento.
—La llave —le dijo él, extendiendo la mano.
Ella supuso que discutir sería inútil, así que se la dio. Él abrió la puerta y luego le devolvió la llave.
—Buenas noches, Miley.
—Buenas noches, Nick. Gracias por una velada completamente innecesaria.
Nick no pudo evitar echarse a reír. Incluso los la­bios de ella se curvaron levemente.
—De nada.
Se alejó un par de pasos y luego se volvió de nuevo hacia ella.
—Tu lista —le dijo.
—¿Qué pasa con ella?
—Que hemos llegado hasta el número cuatro. Nos fal­ta el cinco.
Ella se encogió de hombros.
—¿El talante? Creo que la respuesta es evidente.
Nick asintió.
—Lo es —respondió él y caminó lentamente hacia ella.
Miley vio la mirada de sus ojos y el corazón se le puso al galope.
—No puede haber ninguna discusión al respecto —dijo aparentando mucha más calma de la que sentía en reali­dad—. Ese restaurante ha conseguido un corazón roto en ese apartado.
Él sonrió de una manera que la hizo retroceder un paso.
—Estoy de acuerdo. Si un hombre y una mujer se es­peraran encontrar un lugar que los pusiera de humor para el sexo, ese restaurante no es el más adecuado.
—Nick...
—Miley...
Él extendió los brazos y ella se arrojó sobre su cuer­po. La abrazó y Miley gimió, se puso de puntillas y le pasó los brazos por el cuello al tiempo que lo besaba. Luego, él le mordisqueó el labio inferior y la lengua de ella le acarició la suya. Nick le deslizó las manos por debajo de la chaqueta y el jersey, abarcándole los senos.
Y, justo cuando ella creía que le iban a fallar las rodi­llas, la soltó.
—Mañana por la noche —dijo él tranquilamente—. A la misma hora.
Miley asintió.
—Por supuesto.
 
Entró en su casa, cerró la puerta y se apoyó contra ella, diciéndose que sólo una idiota se dejaría caer hasta el suelo.
En el ascensor, Nick tuvo una conversación muy parecida consigo mismo
 que hermosa la ultima foto....
awwww la ame!!!!!
jejejeje

9 comentarios:

  1. me encantoooooooo
    jejeje
    sube prontooo
    jejejeje
    ya quiero ver
    el siguiente cap

    ResponderEliminar
  2. hay nooo jeje m recontraaaa gustoooo jeje siguela prontoo plisss si??? q m re gustaa un beso Katty bye t k mmmmmmmmmmm.... +

    ResponderEliminar
  3. me encaanto el capii
    super megaa genealisimooo

    ResponderEliminar
  4. waaa me fascinan tus noves!
    en serio yakiiero el siguiente jeje me tienes piñada con tus noves!
    pliis sube pronto y pasate por mi blog :)

    ResponderEliminar
  5. sii tambn me encanto la foto
    me regusto el capi :D
    creo que ya se como es la trama
    y por eso me gusta :D !!
    sube otro

    ResponderEliminar
  6. si a mi tambien me gusto la foto!!!! : )
    me gusta muuuuuuuuuuucho tu nove
    Bye tQ : )

    ResponderEliminar
  7. OMG QUE LINDO AAAAAAAAAAAAAAWWWWWWWWWWWW pero no la dejes asi!!!! sube otro por favor!!!!! SIGUELA PRONTO!!!! 0 ) 0 )

    ResponderEliminar
  8. AaaaaaaaaaaaaaaaHhhhhhh!!!!!!!! Me ha encantadoooo niña!!! espero el siguiente creo que me obsecione terriblemente con esta nove jejeje!!!
    Besos!!! y espero el prox. cap si?

    ResponderEliminar
  9. ES GENIAL mirá me debería haber acostado a las 12... o eso me había propuesto son las 2:10 de la mañana y yo me leí toda la novela desde el principio dios es que me entusiasmo TANTO! es genial y te felicito, estoy como anonimo/a por que no tengo blog pero si twitter y email, @loregiudici el twitter y por si te einteresa el email es lore_25giudici@hotmail. ojala subas pronto!!!! :)

    ResponderEliminar

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..