miércoles, 20 de abril de 2011

Novela Niley 21 - El hombre mas atractivo


YA ERA tarde y el equipo de redacción de Chic es­taba reunido todavía en la sala de juntas.
Todos estaban agotados.
El tema del siguiente número, el lugar más sexy del mundo, ya estaba listo para salir. Habían seleccionado tres lugares increíbles, los habían fotografiado y ahora estaban listos para declarar el ganador.
Eso los llevaría al número de febrero. El Hombre Más Sexy del Mundo.
Lo que había empezado casi como una broma, se ha­bía transformado en el éxito del año. Distribuidores, lec­tores, periodistas e, incluso programas de televisión, le estaban dando a aquello una tremenda publicidad.
Las lectoras ya habían mandado sus nominaciones y ellos habían reducido la lista a cuatro finalistas. Un actor de televisión, un modelo, el cantante de un nuevo grupo y un escritor de novelas eróticas.
—Todos son espectaculares —dijo Selena suspirando después de haberse pasado el día eligiéndolos.
Miley había sonreído al oírla.
—Pero no tanto como nuestro señor Jonas —añadió Selena dedicándole una mirada rápida a Miley, que hizo como si no la oyera.
¿Por qué lo hacía? Ya no pensaba más en Nick. No en la forma que importaba. Ni sentía la tonta tristeza y soledad que sintió cuando él se alejó de su vida, ni los días y noches de después.
Nick había desaparecido tan de repente como si ella fuera un premio por el que no mereciera la pena es­forzarse. Por suerte, ella ya no trataba con él, su contacto ahora era Joe Jonas. Cuando necesitaba que le aproba­ran algo, él era con quien se ponía en contacto.
Y era fácil tratar con él. La ayudaba en lo que podía. Además, le habían parecido muy bien sus ideas para la revista. De hecho, había sido él quien les había sugerido que hicieran aparecer a todos los finalistas en la revista, no sólo al ganador.
Entonces, ¿por qué gastaba el tiempo pensando en Nick? Él era el pasado y el número de febrero era el futuro, dando por hecho que lograra llevarlo a los quios­cos.
No hacía mucho tiempo, su personal y ella habían es­tado cortos de ideas. Ahora lo que necesitaban era tiem­po. Tiempo para hacer lo de los sitios más sexys, elegir un ganador, mandar un equipo a hacer las fotos. Tiempo para entrevistar a los finalistas del concurso del Hombre Más Sexy del Mundo, para elegir a uno como ganador, para hacer las fotos del desplegable. Tiempo para hacer que los dos números siguientes fueran unos éxitos abso­lutos.
Tiempo, pensó Miley y suspiró.
Había enviado una circular a su gente para intentar solucionar sus problemas de logística y allí estaban aho­ra, bebiendo café, comiendo donuts... y sin llegar a nin­guna parte.
—Es imposible —dijo una chica de marketing.
—Imposible —añadió otra.
—Imposible o no —intervino Miley—, tenemos que encontrar la forma de hacerlo.
—Tiene que haber una solución —dijo Selena—. Pero to­davía no la hemos encontrado.
Miley asintió con los demás. Confiaba en su equi­po. Eran inteligentes y solían ir al grano.
—Además, necesitamos otra buena portada —dijo la primera chica—. Tan caliente como ésa.
Todos asintieron y Miley miró la portada del nú­mero de diciembre, que habían colgado de una pared.
Era una foto de interior del Gilded Carousel. Velas, manteles blancos, y una pareja muy sexy de la agencia de modelos mirándose a los ojos sobre un plato de entre­meses.
—Oh, sí que es sexy —había dicho Selena cuando vio las pruebas—. El tipo seguramente estaría pensando en su novio, pero desde aquí parece de verdad como si estuvie­ra listo para tomar la mano de ella y llevársela a la cama.
—¿Crees que venderá? —le había preguntado Miley.
—Sí. Aunque también podía haber sido una foto tuya y de nuestro atractivo jefe. Ese sí que es un hombre que no tendría ningún problema en hacer que yo me metiera en su cama.
—Eso es porque no has tenido que sentarte a una mesa con él haciendo como si te lo estuvieras pasando bien.
—¿Haciendo como? ¿Cómo puede una mujer no pa­sárselo bien en una cena con un tipo tan impresionante?
—No fue una cita. Me acompañó en un trabajo para la revista. Y no veo por qué dices que es un tipo impresio­nante.
—¿Me he equivocado de adjetivo? Lo siento. Es es­pectacular —dijo Selena sonriendo—. Vamos, Miles, no puedes negar que sólo con pensar en él te derrites.
—Tú, tal vez. Yo no pienso nada en él.
—¿Miles?
Miley parpadeó y volvió al presente. Todo el mundo la estaba mirando.
—¿Miles? ¿Te parece bien?
La gente estaba sonriendo y asintiendo. Bueno, pues ella sonrió también y asintió. Luego, tomó su lápiz e hizo como si tomara notas.
Sí que pensaba en Nick. Y mucho. Y cuanto más lo hacía, más se enfadaba.
Todo eso de quedarse en Nueva York para supervisar la revista había sido una invención. La revista no le im­portaba nada. ¿Por qué le iba a importar? Su fallo no sig­nificaría nada para el imperio Jonas, lo mismo que su éxito apenas sería notado.
La verdad era que él se había quedado para montarle una gran escena de seducción.
¿Y no era mala suerte que ella se la hubiera fastidia­do? Primero le había contado cosas sobre sí misma, cuando todo el mundo podía ver que él no era muy dado en intercambiar confidencias con una mujer en la que se hubiera fijado. Lo que él quería era sexo, lo mismo que las lectoras de la revista. No era que hubiera nada de malo en querer sexo. Era sólo que los intereses de ella estaban en otra cosa.
El éxito.
No, ciertamente ella no había querido una relación con Nick. De todas maneras, había estado bien para su orgullo haberle dicho a él que ya había un hombre en su vida y en su cama. Un hombre llamado Joshua.
Joshua... Katz.
Sonrió. ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Joshua Katz, su compañero de cama.
Se rió y Selena gritó de tal manera que la asustó.
—Te gusta —dijo Selena—. ¡Te gusta!
—¿Qué? —preguntó Miley mirándolos extrañada.
Selena miró a todos uno a uno.
—Sed sinceros, chicos. ¿No creéis todos que tenemos que colocarle esta a nuestro intrépido líder?
Todos asintieron y Miley se sintió alarmada. ¿Por qué estaban tan excitados? ¿Por qué Selena había actuado como si ella también lo estuviera?
—¿Sabes, Miles? No estaba segura de cómo ibas a reac­cionar. Después de todo, es un poco...
—Loco —dijo una de las chicas.
—Eso es. Loco y, probablemente, tremendamente caro... Bueno, no cuando te das cuenta de los enormes beneficios que nos puede reportar.
Miley miró a su alrededor.
—Y el problema del tiempo —dijo la misma chica de antes—. La cosa de la logística. Lo solucionamos todo a la vez, ¿no?
—Bueno... —dijo Miley—. Bueno...
—Nadie lo ha hecho antes —insistió la chica—. ¿Estás de acuerdo, Miles?
Selena se rió y miró a Miley.
—Se lo está pensando mejor, ¿no es así, Miles?
—No. Quiero decir, tal vez...
—Lo sabía. Te preocupa que los Jonas no lo aprue­ben.
—Los Jonas... Sí, bueno...
—Joe lo aprobará, seguro. Es mucho dinero, pero verá que merece la pena el gasto. ¿Crees que conseguirá la aprobación de Nick?
Miley se aclaró la garganta.
—La verdad... No creo que nosotros...
—Eso es cierto. Si necesita la aprobación de Nick, eso es asunto suyo, no nuestro. Aunque no creo que Nick no lo apruebe. ¿Qué te parece?
Todo el mundo miró a Miley, que se volvió a aclarar la garganta.
—Te diré lo que vamos a hacer, Selena. Dado que es tu... tu plan, y que tú conoces los detalles mejor que nin­guno de nosotros, ¿por qué no me lo explicas?
—Acabo de hacerlo.
—Oh, por supuesto que lo has hecho —dijo Miley disimulando que no había prestado nada de atención—. Lo que he querido decir es que trates de explicármelo a mí como si fuera Joe Jonas. Eso sería de gran ayuda.
Selena asintió, cerró los ojos, tomó aire y luego la miró.
—Señor Jonas —dijo.
Todo el mundo sonrió.
—Señor Jonas, esto es lo que queremos hacer —aña­dió poniéndose en pie—. Hemos tenido un gran éxito con el último número de la revista, y es vital seguir así. Ésta es nuestra propuesta, señor. Hemos reducido nuestras po­sibles elecciones del lugar más sexy a una sola.
Miley parpadeó.
—¿Lo hemos hecho?
—Sí —dijo Selena impacientemente—. ¿Recuerda? Esto es parte del plan. Hemos eliminado ese hotel en las Mon­tañas Pocono, el del Lago Michigan y la isla de Seattle. Todos son magníficos, pero no se pueden comparar con París.
—¿París? —exclamó Miley asustada—. ¿En Francia? Ni siquiera sabía que lo hubiéramos incluido.
—Y no lo habíamos incluido. Quiero decir, sí. Cuando dijimos que ese sería el premio para la ganadora del sor­teo.
—Sí, pero sigo sin recordar que nadie lo haya mencio­nado como...
—Ha sido idea de Amy.
Amy sonrió modestamente.
—Jimmy y yo fuimos a ese hotel de viaje de novios.
—Te enviaremos a ese hotel, Miles —dijo Selena—. Con un fotógrafo, maquillador, estilista y demás.
—¿A mí? ¿Por qué?
—Para que te podamos fotografiar. Sinceramente, Miles, ¿estabas prestando atención?
—Yo, ah, he debido entenderlo mal. Selena, eso es una tontería. ¿Fotografiarme a mí? ¿Por qué iban a querer nuestras lectoras...?
—Porque tú eres su conexión personalizada con la re­vista y con el estilo de vida que ésta representa, ¿recuer­das?
—Sí. Bueno, claro, pero...
—Bueno, ¿qué puede ser más personal, más romántico que Miley Cyrus en París?
—Estás de broma.
—Miley —exclamaron media docena de voces.
—Está claro que no has estado escuchando. ¿No te he dicho que ésta era una idea increíble? ¿Que nos ahorraría tiempo? ¿Que haría historia?
—Selena, eres tú la que no has estado escuchando. Fo­tografiarme a mí en París no nos ahorrará nada de tiem­po, y lo único increíble de todo eso será que nuestras lec­toras agitarán las cabezas y dirán que bueno, que allí estoy yo, una mujer pasando el fin de semana sola en la más romántica...
—La ciudad más sexy del mundo.
—La ciudad más sexy del mundo. ¿No es así?
Selena se cruzó de brazos y la miró.
—No sola. Estarás en una suite con cuatro tipos mag­níficos.
Miley parpadeó.
—¿Perdón?
—Te enviaremos a París —dijo otra chica muy excita­da—. Con nuestros chicos más sexys. Te llevarán a cenar, a tomar copas, a bailar... Tú posarás en los brazos de cada uno de ellos. Los entrevistarás. Y Jimmy hará las fotos para el número del lugar más sexy y del especial del Día de San Valentín al mismo tiempo.
—¡Sí! —exclamaron todos.
—¿Qué dices, Miles?
Todos guardaron silencio hasta que ella dijo por fin:
—¿Yo? ¿En parís con el Hombre más Sexy del Mun­do?
Se puso en pie, se acercó a la ventana y miró por ella. Se lo pensó por un momento y decidió:
—Creo que es maravilloso.
Todos gritaron de alegría.
 ella es realmente hermosa... por eso es que nuestro nick la ama!!!!!! niley forever.....
por cierto queria dejarle una imagen muy linda y cool me encanta aunque es jaylor y niley


9 comentarios:

  1. me encantooooooo
    sube prontooo
    ya quiero leer el siguientee
    jejejeje
    te quiero siss!!!

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  2. wauu esta muy lindo el cap m re encantooo...
    ya quiero saber si Nick aprueva esooo y mas si sabe q es Miley la q ir a estar cn todos los ganadores.. jejeje bue espero una maraton pronto d las noves jejeje y te kiero muchoo te extraño Amigaa je :) bue un besooo graaaande cuidate

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  3. me encanto el capii !!
    quiero otro y espero que estes biem :D

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  4. Me encantaron
    los capis y no creas
    q por no comentar en las
    otras no me gustan
    solo q odio las letras de
    confirmacion... ¬¬
    pero mis coments valen por 3 eh...
    okis... bye cdt...

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  5. aaahh!!
    me encaanto el capii
    super
    genealll

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  6. http://carito16tkm.blogspot.com/2011/04/chicas-mi-primera-entrada.html puede qe te guzte qlaro zi lo leez bye!!
    Ahh el qap eztuvo ermozzzzooooooooooooooo!!!
    Ezpero el proximo aora a leer
    La tentacion vuelve a casa!!
    ^^
    Zigooo..

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  7. Wooww estubo genial!!!!!!!
    Espero el siguiente!!!
    Besos!!!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..