martes, 26 de abril de 2011

Novela Niley 26 - El hombre mas atractivo


MILEY estaba sentada a una mesa de la terraza del café de delante del hotel.
Dos mesas más allá, Nick estaba poniendo en su sitio a los cuatro finalistas. Era una visión sorprenden­te. En cualquier momento podía ver cómo esos cuatro se sentaban en el suelo y le daban la pata a su orden. ¿Y por qué?
Le brillaron los ojos por la ira contenida.
Porque lo ordenaba Nick Jonas, sólo por eso.
—¿Cómo te has atrevido a besarme? —le susurró tan pronto como tuvieron un momento a solas.
Él le había dedicado una mirada de inocencia absolu­ta y le había dicho que se había dado cuenta de la situa­ción inmediatamente y que esos tipos, en vez de enfocar sus energías hacia la cámara, la enfocarían en ella a no ser que vieran que ya estaba ocupada.
—Eso es ridículo.
Pero Nick se había limitado a sonreír indulgente­mente y a decirle que ella no lo podía entender.
Que era cosa de hombres.
Y sí que lo era, pensó amargamente. Más bien, cosa de machos. Con ese beso se había instalado como el ma­cho responsable de todo. De repente era un experto en fotografía, en peluquería, en lo que podía atraer a las lec­toras y lo que no... Y todo el mundo lo creía, desde los fi­nalistas hasta el maquillador. Incluso Selena se había pa­sado al campo enemigo, a juzgar por la forma en que suspiró al sentarse en la silla de al lado de Miley.
—Es tan creativo, Miles... —susurró—. ¡Y tan sexy!
Aquello ya era demasiado y miró a Selena.
—¿Cómo puedes dejar que te afecte tanto? Ese hom­bre es ególatra, arrogante e insufrible. Y es tan sexy como... como una mata de habas, en comparación con cualquiera de esos cuatro.
—¿Miley?
Levantó la mirada. El ególatra arrogante e insufrible, en persona, estaba delante de ella. Si había oído lo que acababa de decir, no se le notaba. Parecía tan metido en su labor de creativo como un director de Broadway en un día agitado.
—¿Me hablas a mí?
—Jimmy me ha dicho que no te tenemos en ninguna foto.
Miley sonrió brillantemente.
—¿Es eso cierto?
—Sé que habías planeado otra cosa.
—Bueno, sí. Lo habíamos hecho. Nos hemos pasado días y días organizando lo que te has arreglado para des­baratar en un par de horas, pero no dejes que eso te inco­mode. Después de todo, tú eres Dios.
—Miles —susurró Selena, pero Miley no le hizo caso.
—Así que no te preocupes porque yo no aparezca en ninguna de las fotos. No te molestes por la cantidad de horas que hemos pasado preparando este fin de semana. Y, sobre todo, no te preocupes por si las lectoras querrán verme a mí como su nexo con los finalistas. Por favor, vacía la mente de toda preocupación —dijo ella sonriendo aún más brillantemente, si era posible—. Porque tienes una mente, ¿verdad Nick?
—No ha querido decir eso —dijo Selena.
—Sí que ha querido. Pero puedo comprender sus razo­nes —afirmó Nick.
—¿Puedes?
—Por supuesto. Miley había planeado todo esto con mucho cuidado.
—Oh, así es. De verdad.
—Un fin de semana en París con los cuatro hombres más sexys del momento, en una suite de hotel y con to­dos los gastos pagados por mí.
—Pagados por la revista —intervino Miley—. Todo es necesario para Chic y, sólo para recordártelo, no me gusta que se hable de mí en tercera persona.
—¿Cómo que es necesario?
—Lo es. Hemos estado promocionando este fin de se­mana y el concurso del Hombre Más Sexy del Mundo desde hace tiempo. ¿Cómo puedes hacer que esto suene como... como algo que yo haya organizado sólo para di­vertirme?
Nick miró la hermosa cara airada de su redactora jefe. Lo cierto era que ella tenía razón y lo sabía muy bien. Ese no era un fin de semana de diversión y juegos eróticos, sino de trabajo. De trabajo duro. Eso se lo había recordado a sí mismo cuando la tropa de Chic fue de un lugar donde se iban a hacer las fotos a otro, se lo había vuelto a recordar mientras veía cómo preparaban a Miley.
Cuando la vio posar con cada uno de esos tipos.
Oh, sí, vio todo eso lo suficiente como para que esas imágenes se le quedaran grabadas para siempre en la me­moria.
Miley en las escaleras de la Ópera, sonriendo a la cámara mientras los cuatro finalistas la rodeaban como pirañas hambrientas.
Miley en una tienda del metro, riendo mientras Alejandro la levantaba en brazos y la hacía girar en el aire.
Miley en Le Grand Palais, entre Zeke y Bart mientras ellos le daban un beso en cada mejilla.
—Sois unos encantos —había dicho entonces y fue cuando Nick tomó una decisión.
Podía ver a Miley reír, sonreír y pasárselo bien con esos cuatro niños bonitos y terminar con una camisa de fuerza o podía dejar claro, racional, razonable e inteli­gentemente, que todo eso que habían planeado no iba a funcionar.
 chicas.... 
jejejeje
bueno capi dedicado a lore..... ey chica eres super genial... me gusta hablar con vos... jejeje...
amiga espero chatear hoy con vos y hacer lo que planeamos jijiji....

5 comentarios:

  1. me encantoo
    jejejeje
    sis
    I love youuu!!!

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  2. wauuu jejee hermoso AMO NILEYYYYYYYYYYYYYYYYY

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  3. Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
    eztuvo pffffffffffffff
    qomo dezirlo
    ermozoooooooooo!!
    Hhahaha
    Nick
    eztaz zienTiendo Celoz
    ¿?
    hahaha
    Bye!!!
    xD

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  4. aaaaaaaaaaaaaaa lindo lindo lindo!!!!! 0 ) 0 )

    I LOVE NILEY 0 )

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  5. wwoo
    parece que son celooss
    jejejeje

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..