jueves, 28 de abril de 2011

Novela Niley 30 - El hombre mas atractivo


NICK se despertó lentamente del sueño más erótico que había tenido en su vida.
Había sido sobre Miley y una larga e increí­ble noche compartida con ella. Habían hecho el amor de todas las maneras posibles.
Pero no era un sueño.
Miley estaba a su lado, con la cabeza apoyada en su hombro. Debían llevar así un rato, porque se le había dormido el brazo.
No importaba. ¿Qué era un poco de dolor muscular comparado con la alegría de tenerla a ella en sus brazos?
Volvió la cabeza con cuidado, ya que no la quería despertar, y la miró. Era preciosa. Se agitó un poco, sus­piró, pero no se despertó.
Pero sus bocas estaban apenas separadas, y sentía sus senos tan suaves contra el pecho...
Un beso más. Sólo uno. Una leve caricia más.
La besó. La tocó. Ella se despertó en sus brazos y se besaron. La hizo ponerse bajo él y empezaron de nuevo los suspiros y gemidos de pasión.


Más tarde estaban sentados a una mesa pequeña cer­ca de la ventana del salón. Nick llevaba sólo los pan­talones y ella la bata del hotel.
Sobre la mesa había unas bandejas con quesos, fre­sas, galletas y una botella de champán en un cubo con hielo.
Miley le dio un trago a su champán.
—Esto no es precisamente Aunt Sally's.
Nick se rió.
—Sí, yo diría que tienes razón.
—Ni tampoco un desayuno. Champán, quesos, fre­sas...
—Estoy de acuerdo. Un desayuno es zumo de naranja, cereales, bacon, cuatro huevos fritos, pan con mantequi­lla...
—¡Cielo Santo! ¡Estás de broma!
Nick sonrió y la tomó de la mano.
—Cuando tu trabajo significa que te tienes que desper­tar cuando todavía es de noche y hace frío y luego aden­trarte en el Pacífico en un barco de pesca, no te preocu­pas mucho por las calorías o el colesterol.
—¿El trabajo de quién? —dijo Miley abriendo mu­cho los ojos—. ¿El tuyo?
—El de mi padre. Y el que estaba destinado a hacer yo hasta que tuve un golpe de suerte.
—¿Cómo?
—Me gustaría contarte que fui un estudiante brillante, que me pasé un año en Oxford, pero la verdad es que era grande y fuerte y jugaba bien al fútbol americano. Así que me dieron una beca para la universidad de Michigan. Pensé que terminaría jugando con los profesionales, pero mi padre pensaba que era una pérdida de tiempo y de di­nero, ya que tendría que contratar a un chico para que me sustituyera —dijo él encogiéndose de hombros—. Así que le hice una apuesta.
—¿Qué clase de apuesta?
—Le dije que dejaría los estudios y volvería a casa y a trabajar en el barco con él si no placaba a los defensas principales tantas veces en una temporada como él vol­vía a casa con las redes llenas de pescado. Bueno, la ver­dad es que era un poco más complicado que eso, ya que encontré una fórmula que comparaba sus posibilidades de pesca con las mías de placar a los defensas. De cualquier manera, gané y él perdió, así que dejó de molestar a mi madre con mi supuesta «locura» y yo, de repente, me di cuenta de que podía hacer más cosas con mi cabe­za que utilizarla para abrirme camino entre los defensas.
—¿Y?
—¿Por qué te estoy aburriendo mortalmente contándo­te la historia de mi vida cuando deberíamos estar termi­nándonos el champán antes de que se quede sin burbu­jas?
Nick ya no quería seguir hablando de sí mismo. Miley lo entendió. Ella tampoco hablaba nunca de sí misma ni de su pasado... Salvo esa noche en el Gilded Carousel. La recorrió un estremecimiento de alarma. Era tan fácil estar con él. No sólo hacer el amor con él, sino hablar con él, escucharle, observar la animación de su rostro mientras hablaba.
Qué sencillo sería enamorarse locamente de él, pensó de repente.
—¿Miley?
Cuando sus miradas se encontraron, ella supo que ha­bía visto algo en su expresión. Respiró con dificultad y sonrió.
—¿Sí?
—Te has abstraído por un momento, Miles. ¿A dónde has ido?
—Estaba pensando que... Tenemos una reunión esta mañana.
¿Una reunión? Nick frunció el ceño. Era cierto, tenían una reunión programada y lo había olvidado por completo, cosa que nunca antes le había sucedido.
—Una reunión. Por supuesto.
—Y pronto. Voy a tener que ducharme y vestirme.
—Los dos lo tenemos que hacer —dijo él levantándose y ayudándola a ella—. ¿Cómo te gustan las duchas? ¿Ca­lientes? ¿Frías? ¿Templadas? Esas cosas son importan­tes, ya sabes.
Ella sabía perfectamente lo que le estaba diciendo. Él esperaba que se ducharan juntos. Pero ella no podía. No ahora. Había dormido con él, habían hecho el amor apa­sionadamente, y eso era mucho. Sus pensamientos, sus emociones se le estaban escapando de las manos.
Necesitaba tiempo y espacio.
—Me gustan las duchas calientes —dijo sonriendo—. Y, por suerte, este hotel parece tener un suministro inagota­ble de agua caliente. ¿Y el tuyo? ¿Tendrás una ducha ca­liente esta mañana o sólo templada?
Vio cómo él entornaba los párpados y recibía el men­saje. No le había gustado nada. Claro que a ella tampoco.
«Pero me temo, Nick, que no me quiero enamorar de ti», pensó.
—¿Me estás diciendo cortésmente que ya es hora de que me marche? —le preguntó él con una sonrisa educada.
—Bueno... Ya sabes...
—No creo que lo sepa. Espero que me lo digas tú.
¡Maldita sea! Se lo estaba poniendo difícil. Bueno, como quisiera. Había sido él quien había dicho eso de que el sexo era sexo y los negocios, negocios.
—La reunión —le dijo.
Nick retrocedió y se cruzó de brazos.
—¿Qué pasa con ella?
—Va a ser aquí. En esta suite.
—¿Y qué?
—Que si no está arreglada y la mesa está servida para dos y si tú sigues aquí...
—¿Sí?
—Lo sabrán.
—¿Qué?
—Sabrán que tú y yo... ¡Maldita sea, Nick! Sabrán que hemos...
Él quería que dijera que habían hecho el amor. Luego la tomaría en sus brazos, la llevaría de nuevo al dormito­rio y no le importaría lo más mínimo que se supiera.
—Sabrán que nos hemos acostado juntos —dijo ella como atragantándose.
—Pero eso no es algo contra la ley, Miles. Sobre todo aquí, en Europa y en París.
—Ya sabes lo que quiero decir, Nick. Lo sabrán. Y...
—Y tu autoridad se verá afectada. ¿Es ése el proble­ma?
Ella lo miró entonces fijamente.
—Sí —mintió—. Y no es que... me arrepienta de haberlo hecho.
Eso lo dijo apresuradamente, como si las palabras se le escaparan, pero no lo pudo evitar, aun sabiendo que lo estaba arruinando todo.
—No es necesario que te expliques más —le dijo él di­rigiéndose al dormitorio, a donde ella lo siguió—. Lo en­tiendo perfectamente.
—Muy bien. No quisiera que pensaras...
Él la miró sin mostrar ninguna expresión.
—¿Qué? ¿Que los negocios son los negocios y el sexo, sexo?
—Yo no he dicho eso.
—No has tenido que hacerlo, lo hice yo. Llama al ser­vicio de habitaciones y diles que suban a limpiar. Estaré de vuelta dentro de una hora. Y, Miley...
—¿Sí? —respondió ella, tratando de imitar el tranquilo tono de voz de él.
Nick volvió a sonreír.
—Gracias por recordarme cómo son las cosas.
Cuando terminó de vestirse, se marchó y Miley se quedó mirando la puerta cerrada.
Bueno, eso había sido bastante fácil. Se había espera­do que él discutiera, que se enfadara. Que, por lo menos, tratara de hacerla cambiar de opinión. No lo habría lo­grado, por supuesto. Ella sabía muy bien lo que había que hacer y que las cosas eran mejor de esa manera.
 chicas...
awwww
espero que les guste... jejeje 
las iba a dejar con las ganas pero esto va en compensacion porq no me voy a poder conectar mas tarde
las quiero millon.....
besos...
comentennnnn!!!!!!!!!!!!!!!!!

9 comentarios:

  1. aaawww
    por que tuvo que decir eso
    aawww
    espero y todo se arregle entre ello
    aawww me encaanto el
    capiii y lastima que no te podras conectar

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  2. genial genial
    xq lo tubiste q arruinar miley aggggg
    enfin me qd picada hasta el proximo cap
    adios no tards en subir pero cuando puedas sin presion jaja

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  3. despues de algo tan lindo termino asi
    ya quiero el otro

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  4. Muy hermosos los capi... los eh estado leyendo a todos... y me re encantaron!!!
    espero pronto mas capis... de verdad hermosos... y muchas gracias por pasar por el mio... un beso!!!!

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  5. hermosoo!!!
    me fascinaron los capis!!
    jeje sis eres genial!!
    :)
    te kiiero chik!

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  6. aa
    me encantooo
    sisss
    sube prontooo
    i miss you!!!!
    XD

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  7. HAYYYYYYYYYYYYY NO PUEDE SER!!!!! TONTA MILEY jajajajajaja!!! 0 ) 0 ) 0 )

    Siguela pronto!!!!!!!0 )

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  8. Ella no deberia haber dicho eso :( jajaja bueno espero que mejoren las cosas...

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..