lunes, 9 de mayo de 2011

Novela Niley 02 - Camino al altar


Bajo la imagen agresiva de Demi se escondía una mujer triste y bastante sola. No era en abso­luto lo que parecía. En realidad tenía, miedo de los hombres, y en especial de Joe. Ambos eran hermanastros, de padres diferentes. Joe era hijo de George, el anciano y encantador hombre que había sido víctima de las mentiras de Selena Jonas. Mentiras que no habían afectado al hermanastro de Demi, puesto que era dema­siado inteligente, además de ser el hombre más frío e intímidatorio con las mujeres que Miley había conocido en toda su vida. Demi no lo mencionaba nunca; no hablaba nunca de él. Si alguna vez salía a relucir su nombre, cambiaba rápidamente de conversación. Todo el mundo sabía que no se llevaban bien. Pero en secreto sospechaba que había algo en su pasado, algo de lo que su amiga no hablaba nunca.
George había muerto tiempo atrás, legando sus posesiones a su hijo. Y los dos hermanastros tenían sus diferencias porque Demi había heredado un porcentaje importante de la industria ganadera de su padrastro.
—Tengo que llamar a mi padre para ver qué planes tiene—murmuró Miley, regresando a la realidad.
—Si no puede venir, ¿irás a tu casa en Navidad?
—No, no iré a casa.
—¿Por qué?—preguntó—. Oh, sí. Tiendo a olvi­darlo a veces, porque nunca hablas sobre él. Lo siento. Pero ya han pasado nueve años. No creo que después de tanto tiempo te siga guardando rencor. A fin de cuentas, fue él quien canceló la boda y se casó con tu mejor amiga un mes más tarde. Y fue ella la causante de todo el escándalo.
—Lo sé.
—Debía estar muy enamorada de él para arriesgarse de ese modo, aunque supongo que él ya habrá averiguado la verdad—continuó su amiga, echándose hacia atrás el pelo.
Miley suspiró.
—¿Tú crees? Sí, imagino que alguien se lo habrá dicho. Aunque, seguramente, no lo cree­ría. Piensa que soy una canalla.
—Pero te amaba.
—No, sólo me deseaba—dijo con amargura—. Al menos eso fue lo que dijo. No me hacía ilusiones sobre las razones que tenía para querer casarse conmigo. Mi padre tenía una buena posi­ción en el pueblo, aunque no era rico, y a Nick le resultaba muy conveniente. El amor que sentía por él no era recíproco. Tuvo una hija y se hizo rico, aunque tampoco amaba a su esposa. Pobre Selena—añadió con una risa amarga—. Tantas mentiras y, cuando consiguió lo que quería, no fue feliz.
—Se lo merecía—espetó—. Destrozó tu repu­tación y la de tus padres.
—Y la de tu padrastro—le recordó—. Quería mucho a mi madre.
Demi sonrió con dulzura.
—Es cierto. Fue una suerte que se llevara tan bien con tu padre, y que fueran amigos. Cuando tus padres se casaron, mi padrastro lo aceptó bastante bien. Pero siguió queriéndola. Por eso te ayudó tanto.
—Hasta el punto de pagar mis estudios. Fue eso, precisamente, lo que le causó tantos pro­blemas. Nick no tragaba a George, Su padre había perdido muchas tierras por él. De hecho, Joe y Nick aún mantienen una disputa sobre ellas. Puede que viva en Sheridan, pero su rancho tiene cientos de hectáreas y linda con el rancho de Nick. Según dice mi padre, le hace la vida imposible siempre que puede.
—Joe no ha olvidado ni perdonado las mentiras que Selena dijo sobre George. Habló con ella, ¿lo sabías? Le dijo todo lo que pensaba, estando presente Nick.
—No me lo habías contado.
—No sabía cómo hacerlo. Sé que no te gusta que se mencione a tu ex novio.
—Supongo que Nick saldría en defensa de su esposa.
—No creas. Incluso él tiene cuidado con Joe—le recordó—. Además, ¿qué podía decir? Selena mintió y descubrieron sus mentiras. Aun­que demasiado tarde, porque ya se habían casado.
—¿Quieres decir que Nick ha sabido la ver­dad todos estos años?—preguntó, atónita.
—Yo no he dicho que creyera a mi herma­nastro—le recordó, evitando su mirada.
—Ah, claro. Bueno...
Miley pensó que era ridículo suponer que Nick hubiera creído la palabra de su mayor enemigo. Nunca se habían llevado bien.
—¿Cómo iba a creerlo? Mi padrastro le ganó todas las tierras al padre de Nick en una partida de póquer, cuando eran jóvenes. Por si fuera poco, ambos tienen ranchos colindantes, y ambos se han hecho ricos con el negocio del ganado. Cada vez que se presenta una oportu­nidad, luchan entre sí para conseguir el contrato. De hecho, ahora se están peleando por ese peda­zo de tierra que separa sus propiedades. La que pertenece a la viuda de Holton.
—Podría decirse que entre ambos poseen medio mundo—observó Miley.
—Sí, y quieren aumentar sus propiedades—rió Demi—. En fin, no es asunto nuestro. Por lo menos, no ahora. Cuanto menos vea a mi her­manastro, mucho mejor.
Miley sólo los había visto juntos en una ocasión, y estaba de acuerdo con ella. Cuando Joe estaba cerca, Demi se convertía en otra persona, mucho más tensa, e incluso patosa hasta extremos cómicos.
—Si cambias de opinión con respecto a las vacaciones, sólo tienes que decírmelo—le recor­dó su amiga.
Miley sonrió con calidez.
—Lo recordaré. Si mi padre no puede venir, podrías ir a casa conmigo.
—No, gracias—se estremeció—. Bighorn está demasiado cerca de la casa de Joe para mi gusto.
—Pero él vive en Sheridan.
—No está allí siempre. De vez en cuando se queda en el rancho de Bighorn. De hecho, últi­mamente pasa mucho tiempo allí, por el asunto de la viuda de Holton. Su difunto marido tenía muchas tierras, y aún no ha decidido a quién vendérselas.

Una viuda con tierras. Demi había comen­tado que Nick también quería conseguirlas. O tal vez sus miras estuvieran centradas en la pro­pia viuda. No en vano él también había enviu­dado y estaba solo. Tan solo que casi se entris­tecía al pensar en ello.
—Tienes que comer más—le recordó Demi, preocupada por su aspecto—. Estás demasiado delgada, Miles, aunque eso acentué la delicadeza de tus rasgos. Tienes un cuerpo precioso, con una piel suave y los pómulos muy marcados.
—Heredé los pómulos de una de mis abuelas, que era una india cheyenne.
Recordó con tristeza que Nick la llamaba Smiley de manera cariñosa, aunque en rea­lidad se debía a la similitud tonal de la palabra con la expresión Miles. La tímida Miles. No en vano se había comportado con cierta timidez en su primera cita.
—Llevas buena sangre—bromeó Demi—.Entre mis antepasados, hay un español de la Armada Invencible, que llegó a Irlanda cuando su barco se hundió en una tormenta. La leyenda dice que era un noble que se casó con la hermana de un caballero irlandés.
—Vaya historia.
—Sí, ¿verdad? Creo que algún día dejaré las clases de matemáticas y me dedicaré a la ficción histórica—bromeó, mirando el reloj—. Dios mío, voy a llegar tarde a mi cita con Jake. Tengo que marcharme corriendo. ¡Te veré el lunes!
—Que te diviertas.
—Siempre me divierto. Y ojalá lo hicieras tú también, de vez en cuando.
Demi se despidió desde la puerta, dejando un suave olor a perfume en la habitación.
Miley alcanzó su maletín, donde llevaba los exámenes que tenía que corregir y las lecciones de la semana siguiente. Cuando terminó de reco­ger todo lo que había encima de la mesa miró a su alrededor y salió del aula
 capi dedicado a ary.... jejeje bueno a aracely como muchos la conocen.... jejeje
espero que le guste!!

4 comentarios:

  1. super.. y pobre miley :( tan linda..
    bue un besoo y sigo cn el otro cap... jeje
    t kiero amiga...

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  2. Hermoso :) la verdad sos una genia escribiendo...

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..