lunes, 9 de mayo de 2011

Novela Niley 03 - Camino al altar



EL pequeño apartamento tenía vistas a la enorme «A» de la montaña de Tucson, letra gigante que simbolizaba a la universidad de Arizona y que todos los años pintaban de nuevo los alumnos. La localidad era de casas bajas; sólo en el centro había unos cuantos edificios altos que le daban cierto aspecto de ciudad. Se extendía a lo largo y en todas direcciones, con calles anchas, mucha arena y un calor sofocante. No tenía nada que ver con Bighorn, en Wyoming, el lugar donde la familia de Miley había vivido durante muchas generaciones.
Recordó la muerte de su madre, un año atrás. Había tenido que regresar a Bighorn para asistir al funeral, y la casa se llenaba de vecinos que se presentaban para dar el pésame o para llevar comida. Su madre había sido una mujer muy querida en la comunidad, y sus amigos enviaron muchos ramos de flores.
El día del funeral resultó ser soleado y bri­llante, de manera que la nieve brillaba con refle­jos plateados. Recordó haber pensado que a su madre le encantaba la primavera. Pero ya no vería ninguna otra. Su corazón, siempre frágil, no había podido resistir por más tiempo; pero al menos había sido una muerte rápida. Había muerto en la cocina, cuando estaba metiendo una tarta en el horno.
El servicio fue breve, pero doloroso. Después, Miley y su padre regresaron a la casa, que estaba vacía. Joe Miller se presentó para dar el pésame en nombre de George; estaba demasiado enfermo como para hacer el viaje desde Francia para asistir al funeral. De hecho, murió dos semanas más tarde.
Joe se prestó voluntario para llevar a Demi al aeropuerto, de manera que pudiera tomar el avión que debía llevarla a Arizona. Y Miley notó claramente lo mucho que la afec­taba la presencia de su hermanastro. Incluso un simple trayecto de pocos minutos ponía muy ner­viosa a su amiga.
Tenía aquel día grabado en la memoria.
Recordó que, poco después, su padre tuvo que salir y que ella se quedó guardando la ropa de su madre. Entonces se presentó la señora Harper, la vecina de al lado, que estaba ayudándolos. Y le anunció que Nick Jonas estaba en la puerta y que deseaba verla.
Había pasado los tres peores días de su exis­tencia, y no se sentía con fuerzas para enfrentarse a él.
—Dile que no tengo nada que hablar con él—declaró con orgullo.
—Supongo que sabe muy bien lo que significa perder a alguien tan querido. Perdió a Selena hace pocos años—le recordó.
Miley sabía que su esposa había muerto. Pero no había enviado ningún ramo de flores ni se había puesto en contacto con él para darle el pésame, porque la defunción había ocurrido tres años después de que se marchara de Bighorn. Un tiempo demasiado corto como para olvidar la amargura de lo sucedido.
—Estoy segura de que comprenderá la situa­ción—insistió Miley.
La señora Harper se marchó y ella continuó con lo que estaba haciendo hasta que la vecina regresó cinco minutos más tarde, con una tarjeta.
Me ha pedido que te la dé—murmuró—, y que te diga que lo llames si necesitas su ayuda.
Miley tomó la tarjeta y la rompió sin mirarla siguiera. Después devolvió los trozos a la señora Harper antes de continuar guardando la ropa de su madre.
La vecina miró los pedazos y se marchó. Entendía perfectamente su reacción.
Desde la muerte de su madre, Miley no había vuelto a saber nada de Nick, salvo que había tenido mucho éxito con su rancho. No le interesaba su vida, aunque no se hubiera casa­do de nuevo. El pasado estaba muerto y enterra­do para ella. Pero en cualquier caso, se preguntó por qué razón habría ido a visitarla aquel día. Tal vez porque se sentía culpable. O tal vez por alguna otra cosa. Fuera como fuese, nunca lo sabría.
Miley miró el contestador y observó que había un mensaje. Pulsó el botón para oírlo. Como temía, su padre sufría de su habitual bron­quitis invernal y el médico no le permitía que subiera a un avión por miedo de que el viaje afectara a sus pulmones. No le apetecía ir en autobús o en tren, de modo que tendría que regresar a casa si quería verlo, o de lo contrario pasarían las Navidades solos y separados.
Se dejó caer en el sofá de flores que había comprado en una tienda de muebles de segunda mano y suspiró. No quería regresar a su hogar; de haber podido encontrar una excusa no habría ido, pero no podía dejar que su padre pasara solo las fiestas, estando enfermo. De modo que descolgó el teléfono y reservó una plaza en el siguiente vuelo a Billings, donde estaba el aero­puerto más cercano a Bighorn.
Wyoming estaba muy poco poblado, de mane­ra que había pocos aeropuertos. Nick Jonas, un hombre rico que podía permitirse aquellos lujos, había instalado una pista de aterrizaje en su rancho. En Bighorn no había ningún lugar donde pudiera tomar tierra una avioneta, por pequeña que fuera. Miley sabía que el her­manastro de Demi disponía de un pequeño reac­tor y de un aeródromo como el de Nick en su rancho, pero no quería abusar pidiéndole un favor semejante. Además, debía admitir que se sentía tan intimidada por Joe Miller como su amiga. Era un hombre poderoso y de una agresividad muy masculina, parecido en muchos aspectos a su antiguo novio.
Alquiló un vehículo en el aeropuerto de Billings y se dirigió a Bighorn. Acostumbrada a recorrer largos trayectos al volante, en Arizona, el viaje no la preocupaba demasiado.
El paisaje era precioso. Había nieve por todas partes, algo en lo que no había pensado cuando alquiló el coche. Las carreteras estaban despe­jadas, pero temía las posibles placas de hielo que pudiera encontrar. Sin embargo, supuso que se las arreglaría. Pensó que el día anterior, cuan­do llamó a su padre para advertirle de su llegada, tendría que haberle preguntado sobre el tiempo que hacía. Sin embargo, se notaba que estaba enfermo y no quería cansarlo demasiado man­teniendo una larga conversación telefónica. En cualquier caso la estaba esperando, y si tardaba demasiado en llegar, enviaría a alguien para que la buscase.
Miró hacia las blancas montañas y pensó en lo mucho que había echado de menos aquel lugar, un sitio que había sido el hogar de su familia durante muchas generaciones. En las montañas, en los valles, y en los enormes árboles que se alzaban como centinelas sobre arroyos de aguas claras, había mucho de su propia his­toria personal. Los bosques se extendían por todas partes, verdes y majestuosos, tal y como debían alzarse durante la prehistoria. Arizona también tenía montañas y bosques, pero Wyoming era otra cosa. Era su hogar.
El sentimiento de nostalgia se incrementó a medida que se acercaba al pueblo. Precisamente a las afueras de Bighorn, el coche derrapó sobre una placa de hielo y estuvo a punto de acabar en la cuneta, de la que no habría podido salir porque era demasiado profunda.
Contenta por haber podido controlar el auto­móvil, entró en la pequeña localidad. Dejó atrás la iglesia y la oficina de correos y se dirigió hacia la mansión victoriana de su padre, que se encon­traba en una calle ancha, algo alejada del centro. Aparcó en el vado, bajo un algodonero. Le encantaba estar de vuelta en casa por Navidad.
Junto a la ventana, había un gran árbol, ador­nado con los mismos objetos que habían uti­lizado durante años e iluminado con multitud de pequeñas luces. Miró uno de los ornamentos, un pequeño ciervo de cristal, y recordó con amar­gura que Nick se lo había regalado cuando se comprometieron, en una Navidad muy lejana. Cuando la abandonó pensó en romperlo, pero no fue capaz. Era demasiado bonito, demasiado frágil. Como su antigua y pasada relación.
 capi dedicado a love hope... gracias por tus comentarios, espero que en algun momento podamos hablar por chat...
bueno chicas...
las quiero millon...
espero que muchas dudas se hayan aclarado despues de estos tres capis...

6 comentarios:

  1. Me encantaron los
    3 capis... me conecte
    hece rato y tu ya estabas
    de salida te desconectaste...
    pero bueno... haz otro
    one shot te quedan geniales
    bueno adios y espero q pronto
    puedas poner capis... bye sis

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  2. Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón perdón Perdón
    Soy la peor hermana de todas :(
    Enserio lo siento.. ya se que hace mucho no comento es que no me dejaba esta cosa y después no tuve tiempo. Ademas hoy estoy en cama con dolor de cabeza y nauseas, no es muy agradable ya se jaja y como si fuera poco tengo prueba de fisico-quimica mañana :(
    Pero mejor te digo lo importante:
    Me encanto la nueva nove y los tres capitulos!!
    Como ya sabemos me encanta todo lo que escribas jaj asi que !
    Y mientras sea Niley me tienes enganchada leyendo jaja
    Yo te doy:
    1845 Estrellas doradas
    12056 Premios Oscar's
    2588 Premios novelas Niley (nuevo premio inventado recién)
    Otra "cosa" inventada por nosotras! jaj
    Y si posiblemente tarde mucho en comentar y posiblemente no sea la primera pero:
    ¿Quien es la que te escribe una biblia mas o menos cada ves que comenta ehh?
    Creo que ya sabemos la respuesta pero escribimela en tu próximo capi o comentario jaj
    Hermana te amo enserio eres genial con todas las letras en mayuscula
    Eres unica, linda, divertida, humilde, confiable, bondadosa todo todo todo.
    Te amo mucho Katty!
    Siguela tienes mi apoyo
    Nicky Love ♥

    ♪ Last time around ♫

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  3. me encanto el cap
    y muchas gracias x la dedicatoria
    y si aver cuando nos encontramos en el chat
    ya te agrege.cuando puedas sube otro
    cuidate besos bye

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  4. me encantooo esta genial, sube prontoo!!

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  5. wauu hermoso hermoso..el cap un besoo muy grande te quiero amigaaa.. jeje :)

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..