miércoles, 11 de mayo de 2011

Novela Niley 04 - Camino al altar


En aquel instante, su padre apareció en la puerta, vestido con una bata y un pijama. La abrazó con calidez y dijo:
—Me alegro tanto de verte... Me encuentro mucho mejor, pero el maldito médico no dejó que tomara un avión.
—Y tenía razón. Sólo faltaba que te pillaras una pulmonía. Su padre sonrió.
—Supongo que es verdad. ¿Te quedarás hasta nochevieja?
—No, no puedo. Lo siento. Tengo que regresar el día veintiséis—contestó.
No comentó que tenía una cita con el médico porque no quería preocuparlo.
—Bueno, de todas formas estarás una semana. Me temo que no podremos salir demasiado, pero estaremos juntos y nos haremos compañía, ¿no te parece? Joe dijo que pasaría por aquí alguna noche—añadió de repente—. Acaba de regresar a Europa, porque tiene que asistir a una convención bastante importante.
—Al menos nunca creyó las habladurías sobre su padre y yo.
—Conocía demasiado bien a su padre—de­claró.
—George era un hombre maravilloso. No me extraña que fuerais amigos durante tanto tiempo.
—Lo echo de menos. Y también a tu madre, que en paz descanse. Fue la persona más impor­tante de mi vida, contigo.
—Y tú eres la persona más importante para mí—dijo ella, sonriendo—. Me alegro mucho de estar en casa.
—¿Aún te gusta la enseñanza?
—Más que nunca.
—Hay buenas escuelas aquí—observó—. Siem­pre necesitan profesores. Y dos de las profesoras están embarazadas, de modo que tendrán pro­blemas para encontrar sustitutos. ¿No has con­siderado la posibilidad de...?
—Me gusta Tucson—dijo con firmeza.
—Lo dudo. Es por Nick, ¿no es cierto? Ese maldito canalla... ¿Por qué tendría que escuchar a la bruja de Selena? De todas formas, pagó un alto precio por su error. Convirtió su vida en un infierno.
Miley se apresuró a cambiar de conver­sación.
—¿Quieres un café?
—Supongo que sí. Y no me importaría tomar una sopita. Aún queda un poco de la que preparó la señora Harper.
—¿Aún vive en la casa de al lado?
—Sí—contestó con una sonrisa—. Y también es viuda. No necesito decirte por qué trajo la sopa.
—La señora Harper siempre me ha caído bien—sonrió a su vez—. Era muy buena amiga de mamá, y es como de la familia. Te lo digo por si te habías preguntado lo que pensaría al respecto.
—Sólo ha pasado un año, hija—le recordó con tristeza.
—Mamá te amaba demasiado como para que­rer que estuvieras solo. No le habría gustado que te enterraras en vida.
Su padre se encogió de hombros.
—Estaré solo todo el tiempo que quiera.
—Como prefieras. Voy a cambiarme de ropa. Después te llevaré la sopa y el café.
Minutos más tarde, Miley salía de su dor­mitorio, con unos vaqueros y un jersey blanco con el cuello de color rojo.
—¿Qué tal está Demi?—preguntó su padre.
—Bien. Como siempre.
—¿Por qué no ha venido contigo?
—Porque está demasiado ocupada con sus cuatro novios—contestó, riendo, mientras calen­taba la sopa.
—Joe no la esperará siempre.
Miley lo miró.
—¿Tú también lo crees? Demi no habla nunca sobre él.
—Bueno, él tampoco habla sobre ella.
—¿Y qué hay de ese rumor que he oído sobre una hipotética relación con la viuda de Holton?
Su padre se sentó en la silla y respiró profundamente.
—La señora Holton es una pelirroja exube­rante, toda una devoradora de hombres. Anda detrás de Joe y de Nick Jonas. Y de cual­quier otro hombre con dinero y un rostro más o menos atractivo.
—Ya veo.
—¿No te acuerdas de ella? Estuvo aquí poco antes de que te marcharas a estudiar a la universidad, pero viajaba mucho con su marido. Creo que era actriz. Desde que su esposo murió ha pasado mucho tiempo en su casa.
¿Qué es lo que hace?
—¿Te refieres a qué se dedica ahora?—pre­guntó, riendo y haciendo un esfuerzo para no toser—. Vive de las rentas. No tiene que trabajar. Es una mujer afortunada.
—A mí no me gustaría estar sin hacer nada—observó Miley—. Me gusta la enseñanza. Es algo más que un trabajo.
—Hay muchas mujeres que prefieren que las mantengan sus maridos. O que no están hechas para trabajar.
—Supongo que tienes razón.
Miley sirvió la sopa y el café que había preparado. Comieron en silencio hasta que, al cabo de un rato, su padre dijo:
—Ojalá estuviera aquí tu madre.
—A mí también me gustaría—sonrió con tristeza.
—Bueno, supongo que debemos dar gracias por lo que tenemos.
—Que es mucho más de lo que tienen bastantes personas.
Su padre sonrió y la miró. Casi podía ver su difunta esposa en el rostro de su hija.
—Cierto. Me alegro mucho de que pases las Navidades conmigo.
—Y yo. Pero ahora, tómate la sopa.
Le sirvió un poco más y pensó que haría lo posible para que Ben pasara unas Navidades muy felices.
 chicas uuu ya toy en clases se la u... disculpen las chicas que  me escribieron ayer no les pude escribir porque el profe es bravo demasiado bravo... bueno el profe de consultoria empresarial, el de emprendimiento social y empresarial esta mmm como quiere ese man... jejeje mas bueno que el pan... jejeje
jejeje bueno pero igual sigo queriendo al que me hace sufrir asi que... mmmm que puedo hacer jejeje....
espero que comenten.. las quiero muchop...

4 comentarios:

  1. me encantooo sis
    yo tambien te quiero
    un monton
    jejeje

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  2. aahhh me encaanto el caPII
    GENEAL jejejeje mmm..
    ya me imagino ase
    pa...pofesor
    jejeje

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  3. aahh q hermoso el cap.. jeje y q lindo seria estar en esas clases.. jeje solo por los profes...jejeje un besooo y te extraño amigaaa... jejeje :)

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  4. me fascino :), espero llegar a leer todas, porque sos genial , espero que no te moleste que este leyendo solo Niley es que si empiezo con todas a la vez no voy a terminar :) jaja byeee te quiero nueva amiga

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..