sábado, 14 de mayo de 2011

Novela Niley 09 - Camino al altar



No tuvo que esperar. Hicieron que entrara en cuanto llegó, aunque no tenía cita previa. Cuando vio que entraba en su consulta, el médico se levantó y estrechó su mano.
—Siéntate, Miley. He recibido los resultados de tu análisis de sangre. Tendremos que tomar una decisión rápidamente.
—¿Rápidamente?—preguntó, cada vez más asustada—. ¿Qué tipo de decisión?
Su corazón empezó a latir más deprisa. Ape­nas podía respirar, y tenía heladas las manos.
El médico se inclinó hacia delante.
—Miley, nos conocemos desde hace muchos años. No me resulta fácil decirte esto. Tienes leucemia.
Miley lo miró, atónita. De repente, recordó que la leucemia era un tipo de cáncer muy grave.
—¿Voy a morir?—acertó a preguntar, casi en un susurro.
—No—contestó—. Actualmente, la leucemia tiene curación en la mayoría de los casos. Ten­drás que recibir tratamiento de bomba de cobalto y quimioterapia. Con suerte, mantendremos la enfermedad en su estado actual durante años.
Radiación y quimioterapia. Miley repitió mentalmente las palabras. Su tía había muerto de cáncer cuando era una niña, y recordaba con terror los efectos que había tenido en ella aquella terapia. Entre ellos, tremendos dolores de cabeza y náuseas.
Se levantó y dijo:
—No sé, no puedo pensar ahora. El doctor Claridge se incorporó y toco sus manos con delicadeza.
—Miley, la leucemia no significa que vayas a morir. Podemos empezar el tratamiento de inmediato. Haremos que vivas muchos años.
Miley cerró los ojos. Había estado preocupada por la discusión que había mantenido con Nick, por la rabia del pasado, por la cruel­dad de Selena y por su propio tormento. Ahora iba a morir, y ya no le importaba nada.
Iba a morir.
—Quiero pensarlo con detenimiento.
—Por supuesto. Pero no tardes demasiado en tomar una decisión. ¿De acuerdo?
Miley asintió y le dio las gracias. Después, pagó a la enfermera que se encontraba en recep­ción, sonrió a la joven y salió de la consulta. Lo hizo todo sin darse cuenta de ello, como en un sueño. Condujo hacia su piso, cerró la puerta y se dejó caer en el suelo, llorando.
Leucemia. Como no sabía que los avances médicos habían convertido a la leucemia en uno de los cánceres más tratables, pensó que era una especie de sentencia de muerte. Ya no tenía futu­ro. No podría pasar más Navidades con su padre, ni casarse y tener hijos. Todo había terminado. Cuando se cansó de llorar y consiguió reco­brarse, caminó hacia la cocina para preparar un café. Era algo mundano, ordinario, pero en aquel instante incluso un acto tan sencillo parecía tener un significado macabro. No sabía cuántas tazas más de café podría tomar antes de morir. Sonrió, burlándose de su autocondescendencia. Aquella actitud no iba a ayudarla en abso­luto. Tenía que tomar una decisión. No sabía si quería proJonasar su agonía, tal y como había hecho su tía. Estados Unidos era un país tan atrasado y egoísta que no tenía seguridad social. Tendría que gastarse hasta la última moneda que tuviera en el tratamiento, arruinarse a sí misma y a su padre sin saber siquiera si al final tendría éxito. Y su calidad de vida podía ser tan mala como la que había tenido su tía.
Tenía que pensarlo con detenimiento. No sólo debía decidir qué era lo mejor para ella, sino también qué era lo mejor para su padre. No pensaba embarcarse en un tratamiento tan difi­cultoso si no tenía la certeza de que cabía la posibilidad de que sobreviviera. Si por el contrario sólo conseguía burlar a la muerte durante unos meses, y de forma dolorosa, tendría que tomar decisiones muy difíciles. Pero no podía pensar con claridad. Estaba demasiado alterada como para actuar con cierto sentido común. Necesitaba tiempo y tranquilidad.
De repente, deseó regresar a su hogar. Deseo estar con su padre, en casa. Había pasado toda la vida corriendo. Y ahora, las cosas habían cambiado tanto que había llegado el momento de enfrentarse al pasado, de reconciliarse con él. de regresar a la comunidad que tan injustamente la había tratado. Aún tenía tiempo para ajustar ciertas cuentas.
El viejo médico de la familia, el doctor Harris seguía teniendo su consulta en Bighorn. Pensó que podría pedirle al doctor Claridge que le enviara los resultados de los análisis. Con un poco de suerte, tal vez tuviera ideas diferentes acerca del tratamiento. Y si no se podía hacer nada, al menos podría pasar el resto de sus días con la única familia que aún le quedaba.
En cuanto tomó la decisión, actuó de inme­diato. Firmó su renuncia al puesto que ocupaba en el colegio y le dijo a Demi que su padre la necesitaba en casa.
—No dijiste nada cuando regresaste—dijo su amiga con desconfianza.
—Porque lo estaba pensando—mintió, son­riendo—. Está muy solo. Ha llegado el momento de que regrese y me enfrente a mis fantasmas. He estado huyendo durante demasiado tiempo.
—Pero, ¿qué vas a hacer?
—Conseguiré un trabajo como profesora sus­tituta. Mi padre dijo que dos de las profesoras de primaria estaban embarazadas y que no con­taban con personal para reemplazarlas. Bighorn no es como Tucson. No es tan fácil encontrar profesores que quieran vivir en mitad de ninguna parte.
Demi suspiró.
—Debes haberlo pensado muy bien.
—Sí. Y te echaré de menos. Pero es posible que tú también puedas regresar, algún día, para enfrentarte también a tus propios fantasmas.
Su amiga se estremeció.
—Los míos son demasiado grandes—dijo con una sonrisa enigmática—. Pero volveré por ti. ¿Puedo ayudarte en algo?
—Sí, claro. Puedes ayudarme a hacer las maletas.

6 comentarios:

  1. nooooo
    como que leucemia??
    aaa
    pobre Mileyy!!
    esta genial
    sube prontoo!!

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  2. esta superrrrrrrr buenooo espero que subas el proximo prontoooo , quiero maraton . jajajajja

    love u . te cuidas.

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  3. que mal
    esta novela va a ser triste??

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  4. komo que leucemia
    osea que que que
    aaayyyyy
    que malo aaay
    sis mala jejeje eokis no jejeje

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  5. pobresita :_ , me encanta el capitulo y la novela... Me gusta mucho la foto que esta al final. Miley diosaaa

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  6. como q leucemia
    pobre de mi DIVA asi le digo jaja
    x q la vida es asi q trist
    me encanto el capp
    y sigo con las demas

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..