martes, 31 de mayo de 2011

Novela Niley 26 - Camino al altar


De vuelta en Arizona, Demi le sirvió un café y un trozo de tarta mientras aguardaba con paciencia a que le explicara las razones de su regreso.
Cuando Miley le contó lo sucedido con la hija de Nick, Demi palideció y se mordió el labio, en un gesto nervioso que repetía cuando no sabía qué hacer.
—Te aseguro que yo los habría matado—dijo irritada—. Estás demasiado delgada, Miles. Tal vez sea mejor que hayas regresado. Tienes peor aspecto que nunca.
—Ahora que estoy aquí, me recuperaré. Pero tengo que buscar un trabajo, si es que hay alguno.
—La persona que pasó a sustituirte, la señorita Garland, recibió una oferta de una empresa que le pagaba mucho más y se marchó sin decir nada. Imagino que estarán deseando encontrar a alguien que la sustituya. No hay tantas personas dispuestas a trabajar tanto por tan poco dinero. Miley sonrió.
—Eso es cierto. Bueno, al menos tengo suerte. Llamaré mañana por la mañana.
—Me alegro de que hayas vuelto. Te he echado mucho de menos.
—Y yo también a ti. ¿Has sabido algo de Joe? Demi...
Demi se estaba mordiendo el labio otra vez. Miley le dio un pañuelo para que se limpiara la sangre.
—Debes dejar de hacer eso—continuó.
Le alegró poder pensar en algo menos som­brío que los motivos que había tenido para aban­donar Bighorn.
—Lo intento—dijo, mirando a su amiga—. Joe vino a verme y tuvimos una discusión.
—¿Sobre qué? Demi no contestó.
—De acuerdo, no insistiré. ¿No te importa que me quede contigo? ¿De verdad?
—Claro que no—la abrazó—. Formas parte de mi familia. Estás en tu casa.
Miley hizo un esfuerzo para no llorar por la emoción.
—Tú también formas parte de mi familia.
—Lo sé, pero ahora vamos a comer algo antes de que empecemos a decirnos todo tipo de cum­plidos. Así podré contarte los planes de expan­sión que tienen para el departamento de mate­máticas. Es posible que me den la jefatura del departamento.
—Vaya, me alegro mucho por ti.
—Y yo. He tenido tanta suerte...
Su entusiasmo era contagioso. Miley cerró los ojos y buscó silencioso apoyó en la fortaleza de Demi. Se dijo que tenía que encontrar el modo de seguir viviendo. Tal vez tuviera sentido su regreso a Arizona, en lugar de la feliz exis­tencia que llevaba como profesora en Bighorn. Quería creer que había algún sentido oculto en la cadena de acontecimientos. La idea de iniciar el tratamiento de la leucemia la asustaba, pero no tanto como tres semanas atrás. Estaba deci­dida a ir a hablar con el médico y a discutir con él las posibles opciones.

Maggie pasó sola toda la semana. Julie no quería hablar con ella, y no tenía ningún otro amigo. La señora Bates se había enterado de lo sucedido con la señorita Cyrus, y evitaba su compañía siempre que podía. Se encontraba en la mansión para cuidar de ella, porque se negaba a quedarse en casa de Julie. Pero aquello no evitaba que estuviera tensa, ni que no dejara de murmurar mientras hacía las labores de la casa.

Nick había tenido que salir el jueves para solucionar unos asuntos de negocios en Denver, en el preciso momento en que comenzaba todo el problema. Cuando regresó, no sabía que Miley se había marchado. No pensaba en otra cosa que no fuera la desastrosa cita que habían tenido, y las cosas que le había dicho. Al final se había convencido de que jamás había mantenido nin­guna relación con George Miller. Las acu­saciones de que había utilizado el nombre de su padre para hacerse rico habían servido para abrirle los ojos.

En todo caso, no era cierto. Nunca habría hecho una cosa así. Pero ella lo creía, lo que explicaba que no hubiera intentado defenderse. No podía creer que le tuviera el más mínimo afecto. Seguramente, habría llegado a la con­clusión de que en realidad siempre había estado enamorado de Selena. La coincidencia de que Maggie fuera sietemesina la habría empujado a pensar que había estado acostándose con ella. Y no era cierto. De hecho, sólo se habían acostado en una ocasión, la noche en que Miley se marchó del pueblo. Tenía el corazón roto, se sentía traicionado, y tan borracho que no sabía lo que estaba haciendo.

Cuando a la mañana siguiente despertó junto a Selena, el horror de lo sucedido destrozó algo en su interior. Sabía que ya no podía solucionar nada. Había seducido a Selena, y en una población tan reaccionaria como Bighorn no tenía más remedio que casarse con ella para evitar otro escándalo. Los protestantes eran personas más preocupadas por la vida sentimental de los demás que por los asuntos verdaderamente serios. Se sentía atrapado, y más atrapado estuvo cuando dos semanas más tarde le contó que creía estar embarazada.
Miley no lo sabía. No sabía que la amaba sinceramente porque nunca se lo había dicho. No había sido capaz de expresar lo que sentía. Y para entonces, ya era demasiado tarde. Los años transcurrieron, vacíos y fríos, endurecién­dolo. En cuanto a Selena, sabía que no la amaba; sabía que la odiaba por haberlo empujado a rom­per su compromiso con la que había sido su mejor amiga, y pagó el precio de su iniquidad, junto con su hija.

Al cabo del tiempo, empezó a beber y se con­virtió en alcohólica, buscando una forma de mitigar su dolor. Nick la envió a sucesivas clínicas para que la curaran, pero no sirvió de nada. Su rechazo total la había destrozado. Incluso después de su muerte, no pudo sentir nada por ella. Ni por Maggie.
La niña no había recibido ningún amor de sus padres, y era la persona más fría que había conocido nunca. A veces se preguntaba si real­mente sería su hija, porque no se parecía nada a él. Selena le había comentado en cierta ocasión que no había sido su primer amante, y hasta había insinuado que él no era el padre. Desde entonces, no había dejado de pensar sobre ello, algo que había enturbiado más aún su relación con Maggie.
Dejó la maleta en el suelo del recibidor y miró a su alrededor. La casa estaba vacía, o parecía estarlo. Pero en cuanto miró hacia la escalera vio que Maggie estaba sentada en un escalón, con vaqueros y jersey desgastados.
—¿Dónde está la señora Bates?—preguntó.
—Fue a hacer la compra—contestó, encogién­dose de hombros.
—¿No tienes nada que hacer?
—No.
Maggie no levantó la mirada, y eso lo irritó.
—Bueno, pues corre a ver la televisión, o algo así. No habrás tenido más problemas en el cole­gio, ¿verdad?
—Sí.
Nick caminó hacia la escalera y la observó con atención.
—¿Y bien?
—Han despedido a la señorita Cyrus—con­fesó, inquieta.
Nick ni siquiera parpadeó. Se sentía como si su corazón se hubiera detenido.
—¿Por qué?—preguntó, en un tono de voz tan suave como peligroso.
Maggie apretó las manos sobre sus rodillas.
—Mentí—acertó a contestar—. Quería que se marchara porque no le caía bien. Mentí y la despidieron. Todo el mundo me odia ahora, sobre todo Julie. ¡Y no me importa!—exclamó, mirándolo con beligerancia—. ¡No me importa! ¡No le gustaba!
—¿Y de quién crees que es la culpa?—preguntó irritado.
Maggie ocultó su dolor, tal y como hacía siem­pre. Levantó la barbilla con orgullo y dijo:
—Quiero marcharme a vivir a otro sitio.
—¿Y a dónde quieres ir?—preguntó, pensando en Miley—. Los padres de Selena viven en California y son demasiado mayores para cuidar de ti. No tenemos más familia.
La niña evitó mirarlo. Por su tono de voz, parecía que él también quería que se marchara. No podía soportarlo por más tiempo.
—Mañana por la mañana vendrás conmigo al colegio y le dirás la verdad a la directora, ¿estamos? Y después, pedirás disculpas a la seño­rita Cyrus.
—No está aquí—dijo, apretando los dientes.
—¿Cómo?
—Se ha marchado. Se fue a Arizona.
Al ver la mirada de su padre se estremeció. Nick respiró profundamente. Sus ojos brilla­ban de tal forma que la niña sintió pánico.
—Dijiste que no te gustaba—lo acuso con voz quebrada—. ¡Lo dijiste! ¡Dijiste que querías que se marchara!
—No tenías derecho a hacer que la echaran—dijo con frialdad—. ¡Que no te caiga bien una persona no te da ningún derecho a hacerle daño!
—La señora Bates dijo que soy como mamá. Dijo que soy una mentirosa como mi madre—de­claró entre lágrimas—. Y dijo que me odias tanto como odiabas a mamá.
Nick no dijo nada. No sabía qué decir, ni cómo tratar a su hija. Dudó, y Maggie aprovechó aquel instante para correr escaleras arriba y encerrarse en su dormitorio. La señora Bates tenía razón. Todo el mundo la odiaba.
—Soy mala—susurró cuando estuvo sola—. Soy mala, y todo el mundo me odia por eso.
Debía ser cierto. Su madre se había convertido en una borracha que le había contado lo mucho que la odiaba por atraparla en un matrimonio sin amor, por no parecerse a su padre, por ser como era. Todo se habría solucionado civiliza­damente por el sencillo procedimiento de divor­ciarse, pero la gente de Bighorn era demasiado conservadora. De todas formas, su padre no lo sabía. Y no podía hablar con él, ni contarle nada. No la amaban, no la querían, y no tenía ningún sitio al que ir. Aunque se escapara, todo el mun­do la conocía. Y la traerían de nuevo a su casa. Una fuga sólo serviría para empeorar las cosas, porque su padre se enfadaría mucho.
Se sentó sobre la alfombra y miró los caros juguetes que llenaban la espaciosa habitación. No había amor en ninguno de ellos. Eran como inútiles sustitutos de los besos, de los abrazos, de las salidas a parques de atracciones, zooló­gicos o circos. Eran objetos de un padre que se sentía culpable, de un padre que no la quería. Maggie los miró con profunda angustia, y se preguntó por qué habría nacido.

 hello chicas.... vieron la nueva foto de nick con esa... dios no se si sera que estoy media ciega pero esa chica `parece la mama de nick.. se la ve horrible!!!!!!!  pero bueno sigo pensando que nick es un tontito....

jejeje espero que les guste.. saben me hacen muy feliz... porque siempre llego a 9 comentarios y eso ps me alegra muchop.... capis dedicados a tod@s mis lectores, seguidores y demas... jejeje
gracias por sus buenos deseos y comentarios!!!!!!

4 comentarios:

  1. me encanto wow!..
    pero med a mucha pena maggie aunque sea mala..
    siguelaa!! :D

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  2. aaahhhh q lindo el cap... y si esa chica si q tiene el aspecto d super mayor... jejeje hay x dios q tontito q es NICK... jeje bue t quiero amiga... :)

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  3. Hermoso cap :), me encanto, aunque me da lastima Maggie :( pobresita.. espero que Nick le demustre amor :) jajaja

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  4. aawwwww me encaanto el capii
    super genealll

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..