martes, 17 de mayo de 2011

Novela Jemi 07 - Mas que una amiga



Pese a lo alta que sonaba la música de la máquina, Demi oyó el ruido del cristal al romperse.
Tenía el oído agudizado. Había visto a Joe entrar al bar. Aquélla era la razón por la que se había acercado a la mesa de billar. Incluso había aceptado echar una partida, porque sabía exactamente la visión que iba a tener Joe cuando ella se inclinara sobre la mesa.
De repente, se puso nerviosa y se le encogió el estómago. Sin embargo, tendría que enfrentarse a la situación. Tenía que hacerlo porque ya era demasiado tarde como para cambiar de plan.
Sonrió al tipo al que acababa de ganar al billar e intentó reprimir la sensación que le estaba causando saber que Joe tenía los ojos clavados en su espalda.
—Me debes veinte pavos, Mike. ¿Quieres el doble o nada?
El marine alto con el que había estado jugando le sonrió mientras le entregaba el billete de veinte dólares.
—¿Y qué te parecería si te invitara a tomar algo, en vez de seguir jugando?
—¿Y qué te parecería si te largas?
La voz de Joe no fue más que un gruñido.
Demi se volvió a mirarlo y tuvo que hacer un esfuerzo para no sonreír al ver su cara de completo desconcierto. Bien. Estaba claro que tenía toda su atención.
—Joe —dijo, fingiendo que se sorprendía de verlo—. No te había visto entrar.
Él se frotó la nuca ferozmente y después dejó caer la mano a un lado.
—Ya, bueno, yo sí te he visto a ti.
—¿Es amigo tuyo?
Demi miró al hombre al que había ganado dos veces al billar. Era alto y guapo, y cualquier otra noche, era posible que ella hubiera estado interesada. Sin embargo, aquella noche todos sus pensamientos estaban centrados en Joe. Sin embargo, no parecía que Mike estuviera muy contento de tener que compartir.
Estaban atrayendo a un pequeño grupo, sin duda, a causa de la testosterona que vibraba en el ambiente. Demi tuvo ganas de sacudir la cabeza ante aquella ridiculez, pero una pequeña parte de ella estaba disfrutando del espectáculo.
Después de todo, ella se pasaba la mayor parte del tiempo siendo lo que Joe le había dicho que era. Uno de los muchachos. Un colega. Bien, a Demi la habían subestimado durante la mayor parte de su vida, y era posible que ella misma hubiera tenido algo de culpa porque nunca había intentado actuar de forma femenina. Siempre había pensado que aquello no era necesario, debido a que era una mujer de negocios con éxito y debía ser aceptada por sí misma, sin tener que ponerse tacones de aguja ni una falda tan corta como la que llevaba.
—Demi —dijo Mike, y aquello la sacó de su ensimismamiento—. ¿Conoces a éste tipo?
—Sí, sí —respondió ella, mientras miraba a Joe y disfrutaba de cómo él miraba al otro tipo con los ojos entrecerrados—. Joe y yo somos viejos amigos.
—Y tenemos que hablar —dijo Joe, sin molestarse en disimular el tono de advertencia de su voz al mirar al otro marine—. Así que, ¿por qué no te pierdes?
—¿De verdad? —gruñó Mike—. No me acuerdo de haberte invitado.
Joe alzó la barbilla, Mike se irguió y apretó los puños, y Demi se sintió de repente como si estuviera en mitad de un documental de animales. Aquellos dos eran como un par de elefantes machos a punto de embestirse.
Y pese a la ira que sentía contra Joe, también experimentó una inyección de puro placer femenino, aunque lo reprimió al instante. Parecía que en cuanto dos hombres se volvían cavernícolas, una mujer tenía que retroceder también hasta !a Prehistoria. Debía de ser contagioso.
Demi se colocó entre los dos, le sonrió a Mike y le dijo:
—No pasa nada, Mike. Tengo que hablar con Joe, así que... —dejó sin acabar la frase y se encogió de hombros a modo de disculpa.
A Mike no le gustó aquello, pero se retiró hacia la barra y se reunió con su grupo de amigos. Joe lo siguió con una mirada asesina, y después fijó su atención en Demi.
Aparentando una calma que no sentía en absoluto, ella dobló el billete de veinte dólares y se lo metió en el sujetador, sin perder de vista la cara de Joe mientras él seguía la acción.
Entonces, al notar algo caliente y espeso por dentro, Demi se dijo que era sólo la reacción instintiva de cualquier mujer al recibir una mirada de apreciación de un hombre. Aunque tenía que reconocer que mientras Mike la miraba no había sentido nada parecido.
Bien, aquello no tenía importancia.
Sonrió y frotó la punta del taco con la tiza. Después dejó la tiza al borde de la mesa, frunció los labios y sopló suavemente la punta del taco. Joe tragó saliva.
«Esto sí es divertido», pensó Demi.
—Bueno —le dijo, y movió la cabeza a un lado para que el pelo le cayera como una seda negra por los hombros—, ¿de qué querías que habláramos?
Él soltó un resoplido y la miró de los pies a la cabeza.
—¿Estás de broma?
Ella apoyó la cadera contra la mesa y, despreocupadamente, acarició el taco de billar de arriba abajo.
—¿Sucede algo?
—¿Algo?
A Joe se le salieron los ojos de las órbitas y tuvo que intentar hablar dos veces. Por fin, consiguió controlarse, se inclinó hacia ella y le dijo con la voz ahogada:
—Demonios, Demi, mírate. Cuando estabas inclinada sobre la mesa de billar, casi te he visto...
 capi dedicado a ro... i miss you!!!

6 comentarios:

  1. aaahhh jeje esta super el cap jeje m imagine la cara d babosa d Joe jeje siguela pronto un beso.. :::) t kiero Katty...

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  2. aaaaaaaaa
    me encantooo
    esta genial
    jejejeje
    vamos Demi tu puedes!!
    jejeje

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  3. jaja se puso se celoso o que ?? XD

    jajaj Comon Demi!!

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  4. demi lo esta consiguiendo, esta poniendo a joe entre las cuerdas.jajajaj, asi se hace

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  5. geniaaa, Demi geniaaaaa jajajaja :) la satisfacción que debería sentir en ese momento debe ser genial jajja

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..