viernes, 27 de mayo de 2011

Novela Jemi 11 - Mas que una amiga



Demi se dio la vuelta y se encaminó hacia la puerta. Cuando ella pasaba, los hombres ladeaban la cabeza para verla mejor. Joe se sorprendió de que no hubiera un río de baba en la barra. Mientras observaba cómo ellos la miraban, tuvo la repentina necesidad de golpear todas sus cabezas las unas contra las otras y hacer que se cayeran al suelo.
¿Qué demonios hacían mirando a Demi?
Pasaron un par de segundos muy largos antes de que Joe reaccionara. Entonces, se movió rápidamente, empujando a la gente al pasar, como si ellos quisieran separarlo de Demi. La alcanzó justo fuera del bar.
El aire nocturno estaba impregnado de olor a jazmín. El silencio, después de que la puerta se cerrara tras ellos, fue casi sorprendente después de haber estado tanto rato bajo aquella música atronadora. Y en la relativa tranquilidad, él oyó sus pasos en la gravilla del aparcamiento. Instintivamente, la siguió.
Ella se volvió con la mano derecha elevada y las llaves en el puño.
—¡Eh! —dijo Joe, con los brazos levantados en señal de rendición.
Demi suspiró de alivio y bajó la mano.
—Demonios, Joe, me has asustado.
—Lo siento, lo siento —se disculpó él. No había pensado en que Demi podría asustarse si alguien la seguía por el aparcamiento.
De hecho, nunca se había parado a pensar en aquello, y en aquel momento, se dio cuenta de que Demi debía de cruzar muchos aparcamientos oscuros. ¿Y por la noche, cuando tenía que cerrar el taller y estaba sola? Y Joe se preguntó también por qué, de repente, quería ser él quien la protegiera.
Oh, Dios.
Aquello iba de mal en peor.
—¿Qué quieres, Joe?
Él le levantó la mano derecha, haciendo caso omiso del calor que se le extendió por la mano y por el brazo. En silencio, examinó las llaves que Demi tenía entre los dedos.
—Estabas preparada para cualquier problema, ¿no?
—Bueno, sí —respondió ella, y tiró suavemente de la mano—. Una mujer lista siempre está atenta y no se arriesga. Entonces, Joe, ¿por qué me has seguido? ¿Se te había olvidado decirme algo?
—No —respondió él, y la tomó del codo con firmeza. Tenía la piel suave y cálida, y demonios, le gustó demasiado su tacto—. Pensé que podía acompañarte al coche.
Ella miró la mano de Joe y él se preguntó si estaría sintiendo la misma descarga de calor que él había sentido al primer contacto.
—No es necesario —le dijo Demi, y señaló hacia la izquierda—. Mi coche está ahí mismo.
Él miró en aquella dirección y vio su pequeño coche plateado, aparcado exactamente bajo la farola. Lista, pensó él. Demi siempre había sido muy lista.
 —Muy bien. No necesitas que te acompañe. Pero yo sí lo necesito.
—Yo sé cuidarme, Joe. Siempre lo he hecho.
—Lo sé —respondió él.
Nunca había pensado en todo aquello, y se preguntaba por qué demonios no lo había hecho. Demi siempre había sido su amiga. Alguien con quien podía hablar con tanta tranquilidad como cualquiera de la base. Él nunca se había parado a pensar que era una chica.
Sin embargo, viéndola aquella noche, sabía que no podría imaginársela de ninguna otra manera nunca más.
—Por favor, déjame que lo haga.
—¿Y por qué?
Joe sonrió. Aquélla era la Demi que él conocía. Obstinada y poco dispuesta a aceptar ayuda cuando creía que ella podía hacerse cargo de algo. Y siempre creía que podía hacerse cargo de todo.
 chicas sigo con la marathon jemi.. faltan 3 capis mas y de ahi les subo 3 capis de niley!!!!
sorry si me demoro jejeje

2 comentarios:

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..