sábado, 4 de junio de 2011

Novela Niley 30 - Camino al altar



Fue la noche más larga de la vida de Miley. Nick se marchó al hotel a medianoche, y ella se metió en la cama sin haberle contado a su amiga lo sucedido con el médico.
A la mañana siguiente, cuando Demi se mar­chó a trabajar, se levantó y se vistió. Nick se presentó a las nueve, y para entonces ya estaba deseando ver al médico. No quería enterarse por teléfono de algo tan importante. Y al parecer, él tampoco.
Llegaron a la consulta a las diez de la mañana. Se sentaron en la sala de espera y aguardaron pacientemente porque había surgido una emer­gencia. Al cabo de un rato, el médico salió y los invitó a un café. No tuvieron que preguntar nada en absoluto. Su abierta sonrisa contestaba cualquier pregunta.
—Tiene cero positivo, tal y como había dicho—informó el médico, observándolos mientras se abrazaban—. Más aún, llamé al laboratorio don­de habían hecho los primeros análisis y me comu­nicaron que habían despedido al culpable del error, porque al parecer no era la primera vez que lo hacía. Son muy profesionales, y en cues­tiones médicas no puede permitirse este tipo de cosas.
—Gracias a Dios—suspiró ella.
—Siento que haya tenido que pasar por todo esto—se disculpó.
—Deberían darme una bofetada. Si hubiera querido iniciar el tratamiento antes, habría des­cubierto el error y no habría estado tan preo­cupada.
—Bueno, de todas formas tengo malas noticias—dijo sin dejar de sonreír—. Tal y como había sospechado, padece mononucleosis.
El doctor Claridge le explicó las complica­ciones de la enfermedad y le advirtió sobre lo contagiosa que era.
—En cierta ocasión, vi cómo se contagiaba todo un colegio—recordó—. A veces hay que pasar semanas y semanas en la cama, pero no creo que sea necesario en su caso. No le hará perder demasiado tiempo de trabajo.
—No tiene que preocuparse por eso—dijo Nick—. Se va a casar conmigo, y si no quiere trabajar, no tendrá por qué hacerlo. De todas formas no creo que le importe pasar unas sema­nas en cama para librarse de la infección.
Miley lo miró y al observar su sonrisa com­prendió que pretendía casarse con ella a pesar del nuevo diagnóstico. Al principio no entendió por qué insistía en ello, pero después pensó que lo hacía porque había dado su palabra. Ahora ya no dejaría que se echara atrás. Su orgullo y su honor eran tan importantes en su perso­nalidad como su obstinación.
—Hablaremos sobre ello más tarde—dijo Miley—. Doctor Claridge, no tengo palabras para agradecer sus esfuerzos.
—Me alegra saber que esta vez hemos acertado con su diagnóstico. Estas cosas ocurren de vez en cuando, pero pueden tener consecuencias trá­gicas. En cierto laboratorio, cometieron un error hace unos años y provocaron el suicidio de un hombre, que creía estar muriéndose. Por norma general, animamos a la gente a que se haga un segundo análisis de sangre para asegurarnos. Si hubiera venido a verme antes, lo habríamos hecho.
Miley se ruborizó.
—Sí, bueno, intentaré ser más responsable en el futuro. Tenga en cuenta que estaba muy asustada.
—Una reacción muy humana. Cuídese. Si tie­ne algún problema, hágamelo saber.
—Vamos a regresar a Bighorn—informó Nick—. Pero el doctor Harris estará se pondrá en contacto con usted si fuera necesario.
—Harris es un buen hombre—dijo el médico—. Estaba muy preocupado cuando me llamó. Se alegrará cuando conozca las noticias.
—Estoy segura de ello. Lo llamaré en cuanto llegue a casa—dijo Miley.
Cuando salieron del edificio, Miley se detu­vo en la acera para mirar a su alrededor, con ojos nuevos.
—Pensé que lo había perdido todo—dijo, mirando a la gente, los árboles y las distantes montañas—. Me había rendido, pero ahora todo es nuevo y maravilloso.
Nick agarró su mano y la apretó.
—Ojalá lo hubiera sabido antes.
—Era mi problema, no el tuyo—sonrió.
Nick no dijo nada. Por su comportamiento, sospechaba que quería echarse atrás en lo del matrimonio. Pero estaba a punto de descubrir que resultaría más complicado de lo que pen­saba. La tenía y no pensaba dejarla escapar.
Si tienes hambre, podemos ir a comer o a tomar algo, corno prefieras. Pero antes que nada, nos encargaremos de comprar tus medicinas.
Entonces, tomó la receta del médico se la guar­dó en un bolsillo.
Después de comprar los medicamentos, se dirigieron al hotel y subieron en el ascensor a la lujosa suite que ocupaba Nick, con vistas al desierto de Sonora.
—Podemos comer aquí. De ese modo, ten­dremos la oportunidad de hablar en privado—di­jo él—. Pero primero quiero llamar a tu padre.
—¿A mi padre? ¿Por qué?
—Porque lo sabe.
—¿Cómo es posible?
—Lo obligué a llamar al doctor Harris. Los dos sabíamos que algo andaba mal. Quería venir a Tucson, pero consideramos que era mejor que no lo supieras.
Nick llamó a Ben y le comunicó que todo había sido un error y de que sólo tenía mononucleosis. Después, dijo a Miley que quería hablar con ella.
Miley tomó el auricular y lo saludó.
—Hola, papá. No sabía que estuvieras al tanto.
—Nick no cejó hasta que averiguó la verdad. ¿Ha sido un error? ¿Se sabe con certeza?
—Sí, gracias a Dios—contestó, aliviada—. Estaba muy asustada.
—No eras la única. Pero es una noticia mara­villosa. Realmente maravillosas. ¿Cuándo regre­sas? ¿Te ha dicho Nick que Maggie piensa con­tar la verdad? Podrás recuperar tu puesto de trabajo.
Miley miró a Nick, que estaba observán­dola con atención.
—Aún no sé nada. Te llamaré dentro de un par de días para contarte lo que haya decidido, ¿de acuerdo?
—De acuerdo. Menos mal que te encuentras bien—dijo—. He pasado dos días horribles, Miley.
—Yo también. Hablaremos pronto. Te quiero mucho, papá.
—Y yo a ti.
Miley colgó y observó a su antiguo novio.
—Tenías que interferir...
—Claro. Estoy de acuerdo con tu padre. A mí tampoco me gustan los secretos.
Sin dejar de mirarla, se quitó el sombrero. Estaba muy atractivo. Después, se deshizo de la chaqueta y de la corbata, se desabrochó la camisa y se la quitó, dejando ver su pecho cubier­to de vello negra
La visión de su cuerpo despertó en ella anti­guas pasiones.
—¿Qué estás haciendo?—preguntó. Nick se quitó el cinturón y se sentó en una butaca para acto seguido quitarse las botas.
—Estoy desvistiéndome—contestó.
Se levantó y caminó hacia ella.
Miley quiso apartarse, pero era demasiado tarde. La levantó y la llevó en brazos hasta el dormitorio. Al llegar la posó sobre la cama y se colocó sobre ella, apoyado sobre sus brazos.
—Nick...
—Lo siento—murmuró él, antes de besarla.
En el pasado siempre se habían acariciado con gran pasión, pero más tarde o más temprano Nick encontraba el modo de echarse atrás. Sus reservas la habían convencido de que en realidad no la amaba.
Pero aquella vez no hubo reservas; la besó de manera completamente distinta, con cariño, pasión y cierta violencia. Miley se estremeció con emociones que no había sentido nunca, ni siquiera con él. Y mientras tanto, no dejaba de acariciarla. Sólo se oía su rápida respiración y el sonido de su corazón contra sus senos.
Ni siquiera se dio cuenta de que casi la había desnudado. Estaba demasiado concentrada en el placer que le daba que dejó que accediera a su suave y cálida piel. Necesitaba sentir su boca. Y cuando el placer empezó a ser más de lo que podía soportar, se arqueó contra él.
Vagamente notó que podía sentir todo su cuer­po. Una simple mirada bastó para que compren­diera que estaban desnudos, sin barreras que los separaran. El vello de sus largas piernas le acariciaba los muslos, mientras él se tumbaba hasta llegar a un punto de intimidad que no habían compartido nunca.
Miley sintió pánico y se quedó helada al notar su sexo. Pero Nick la besó con tal ternura que no pudo resistirse, sin dejar de acariciarla, sin dejar de sonreír.
—Tranquila—susurró él, levantando la cabeza para mirarla—. ¿Te duele?
Miley se mordió el labio y contestó:
—Sí...
—Estás nerviosa y asustada. Supongo que la primera vez duele, pero el dolor no durará mucho.
Nick la miró con cariño y la besó sua­vemente.
—Esto es una equivocación—dijo ella.
No, no lo es. Pero por si tanto te preocupa, vamos a casarnos. Te lo aseguro.
—¿Me lo aseguras?—preguntó, sintiendo su sexo.
Sí. Y pienso darte un hijo, Miley.
Nick comenzó a moverse de nuevo, y esta vez, ella gimió de placer. Los movimientos fue­ron acelerándose poco a poco, hasta que Miley empezó a sentir un fuego interno que poco a poco fue elevándola a cotas insospechadas, ascendiendo y ascendiendo, como si surcara los cielos.
 Nick no parecía sentirse culpable. Cuando Miley abrió los ojos y lo miró, después de hacer el amor, se dio cuenta de ello. Estaba son­riendo, y la expresión de sus ojos hizo que tuviera ganas de abofetearlo. Era demasiado inocente y conservadora. La intimidad de la posición que mantenían y el recuerdo de los minutos llenos de pasión que habían compartido bastaron para que se ruborizara.
—Supongo que ahora ya no tendrás nada en contra de que nos casemos, ¿verdad?—preguntó él, apartando un mechón de su caLovatoo—. De haber hecho el amor hace nueve años, no habría sucedido nada malo. Y ha sido mucho más mara­villoso de lo que había pensado, créeme. Lo había soñado tantas veces...
Miley suspiró y lo observó. Sus ojos negros estaban llenos de amor. En su ingenuidad, espe­raba que se sintiera culpable, pero no fue así. Estar en sus brazos era lo más natural del mundo, lo más lógico, lo más hermoso.
—¿No piensas quejarte de nada?—preguntó él, besándola con suavidad—. Pareces preocu­pada.
—Lo estoy—dijo—. No tomo ningún anti­conceptivo.
Nick sonrió.
—Mucho mejor.
—Pero quedarme embarazada tan pronto...
—Ya es tarde. Recuerda que tienes veintisiete años.
—Lo sé, pero debes pensar en Maggie—dijo—. No me soporta. No querrá tenerme en tu casa, y mucho menos tener que soportar a un nuevo niño. Será muy duro para ella.
—Ya nos enfrentaremos a los obstáculos que surjan por el camino.
 Nick observó su cuerpo y el deseo se encen­dió en su interior. Comenzó a besarla y a acariciarla. Cuando sintió que Miley se estreme­cía, la besó con renovados esfuerzos.
—¿Podemos hacerlo otra vez?—preguntó él, de forma provocativa—. ¿Te dolerá?
Como única respuesta, Miley se apretó con­tra él y dejó que entrara en su cuerpo. Después, lo miró directamente a los ojos y contuvo la respiración cuando empezó a moverse.
Nick la observó y se detuvo durante unos segundos mientras entraba en ella. Miley gimió, atrayéndolo hacia sí con sus manos. Él sonrió lentamente y la cubrió de besos. No se había sentido tan masculino en toda su existen­cia; los gemidos de la profesora lo excitaban. Cerró los ojos y se entregó al acto supremo del amor.
 bueno chicas les pido disculpa por no poder comentar en sus noves pero esto de mi pa me carga super ocupada.... las quiero..

11 comentarios:

  1. Yeih " Esta hermosisiissmo y me alegro de que los resultados en la novela no sean tan malos.
    Continuala
    Esta preciosa-
    Saludos :)

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  2. aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhh!!
    yeih! yeih! yeih! yeih!!!
    jaja wiii!
    k lindo cap sis!
    jeje me fascinoooo!
    aww k lindos jajaja!
    espero el siguiente :D
    kuidathe
    te kiiiero sis! :)

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  3. I want a Niley baby ♥ no importa si no comentas Kazzie. No sé qué haya pasado con tu papá pero sé que se pondrá bien! (: nunca dejes de creer, nunca dejes de tener fe. :3 es una lección que Journey & Niley me la han enseñado. ;) tQ publica pronto! :3

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  4. me encanto! el capi que tiernoss
    sube prox,!!1

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  5. aaaaaaa
    me encantooo
    jejeje
    parece que subiste
    XD
    bueno
    te lo vuelvo a pedir
    sube prontooo

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  6. ahhhh
    me encaanto sis
    aahhh geneaall

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  7. Que lindo el cap, al fin lo hicieron... Quiero saber que va a pasar con Maggie cuando Miley vaya a la casa ;) jajajaja . besos no te preocupes por lo de los blogs :D cuando tengas tiempo los leerás :) espero que todo mejore :D

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  8. Porfin!!!!! *-*
    aww me encantoo!!
    ya kiero qe la sigas!! :B

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  9. wauuu Katty hermoso el cap... t kiero muchisimo amigaa... y espero el otro muuy pronto q estaaa muuuy buenooo ;)un beso grande...

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  10. D: siguela pr0ntito porfis
    ya quiero seguir leyendo
    es qe me encanta
    esta nove :B y sobre todo
    porqe es Niley <3 *-*

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  11. me encanta esta nove siguela pronto pliss..
    espero tu papi se ponga mejor =D
    y espero poder comentarte mas seguido jojo
    ero siempre sigo tu nove desde mi cel y no me pierdo ningun capitulo =D

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..