miércoles, 8 de junio de 2011

Novela Niley 34 - Camino al altar


—De todas formas, no me quieren aquí. Papá está de viaje todo el tiempo y la señora Bates odia tener que quedarse conmigo. Era mejor cuando podía quedarme con Julie, pero ahora también me odia porque conseguí que te des­pidieran.
Miley sintió una terrible angustia por la niña. Se preguntó si algún adulto, en toda su vida, se habría tomado la molestia de sentarse un rato con ella para charlar. Tal vez la señorita Donalds. Y tal vez, aquél era el motivo por el que la echaba tanto de menos.
—Eres demasiado joven para entender ciertas cosas, pero gracias a que conseguiste que me despidieran fui al médico y averigüé que no esta­ba tan enferma como creía—sonrió—. Tu padre me obligó a ir a una consulta y, cuando me marché, vino conmigo. A veces, parece que existe el destino. Ya sabes, como si las cosas tuvieran algún sentido, como si estuvieran determinadas de antemano. Aunque no lo estén. De todas for­mas, no deberíamos culpar siempre a la gente por su comportamiento. La vida es como un enorme examen que nos hace más fuertes o más débiles. ¿Comprendes lo que te digo?
—Sí.
Miley sonrió.
—¿Sales de vez en cuando con tu padre?
—Nunca me lleva a ningún sitio.
La profesora comprendía bien el dolor de la niña.
—De pequeña salía mucho con mis padres. Incluso íbamos al cine. ¿Quieres que...?
De repente dudó. No quería presionarla demasiado.
—¿Sí?—preguntó la niña, mirándola.
—¿Quieres que salgamos juntas alguna vez?
La pregunta tuvo un efecto inesperado. El rostro de la joven se iluminó.
—¿Solas tú y yo?
—Al principio. Después, tu padre podría venir con nosotras.
—¿Ya no estás enfadada conmigo?
—No.
—¿Y no le importará a papá?
—Claro que no—sonrió.
—Bueno, en ese caso, me gustaría mucho—di­jo, frunciendo el ceño—. Pero no puedo.
—¿No puedes? ¿Por qué?
Maggie se encogió de hombros.
—No tengo ningún vestido bonito.
Miley sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas. No comprendía que Nick no hubiera notado el dolor de su hija.
—Vaya...
La niña notó la angustia que había en su tono de voz. Observó sus lágrimas y se sintió fatal.
—¡Miley!
Una voz profunda sonó en el granero. Era Nick, que caminaba hacia el lugar donde se encontraban.
—¿Qué diablos estás haciendo fuera de la cama?—preguntó él, levantándola con manos firmes.
Al ver las lágrimas de sus ojos miró a su hija con dureza.
—Está llorando... ¿Que le has hecho?
—¡Nick, te equivocas!—dijo Miley—. No es culpa suya.
—¡Estás defendiéndola!
—Maggie—dijo con suavidad—. Dile a tu padre lo que acabas de contarme. No tengas miedo. Venga, díselo.
Maggie lo miró con beligerancia.
—No tengo ningún vestido bonito—lo acusó.
¿Y qué?—preguntó él.
—Que quiere ir al cine conmigo. Y no tiene nada que ponerse.
De repente, Nick miró a su hija y compren­dió lo que sucedía.
—¿No tienes ninguno?
—¡No, no tengo casi ropa!—espetó la niña.
—Oh, Dios mío...
—Mañana por la mañana iremos de compras juntas—dijo Miley.
—¿Tú y yo?
—Sí.
Nick las miró con abierta curiosidad. Mag­gie se levantó y observó a Miley con incertidumbre.
—Una vez oí un cuento sobre una mujer que se casaba con un hombre que tenía dos hijos pequeños. Luego los dejaba abandonados en un bosque.
Miley rió.
—No pienso dejarte abandonada en ninguna parte, Maggie. De todas formas, Julie me dijo que serías capaz de encontrar el camino en cualquier sitio, y que sigues muy bien las pistas.
—¿Eso dijo?
—¿Quién te ha enseñado a seguir pistas?—pre­guntó su padre.
—Nadie. Aprendí leyendo un libro que me prestó Jake.
—¿Y por qué no le pediste a tu padre que te comprara uno?
—Porque no lo habría hecho. Sólo me compra muñecas.
Miley arqueó las cejas y miró a Nick con curiosidad.
—¿Muñecas?
—Sí, claro, es una niña y pensé que le gustarían—contestó.
—Pues odio las muñecas—declaró la joven—. Prefiero los libros.
—Ya me había dado cuenta—comentó la profesora.
Nick se sentía completamente idiota.
—Nunca dijiste nada—murmuró a su hija. Maggie se acercó a Miley y espetó:
—Nunca preguntaste.
Entonces se limpió el jersey con una mano. Su padre la observó.
—Pareces una muñeca de trapo, y estás muy sucia. Será mejor que te bañes y te cambies de ropa.           
—Ya no tengo más ropa. La señora Bates dice que no quiere lavar mis cosas porque siempre está todo demasiado sucio como para limpiarlo.
—¿Qué?
—Tiró mis últimos vaqueros—continuó—. Y éste es el único jersey que me queda.
—Oh, Maggie—intervino Miley—. ¿Por qué no se lo dijiste a tu padre?
—Porque no me habría escuchado. Nadie me escucha nunca. ¡Cuando crezca pienso marchar­me y no volveré nunca! Y si alguna vez tengo niños, los querré.
Nick no sabía qué decir.
Anda, ve a bañarte—dijo Miley—. ¿Tienes un pijama y una bata?
—Sí, tengo pijamas. Los escondo para que la señora Bates no los tire.
—Pues ponte uno. Después, te llevaré la cena.
Nick quiso decir algo, pero Miley se lo impidió tapándole la boca con la mano.
—Vamos, Maggie—insistió. Maggie obedeció y desapareció del granero no sin antes mirar con beligerancia a su padre.
—Desde luego, se parece mucho a ti—dijo ella cuando se hubo marchado—. El mismo gesto, la misma actitud impaciente, el mismo tempe­ramento y hasta la misma mirada.
—No sabía que no tuviera ropa—comentó, incómodo.
—Pues ahora lo sabes. La llevaré de compras.
—No estás lo suficientemente bien como para andar de tiendas por ahí—murmuró—. Lo haré yo.
—¿La llevarás de compras?—preguntó, de for­ma malévola.
—Bueno, me creo perfectamente capaz.
—Estoy segura de ello. Pero me sorprende que te ofrezcas voluntario.
—No me ofrezco voluntario. Sólo intento protegerte.
—¿De verdad?—preguntó sonriendo—. Eres un hombre encantador.
Entonces lo besó con suavidad. Nick se resis­tió durante un segundo, pero cedió al fin. Res­pondió con cierto apasionamiento, pero sin ir demasiado lejos para no pedirle algo que no podía hacer. Después, la tumbó sobre el heno y la cubrió de cálidos y cariñosos besos.

5 comentarios:

  1. aaaww!
    jeje pobre la niña!
    en serio k me da no se que jeje!
    mmm espero subas pronto!
    te kiiiero sis :)

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  2. awwn (': hermoso el cap. bueeno los caps. ♥ :D sé que Miley & Maggie serán buenas amigas ;) & que habrá Niley baby :D & que Nick conocerá más a su hija :D bueeno que todos sean felices :D tQ Kazzie, publica pronto! :D

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  3. AWWW POBRE MAGGIE.
    la estaba pasando mal ... me dio penita :/
    sube prontooo :)
    Esta hermosisisma :D

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  4. pobresita :(, bueno ahora va a tener ropa y amor jajaja :D hermoso cap como siempre :)

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  5. Aaaawwww Me encanto
    Nick es muy tierno lo amo


    lamento no aver comentado los demas capiiizz

    :) :) <3 <3

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..