domingo, 12 de junio de 2011

Novela Niley 36 - Camino al altar



Miley estaba medio dormida cuando Nick se metió en la cama, bostezó y se estiró.
—Me ha ganado—dijo.
Ella se dio la vuelta y apoyó la cabeza en su pecho.
—¿A qué?—preguntó.
A las cartas. Aún no sé cómo lo ha con­seguido—bostezó—. Vaya, estoy muerto de sueño.
—Yo también—declaró, apretándose contra él—. Buenas noches.
—Buenas noches.
Miley sonrío antes de quedarse dormida; pensó en lo felices que eran ahora que estaban juntos. Nick había cambiado mucho. Tal vez no la amara tanto como ella a él, pero parecía estar muy contento. Y Maggie se comportaba cada vez mejor. Las cosas tardarían cierto tiem­po en asentarse, pero se sentía como en casa. El futuro, a todas luces, parecía brillante.

A la mañana siguiente, tuvo miedo de haberse hecho falsas ilusiones. Maggie se marchó a la escuela y Nick a una venta de ganado, y ella tuvo que quedarse en casa sola porque la señora Bates tenía libre el día. Una persistente llamada al timbre de la puerta la sacó de la cama. Se puso una bata blanca y bajó a abrir, medio dormida.
La mujer que apareció al otro lado de la puer­ta entró de repente. Y Miley se sorprendió tanto como la imponente pelirroja.
—¿Quién es usted?—preguntó con altivez.
Miley la observó. Llevaba un elegante traje gris, con una camisa y falda corta. Sus piernas eran larguísimas, tan bellas como su figura, pero tal vez algo delgadas. Era unos cinco años mayor que ella, o tal vez más.
—Soy la esposa de Nick Jonas—contestó, con igual actitud—. ¿Qué puedo hacer por usted? La mujer la miró.
—Está bromeando.
—No, no estoy bromeando—dijo—. ¿Qué quiere?
—He venido para ver a Nick, por un asunto privado—contestó.
—Mi marido y yo no tenemos secretos.
—¿De verdad? Entonces sabrá que ha estado quedándose estas últimas noches en mi casa tra­bajando en los detalles de un negocio, ¿verdad?
Miley no supo qué contestar. Nick había estado trabajando hasta bastante tarde, pero no se le había ocurrido pensar que pudiera tratarse de algo no relacionado con aquella mujer. Pero ahora no estaba tan segura, a pesar del deseo que demostraba por ella. El deseo y el amor no eran la misma cosa, y aquélla era la mujer más bella que había conocido en toda su vida.
—Nick no regresará hasta tarde—declaró.
Bueno, en tal caso no esperaré—murmuró la pelirroja.
¿Quiere que le deje un mensaje?
Sí. Dígale que Leslie Holton quiere verlo. Estoy segura de que se pondrá en contacto con­migo—contestó, observando la figura de Miley—. Desde luego, no hay quien entienda a los hombres.
Entonces se dio media vuelta y se marchó caminando hacia un Cadillac último modelo.
Miley la observó mientras se alejaba en su vehículo. Hasta conducía bien, con eficiencia y grandes dotes. Deseó que se le pincharan las cuatro ruedas de repente, pero, obviamente, no sucedió tal cosa. Y se sintió algo decepcionada.
Tan decepcionada como la propia viuda Hol­ton, que intentaba clavar sus uñas en Nick y en Joe. Miley se preguntó si habría teni­do éxito con su marido. Obviamente, no había querido casarse con ella, pero aquello no sig­nificara que no mantuvieran una relación íntima. No podía negarse que era muy hermosa.
Empezó a sentirse insegura e inquieta. No tenía ni la Lovatoeza ni la sofisticación necesarias para competir con una mujer de su talla. Sabía que Nick no la deseaba, pero también adivi­naba que aquella mujer conocía bien el arte de la seducción. Tal vez habían sido amantes. Y hasta cabía la posibilidad de que siguieran sién­dolo. Por otra parte, ella no había podido hacer el amor en unos cuantos días, y aunque había bromeado acerca del periodo de tiempo que podía pasar sin una mujer, tal vez sólo estuviera jugando con sus sentimientos. En todo caso, tenía que descubrirlo.
Aquella misma tarde se presentó otra com­plicación inesperada. Julie Ames fue a la casa con Maggie; en seguida, quiso ser útil y empezó a limpiar la habitación de la niña, colocando bien todas las cosas. Hasta había llevado un ramo de flores que entregó a su antigua profesora con gran cariño y amabilidad.
Maggie reaccionó ante la actitud de su amiga tal y como lo había hecho siempre, entristecién­dose. Miley quería decirle que Julie no pre­tendía herirla, aunque fuera muy pelota y bas­tante metomentodo.
—Iré a buscar un jarrón—dijo Maggie, deprimida.
—Estoy segura de que a Julie no le importará ir a buscarlo—dijo Miley, sorprendiendo a las dos niñas—. ¿Te importaría? Puedes pedírselo a la señora Bates y llenarlo con agua.
—Me gustaría mucho, señora Jonas—contestó Julie, entusiasmada.
Rápidamente se marchó a cumplir con su cometido.
Miley sonrió a Maggie, que la miraba con asombro.
—¿De quién fue la idea de recoger las flores?—preguntó.
—Bueno, fue mía—se ruborizó.
—Sí, ya me lo había imaginado. Y tu buena amiga se ha apresurado a llevarse todos los elo­gios. Comprendo que eso duele.
—Sí—admitió, ausente y sorprendida.
—No soy tan tonta como crees—dijo—. Pero intenta recordar una cosa. Eres mi hija y estás en tu casa.
Maggie sonrió de inmediato.
—Bueno, o mi hijastra—continuó ella—. Como prefieras.
—Prefiero llamarte mamá—dijo, acercándo­se—, si no te importa.
Claro que no, Maggie—sonrió—. No me importa. Me harías sentir muy honrada.
—Mi madre no me quería—suspiró con tristeza—. Y yo pensaba que era culpa mía, que tenía algo malo.
—No hay nada malo en ti, cariño—dijo con suavidad—. Eres perfecta.
—Muchas gracias.
Maggie estaba a punto de llorar por la emoción.
—Algo marcha mal de todas formas, ¿no es cierto? ¿No quieres contármelo? Maggie se miró los pies.
—Julie te ha abrazado.
—Bueno, me gusta que me abracen.
—¿Yo también puedo hacerlo?
Miley sonrió. La niña dudó, pero al ver que su madrastra extendía los brazos corrió a ellos como una paloma que hubiera regresado a su nido. La sensación resultaba tan nueva como increíble para la joven. Primero la había abra­zado su padre, y ahora Miley. No podía recor­dar tantos abrazos en su corta existencia.
Una vez más, sonrió y suspiró.
—Me gusta mucho que me abraces.
—Y a mí también me gusta—dijo la niña. Miley la soltó con una sonrisa.
—Bueno, ambas tendremos que practicar bas­tante. Y también tu padre. Estás muy guapa cuando sonríes.
En aquel instante regresó Julie con el jarrón. Miró a Maggie y dijo:
—Vaya, últimamente pareces distinta.
—Es que tengo ropa nueva—observó.
—No, no es eso. Es que sonríes mucho—rió su amiga—. Jake dice que te pareces a esa actriz de su serie de televisión preferida. ¿No te has fijado en cómo te miraba hoy en clase?
—No me mira nunca—contestó, ruborizada—. ¿Es cierto que me miraba?
—Desde luego. Y los otros chicos se rieron de él. Pero no se enfadó. Se limitó a sonreír.
El corazón de Maggie se detuvo. Miró a su madrastra con ojos brillantes, llenos de alegría.
Miley estaba muy contenta. Acabaran como acabaran las cosas, no se arrepentía de haberse casado con Nick. Pensó en la viuda de Holton y sintió un intenso frío interior, pero no dejó que las niñas lo notaran. Se limitó a sonreír y a escuchar su conversación mientras se preguntaba que diría su marido cuando supie­ra que había tenido visita aquella mañana.

Cuando lo supo, no dijo nada. Aquello empeo­ró las cosas. Se limitó a mirarla con los ojos entrecerrados mientras se disponían a meterse en la cama.
—No me dijo de qué quería hablar contigo. Dijo que era algo personal y que ya te pondrías en contacto con ella—comentó, mirándolo.
Su dura expresión no se suavizó. La observó en busca de algún síntoma de celos, pero no los encontró en ninguna parte. Le había contado todo lo sucedido durante la visita de Leslie sin emoción aparente. Pero si significaba algo para ella tendría que haberse interesado las conver­saciones privadas que pudiera tener con otra mujer. Por otra parte, todo el mundo había aso­ciado su nombre al de la viuda de Holton durante los últimos años. Miley debía estar al tanto.
—¿Eso es todo?—preguntó. Ella se encogió de hombros.
—Todo lo que recuerdo—contestó, sonrien­do—. Es muy guapa, ¿verdad? Tiene un pelo pre­cioso, largo y rizado. No había visto un cabello así en toda mi vida. ¿Es modelo?
—No, fue actriz de cine hasta que murió su marido. Estaba cansada de tener que viajar de un lado a otro, de modo que cuando heredó su fortuna se quedó aquí y dejó de trabajar.
—¿Y no se aburre en un lugar tan pequeño?
No. Pasa mucho tiempo en casa de Joe Miller.
Miley lo sintió por Demi, y se preguntó si su amiga conocería la relación que Joe mantenía con la viuda. Pero entonces recordó lo que había comentado su padre.
—¿Le gusta a él?
—Quiere sus tierras—contestó—. Ambos esta­mos intentando conseguir las tierras que separan nuestras propiedades. Hay un rió en ellas. Si él las consigue, tendré que llevarlo a juicio por los derechos de utilización del agua. Y lo mismo sucederá si gano yo.
—De modo que es un simple asunto de negocios.
Nick arqueó una ceja.
—Yo no he dicho eso—se burló—. Miller es un hombre bastante frío, y Leslie es... como lo diría... una mujer con mucho carácter que no necesita que la estimulen.
Miley contuvo la respiración.
—¿Hasta qué punto? ¿Y quién la estimula?
—Lo que haya hecho en el pasado no es asunto tuyo—bromeó.
Ella se incorporó y lo miró con atención.
—¿Te estás acostando con ella?
—¿Cómo?
—¡Ya me has oído!—espetó—. Te he pregun­tado que si estás tan decidido a conseguir esas tierras que te acuestas con ella para lograrlo.
—¿Crees que soy capaz de algo así?—pregun­tó, mirándola de forma vagamente amenaza­dora.
—¿Por qué otra razón querría venir a esta casa?—preguntó—. Y a una hora en la que gene­ralmente estás aquí, cuando Maggie ya se ha marchado al colegio.
—Ya veo que te ha molestado. ¿Qué te ha dicho?
—Dijo que has pasado todas estas noches en su casa, cuando se suponía que estabas traba­jando—contestó, irritada—. Y actuó como si ella fuera la dueña de la casa.
—Quería casarse conmigo—comentó, hun­diendo más aún el cuchillo.
—Bueno, pues te has unido a mí—espetó enfa­dada—. ¡Y no pienso permitir esta situación!
—Miley...
—Sabes muy bien lo que quiero decir.
—Eso espero—dijo, mirándola con curiosi­dad—. ¿Por qué no me lo explicas mejor?
—Si tuviera una botella te lo explicaría, rom­piéndotela en la cabeza—bramó. Nick la observó con humor.
Estás tan celosa que no puedes pensar—rió.
—¿De esa pelirroja flacucha?
—Vaya, vaya—dijo, acercándose lentamente, como un gato.
—¡Soy dos veces más mujer que ella!
—¿Piensas demostrármelo?—preguntó con suavidad.
—Ve a cerrar la puerta y te enseñaré unas cuantas cosas.
Nick rió encantado. Se levantó, cerró la puerta y apagó la luz de la lámpara, dejando encendida la que había en la mesita de noche.
Miley también se había levantado. Cuando caminó hacia la cama, ella se quitó el camisón y dejó que cayera al suelo.
—¿Y bien?—preguntó de forma sugerente—. Puede que esté más delgada de lo que me gus­taría, pero...
Nick se arrojó sobre ella antes de que pudie­ra terminar la frase. La abrazó y comenzó a besarla con apasionamiento. Miley gimió, pero no intentó protestar, ni discutir nada.
Su marido se apresuró a desnudarse.
—Espera un momento—dijo ella—. Se supone que soy yo la que debo demostrarte algo.
—Adelante entonces—la invitó.
Entonces se inclinó sobre su esposa y empezó a besar sus senos mientras sus manos acariciaban territorios inexplorados.
Miley quiso decir algo, pero no pudo hacer nada salvo gemir. Se arqueó y clavó las uñas en sus duras caderas. Cuando su boca se encon­tró de nuevo con sus labios, ni siquiera fue capaz de emitir un sonido.
Hicieron el amor, y mucho más tarde ella estaba tumbada, sudorosa y cansada, temblando en sus brazos. Había sentido un placer tan inten­so que ni siquiera podía coordinar sus movi­mientos.
—Estás demasiado débil—la acusó, trazando la línea de sus labios con un dedo—. No debí haberlo hecho.
—Claro que debías—susurró con sensuali­dad—. Ha sido maravilloso.
—Desde luego—sonrió—. Espero que hablaras en serio cuando decías que querías tener niños. Ella rió.
—Quería y quiero tenerlos. Pero ya tenemos una.
—Has conseguido cambiarla por completo—comentó, observándola.
—No, ella me ha cambiado a mí. Y a ti—dijo, abrazándolo—. Ahora somos una familia. No había sido tan feliz en toda mi vida. Y a partir de ahora será aún mejor.
—Al menos me ha perdonado—observó—. Tendré que ganarme la confianza que no supe ganarme hasta ahora. Siento vergüenza cuando pienso en lo que ha sufrido.
—La vida está llena de lecciones—dijo—. Aho­ra es verdaderamente tu hija. Y dentro de poco podrás malcriar a más niños. Te amo, Nick.
—Y yo te he amado durante toda mi vida. No era capaz de decírtelo. Es gracioso, ¿no te parece? No me había dado cuenta de lo mucho que te amaba hasta que te perdí. Si no hubieras sobrevivido habría preferido morir.
Aquella declaración la sorprendió. Era la pri­mera vez que escuchaba algo semejante de sus labios.
—Nick—susurró, entre lágrimas.
—Y pensar que has creído que deseaba a Leslie...
—Bueno, está muy delgada, pero es preciosa.
—Sólo en apariencia. En cambio, tu eres bella en todos los sentidos, sobre todo cuando haces de madre de Maggie.
Miley sonrió.
—Es fácil. La quiero tanto como amo a su padre—murmuró.
—Y su padre también te quiere—susurró a su vez—. Desesperada y alocadamente.
—¿De verdad?—lo retó—. Demuéstralo enton­ces.
Nick gimió.
—Resulta muy tentador, pero en este caso el espíritu será mas fuerte que la carne—dijo con suavidad—. Aún no te has recobrado lo suficiente como para iniciar sesiones intensivas. Te pro­meto que cuando te pongas bien te llevaré a las Bahamas e intentaremos batir todos las mar­cas mundiales.
—Me parece muy bien.
Miley lo atrajo hacia sí y cerró los ojos, dejándose llevar por la maravillosa y divina sen­sación de ser amada.

10 comentarios:

  1. Primeraaaaaaaa hermoso cap, es genial :) , despues leo el de Jemi ahora no puedo :S jaaja bueno hermosa nove como siempre me encanto

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  2. oliis sis komo estas espero y bien y yo waa fatal pero bueno ahi voy me encaanto el capii sis te quierooo

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  3. me .... Esta demaciado hermoso me encanto!! :D

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  4. hermosoooooooo el cap genial
    amo tus noves encerio
    siguela pronto porfassssssss jijiji
    enfin cuiidate bye

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  5. Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww!!!
    Qe qap tan ermzooooooooooo!!!
    Por fin podre leer
    Maz qe una amiga u.u
    hahahha
    rezien zi lo ze
    el tiempo
    pz
    no me dejan azer nada!!!
    Tq...!!
    cuidate un egg okz!!!
    bezitozz!!*

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  6. He loves her :') OMG juro ya extrañaba tu novee! :3 la amé, en serio. :D tQm Kazzie, publica pronto! :D

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  7. hermosisisma :D
    sube pronto, esta increible :)

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  8. aaaawww!!!
    muy tierno, lindo y...
    jajaja ya me iba a poner cursi y blah blah blah!
    jajajaja muy buen capi sis!
    ya kiiiero el siguiente, pero
    espero a que tengas tiempo jeje!
    kuidathe chik!
    te kiiiier0o0o! :)

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  9. Hola Sis!!
    Lo leí hace dos días creo
    Pero no pude comentar porque la compu no me dejaba ¬¬
    No se que tiene contra mi!
    Bueno te comento que volví al blog jaja y esta esperándote con los brazos mas que abiertos
    Afortunadamente las pruebas cesaron.
    Cada ves estoy mejor con mi Príncipe ♥
    Comprendí que tengo que dejar de hacerme problemas por tonterías insignificantes. Porque la verdad, eso son.
    Acá en Argentina son las 18:45 y tengo mucha hambre.
    En realidad no tengo idea de que tiene que ver, pero estoy tratando de hacer el comentario mas extenso!!!

    Quiero que volvamos a hablar!!!...
    No me vallas a reemplazar eh!! Sino quien sera mi diario intimo viviente? Jajaj que mal nombre, lo siento.
    Pero es cierto, consigo desahogarme muy fácil y rápido contigo.
    Chin, chin, chin eres la afortunada!! Jajaj estoy loca! :D

    Me entera que Nick y Delta ya confirmaron su noviazgo o lo dieron a entender!
    Asi que Hermana ya sabes quien sera nuestra próxima presa/victima!!! {Risa malvada}
    Jajaj Nick Jonas y sus novias sacan lo peor de mi!!!
    Jajaj bueno como que ya no se de que mas escribir!!
    A si! del capitulo claro que tonta!! Ya me estaba olvidando
    ME SUPER MEGA ARCHI DUPER ULTRA encanto!!! AMO LA NOVELA!! ♥ aaaaaawwwwww
    Quiero que Miley este MUY celosa y que a Nick le de gracia eso jaajja pero que sus celos no destruyan su hermosa relación!!!
    Awwww AMO NILEY! ♥
    Bueno hermana
    Ahora si, sin nada mas que decir tengo que despedirme
    La cocina me espera para picar algo. jajaja!!
    Espero que te guste mi comentario que es mas largo que la mismísima biblia. jajaj Me super esforcé!!
    Pero por vos : Todo! ♥
    Te amo hermana
    Espero que estés bien!
    Saludos para ti y toda tu familia
    Siguela pronto
    Te amo!
    Atte: Rochi

    Nicky Love ♥

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..