sábado, 18 de junio de 2011

Novela Jemi 24 - Mas que una amiga



—Nunca me lo habías preguntado.
Él abrió la boca y la cerró. Otra vez.
Ella sacudió la cabeza y lo miró. Estaba demasiado herida como para quedarse callada, aunque aquello habría sido lo mejor.
—Eres igual que él. Él nunca se fijó en mí hasta que me puse ropa femenina. Exactamente igual que tú, Joe. Y cuando volví a ser yo otra vez, sólo yo, perdió el interés. Incluso quiso que vendiera el garaje. Que me convirtiera en la esposa perfecta que hacía tartas y limpiaba la casa. Bueno, eso no tiene nada de malo, pero yo no soy así.
—¿Y en qué me parezco yo a ese idiota?
—Oh, por favor. Tú nunca te habías parado a mirarme hasta aquella noche en el bar.
—Eso no quiere decir...
Ella lo interrumpió porque no quería escuchar más excusas.
—Cuando soy una mujer, quieres protegerme. Cuando soy yo misma, todo eso cambia. Bueno, pues ¿sabes una cosa, Joe? —le preguntó, y se agarró la tela del mono por la cintura—. Ésta soy yo. La Demi de verdad. Y ella no es alguien que pueda gustarte. Acéptalo.
—Así que ahora le lees el pensamiento a la gente.
Demi se rió.
—El tuyo no es difícil de leer.
Demonios, todo se estaba estropeando, tal y como ella había pensado. No debería haber empezado con aquello. No debería haberle tendido una trampa, porque al hacerlo, ella era la que caminaba por arenas movedizas.
Y el hecho de que casi deseara ser una mujer muy femenina, el tipo de mujer que le gustaría a Joe, sólo contribuía a irritarla más.
—Así que ya lo has entendido todo —le dijo él con aspereza.
—Sí.
 —Estuviste comprometida con un imbécil y ahora piensas que todos los tipos son como él.
—No todos.
—Pero yo sí.
Ella asintió. Si hablaba, era muy posible que se le quebrara la voz.
—Ese hombre era un estúpido.
—Sí —dijo Demi—, pero al menos era honesto en cuanto a lo que quería. Tú no estás siendo sincero, Joe. Ni contigo mismo, ni conmigo.
—Perfecto —farfulló él, y se puso las manos a los lados de la cabeza, como si quisiera evitar que le explotara.
Ella entendía muy bien cómo se sentía. Era raro que el delicioso cosquilleo que Demi había experimentado hacía sólo un rato se hubiera desvanecido por completo. Ya sólo le quedaba una sensación de pérdida. Y un pánico paralizante.
—Creo que deberías irte, Joe.
—No hasta que hablemos de esto.
Demi se rió y el sonido resultó estridente, incluso para ella misma.
—Ya hemos hablado, Joe. Y no hacemos más que dar círculos. ¿De qué más podemos hablar?
—De nosotros. De lo que está pasando, y de qué va a pasar.
—Ya hablamos anoche. Decidimos que seríamos amigos —¡Dios!, qué vacía sonaba aquella palabra—. ¿No te acuerdas?
—Sí —respondió él, y miró al capó del coche—. Y parece que eso está funcionando muy bien.
 —Habría funcionado si no hubieras venido.
—Ah —Joe asintió lentamente, con los ojos cafes brillantes por una emoción que ella no pudo descifrar, y que no estaba segura de querer descifrar—. Así que el truco para que podamos manejar esta situación es apartarnos el uno del otro.
—Eso parece.
—¿Y nuestra amistad?
Demi lo miró y sintió que se le derrumbaban las defensas. Si él se quedaba más tiempo, era posible que ella hiciera alguna idiotez como lanzarse a sus brazos. Sin embargo, aquello no iba a resolver nada. Sólo serviría para empeorar las cosas. Porque ella sabía qué Joe no estaba buscando amor.
Demonios, él nunca salía más de dos veces con la misma mujer.
No era un hombre con el que construir un sueño. Ella ya había aprendido su lección en cuanto al amor. Y en aquella ocasión, se lamería las heridas en privado. Joe nunca sabría que le había hecho daño. No le permitiría acercarse tanto como para que tuviera el poder de aplastarla, aunque él no tuviera aquella intención.
La traición de Tony De Marco la había dejado destrozada.
No permitiría que aquello volviera a suceder.
—No voy a perder lo que tenemos —dijo Joe—. Maldita sea, Demi, te aprecio mucho. Te aprecio tal y como eres. Me gusta pasar tiempo contigo, y no quiero perderlo.
 Él la estimaba, y ella estaba enamorada. Oh, sí. El destino tenía un sentido del humor muy retorcido.
—Ya lo hemos perdido, Joe. No podemos fingir que las cosas no han cambiado, cuando todo ha cambiado.
—Sí podemos. Tiene que haber un modo de hacerlo.
—Cuando lo encuentres, dímelo.
Joe se estrujó el cerebro para responder a Demi. Pero aquello no le estaba resultando nada fácil, sobre todo cuando aún sentía hambre y necesidad por ella.
Sin embargo, al mirarla a los ojos en aquel momento, Joe quiso decir lo correcto. De un modo u otro, había perdido el control de lo que estaba sucediendo entre ellos. En realidad, nunca había tenido el control.
Ella había estado comprometida con un imbécil que le había hecho daño. Y en aquel momento, él mismo también le estaba haciendo daño. Aquello era lo único que él no había querido hacer, pero lo había hecho igualmente. Y eso hacía que se sintiera muy mal, muy irritado consigo mismo. Le producía una sensación de impotencia a la que no estaba acostumbrado.
—Creo que deberías irte, Joe.
Al oír su voz suave y calmada, él sintió algo oscuro y frío en el estómago, y tuvo el presentimiento de que aquella sensación no iba a remitir.
—Demi...
—Por favor, vete.
Joe no quería irse. No habían conseguido solucionar nada, y ella estaba muy triste. Pero sabía que, si se quedaba, iba a empeorar las cosas. Si Demi no quería que estuviera allí, tenía que irse.
Se marcharía.
Por el momento.
Asintió y se tragó todas las palabras que quería decirle.
—Está bien. Me marcho.
Ella esbozó una frágil sonrisa para despedirse, y él le agradeció aquel esfuerzo.
—Gracias.
—Esto no se ha terminado —le dijo cuando pasaba ante ella hacia la puerta.
Salió del garaje y se detuvo junto al porche lleno de flores, notando que el aire de verano lo envolvía. Miró hacia atrás por encima del hombro y con una media sonrisa, le dijo suavemente:
—Por favor, cierra la puerta con llave, Demi.

4 comentarios:

  1. me encantooooooo♥
    atte briannamichelle

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  2. Que tierno que es Joe, me encanto el cappp :), felicitaciones me hiciste adicta a tus novelas jajaja

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..