sábado, 9 de julio de 2011

Novela Jemi 09 - Un asunto de familia



Una oscura pena se reflejaba en el fondo de sus ojos, sobre todo al ver la emoción en el rostro de Demi.
El corazón de Demi comenzó a latir muy deprisa.
—Yo... ¿cómo lo has sabido? ¡Ni siquiera se lo he dicho a Miley!
—¿Recuerdas el médico que te atendió en la sala de urgencias?
—Sí, Richard Dean. Fue al colegio contigo, pero me dijo que apenas te conocía. Además, es médico, hizo juramento de no hablar de sus pacientes...
—Me encontré con él hace un par de semanas. Creyó que yo lo sabía, después de todo eres mi her­manastra. Suponía que me lo habías contado.
Demi se mordió el labio inferior y miró a Joe con preocupación. Joe le tocó el labio con la punta del dedo.
—No te muerdas —dijo con suavidad.
—Algunas veces me olvido —murmuró Demi.
—Me dijo que lo habías pasado muy mal —dijo Joe en voz baja—. Que llorabas tanto que tuvie­ron que darte un calmante. Me dijo que querías al niño desesperadamente.
Demi bajó los ojos.
—Hace mucho tiempo de eso —dijo.
Joe dejó escapar un suspiro.
—Sí, y ya has sufrido bastante. Pero yo acabo de empezar a hacerlo. No sabía nada hasta que Richard me lo dijo. Ha sido un poco duro, perder a un niño que ni siquiera sabía que había ayudado a crear.
Joe no la miraba a los ojos, pero Demi podía ver su expresión de pena. Excepto cuando murió el padre de Joe, era la primera vez que com­partían la tristeza. Pero en aquella ocasión sólo habían cruzado unas palabras, porque después de la noche de la Riviera ella no podía soportar estar cerca de él.
—¿Me lo habrías dicho? —preguntó Joe sin mirarla.
—No estoy segura. No tenía mucho sentido. Tú no sabías nada y pensaba que preferías no saberlo.
Joe tomó la mano de Demi entre las suyas.
—Cuando Richard me lo contó, me emborraché y no dejé de beber en tres días —dijo al cabo de un largo silencio—. Me dijo que le dijiste a una enfer­mera que me llamara.
—Sí, en un momento de locura.
—Yo no sabía que era una enfermera. Mencionó tu nombre y antes de que pudiera decirme por qué llamaba, colgué —dijo Joe y se llevó la mano de Demi a los labios y la besó.
Demi se dio cuenta de que Joe tenía lágrimas en los ojos y se sobresaltó.
Como si su orgullo no soportara que Demi viera aquella muestra de debilidad, Joe soltó su mano y se puso en pie. Se dirigió de nuevo hacia la ventana y no habló durante largo rato.
Richard me dijo que era niño.
Demi apoyó la cabeza entre las rodillas.
—Por favor —dijo con un susurro entre sollozos—, no puedo hablar de ello.
Joe volvió a acercarse a la cama. Apartó las sábanas, se sentó y tomó a Demi entre sus brazos. Se abrazó a ella y apoyó la cara contra la suave gar­ganta de Demi.
—Yo te cuidaré —susurró—. No tengas miedo, nada volverá a hacerte daño. Llora por él, Dios sabe cuánto he llorado yo.
La ternura de sus palabras abrió la compuerta que contenía las lágrimas que Demi escondía, y por primera vez desde que estuvo en el hospital, dio rien­da suelta a su dolor. Lloró por el hijo que había perdido, por su dolor y por el de Joe. Lloró por todos los años que había perdido, que había pasado sola.
Tiempo después, Joe le secó las lágrimas con la sábana. La sostenía entre sus brazos, con ternura y sin pasión. Demi sentía en la mejilla los latidos del corazón de Joe, bajo la suave tela de la bata. Abrió los ojos y miró hacia la ventana. El dolor se evaporaba de su cuerpo con el sabor a sal de las lágrimas.
—Es muy tarde —dijo Joe por fin—. La señora Holton llega a primera hora de la mañana y necesitas dormir.
Demi se estiró. Estaba muy cansada. Miró a Joe, que tenía una mirada tranquila y atenta. Sin embargo, involuntariamente, Joe desvió la mira­da y se fijó en los senos de Demi, bajo la tela del camisón. Años después, seguía recordando la Lovatoeza de su cuerpo.
Demi se dio cuenta de aquella mirada, pero no se movió.
—¿No vas a huir? —le preguntó Joe con una sonrisa.
Demi negó con la cabeza y le miró a los ojos. Luego le tomó la mano, que seguía apoyada en su cintura. La acarició y la llevó a lo largo de su costado, para acabar posándola suavemente sobre uno de sus pechos.
—No —dijo volviendo a poner la mano sobre la cintura de Demi—. No seas tonta.
Demi se sintió insegura, pero se dio cuenta de que una película de sudor cubría el labio superior de Joe. Estaba más conmovido de lo que parecía.
—No hagas que sienta vergüenza. Es muy duro para mí pensar en esto, mucho más... hacerlo —dijo Demi—. Sólo quería saber si podía soportar que me tocaras.
Demi sonrió después de decir aquello, y Joe abandonó su aparente frialdad.
—No puedo correr ese riesgo, incluso aunque tú lo estés deseando —dijo apartándose de ella.
—¿Qué riesgo?
—¿No lo sabes? Es mejor que no sepas si aún puedo desearte del mismo modo que entonces —dijo Joe, y se rió—. Y yo tampoco estoy seguro de si quiero saberlo.
Joe la tomó y la dejó suavemente sobre la almohada. Luego se levantó y se apartó de la cama.
—Duérmete.
—¿Y si puedes... desearme? —insistió Demi apo­yándose en los codos.
—Demi los dos sabemos que gritarías si te toco con deseo —dijo—. No podrías evitarlo. Además, si yo pudiera sentir algo contigo, volvería a ser de aque­lla forma. Podría volver a perder la cabeza y hacerte daño.
—Ya no soy virgen.
Joe conservó una expresión tranquila.
—Eso es algo discutible. Mi cuerpo está muerto, en lo que al sexo se refiere. Para bien de los dos, lo mejor es que lo dejemos tranquilo. Es demasiado pronto para hacer experimentos.
Antes de que Demi pudiera responder, Joe alcanzó la puerta y la cerró. Demi se tumbó sobre la cama, dándole vueltas a las palabras de Joe.
Joe sabía por fin que habían perdido al niño. No sabía si estar alegre o triste, pero al menos ya no tenía nada que ocultarle. Joe lamentaba la pérdida del niño al menos tanto como ella. Pero él no tenía nada que darle, aunque, aún así, le seguía queriendo. Era un conflicto que no tenía fácil solu­ción. Además, a la mañana siguiente tendrían que hacer frente a un nuevo problema. Se preguntaba cómo reaccionaría al conocer a la señora Holton. Al menos estaba segura de que sería un encuentro muy interesante
 capi dedicado a ary.. corazon te quiero muchop muchop!!

3 comentarios:

  1. supeer sis me encaantho muxoo maaass

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  2. Me ree gusto :D quiero saber si ellos vuelven a tener sexo, que pasara con Demi y sus miedos y que pasara con el "problema" de Joe jajaj :D bueno sigo leyendo

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..