sábado, 16 de julio de 2011

Novela Jemi 13 - Un asunto de familia



Joe conducía su nuevo Mercedes plateado de camino a Sheridan. Leslie iba a su lado.
—¿Ya tenéis problemas? —preguntó Leslie—. Me he dado cuenta de que has estado muy frío con ella. Claro que os lleváis muchos años, ¿no?
—Supongo que todos los noviazgos pasan por tiem­pos difíciles —dijo sin dar importancia a las palabras de Leslie.
—Pero os habéis prometido ayer.
—Sí, pero yo hubiera querido hacerlo antes —dijo Joe.
—Entiendo, un amor no correspondido.
Joe rió con amargura.
—Así fue durante algunos años.
Leslie lo miró con curiosidad, luego empezó a reírse. Joe la contempló perplejo.
—Perdona —dijo Leslie dejando de reír—. Es sólo que me acordado de los rumores que circulan sobre ti. No sé por qué los he creído.
—¿Rumores?
—Oh, son demasiado estúpidos como para que te los repita. Y ahora no tienen sentido, supongo simplemente que te negabas a salir con mujeres que no te importaban.
Joe no se esperaba que Leslie pudiera olvidar aquellos rumores tan fácilmente. Frunció el ceño y la miró.
Leslie estaba sonriendo, sin el menor asomo de flirteo.
—Es encantador, de verdad —dijo—. ¿Y Demi no sospechó nada?
—No.
—Y todavía no lo sabe, ¿verdad? —preguntó Leslie con curiosidad—. Estáis prometidos, pero actúa como si le resultara difícil darte un beso. Y no creas que me habéis engañado con la mancha de lápiz de labios en el pañuelo. No había ni rastro de carmín en tu cara. Está muy nerviosa cuando está contigo y se nota.
Joe lo sabía, pero no le gustaba oírlo.
—Estamos dando los primeros pasos —dijo.
Leslie asintió.
—Ten en cuenta que puede que tenga menos expe­riencia con los hombres de la que pretende —dijo—. No tiene esa afectación que la mayoría de las mujeres tenemos a su edad. No creo que tengo mucha expe­riencia.
—Eres muy observadora para alguien que preten­de tener una piel tan dura como tú —dijo Joe mirándola a los ojos.
Leslie se reclinó sobre el confortable asiento.
—Yo estaba enamorada de mi marido —dijo—. Como era mucho mayor que yo, todo el mundo pien­sa que me casé con él por dinero, pero no es verdad. Me casé con él porque fue la primera persona que fue amable conmigo.
El tono de Leslie se volvió más amargo a medida que la asaltaban los recuerdos.
—Mi padre no me quería, porque pensaba que yo no era hija suya —prosiguió—. Mi madre me odiaba porque tenía que cuidar de mí y sólo quería diver­tirse. Y al final los dos me abandonaron a mi suerte. Encontré malas compañías y tuve problemas con la ley. Me sentenciaron a un año de prisión por ayudar a un chico con el que salía a robar. Jack Holton estaba en el juzgado, representando a algún cliente, y empezamos a hablar en uno de los descansos. Yo era un caso difícil, pero él ponía mucho interés y era muy persistente. Antes de darme cuenta me casé con él.
Agachó la vista, distraída por los recuerdos.
—Cuando murió me volví un poco loca, y no creo que haya vuelto a recobrar el sentido hasta hoy —dijo y luego lo miró—. Demi tiene algo en su pasado, algo que le hace daño. Cuídala mucho, ¿vale?
Joe se sorprendió. Leslie era muy perspicaz. Pero no podía contarle cuál era el problema de Demi y quien se lo había ocasionado.
—Lo haré —dijo con una sonrisa.
Leslie le sonrió con un afecto sincero.
—Me gustas, ya lo sabes —le dijo—. Te pareces mucho a Jack. Pero ahora que sé cómo están las cosas, te has quedado fuera de la lista. Bueno, ¿y cuánto vas a ofrecerme por ese trozo de tierra?
Cuando volvieron, Joe rodeaba a Leslie por el hombro y no dejaban de sonreír. Demi se puso inmediatamente a la defensiva y se le ocurrieron toda clase de razones para explicar por qué estaban tan contentos. Sintió celos y no supo cómo explicarlos.
Durante la cena guardó silencio, habló tan sólo cuando se dirigían a ella. De todas formas, aquella actitud no molestó a Joe. Si Demi sentía celos, aún quedaban esperanzas de que lo que sentía por él no hubiera muerto del todo.
Así que siguió prestando atención a Leslie.
—Creo que deberíamos dar una fiesta —dijo—. El viernes por la noche. Invitaremos a la gente por telé­fono y organizaremos un baile. A Corlie le encantará hacer los preparativos.
—¿Podrá hacerlo con tan poco tiempo? —preguntó Leslie.
—¡Por supuesto! Demi la ayudará, ¿verdad? —dijo dirigiendo una sonrisa a Demi.
—Claro —replicó Demi con voz apagada.
—He traído algunos discos maravillosos para bailar —dijo Leslie—. Incluida alguna recopilación de música de baile de los años cuarenta. ¿Te gusta bailar, Demi?
—Hace mucho que no lo hago —replicó Demi—. Pero supongo que es como montar en bicicleta, ¿no?
—Sí, seguro que no se te ha olvidado —dijo Joe—. Si has olvidado algún paso, yo puedo ense­ñarte.
Demi lo miró y se sonrojó al tropezarse con su mirada.
—Siempre hay cosas que aprender —dijo.
Joe hizo una mueca y miró a Leslie.
—Nos lo pasaremos bien —le dijo—. Y ahora, ¿por qué no vamos a ver el contrato que le encargué a mi abogado? No te importa, ¿verdad, Demi?
Demi se irguió con dignidad.
—Por supuesto que no —dijo—. Después de todo, sólo son negocios, ¿verdad?
—¿Qué otra cosa podría ser? —replicó Joe.
Sí, ¿qué otra cosa podría ser? Se dijo Demi enfu­recida al ver cómo la puerta del estudio se cerraba tras Joe y la viuda Holton.
Demi subió a su habitación y cerró la puerta con llave. Nunca en su vida había estado más furiosa. Joe la había pedido que fuera hasta allí para evitar a la viuda fingiendo que estaban prometidos, y él se estaba comportando como si en vez de con ella, se hubiera comprometido con la viuda. De acuer­do, pensaba, pero no pretendería que se quedara de brazos cruzados. Celebrarían la fiesta el viernes, y el sábado regresaría a Tucson. Si a Joe le gus­taba la viuda, podría quedarse a gusto con ella.
Se echó sobre la cama y las lágrimas inundaron sus ojos. ¿A quién pretendía engañar? Todavía le que­ría. Todo era igual que antes. Joe sabía lo que ella sentía y le estaba clavando un cuchillo en el cora­zón. Qué idiota había sido para creer todo lo que él le había dicho. Probablemente se estaba riendo de ella por lo fácil que había sido engañarla para convencerla de que fuera a Sheridan, y una vez en Sheridan burlarse aún más de ella. Joe debía pensar que todavía no había pagado el precio del segundo matrimonio de su padre, y pensar que esta­ba empezando a creer que se preocupaba por ella. ¡Ja! Pero al día siguiente iba a cortar por lo sano. Al día siguiente le hablaría claro, estaba decidido. A primera hora de la mañana.
team  jemi.. jejeje aunque tambien me guste jaylor.. jajaja... sigo enojada con la sra. denisse jonas, saben eso de que nick va a venir en octubre y joe en septiembre , si alguna de ustedes van a cual concierto?? yo creo que seria mejor que joe venga de telonero de nick y ahi vamos y los vemos a ambos jejej.. pero es solo mi opinion...

1 comentario:

  1. Porque estas enojada con Denisse Jonas? :O bueno me encanto el cap :D en verdad muy lindo, aunque me da lastima por Demi ahora jajaja

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..