lunes, 25 de julio de 2011

Novela Jemi 17 - Un asunto de familia



—La cena —anunció dejando la bandeja sobre la mesa—. Sopa y té. ¡Y yo voy a dársela!
—Muchas gracias, pero no hace falta.
La enfermera dio un respingo. Joe no tenía precisamente una actitud de bienvenida, más bien la miraba con hostilidad, como previniéndola contra sus intenciones. La enfermera rió nerviosamente, perdiendo la confianza, y dejó la bandeja sobre la cama.
—Claro, por supuesto, si usted cree que puede cenar solo —dijo y se aclaró la garganta—. Volveré a recoger la bandeja dentro de veinte minutos. Trate de comérselo todo.
Terminó la frase, volvió a sonreír con menos entusiasmo que antes y desapareció más deprisa de lo que había venido.
Joe dio un doloroso suspiro y miró a Demi.
—Ayúdame —dijo.
Verlo comer le resultaba muy íntimo. Veía cada cucharada desaparecer entre los labios, y recordó la forma en que aquellos labios la habían besado. Habían sido unos besos adultos, apasionados, sin tregua. Sabía que Joe no se había dado cuenta de lo nuevos que eran para ella hasta que... Aquel pensamiento la sonrojó.
Joe tragó la última cucharada de sopa y la miró.
—Yo también tengo mis propias pesadillas —dijo inesperadamente—. Si pudiera volver atrás, lo haría. Al menos, créeme cuando te digo eso.
Demi puso el plato de sopa en la bandeja y se removió con inquietud. Luego le ayudó a tomar el té. Joe hizo una mueca de asco.
—Es muy bueno —dijo Demi.
—Sí, a lo mejor sirve para calentarse las manos en invierno —murmuró Joe—, pero nada más. Joe chascó la lengua sin rastro de humor. —¿Te quedas aquí esta noche?
—Me parece que es lo que se espera de mí.
La expresión de Joe se endureció.
—No me obligues a echarte, soy muy capaz...
Demi hizo una mueca de pesar. Joe cerró los ojos y apretó el puño hasta que los nudillos se pusieron pálidos.
Demi aproximó la silla a la cama. Puso su pequeña mano sobre el gran puño de Joe y lo acarició.
—No, Joe —susurró—. Claro que me quedo. Quiero quedarme.
Joe no respondió y siguió con el puño apretado.
Demi continuó acariciándolo. Joe abrió los ojos y la miró. Demi dio un largo y profundo suspiro y se llevó el puño a los labios. El se estremeció.
Demi lo dejó caer, bruscamente, sorprendida por su propia acción. Luego se incorporó. Se había sonrojado.
Pero Joe tomó su mano con firmeza. Tiró de ella hasta que la puso sobre su boca. Cerró los ojos y gimió. Luego volvió a mirarla y Demi se estremeció con el ardor de aquella mirada.
—Ven aquí —le dijo Joe.
A Demi le temblaron las rodillas. Sentía los labios de Joe sobre la palma de su mano como si se los hubiera marcado a fuego. Nunca supo si habría obedecido o no la demanda de Joe, porque en aquel momento se abrió la puerta y entró el médico. Joe soltó la mano de Demi y la magia del momento se disipó.
Pero ninguno de los dos olvidó aquel momento. Ni siquiera los calmantes que le dieron para dormir, hizo que Joe lo olvidara. Demi se sentó en un sillón frente a la cama y lo observó mientras dormía. Toda su vida yacía en aquella cama de hospital y no tenía el menor deseo de abandonarla. Y le parecía que a él le ocurría lo mismo.
Una enfermera que no conocía la despertó a la mañana siguiente al entrar con una toalla, jabón y un barreño de agua. Dirigió a Joe una mirada luminosa y alegre, pero cuando él se negó, bruscamente, a que lo asearan, la enfermera salió corriendo.
—Tienes a las enfermeras muertas de miedo —señaló Demi, cansada y medio dormida, con una débil sonrisa.
—No quiero que me toquen.
—No puedes bañarte tú solo —protestó.
Joe la miró a los ojos.
—Entonces hazlo tú —dijo sin el menor asomo de burla—. Porque no quiero que toquen mi cuerpo otras manos que no sean las tuyas.
Su mirada era cálida, tranquila y amable.
—Nunca he bañado a nadie —dijo Demi con vacilación.
Joe se quitó la bata del hospital y apartó la sábana, dejando que cubriera por debajo de las caderas. Demi se sonrojó. A pesar de la intimidad que habían compartido, nunca lo había visto desnudo.
—Así está bien —dijo Joe mirándola a los ojos—, el resto puedo hacerlo yo, cuando tú termines.
Demi no se detuvo a preguntar por qué no podía él lavarse entero. Tomó un paño limpio que había llevado la enfermera, lo mojó y le aplicó jabón líquido. Luego, con lentos movimientos se lo pasó por la cara, el cuello y la espalda. Escurrió el paño y volvió a mojarlo y ponerle jabón. Antes de lavarle el pecho y los brazos, vaciló.
—No estoy en el lugar ni en la posición adecuada para que debas preocuparte —dijo Joe con gentileza.
Demi sonrió y le lavó los brazos y sus fuertes manos. Volvió a mojarlo y lo aplicó sobre el pecho. Incluso a través del paño notaba sus fuertes músculos. Por un instante recordó el tacto y el sabor de aquel pecho.
Joe la vio dudar y le tomó la mano.
—Sólo son carne y huesos —dijo con tranquilidad—. No hay nada que temer.
Demi asintió. Le frotó el ombligo y el estómago. Joe gimió y volvió a tomarle la mano.
—Creo que será mejor... que no pases de ahí —dijo con la respiración entrecortada—. Es uno de los peligros de bañar a un hombre —dijo Joe tragando saliva—. Aunque no quiero fingir que no lo disfruto. Hacía años que no me ocurría.
Demi lo miró con curiosidad.
—No lo entiendes —dijo Joe.
—En realidad, no.
—No me ocurre con otras mujeres. No me ocurre en absoluto.
—Y si no te pasa, no puedes...
—Exactamente —dijo Joe asintiendo.
Demi evitó la intensa mirada de Joe. Escurrió el paño, le puso jabón y se lo dio a él.
—Toma, mejor sigue tú.
Joe rozó su mano y la miró.
—Por favor —susurró.
Demi se mordió el labio.
—¡No puedo!
—¿Por qué? ¿Es repulsivo tocarme, mirarme?
Demi se ruborizó.
—Nunca he... nunca he visto...
—¿Y no quieres? —le preguntó Joe con ternura—. Sé sincera.
Demi no respondió. Tampoco se movió. Joe agarró la sábana y tiró de ella muy lentamente.
—Una vez hicimos el amor —dijo él con calma—. Tú fuiste parte de mí. No me avergüenza que me veas. Y también te digo que nunca he dejado que otra mujer me mire así.
Demi se mordió el labio y le miró. Lo vio, y no pudo apartar la mirada. Era algo... hermoso. Era como alguna de las estatuas que había visto en los libros de arte. Pero era real.
Con una sonrisa y una mueca cedió a su timidez y dejó que Joe terminara la tarea.
—No te sientas mal —dijo Joe con ternura una vez que volvió a cubrirse—. Creo que es un gran paso para los dos. Estas cosas llevan su tiempo.
Demi asintió.
—¿Te das cuenta de que hicimos el amor pero nunca nos vimos desnudos el uno al otro?
—No deberías hablar de ello.
—Tú eras muy inocente, y yo fui un estúpido —dijo Joe—. Te busqué como un lobo hambriento, y no me di cuenta de que no tenías experiencia hasta el último momento. Pero era algo que no podía aceptar, Demi, porque aceptarlo significaba admitir que te hice daño, que te di miedo. Puede que mi cuerpo fuera más honesto que yo, no quería más mujer que tú, y sigo sin quererla. Con ninguna otra mujer puedo reaccionar como contigo.
Demi lo miró a los ojos.
—Yo... tampoco deseo a nadie más —dijo con suavidad.
—¿A mí me deseas? ¿Eres capaz de desearme?
Demi sonrió tristemente.
—No lo sé, Joe.
Joe le apretó la mano.
—Tal vez eso sea algo que tengamos que averiguar entre los dos cuando yo salga de aquí —dijo, y pareció que temía tanto como Demi aquel momento.

no quieren de jelena o juslena okis.. no va a ver nove entonces.. :)
capi dedicado a lucia, sis on tas??? te extrañamos muchisimo!!!

7 comentarios:

  1. primera en comentar, me parecio un capitulo...PERFECTO, en todo sentido, de verdad fue tan tierno :) No no de Jelena o Juslena como les digan no hagas nunca jajajja bueno linda me despido hermosa nove y hermoso cap :)

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  2. Si seria genial Quien no quiere??? xD
    me huviera gustado
    me encanto el capi! gracias por subir!1 :D
    saludiños

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  3. aaaaa siguela
    has maraton de esta nove la amoooo

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  4. wau Katty hasta q puedo comentar!! je amiga esta genial la nove.. siguela y m gustaria q hagas maraton... jeje te kiero muchoo :D

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  5. aa hace mucho q no subias siguelaaaaaaa
    maraton porfaaa
    jemi

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  6. muy buen capitulo... me encanta t nove... si puedes has una maraton porfis ... :D siguela pronto...

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  7. aww.... ternuritas.. hehehe. uf! si no es una enfermera, es otra, y si no un doctor! deberian tener privasidad, bueno al final tuvieron un poco, pero...
    aaww... jemi!!!! la adoro
    sube otro, plisss!!
    no, yo quisiera maraton!! gua!!! pero esta bien, me conformo!
    -demiloveMLovaticSMiler

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..