domingo, 10 de julio de 2011

Novela Niley 09 - La ultima prueba



Por la tarde se levantó aire y se nubló el cielo. Miley aún trataba de convencerse así misma de que Nick no la obsesionaba.
Pero lo hacía.
«Maldita sea».
Cerró la tienda, cerró con llave la puerta y cami­nó hacia la acera. Al alzar la vista vio que había mu­chas nubes grises.
-Va a haber tormenta -le dijo una suave voz fe­menina con cierto tono de humor.
Miley se dio la vuelta y sonrió a Selma Wyatt. Selma, que tenía por lo menos setenta años, tenía unos ojos azules llenos de vitalidad que Miley envidiaba. La anciana llevaba el pelo recogido en una trenza plateada que le caía por encima del hombro y lucía un vestido largo de gasa en color amarillo claro. Las punteras de sus zapatillas color púrpura sobresalían por debajo de su vestido.
-Sí -dijo Miley echando otro vistazo al cielo-. Es­toy segura de ello.
Selma agitó la cabeza hasta que su trenza cayó de su hombro moviéndose como un péndulo.
-No es ésa la tormenta a la que me refiero, querida.
-Ah... -Miley asintió, pero no se molestó en ocul­tar su sonrisa-. ¿Acaso has visto algo interesante en las cartas?
La anciana regentaba la tienda esotérica que estaba al lado de la librería. Se dedicaba a leer las ma­nos y predecir el futuro. Aunque Miley nunca había creído demasiado en esas cosas suponía que Selma era buena porque siempre había un montón de clientes entrando y saliendo de su tienda.
En los pocos días que Miley llevaba en la ciudad, Selma había sido como su madre adoptiva. La había llevado a comer, le había mostrado la ciudad por la noche y se había ofrecido como una amiga. Incluso le había ofrecido leerle las manos, pero Miley había declinado su oferta porque su futuro, al igual que su pasado, no parecía albergar ninguna novedad. Y aunque lo hiciera, Miley no quería saberlo.
-No, querida -dijo Selma-. No me ha hecho falta utilizar las cartas. Está en el aire, en el ambiente. ¿No lo sientes?
Miley sintió cómo un escalofrío le recorría la es­palda, pero pensó que Selma había pasado demasia­do tiempo mirando su bola de cristal.
-La única tormenta que yo siento es la que está en camino.
Selma sonrió pacientemente.
-Claro, querida. No me hagas caso -entonces se detuvo, ladeó la cabeza y dijo -. Oh, aquí está. Espera.
Miley empezaba a impacientarse. Estaba inquieta. Respiró hondo y le preguntó.
-¿Esperar a qué?
Entonces lo oyó.
Fue un estruendo sordo.
Era como un trueno lejano que gruñía y rugía a medida que se acercaba. La piel de la nuca se le eri­zó cuando, al darse la vuelta, Miley vio de dónde pro­venía ese ruido.
Se olvidó de la tormenta al ver cómo una enorme motocicleta tomaba la curva y se detenía frente a la tienda.
Nick Jonas, que estaba sentado a horcajadas so­bre la motocicleta, apoyó sus botas sobre el suelo y aparcó mientras la miraba fijamente.
-Eso sí que es una tormenta, cariño -murmuró Selma-. Una gran tormenta.
Miley apenas pudo escucharla. Respiraba entre­cortadamente. El corazón le latía deprisa y todas las células del cuerpo parecieron habérsele revolucio­nado a la vez.
Llevaba unos pantalones vaqueros desgastados y las mismas botas camperas que lucía el día que lo ha­bía conocido. La camiseta negra que llevaba le ceñía tanto el pecho que parecía que fuera dos tallas más pequeña de la que le correspondía. Y no es que ella se quejara de ello. También lucía unas gafas de sol oscuras que le ocultaban los ojos. No llevaba casco. En conjunto parecía... Peligroso.
El estómago se le encogió, así que tragó saliva pa­ra intentar aliviar la bola que sentía en la garganta.
Cuando él le sonrió, Miley sintió que se estreme­cía.
Oh, oh, aquello no era nada bueno.
-Buenas tardes, señora Wyatt- dijo él con una voz tan ronca como el sonido del motor de la moto.
-Nick -asintió Selma sonriendo-. ¿Vienes a que te prediga el futuro?
Él sonrió.
-No, señora Wyatt, ya sabe que a mí me gustan las sorpresas.
-Entonces os dejo -dijo andando calle abajo.
Miley apenas se dio cuenta de que la mujer se había marchado. Lo único en lo que podía pensar era que no era justo que un hombre fuera tan atrac­tivo.
Y encima, ¿por qué tenía que tener moto?
-¡Miley!
Parpadeó para salir de su ensueño. Al hacerlo, se percató de que Nick debía de haberla estado llamando un par de minutos. ¡Qué vergüenza!
Intentando ocultar su reacción bajo un ligero sentimiento de indignación que la hacía sentirse más cómoda, le contestó
-¿Qué estás haciendo aquí, Nick?
Él miró al cielo y después posó los ojos sobre ella.
-Pensé que quizá podía llevarte a casa de Selena.
-Puedo ir andando -dijo dando acción a sus pa­labras. Cuanto antes pusiera distancia entre Nick y ella, mejor-. Gracias de todas formas.
-Va a empezar a llover en cualquier momento -señaló él.
-Entonces será mejor que me dé prisa -contestó obligándose a sí misma a seguir caminando y no mi­rarlo.
Él se rió.
-¿Eres tan cabezota que prefieres empaparte a aceptar que te lleve a casa?
De repente, ella lo miró.
-¿En una moto? Me mojaría de todas formas.
-Sí -señaló él mientras sonreía y mostraba el ho­yuelo que Miley había anhelando tanto volver a ver-. Pero te moverías más deprisa. Además, sería más di­vertido.
-Ir despacio también puede ser divertido –dijo ella dándose cuenta de que estaba sonando como una vieja bibliotecaria de noventa años.
-Te lo aseguro. En algunas cosas, ir despacio es mucho mejor.
Miley tropezó cuando las imágenes que evocaron en su mente aquel comentario llenaron de color su cerebro. Oh, Dios. Tragando saliva, le preguntó:
-¿No tienes que ir a algún sitio?
-Estoy justo donde quiero estar.
-¿Y qué me dices de la apuesta? -le preguntó aca­lorada, parándose en seco frente a él.
El arqueó una ceja, se quitó las gafas de sol y las sostuvo en el cuello de su camiseta.
-Nena, te he preguntado sí quieres que te monte en moto. No te he pedido que me montes a mí.
capi  dedicado a sariis.... te quiero muchop muchop hija... jejeje
te quiero millon...

4 comentarios:

  1. WOW!!! jajaja
    Miley se deja en evidencia jajaja
    espero el sig sis
    no me dejes asi pliiiiiiiiiiiiis!!!
    te kiier0o0o0o :)

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  2. aaa jejeje.. genial.. un besoo t kierooo ya kiero leer los tros caps.. jeje :P

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  3. Wow que vergüenza ajena me dio con la ultima frase jajaja Quedo en evidencia maaaal jajaja, bueno sigo leyendo :)

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  4. aahh me encantho el capi sis super mega geneal ahh lo amee y graxias por la dedikatoria y hablando de parejas que cresss regrese con mi bethithoo moxoo!!!
    siii oowww te lo tengo que contar madre bueno ahora siigue el otro capiii jejje

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..