sábado, 30 de julio de 2011

Novela Niley 21 - La ultima prueba



Fuera, la Madre Naturaleza aullaba. Dentro, esta­ba de celebración.
Incluso cuando aún sentía los últimos espasmos del orgasmo, Nick quería poseer a Miley otra vez pero, si era posible, con mucho más intensidad que antes.
El nunca había experimentado nada semejante. Nunca había conocido deseo que no pudiera ser sa­tisfecho ni anhelo que no pudiera ser saciado. Inclu­so en ese momento, aún dentro de ella, su cuerpo se tensaba como preparándose para otro asalto.
-Ha sido increíble -dijo Miley apoyando la cabe­za sobre el hombro de Nick.
El sonrió, le besó la cabeza y murmuró. –Y eso que no se me da muy bien hacerlo de pie...
-No intentes tomarme el pelo -respondió alzan­do la cabeza para mirarlo. Sus miradas se encontra­ron y él vio cómo en sus pupilas volvía a verse refle­jado el deseo.
Ella se movió hacia él y levantó las caderas leve­mente. El cuerpo de Nick reaccionó al instante.
-¿Otra vez? -susurró ella mordisqueando su cue­llo y besando su febril piel.
-Una y otra vez -le prometió Nick que ya se di­rigía hacia la cama.
Una parte de su cerebro lo torturaba al escuchar los aullidos del viento y la fuerza de la lluvia, pero intentó no prestar atención.
Ellos estaban calentitos.
Estaban a salvo.
Estaban atrapados.
Allí.
Juntos.
Y eso le era bastante.
La aupó en sus brazos y la dejó caer en las frescas sábanas blancas que olían a lavanda. Sólo se desen­ganchó de ella para poder sentir el placer de pene­trarla de nuevo. De cualquier otra forma, hubiera si­do feliz de permanecer unido y sumergido en ella para toda la eternidad.
Una vez en la cama, Miley se movió hacia atrás deslizando sus pies sobre las sábanas hasta que dobló las rodillas y separó los muslos. Nick vio la enverga­dura de su erección y supo que jamás se saciaría de ella. Acercándose a Miley, deslizó sus dedos entre sus muslos acariciando suavemente la humedad e inflamación de su piel. Mientras tanto, la miró a los ojos, aquellos increíbles ojos verdes que lo miraban atur­didos.
-Nick. Te deseo otra vez. Ahora.
El corazón le latía tan fuerte que su ruido era en­sordecedor. Cada una de las partes de su cuerpo estaba llenas de entusiasmo. Sin embargo, esta vez no quería precipitarse. Esta vez quería alargarlo lo má­ximo posible para ambos.
Deslizó un dedo dentro de ella y después lo hizo con otro para excitarla. El vio cómo ella se movía contra él, elevando las caderas, contoneándose bajo sus manos mientras que las de ella se agarraban con fuerza a las sábanas. Miley movía la cabeza de un lado a otro, humedeciéndose los labios, jadeando y suplicando que no dejara de tocarla.
Con cada uno de los movimientos de sus dedos, la excitación de Nick creció y creció. La deseaba tanto que se dio cuenta de que no podría aguantar  mucho más que la primera vez.
Se colocó encima de ella y empezó a acariciarla de manera sensual recorriendo cada una de las cur­vas de su sensual cuerpo.
Miley arqueó la espalda y él aprovechó para hun­dir la cabeza en su pecho y saborearla. Primero tomó uno de sus excitados pezones y después el otro. Jugó con ellos con su lengua, tomándolos con su boca, mordisqueándolos suavemente. Ella se agarró a su cuello, sujetándose fuerte mientras disfrutaba del delicioso tormento al que Nick la estaba sometien­do.
-Me gusta tanto -le susurró con voz crispada.
-Espera a ver -respondió él sonriéndole mientras hundía la cabeza entre sus muslos tratando de ab­sorber su esencia.
-¡Nick!
Miley gritó su nombre. Sintió cómo su cuerpo se tensaba y se preparaba mientras él se disponía a to­marla. Nick se arrodilló frente a sus piernas, le se­paró los muslos y le sostuvo los brazos para deslizar­se dentro de ella y sentir de nuevo su calor.
Una vez dentro, él se dejó llevar por una pasión que no había experimentado jamás. Se movió dentro y fuera de su cuerpo salvajemente, con furia, disfru­tando del lento vaivén que les hacía disfrutar a am­bos.
Ella se movió con él, se acopló instintivamente a su ritmo y después estableció el suyo propio. Ambos apretaron los puños, gimieron y jadearon al uníso­no. Ella le sintió en su interior, muy dentro de ella. Él la miró a los ojos y sintió que se perdía en la profundidad de sus ojos verdes, pero no quería salvarse. Todo lo que quería y necesitaba estaba allí. En aque­lla cama, en medio de la tormenta que estaba asolando la cuidad.
Pero él quería verla, así que se dio media vuelta y se tumbó sobre su espalda. Ella quedó sentada sobre él a horcajadas.
Ella empezó a moverse sobre él siguiendo el rit­mo que ambos habían establecido. Moviendo las ca­deras, girando su cuerpo encima del suyo. Se movió como una experta amazona salvaje, piel contra piel, sintiendo la pasión. Nick alzó las manos y cubrió con ellas los pechos de Miley. Cuando ella hizo lo mismo con los suyos, Nick pareció quedarse sin res­piración.
Miley lo miró a los ojos y se sintió inmersa en un mar embravecido de color azul. Sintió cómo la exci­tación de su cuerpo crecía y crecía. Sabía que estaba muy cerca del clímax.
Nick empezó a deslizar sus manos por el cuerpo de Miley, sus dedos se movían con tanta soltura por su piel que a ella le pareció que sus manos le estaban acariciando el alma.
Ella posó sus propias manos sobre sus pechos y empezó a pellizcarse los pezones, a acariciarlos. Nick la miraba atentamente, aquello le estaba exci­tando mucho y sus ojos lo ponían de manifiesto. En­tonces, Miley le dedicó una sonrisa malévola y co­menzó a mover las caderas para llevarle lo más alto que pudiera.
En aquel instante Nick deslizó una de sus manos hasta el mismo punto en que sus cuerpos se unían y empezó a acariciar aquel tesoro rosado y supersensitivo que Miley tenía entre las piernas. Aque­llo la hizo estremecerse una y otra vez hasta que su cuerpo se dejó llevar por una tormenta de vivos co­lores. Miley dejó caer la cabeza hacia atrás y gritó su nombre por encima del ruido y la furia de la tor­menta.
Entonces él la giró sobre su espalda y, antes de que el último espasmo de su orgasmo abandonara su cuerpo, Nick dio rienda suelta a su propio placer, susurrando su nombre, justo antes de dejarse caer sobre ella.

4 comentarios:

  1. waaaaaaaaaaaaauuuuu jejeje geniaaaaaaaaaallll jeje t kiero amigaaaaaa. muuy buenooo :D

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  2. genial el cap, me re gusto :))) sos una genia escribiendo :)

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  3. muuuy bueno el cap enserio
    escribes de lo lindo :)

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  4. ahhhhh waoooooo super dupeer ahhh mamii komo las dejas asii ehhh maliiixxxx

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..