domingo, 7 de agosto de 2011

Novela Niley 26 - La ultima prueba - Feliz cumple Saryss!!


Ahora que se había disipado su enojo, Frankie vol­vió a sonreír de nuevo.
-Hace ya mucho tiempo, Nick. Simplemente os lo cuento porque quiero que sepáis que os entiendo. Sé perfectamente lo que es amar a una mujer con to­da el alma.
Hubo un momento de silencio. Cada uno de ellos estaba inmerso en sus pensamientos, pero ninguno de ellos quería ser el primero en hablar.
Finalmente, fue Joe quien rompió el hielo.
-Si Noah hubiera sobrevivido -le preguntó a Frankie-. ¿Aún te habrías convertido en sacerdote?
Frankie apretó las manos contra su jarra de cerveza. La elevó, tomó un sorbo y la apoyó de nuevo sobre la mesa antes de contestar.
-Me he hecho esa pregunta miles de veces a lo lar­go de los años -admitió mirando a sus hermanos-. Para ser sinceros no. No lo hubiera hecho. Cuando la conocí, fue como si Dios me hubiera mandado una señal advirtiéndome que, después de todo, no quería que dedicara mi vida al sacerdocio -volvió a suspirar-. Habíamos planeado casarnos y comprarnos una casa cerca de Lough Mask. Pero entonces ella murió...
-¿Casaros? -preguntó Nick asombrado.
Pasaron un par de minutos antes de que Frankie volviera a sonreír.
-Sigo creyendo que existe una razón para todo, pero aún no he podido encontrar explicación a la muerte. Quizá conocer y amar a Noah me haya con­vertido en un mejor sacerdote.
-No sé qué decir -dijo Kevin mirando a su her­mano mayor.
-No tienes que decir nada -les dijo Frankie a todos ellos.
El silencio volvió a hacerse entre ellos. Ahora, to­dos eran conscientes de que la vida privada de Frankie había sido un infierno y ninguno de ellos sabía cómo manejar aquella nueva faceta de la vida de su her­mano mayor.
Al fin, Kevin volvió a hablar y, gracias a Dios, cam­bió de tema.
-Eres un gran sacerdote, ¿lo sabías?
Frankie lo miró.
-Gracias. Eso creo.
-No, lo digo de verdad -dijo Kevin dando un sor­bo a su cerveza-. Y eso probablemente significa que podré recordar tus famosos sermones cuando esté fuera.
-¿A qué te refieres? -le preguntó Joe.
Kevin miró a cada uno de sus hermanos, sonrió y se encogió de hombros.
-El mes que viene embarco hacia Oriente Medio. Siendo su padre un marine habían crecido sa­biendo que los cambios de destino eran frecuentes, pero formar su propia familia les había hecho tener que vivir con ese temor.
-¿Se lo has dicho ya a Danielle? -preguntó Frankie.
-No -admitió Kevin-. Voy a hacerlo ahora, cuan­do llegue a casa. Para eso también me serán útiles tus oraciones -sonrió-. Discutir con Danielle puede resultar muy duro.
-Pero estarás aquí para celebrar nuestra humilla­ción conjunta, ¿verdad? -preguntó Joe.
-Oh, sí. Estaré aquí para pasear con vosotros en  el descapotable con falda de hawaiana y sostén de co­co. Claro que estaré aquí -le dio un pequeño empu­jón a Nick-. Déjame salir, ¿quieres?
-Me voy contigo -dijo Joe-. Tengo que llegar pronto a casa o Demi me echará la bronca.
Nick soltó una carcajada.
-¿Lo veis? ¿Veis lo que el matrimonio ha hecho con vosotros?
Kevin agitó la cabeza.
-Realmente eres idiota -y después le dio una pal­mada en el hombro-. Vamos, muévete.
Nick se levantó y Kevin se deslizó por el banco de madera en el que estaba sentado. Sacó un par de billetes que dejó sobre la mesa y se despidió de sus hermanos.
-Hasta la vista, chicos.
Después, Joe y él se dirigieron hacia la salida y Nick volvió a sentarse.
-A Danielle no le va a alegrar nada la noticia.
Frankie se encogió de hombros.
-Ella es fuerte. Se preocupará por él, pero sabrá manejar la situación.
-Supongo -pero Nick no estaba preocupado por su cuñada ni tampoco por Kevin. Lo que le preocupa­ba era saber que su hermano mayor había estado en­amorado tiempo atrás. Mirando a Frankie, le preguntó
-¿Por qué nos has hablado de ella?
Frankie suspiró y se recostó contra su asiento.
-No lo sé. Quizá me he hartado de escuchar vues­tros comentarios acerca de no saber  lo que era amar a una mujer.
Nick sonrió levemente y asintió.
-Muy bien. Ya te entiendo.
La noticia aún lo sorprendía. El siempre había pensando en Frankie como un hombre tranquilo y meditabundo nacido para el sacerdocio. Ahora, descu­brir que había sentido dudas en su camino le resultaba un poco inquietante.
-¿Cómo era ella?
-¿Noah?
-Sí.
Frankie sonrió con tristeza.
-Guapa, divertida, testaruda -su voz se suavizaba al recordar-. Era una artista muy buena. Pintaba en su mayoría paisajes.
Entonces Nick recordó el cuadro que Frankie te­nía en su cuarto.
-¡El cuadro de tu habitación! El de las piedras...
-Sí. Lo pintó ella.
 A Nick siempre le había gustado aquel cuadro. Incluso había intentado comprárselo a Frankie en cier­ta ocasión. Ahora sabía por qué su hermano se había negado a deshacerse de él.
-Era muy buena.
Frankie sonrió.
-No necesito que sientas pena por mí, Nick.
-Entonces, ¿qué se supone que debo sentir?
Frankie se inclinó hacia delante y sonrió.
-Sólo quiero que pienses -dijo sacando dinero de uno de sus bolsillos-. Piensa en lo que has encontra­do, en lo que podrías tener. Y recapacita sobre ello antes de que decidas perderlo.
Después, Frankie se marchó.
Y Nick se quedó solo sin saber muy bien qué ha­cer. 
 :) escuchando teenage dream, katy peery tiene canciones waoo!! jejeje...
amo los brazos de nick son tan sexys!!! :D

3 comentarios:

  1. muy lindo los capis sis me re gustaron.. un beshitoo!!!

    ResponderEliminar
  2. oowww siis me reeencaanthoo el capii ooww dupers duperss ooww siiis mil graxiias enceriiioo super supeerrr

    ResponderEliminar
  3. Me encantan las cosas que dice Frankie lo mostras tan maduro y sabio que me encanta...Me gusta mucho como escribís y eso siempre te lo digo :) Los brazos de Nick son los mejores :) jajaja los amo y lo amo a él :D bueno divina me voy, me encanto hablar con vos :) sos genial y lo sabes :)

    ResponderEliminar

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..