jueves, 11 de agosto de 2011

Novela Niley 27 - La ultima prueba - Feliz cumple Michelly!!


-Puedo volver a casa antes.
-No es necesario -dijo Miley agarrando el auricu­lar mientras se dirigía hacia la cocina para servirse algo de té helado-. Sinceramente, Selena, toda va bien.
-La casa y la librería, ¿no han sufrido ningún daño?
Miley suspiró. Ya se lo había asegurado más de una docena de veces en los últimos días. De todas formas, suponía que no era fácil estar lejos de casa sabiendo todo lo que estaba aconteciendo.
-Sólo hay una pequeña gotera en la tienda -vol­vió a decirle-. Un diminuto charco en la parte de atrás, en la zona de juegos de los niños.
-¡Maldita sea! Debería haber arreglado el tejado el año pasado. Lo sabía. Y, aun así, lo pospuse.
-Es una gotera sin importancia, Selena. En serio. Créeme, la librería no se ha inundado.
-Vale, vale. Sé que estoy siendo un poco pesada, pero...
-Sólo un poco -admitió Miley sonriendo mien­tras cerraba la nevera y apoyaba su vaso de té sobre la mesa. Tomó un sorbo y dijo -. Limítate a disfrutar el resto de las vacaciones en compañía de los tuyos.
-Si te soy sincera, me tienen de los nervios.
Miley se rió, retiró una silla y se sentó. Le hacía sentirse muy bien el poder pensar en algo más que en su extraña situación. En los últimos días, su no había estado más que dándole vueltas a la cabeza en torno a Nick. Sin embargo, aún no tenía ni idea de cómo manejar lo que se estaba convirtiendo en una relación más y más complicada.
Naturalmente, para Nick no lo era en absoluto. Sólo ella era la culpable de haber cometido el error de sentir más de lo que debería. Ahora, sólo le que­daba pensar en una solución para poder sobrellevar aquello.
-No me malinterpretes -dijo Selena-. Mis padres son estupendos, pero se pasan el día consintiendo a los niños y eso me pone muy nerviosa.
Miley dejó escapar un suspiro al preguntarse có­mo sería ahora Eric si estuviera vivo. Ahora tendría doce años. Sería casi un adolescente. Cerró los ojos y trató de imaginar aquel dulce rostro de bebé tal y como sería en aquel momento, pero no lo logró.
Ella siempre había querido tener hijos. En el pa­sado siempre había asumido que tendría un hogar lleno de niños. Sin embargo, ahora parecía que to­dos aquellos sueños habían quedado atrás con la pérdida de Eric. Estaba sola y, a pesar de lo que sen­tía por Nick, iba a seguir estándolo.
Agitando la cabeza, dijo:
-Parece que las cosas son entonces como se su­ponen que tienen que ser.
-Supongo. Creo que ya estoy lista para volver a casa.
-Sí -dijo Miley suavemente-. Yo también.
-¿Te has cansado ya de la vida en la pequeña ciu­dad? -preguntó Selena-. ¿Estás ya lista para volver a Manhattan y empezar de nuevo a recaudar fondos?
Sinceramente, no, pero Miley no iba a confesar­lo. Le gustaba Baywater. Le gustaba tener vecinos, le gustaba vivir en una cuidad pequeña, el ritmo de vi­da más tranquilo y el sentimiento de comunidad que había experimentado cuando el huracán estaba a punto de arrasar el lugar.
Y, sobre todo, le gustaba Nick.
Instantáneamente, la imagen de su sonrisa llenó su mente. Su hoyuelo, sus profundos ojos azules, la gravedad de su voz en mitad de la noche, la callosi­dad de sus dedos deslizándose sobre su piel, su risa, su humor y su fuerza.
Le gustaba todo.
¡Oh, Dios! Lo había hecho.
Se había enamorado.
Sentada en la silla contempló la pared que tenía frente a ella. ¿Por qué no se había dado cuenta cuan­do aún había tiempo para evitarlo?
Quizá no había tenido opción de hacerlo. Había sentido algo nuevo, algo increíblemente fuerte y po­deroso desde el primer momento en que lo vio.
Entonces supo que él era diferente. Y que podía ser peligroso.
Pero, simplemente, no había sopesado cuánto.
-¿Hola? Llamando a tierra, ¿Miley?
-¿Eh? Oh -agitó la cabeza, agarró el vaso de té y dio un sorbo. Al hacerlo, sintió cómo el líquido he­lado la hizo estremecer.
Pero no era el té helado lo que le causaba aque­llos escalofríos, sino saber que le había entregado su corazón a un hombre que no lo quería.
-Oh, no.
-¿Qué? ¿Qué pasa? -preguntó Selena.
-He cometido un grave error.
-Qué mal suena eso...
-No podía ser peor.
-¿Acaso es Nick el nombre de ese error? 

1 comentario:

  1. jajaja como la conoce Selena jajaja :D me encanto el cap, aunque miley no sabe que Nick si quiere su corazon :) que lindo me falta solo un cap :)

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..