jueves, 22 de septiembre de 2011

Novela Jemi 03 - Besar a un angel



«¿Cuánto tiempo más debo esperar antes de poder sacar a la mocosa de aquí?»
Joe Jonas echó un vistazo a su reloj. Otros cinco minutos más, decidió. Observó cómo el sirviente que pasaba con la bandeja de bebidas se paraba a adularla.
«Disfrútalo, señora. Pasará mucho tiempo antes de que puedas volver a hacerlo.»
Mientras Patrick le mostraba al juez un samovar antiguo, Joe contempló las piernas de su nueva esposa, expuestas ante todo el mundo gracias a eso que ella llamaba vestido de novia. Eran delgadas y bien proporcionadas, lo cual le hizo preguntarse si el resto de ese cuerpo femenino, oculto a medias por la chaqueta, sería igual de tentador. Pero ni siquiera el cuerpo de una sirena lo compensaría de tener que casarse a la fuerza.
Recordó la última conversación que mantuvo con el padre de Demi.
—Es maleducada, atrevida e irresponsable —había dicho Patrick Lovato. —Su madre fue una mala influencia para ella. No creo que Demi sepa hacer algo útil. Por supuesto, no es todo culpa suya. Demi estuvo pegada a las faldas de su madre hasta que murió. Es un milagro que no estuviera a bordo del barco la noche que se incendió. Tienes que tener mano dura con mi hija, Joe, o te volverá loco.
Lo poco que Joe había visto de Demi Lovato hasta ahora no le habían hecho dudar de las palabras de Patrick. La madre, Diana Hart, había sido una modelo británica famosa hacía treinta años. Como los polos opuestos se atraen, Diana y Patrick Lovato habían tenido una aventura amorosa cuando él comenzaba a destacar como experto en política exterior; Demi era el resultado.
Patrick le había asegurado a Joe que le había propuesto matrimonio a Diana cuando ésta se quedó embarazada inesperadamente, pero ella se había negado a sentar cabeza. No obstante, Patrick había insistido en que siempre había cumplido con su deber de padre hacia su hija ilegítima.
Sin embargo, todo indicaba lo contrario. Cuando la carrera de Diana había comenzado a desvanecerse, se había convertido en asidua de fiestas y saraos. Y donde quiera que Diana fuera, Demi la acompañaba. Al menos Diana había tenido una profesión, pensó Joe, pero Demi no parecía haber hecho nada útil en la vida.
Mientras miraba a su nueva esposa con más atención, observó algún parecido con Diana. Tenían el mismo color de pelo, oscuro como el ébano, y sólo las mujeres que no salían de casa podían tener esa tez tan pálida. Sus ojos eran de un negro azulado inusual, casi como las violetas púrpuras que crecían a los lados de las carreteras. Pero Demi era más menuda —también parecía más frágil— y no tenía los rasgos tan marcados. Por lo que recordaba de viejas fotos, el perfil de Diana había sido casi masculino, mientras que el de su hija era mucho más suave, especialmente en la pequeña nariz respingona y en aquella boca absurdamente dulce.
Según Patrick, Diana tenía un carácter fuerte, pero era corta de entendederas, otra cualidad que la pequeña cabeza hueca con la que se había casado parecía haber heredado. No era exactamente la típica chica bonita y tonta —era demasiado culta para eso, —pero a él no le costaba imaginársela como el caro juguete sexual de un hombre rico.
Joe siempre había elegido con cuidado a sus compañeras de cama, y aunque le atraía ese pequeño cuerpo, prefería otro tipo de mujer, una que fuera algo más que un buen par de piernas. Le gustaban las mujeres que fueran inteligentes, ambiciosas e independientes y que no se guardaran nada para sí mismas. Podía respetar a una mujer que lo mandara a la mierda, pero no tenía paciencia con lloriqueos y pataletas. El mero hecho de pensar en eso hacía que le rechinasen los dientes.
Al menos tenerla bajo control no sería un problema. Miró a su esposa y curvó una de las comisuras de la boca en una sonrisita sardónica. «La vida tiene maneras de poner a las pequeñas chicas ricas y mimadas en el lugar que les corresponde. Y, nena, eso es lo que te acaba de pasar.»
Al otro lado de la habitación, Demi se detuvo delante de un espejo antiguo para mirarse. Lo hacía por costumbre, no por vanidad. Para Diana, la apariencia lo era todo. Consideraba que llevar el rímel corrido era peor que un holocausto nuclear.
El nuevo corte de pelo de Demi, a la altura de la barbilla y un poco más largo por detrás, era ligero, juvenil y delicado. A ella le había encantado desde el principio, pero le había gustado aún más esa mañana, cuando Amelia había protestado sobre lo inadecuado que era ese estilo para una boda.
Demi vio acercarse a su novio por el reflejo del espejo. Compuso una sonrisa educada y se dijo a sí misma que todo saldría bien. Tenía que ser así.
—Coge tus cosas, cara de ángel. Nos vamos.
A ella no le gustó ni un ápice aquel tono de voz, pero había desarrollado un talento especial para tratar con personas difíciles y lo pasó por alto.
—María está haciendo un soufflé Grand Marnier para el convite de bodas, pero no está listo aún, así que tendremos que esperar.
—Me temo que no. Tenemos que coger un avión. Tu equipaje ya está en el coche.
Necesitaba más tiempo. No estaba preparada para estar a solas con él.
—¿No podemos coger un vuelo más tarde, Joseph? Odio decepcionar a María. Es una joya y hace unos desayunos maravillosos.
Aunque la boca del hombre se había curvado en una sonrisa, los ojos parecieron taladrarla. Eran de un inusual color ámbar pálido que le recordaba a algo vagamente estremecedor. Aunque no podía recordar lo que era, ciertamente la inquietaba.
—Mi nombre es Joe, y tienes un minuto para llevar ese dulce culito tuyo hasta la puerta.
A Demi le dio un vuelco el corazón, pero antes de que pudiera reaccionar, él le dio la espalda y se dirigió a los otros tres ocupantes de la habitación con voz tranquila pero autoritaria.
—Espero que nos disculpéis, pero tenemos que coger un avión.
Amelia dio un paso adelante y le dirigió a Demi una maliciosa sonrisa.
—Vaya, vaya. Alguien está impaciente por celebrar la noche de bodas. Nuestra Demi es un bocadito apetecible, ¿verdad?
De repente, a Demi se le fueron las ganas de tomar el soufflé de María.
—Me cambiaré de ropa —dijo.
—No tienes tiempo. Estás bien así.
     —Pero...
 hola chicas, aqui les dejo capis de la noves!!!
gracias a las personas que han recomendado mi nove por twitter..
se las quiere chicas..
:)
capi dedicado a @Vretro y a @WeAreAChange_SC

4 comentarios:

  1. wauuu lo ameeeee jejeje amee el cap sube otrooo siiiii?? jejeje te adoro amigiss... un besooo =)

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  2. Ho por dios en serio me encanta esta nove!!! :D no puedo esperar mas por ver el siguiente <3

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  3. wwwaaaaaa....... aaawwww... JEMI!!!! aawww. me encabto el cap... aawwwww....
    joe, que malito, aawww...
    jajajaja
    espero que subas pronto. aawawww... i love JEMI
    -demiloveMLovaticSMilers

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  4. Me encanto el cap, esta nove es sensacional :) bueno linda perdón que me halla atrasado en comentar :_ pero ya estoy de vueltaaa :) besossss

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..