sábado, 17 de septiembre de 2011

Novela Jemi 33 - Un asunto de familia - Final


Joe apretó los labios y, por primera vez desde que Demi llegó, parecía muy tranquilo.
—¿Por qué no? —preguntó—. ¿Es que ya estás satisfecha?
Demi lo miró.
—¿Lo estás? —insistió Joe—. Porque quiero hacer el amor otra vez.
—¿A la luz del día?
Joe se encogió de hombros.
—Igual que antes —dijo muy serio—. Has cerrado los ojos. No lo vuelvas a hacer, no volveré a quejarme. Siento haberte avergonzado porque querías ver algo tan hermoso.
Demi no sabía cómo tomarse aquel repentino cambio de actitud. Lo miró a los ojos, pero no vio más secretos. Ya no le escondía nada.
—Lo sé —murmuró Joe tristemente—. Todavía no puedes confiar plenamente en mí, pero ya lo conseguiremos.
—¿Lo haremos?
Los golpes en la puerta interrumpieron la respuesta de Joe. Demi se puso la camisa rápidamente y se la abrochó, mientras Joe fue a abrir al camarero, firmó la cuenta y le dio una propina.
—Quítate eso —murmuró al cerrar la puerta otra vez.
—No.
—Sí. Pero primero, vamos a ver qué le damos a tu estómago —dijo Joe.
Tomó un plato con helado de fresa y se sentó en la cama. Tomó una cucharada y se la ofreció a Demi.
Demi se quedó un poco sorprendida.
—Tú me diste de comer cuando estaba en el hospital —dijo Joe—. Ahora me toca a mí.
—Yo no estoy herida —replicó Demi.
—Sí que lo estás —dijo Joe—. Aquí.
Joe puso la cuchara en la mano que sostenía el plato y con la mano libre tocó el pecho de Demi a través de la camisa. Notó la inmediata respuesta, pero no continuó, sino que volvió a ofrecerle el helado.
—Vamos —dijo—, te sentará bien.
Demi se imaginó a Joe con un bebé en brazos, sonriendo, exactamente como estaba, tratando de meterle la cuchara en la boca, y sonrió mientras tomaba el helado.
—¿En qué estás pensando? —dijo Joe.
—En un bebé, que no querrá ni jarabe ni espinacas.
La mirada de Joe se ensombreció, pero no con irritación. Respiró profundamente y le dio a Demi otra cucharada.
—Creo que también tendré que cambiar pañales y preparar biberones —murmuró Joe.
—Nada de biberones —dijo Demi—. Quiero darle el pecho.
Joe se quedó quieto y miró a Demi, aturdido al comprobar que aquella afirmación le había excitado.
Al ver la quietud de su cuerpo, su mirada sombría y el ligero color de sus mejillas, Demi se dio cuenta de lo que pasaba y se le hizo un nudo en la garganta. Lo imaginó mirándola mientras le daba el pecho al niño.
—Estas temblando —dijo Joe con la voz trémula.
Demi se movió inquieta y se rió nerviosamente.
—Estaba pensando en ti, mirándome dar de comer al niño —dijo.
—Yo también.
Demi se fijó en su boca. Tuvo que contener el aliento al sentir una oleada de deseo.
—Santo Dios —dijo Joe, dejó el plato en la mesilla, porque estaba temblando, y al volver a mirarla, Demi se había desabrochado la camisa. La abrió y observó a Joe, que miraba sus pechos erguidos.
Le agarró la cabeza con manos temblorosas y se tumbó, haciendo que Joe la besara los senos. Joe la besó con ardor, apasionadamente, apretándola contra la cama.
—Estoy demasiado excitado, voy a hacerte daño.
—No, no me vas a hacer daño —dijo Demi apretándolo contra sí, arqueándose bajo su boca ardiente—. Oh, Joe, Joe, es la sensación más dulce que...
—Sabes a pétalos de rosa. Dios, nena, no creo que pueda esperar.
—No importa —dijo Demi sin aliento.
Le ayudó a quitarse la camisa y apartar las sábanas y a ponerse sobre ella. Luego lo guió dentro de sí. Esperaba que fuera desagradable, pero no lo fue.
Joe sintió la facilidad de la posesión y levantó la cabeza para mirar a Demi a los ojos besándola con dulzura.
—Te dejo... que mires —susurró, estremeciéndose al notar la creciente tensión—. No me importa. Te quiero, te quiero, Demi, te quiero.
Demi observó a Joe, su rostro tenso, el rubor que se extendía por sus mejillas y los ojos que se dilataban a medida que aumentaba el ritmo frenético de sus cuerpos, la pasión desenfrenada. Joe separó el pecho del de Demi y apretó la mandíbula.
—Mira... —pudo decir antes de perder por completo el control.
Demi anduvo con él cada paso del camino. Se apretó contra él, que empujaba con violencia y frenesí, para darle la mayor satisfacción posible. Se abrió a él y lo vio gritar en oleadas de éxtasis. Entonces también ella gritó y su cuerpo estalló en fragmentos de color, ardiendo mientras el mundo entero giraba a su alrededor.
Oyó muy lejana la voz de Joe, con un tono de preocupación.
—¿Qué ocurre? —decía.
—Nada, estoy bien —dijo y sus ojos, grandes y verdes, brillaron de satisfacción—. He dicho cosas increíbles —dijo sintiéndose incómoda.
—Cosas malvadas y eróticas —dijo Joe asintiendo—. Me encanta.
Se inclinó y la besó.
—No puede haber límites en lo que nos digamos en la cama ni en lo que hagamos. No pienso burlarme de lo que digas o hagas, jamás.
—Yo tampoco —dijo Demi—. Te he mirado.
Joe se sonrojó.
—Ya lo sé. Yo también te miré a ti.
Demi sonrió tímidamente.
—Pero no he podido ver mucho. Había estrellas explotando en mi cabeza.
—Y en la mía, así que tampoco te he podido ver bien. Supongo que empiezo a perder mis inhibiciones, poco a poco.
—Puede que yo también —dijo Demi apartando el cabello húmedo de Joe de su frente—. Me gusta estar así contigo. Me gusta que llegues lo más cerca posible.
Joe la abrazó y exhaló un largo suspiro.
—Tanta intimidad es nueva para mí —dijo.
—¡Ja! ¿Dónde aprendiste a hacer las caricias que me hiciste esta mañana? ¡No! —exclamó tapándole la boca—. No me lo digas. No quiero saberlo.
Joe la miró. Tenía un gesto de enfado.
—Sí que quieres, y yo te lo voy a decir. Las aprendí en una sucesión de noches cuidadosamente elegidas pero emocionalmente insatisfactorias. Las aprendí sin participar realmente en ellas. No, no mires a otro lado. Tienes que oír esto —dijo y Demi lo miró—. Me he acostado con otras mujeres, pero hasta que toqué tu cuerpo nunca había hecho el amor. Aquel día, en el suelo de mi estudio, fue la primera vez en mi vida que me di completa y deliberadamente a una mujer.
Demi se excitó.
—Pero no te gustó —dijo.
—Me encantó —dijo Joe—. No me gustó que me miraras porque no confiaba en ti. Cuánto lo siento. Concebimos un niño en el calor de aquella mañana. Siento que por mi culpa no sea para ti un recuerdo más feliz... para los dos.
—Yo no lo siento —dijo Demi y sonrió con malicia—. Mirarte fue la experiencia más excitante que nunca me había ocurrido.
—Me lo imagino —dijo Joe con ternura—. Porque esta mañana yo he podido mirarte a ti, todo el tiempo. Y ahora entiendo por qué lo hiciste.
Demi se apoyó sobre su pecho y besó a Joe en la boca, mordisqueando el labio superior.
—Porque querías ver el amor en mis ojos —susurró.
—Sí. Y eso fue lo que tú viste en los míos, por encima del deseo que me hacía tan vulnerable.
Al cabo de un largo instante, Demi respondió.
—Entonces no me di cuenta, pero es cierto, era el amor lo que no querías que yo viera.
—Sí —dijo Joe recorriendo la nariz de Demi con un dedo, disfrutando de la perezosa intimidad de sus relajados cuerpos—. Podría haberme ahorrado problemas. No has sabido lo que siento por ti hasta que no te lo dije anoche, medio borracho, ¿o sí lo sabías?
—No, no lo sabía —confesó Demi chascando la lengua—. Y me sorprendió tanto que tomé el primer avión para ver si lo decías en serio —dijo y lo miró a los ojos—. Al llegar pensé que no querías que estuviera aquí.
—Estaba sorprendido y contento porque me has evitado el problema de volar a Sheridan para demostrarte que he decidido dejarme llevar por mis sentimientos hacia ti.
Demi estaba tumbada ante él y Joe la miró maravillado y complacido.
—¿Te das cuenta? Antes ni siquiera podía mirarte —le dijo—. Me sentía incómodo al verte desnuda.
—Entonces estamos haciendo progresos.
—Aparentemente —dijo Joe y acarició un pezón. Frunció el ceño al ver las venas azules. El pezón estaba más oscuro y más grande. Deslizó la mano hacia su vientre y sonrió—. Dios mío, cómo has cambiado.
Demi sonrió complacida.
—En Navidad estaré como un globo —dijo.
Joe la acarició.
—Y tanto —dijo y le besó el vientre—. No le hemos hecho daño, ¿verdad?
—Los niños son muy fuertes —dijo Demi. Sabía que Joe estaba pensando en el niño que habían perdido—. Éste quiere nacer, lo sé.
Joe levantó la cabeza y la miró a los ojos. Permaneció en silencio largo tiempo. Sus ojos lo decían todo.
—No vas a perderme —dijo Demi—. Te lo prometo.
Joe suspiró profundamente.
—Está bien.
Demi se sentó y se apretó contra él.
—Tengo sueño —dijo.
—Yo también. Podríamos dormir un poco. ¿Estás mejor?
—Oh, sí. En realidad no me sentía mal —murmuró Demi chascando la lengua—. Al contrario, me he sentido demasiado bien.
Joe la abrazó con fuerza.
—Después de todo, la vida puede ser maravillosa.
—Hummm —murmuró Demi. Estaba soñolienta. Cerró los ojos y se durmió oyendo el latido del corazón de Joe.
 Fin!!!!!
chicas las adora a mis sis jemi jaja gracias por los comentarios pero como les dije si estoy un poco mmm decepcionada o enojada por el unico comentario k tiene la ultima entrada de a traves de tus ojos!!
nos vemos el marte con capi de niley y estreno jemi!!!
como dije si desean adelantos a traves del twitter!!!

11 comentarios:

  1. oooww siiiss super duper encerioo ooww me encantoo madre ooowww madre yo tengo justificacion de porq no comente tu blog no me dejoo yoo me leii tu nove en toda la noche ya q me perdi en tu novee y trate de comentar desde mi lap pero no me dejoo y ahora comento desde mi compu y es mas si quieres le tomo una foto estoy en la lap y la compu jum te quiero y super liindiixx ahhhh

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  2. aaaw hermosa nove jeje!
    siiiis!
    me encantooooo!
    pero asi?
    no hay epilogo?
    demando epilogo jaja!
    espero caps
    kuidathe sis!
    te adoro0o0! =D

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  3. wauu amiguis esta nove estuvo muy linda... y m trae muchos recuerdos... este Final fue grandioso.. te kiero mucho mucho.. espero q estés bien un besho gandotototee,.. ;) <3

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  4. ame esta nove te quedo genial y subii mas capis de atra vez de tus ojos candelaa

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  5. La ame toda la historia completa. Kazziee ya no te pongas depre por lo de la ultima entrada de a través de tus ojos, te necesito feliz para que sigas escribiendola. NO DEJO DE LEERME UN SOLO CAP!!

    Pd: Aracely, te re apoyo! Queremos epilogo!! <3

    Sos un sol... segui brillando ami!
    Exitooos
    xoxoooox

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  6. OMG!fue grandiosa esta novela,aunqe quiero un epilogo,lo reclamo!!
    y por favor haz mas novelas JEMIS!!!!
    son tan linda esta pareja

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  7. aaawwww....... JEMI!!! aaawww.... aw... aww... x100!! aaww... hehehe lo ame. ame esta nove. fue increiblemente hermosa, super, genial, tierna,dramantica y estoy super feliz porque por primera vez comente un final, y me encanto, awww..... awww..
    hehehe amo JEMI!!
    aaw.. me muero de ansias por la nueva nove JEMI, y se quie me va encantar, porque todas tus noves me encantan... aaww... aww....
    aawww.....
    -demiloveMLovaticSMilers

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  8. hola te quedo tan hermoso este final lo Ame espero la otra nove enserio que la Adore cuídate chau :D

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  9. No me puede haber gustado tanto el final, estoy con una sonrisa boba en mi cara jajaja, bueno quería decirte que amo tus noves, y que siempre las voy a leer, sos demasiado genial escribiendo y lo sabes, y todas lo sabemos jajaja, bueno linda vas a tener muy buen futuro de escritora eso esta asegurado :P jajaa bueno linda besos y espero con ansias el próximo cap de a través de tus ojos y la nueva nove Jemi :) besos

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  10. Holaaaa!! Bueno, por donde empezar??
    Soy nueva seguidora de el blog... a decir verdad lo encontré hace mucho pero nunca me había detenido a leer las novelas y hoy empecé con esta. La leí toda en un día y me ENCANTÓ!!!

    Era lo que buscaba... ya estaba cansada de novelas vacías y similares... espero que las demás sean tan buenas como estas!!!

    Un besooo enormmmmmmmeeeeee!!!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..