viernes, 9 de septiembre de 2011

Novela Niley 28 - A traves de tus ojos



Cuando llegó a su apartamento, Edward ya estaba allí, esperándola, apoyado contra la pared junto a la puerta. Cuando la vio se incorporó y la miró con aire consternado.
—¿Cómo…?
—La tía Victoria me ha avisado —declaró él con gravedad.
Miley asintió. Por supuesto la tía Victoria estaría preocupada por ella. Era conmovedor saber que la buena anciana había llamado a Edward… pero le dolía que no lo hubiera hecho Nick.
—Entra —la instó Edward—. Yo traeré tu equipaje del coche.
Ella le entregó las llaves del coche sin decir nada. Presa de un profundo abatimiento, abrió la puerta de su apartamento y entró. El lugar tenía esa atmósfera desolada de los lugares deshabitados y Miley tiritó, yendo de un inhóspito cuarto a otro, sintiendo un frío y un vacío espantosos.
—He puesto las maletas en tu habitación.
La voz de Edward le llegó por detrás, y Miley se volvió hacia él con una débil sonrisa de agradecimiento, comprendiendo por primera vez que estaba parada en medio de la cocina.
«Una taza de té», pensó de manera distraída. «Es lo que necesito, una buena taza de…»
—Miles…
La joven se volvió hacia su agente y amigo.
—Por favor, Edward —repuso con voz débil—. Has sido muy amable al venir y te agradezco mucho que te hayas preocupado, pero… preferiría estar sola.
Hubo un breve silencio, luego él murmuró:
—Claro, preciosa. No hay problema. Olvida que el viejo Edward apareció por aquí —Miley supo que lo había ofendido y lo lamentó, pero no dijo nada—. Me iré, pero… regresaré después cuando te sientas mejor. No puedo molestar a la primera actriz… su gran noche está cerca. Necesita descanso, necesita su…
—¡Edward!
—Está bien, está bien, ya me voy… mira —retrocedió hacia la puerta y Miley lo observó—. Mira, ya me voy… Ya me he ido.
Y salió de la cocina y del apartamento, dejando detrás el silencio, un silencio frío, limpio, antiséptico, y Miley se desplomó en una silla y hundió la cabeza entre los brazos, sobre la mesa.


La obra teatral fue un sonado éxito. Los críticos la elogiaron, el público aplaudió a rabiar y Miley descubrió que podía encontrar una catarsis a su dolor en el personaje que interpretaba.
Trabajaba por las noches, regresaba a casa para cenar algo ligero y se pasaba la mitad de la noche dando vueltas en la cama en un intento por espantar los dolorosos recuerdos y la otra mitad en un sueño exhausto que apenas le ayudaba a reponer sus energías.
Nick apareció durante la segunda semana en la tercera fila, en el asiento del pasillo.
Miley no supo con precisión qué fue lo que la alertó de su presencia. Quizá el instinto o la simple mala suerte de mirar en esa dirección desde el escenario. Pero lo vio y dijo mal algunas de sus frases.
Nick estuvo otra vez allí a la noche siguiente, y a la siguiente, en la tercera fila, en el asiento del pasillo. Su enorme figura sobresalía demasiado para no ser notada, y su rostro era austero, mirándola todo el tiempo.
Después de una semana de esa extraña tortura, Miley comprendió que no podía más. Nick volvió a aparecer esa noche y la actuación de la joven fue tan deficiente, que provocó comentarios entre sus compañeros. Al día siguiente le envió una nota a Nick, pidiéndole por favor que dejara de asistir al teatro, pues su presencia estropeaba su actuación.

Él no regresó. El lugar que siempre ocupaba permaneció vacío, como el epitafio a un amor muerto.
Ella no sabía por qué había asistido Nick, y se negaba a pensar en sus posibles motivos. Él le había enviado flores la noche del estreno: Buena suerte. Nick, decía la tarjeta, eso era todo. Aparte de eso no había habido ningún otro contacto. Edward nunca hablaba de él, aunque Miley sabía que visitaba con frecuencia a la tía Victoria, pero ella nunca preguntaba nada sobre ninguno de los dos.
Pasaron otras dos semanas y Miley empezó a sentirse mejor, menos deprimida. Comenzó a aceptar invitaciones a cenar después de la función, sobre todo de Edward. Él era muy amable, muy discreto, como temeroso de decir algo que la pudiera herir.

Miley no había llorado. Se había negado con firmeza a ceder a la tentación de la autocompasión. Nick la había herido, pero no mortalmente. Como él había dicho, ella era fuerte y sobreviviría. Sólo llevaría tiempo, eso era todo.
El miércoles por la tarde de la séptima semana de representaciones, Miley estaba considerando la posibilidad de encender la televisión para pasar dos horas apacibles viendo películas antiguas, cuando sonó el timbre de la puerta.
Abrió y se quedó mirando con azoro al visitante.

 hola chicas por aqui les dejo los capis jejeje.. las quiero millon.. les cuento que no me han operado jejejeje.. al oparecer las cosas estan bien y vana esperar 15 dias mas para ver si mejoro mas y si es asi ps ya no me operan awww aww no saben lo feliz que estoy.. waooo super el video chat con sariis jejeje 
las quiero chicas...

3 comentarios:

  1. no nooo nooo nooo la dejes ahi q esta es mi nove preferida plis subia mas q me estoy muriendo de la curiosidad y la angustia subi otro capis te lo ruego te lo imploro encerio!!!!!!!!!!!!candee

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  2. La dejaste en la mejor parte ¿por que? siguelaaa

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  3. SIMPLEMENTE ME ENCANTO, o sea, odio que estén separados, pero me encanta como lo contas, Nick es tonto, va a verla para torturarla mas? , bueno sigo leyendo, me quede con la intriga jajaja

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..