miércoles, 28 de septiembre de 2011

Novela Niley 36 - A traves de tus ojos



Los tres días siguientes transcurrieron de una manera extraña, intemporal. Largas horas del día en espera de noticias del hospital.
Joe pasaba todo el tiempo en el hospital, sentado al lado de la cama de Taylor, hablando con ella como si ya hubiera recobrado la consciencia, y sólo dormía cuando lograban obligarlo, casi por la fuerza, a acostarse en el cuarto contiguo al de su esposa. Miley y Robert se turnaban para acompañarlo, mientras la señora Miller, cuidaba a Daniel, demasiado pequeño para comprender con claridad lo sucedido, pero lo bastante perceptivo como para notar la preocupación de todos. El niño no se despegaba del lado de Miley, cuando ésta estaba en la villa.
—Es por tu parecido con su madre —sostenía la abuela del pequeño—. Los niños son seres tan sensibles, pobrecitos. Los adultos solemos olvidar eso en momentos de dificultad.
Y aparte de la desazón por el estado de su hermana, Miley tenía que afrontar un tumulto de confusos sentimientos respecto a la abrupta partida de Nick. Ya no sabía lo que quería o necesitaba de él, lo único que sabía era que su partida había dejado un vacío espantoso dentro de ella.
Taylor recobró el conocimiento al día siguiente.
Miley estaba con ella, al lado de su cama, hablando con voz suave, contándole todos sus problemas, expresando sus confusos pensamientos sin inhibiciones, ya que confiaba en no ser escuchada, y estaba tan absorta en sus divagaciones, que no se dio cuenta cuando los pálidos párpados se alzaron y los azules ojos se volvieron hacia ella. Fue el sonido de una voz muy débil el que la sacó de su ensimismamiento.
—Miles… ¿qué… haces aquí?
—¡Taylor! —Miley se puso de pie de un salto y en su rostro tembló una sonrisa al inclinarse hacia su hermana—. Taylor —repitió con voz llorosa, y besó la pálida mejilla no dañada.
—¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? —Taylor se llevó una mano a la cabeza vendada, aturdida y consternada—. ¿Dónde… está Joe? ¡Miles…!
—Está bien —se apresuró a tranquilizarla su hermana—. Bien, querida. Duerme en el cuarto de al lado. Todos hemos estado muy preocupados por ti, y convencerlo de que se fuera a dormir ha sido una batalla digna de una medalla, pero él está bien.
—Nos… Estrellamos —murmuró Taylor, luchando por recordar.
—Sí, Taylor —repuso Miley y alzó de manera subrepticia una mano para tocar el timbre situado encima de la cama, preocupada porque podía ver que Taylor ya comenzaba a hacer un recuento visual de sus heridas. Pronto iba a preguntar lo inevitable, y Miley no se sentía capaz de responder—. Hace cuatro días —comentó, con la esperanza de distraer a su hermana.
Lo consiguió; Taylor miró a Miley con los ojos dilatados por el azoro.
—¿Cuatro días? —Inquirió en un murmullo ronco—. ¿He estado inconsciente cuatro días?
—Sí —Miley logró esbozar una sonrisa—. Vaya que eres perezosa, ¿eh?
Taylor se apoyó contra la almohada, cerró los ojos y se pasó la lengua por los labios resecos. Miley volvió a apretar el botón para llamar al personal, observando con preocupación que su hermana se ponía muy pálida otra vez.
—Un poco de agua —murmuró Taylor.
—Ahora mismo —repuso su hermana. Se apartó de la cama para servir en un vaso agua de la jarra que estaba sobre la mesa móvil.
—He perdido a mi bebé, ¿verdad? —no era una pregunta, sino una sombría declaración.
Miley se volvió a mirarla con expresión consternada.
—Sí, querida —replicó con voz densa—. Lo lamento tanto.
Regresó, al lado de la cama, se inclinó para pasar un brazo bajo los hombros de su hermana y alzarla lo suficiente para que pudiera beber del vaso. Taylor bebió, sin señales evidentes de congoja, y Miley estaba a punto de lanzar un suspiro de alivio, cuando Taylor levantó los ojos hacia ella y el corazón de la joven se contrajo de dolor al ver reflejada en ellos la angustia más profunda.
—Miles… —murmuró débilmente Taylor—. ¿Quieres… llamar a Joe?
Miley le colocó la cabeza en la almohada con cuidado, con un nudo en la garganta por la zozobra.
—Enseguida, cariño —besó a su hermana en la mejilla y se incorporó, agobiada por el abrumador deseo de echarse a llorar mientras se dirigía a la puerta.
Joe estaba dormido en la cama del hospital, con el pelo enmarañado y el pálido rostro todavía mostrando las huellas de sus heridas. Miley se acercó con suavidad a la cama y lo tocó en un hombro.
Joe se despertó sobresaltado y miró a Miley con ojos azorados pero alertas.
—Taylor ya ha vuelto en sí —le informó ella lacónicamente.
Joe se levantó como movido por un resorte.
—Debo ir a verla…
—Joe —le dijo Miley cuando se dirigía a la puerta—. Ella… lo sabe.
El rostro masculino se ensombreció. Joe hundió los hombros un momento mientras se recuperaba del golpe, luego se enderezó y salió del cuarto con su habitual soltura.
 capi dedicado a aracely. corazon on tas??? i miss you!!

5 comentarios:

  1. oolis neniix besines ya sabess me encantaroon tee amo baby besinesss

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  2. Awwn ): haha POR QUÉ NICK SE FUE?!?! D: insisto e.e PUBLICA PRONTO! :D

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  3. oooooooooooo me encanto esta nove al igual q camino hacia el altar y besar a un angel las otras no las he leido pero pronto lo hare perdona q te comente como anonimo es q no me anda bien mi cuenta y tengo q actulizarla pero subi pronto tu nueva lectora niley hot male

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  4. aaaaaaaaaaaawww!
    lo ameeee!
    ssiiiis thanks por el capi!
    aaaa jeje corazhooooooooooooooon!!! amooooooreeee! te extrañoooooooo tambien, pero aaah la escuela ¬¬ no he tenido nada pero NADA de tiempo!
    aaaah k injusto jeje!
    espero poder subir pronto jeje cap dedicado a ti vale? jeje =P
    te adoro0o! te kiierooo y te amooo my sis!
    kuidathe muxo0o0!

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  5. haha gracias por leer mi blog! ahora comenzare a leer el tuyo ^^ gracias! sube pornto :3

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..