lunes, 24 de octubre de 2011

Novela Niley 08 - La hija del magnate


Nick tenía que reconocer que Miley se mo­vía rápidamente.
Pero también era cierto que la impresión le ha­bía debilitado levemente.
Iba detrás de ella, embargado por miles de emociones. Ni siquiera podía creer lo que estaba ocurriendo. Con treinta y un años se había conver­tido en padre. Era padre de una pequeña que te­nía casi un año y de la que no había sabido absolu­tamente nada con anterioridad. ¿Qué se suponía que debía hacer un hombre con una información como aquélla? .Miró a Miley, que iba andando con mucha prisa por el aparcamiento y, aunque estaba muy enfadado, no pudo evitar admirar su físico. Los pantalones vaqueros que llevaba le quedaban como una segunda piel e, instantáneamente, la lu­juria se apoderó de él.
Cuando ella llegó a su coche y sentó a la pe­queña en su sillita de seguridad para vehículos, las alcanzó.
-No puedes decirme lo que me has dicho y simplemente marcharte.
Miley giró la cabeza y le dirigió una dura mi­rada.
-Obsérvame -dijo entre dientes.
El miró a la pequeñina, la cual los estaba mi­rando a ambos con sus enormes ojos marrones. Tras haber estado alrededor de sus sobrinas du­rante meses, reconoció la expresión de la cara de su hija. La niña parecía confundida y estaba a punto de llorar. Y eso no era lo que él quería. Así que trató de sonreír y habló en voz baja.
-Mira, me has sorprendido, me has engañado. Y creo que lo sabes.
Miley no le estaba prestando la menor aten­ción, ya que estaba luchando con las correas del cinturón de seguridad de la sillita de Mia.
-Estas cosas siempre me ponen enferma -dijo.
Pero Nick no quería hablar de la sillita del coche. Impaciente, agarró a Miley del brazo, ig­noró la chispeante sensación que ello le causó, y la echó para atrás.
-Permíteme que lo haga yo.
Miley se rió ante aquello.
-¿Qué sabrás tú de sillitas de coche para bebés?
-Tengo dos sobrinas -contestó él sin moles­tarse en mirarla.
En pocos segundos le abrochó el cinturón a la pequeña. Miró a su hija y trató de asimilar ese sim­ple hecho. Pero no funcionó. Aun así, le acarició la mejilla a la pequeña y como respuesta la niña se rió tontamente. Sintió que una sensación que le era completamente extraña se apoderaba de su corazón al mirarla a los ojos, unos ojos tan pareci­dos a los suyos.
Cuando salió del vehículo, todavía estaba son­riendo... hasta que se encontró con la exaltación que reflejaba la mirada de Miley.
-Gracias -se apresuró a decir ella, pasando por su lado para cerrar la puerta del coche. Dio la vuelta para dirigirse al asiento del conductor, del cual abrió la puerta.
Nick la siguió y, antes de que ella pudiera montarse en el vehículo y escaparse de él, la volvió a agarrar del brazo.
-Espera un maldito segundo, ¿te importa?
Miley tiró de su brazo y Nick la soltó. Este se pasó una mano por el pelo y respiró profundamente.
-No sé qué quieres de mí -continuó.
-Nada -contestó ella, que parecía cansada-. Ya te lo he dicho. Ahora tengo que marcharme.
El cerró la puerta del vehículo con una mano y miró a Miley directamente a los ojos.
-Sabías lo del bebé...
-Mia...
-... Mia -corrigió entonces Nick- desde hace casi dos años. Yo me he enterado hace... -añadió, mirando su reloj- diez minutos. Quizá podrías ser un poco más considerada conmigo, ¿no te parece? No todos los días los hombres se enteran de que son padres mientras están senta­dos en una cafetería en la que huele a carne ba­rata.
Miley esbozó una breve sonrisa que desapare­ció de sus labios al instante.
—Está bien -dijo, esforzándose por ser razona­ble-, Necesitas tiempo. Tómate todo el que quie­ras. Tómate toda una eternidad si es eso lo que ne­cesitas -añadió, mirándolo fijamente a los ojos-. Mientras tú te acostumbras a la idea. Mia y yo vol­veremos a nuestras vidas.
-¿Así de sencillo?
Miley asintió con la cabeza.
-Así de sencillo. Tenías que saberlo y ahora ya lo sabes. Eso es todo.
Nick miró a través de la ventanilla del coche al asiento trasero. No podía ver la cara de Mia, pero no tenía que hacerlo. Tenía la imagen gra­bada en la memoria. Dudaba que fuera a ser capaz de olvidar la primera vez que la había visto.
Le acababa de ocurrir algo trascendental y no podía aclararse las ideas allí de pie. Así que iba a permitir que Miley se marchara. Iba a dejar que se llevara a su hija.
Por el momento.
Ella se iba a enterar en poco tiempo de que él era un hombre al cual no se podía despreciar tan fácilmente.
-Está bien. Lleva a Mia a casa -concedió, apar­tándose del coche y permitiendo que ella abriera la puerta.
Miley colocó su bolso en el asiento del acompa­ñante, puso las manos sobre la parte de arriba de la puerta del vehículo y lo miró. Sus ojos azules es­taban ensombrecidos debido a la tenue luz que había en aquel lugar.
-Supongo que esto es una despedida -dijo, es­bozando una leve sonrisa-. No creo que nos volva­mos a ver jamás, así que te deseo que tengas una buena vida, Nick.
Él observó cómo se alejaba ella y se aprendió de memoria la matrícula de su vehículo. Mientras se dirigía a su coche ya comenzó a hacer pla­nes...

*********************** nicky ****************************

-Fue estupendo -mintió Miley mientras ha­blaba por teléfono desde su cocina. Abrió la puerta de la nevera, sacó una botella de vino y tomó un vaso-. Vio a Mia, hablamos, luego noso­tras vinimos a casa y él fue... a donde quiera que vayan los hombres como él.
Mia estaba profundamente dormida en su ha­bitación y la casa estaba silenciosa, pero Miley to­davía se sentía muy nerviosa. Volver a ver a Nick había sido muy duro. No había esperado que la química sexual que había entre ellos fuera a ser tan fuerte como la primera noche, pero así había sido. Ver cómo había mirado a Mia y cómo se ha­bía percatado de la verdad la había impresionado. Había parecido aturdido, pero había habido algo más... la mirada de un hombre que había vislum­brado algo que jamás había esperado encontrar. Había sido como si se hubiera tropezado con un tesoro... para después volver a tener una mirada fría y calculadora.
Y eso la preocupaba un poco.
Después de todo, tal y como había señalado Selena, la familia Jonas era muy poderosa en Califor­nia. Se preguntó qué ocurriría si él decidía qui­tarle a Mia. Pero se dijo a sí misma que eso no po­día ser. El había firmado un documento en el que donaba su esperma y renunciaba a todos sus dere­chos sobre su hijo. Aunque dado el poder que te­nía su familia seguramente podía invalidar dicho documento.
-Uh, uh -dijo Selena-. Tu voz refleja toda clase de buenos sentimientos y felicidad.
-Está bien -admitió ella-. No hay felicidad. De­bería haber sabido que no te iba a poder engañar -añadió, sirviéndose vino.
En ese momento miró la botella y vio la eti­queta. Viñedos Jonas. ¡Perfecto! Incluso sin que él estuviera allí, todo le recordaba a Nick. Claro que, en realidad no necesitaba recordatorios.
Casi podía sentirlo allí mismo. La presencia y fortaleza de aquel hombre eran impactantes y per­duraban en la memoria. Por lo menos en la de ella.
-No fue estupendo ni fácil. Él se quedó asom­brado y no de buena manera -continuó, asin­tiendo con la cabeza-. Pero las cosas terminaron bien. Regresé a casa con Mia y Nick se marchó por su lado.
-¿Para siempre? -preguntó Selena.
-Espero que sí -admitió Miley-, Dijo que nece­sitaba tiempo para pensar. Yo le dije que no quere­mos nada de él, pero no estoy segura de que me haya oído. De todas maneras, yo ya he cumplido mi misión. Le he dicho que voy a volver a mi vida normal y que voy a olvidarme de todo esto.
-¿Realmente crees que va a ser tan fácil? -quiso saber Selena, tapando parcialmente el auricular a continuación-, Danny, no le pases el tren a tu her­mana por la cabeza... Eso es, buen chico. Miley sonrió.
-¿Tienes problemas?
-Buen cambio de tema -comentó Selena, son­riendo-, Y la respuesta es que sí. No me malinterpretes, quiero a mi marido, pero cuando Justin se encarga de las cosas, los niños se apoderan de la casa. Cuando es mi turno, paso la mayor parte del tiempo controlando los daños.
El esposo de Selena, Justin, inspector de policía de Darby, trabajaba por las noches, mientras que Selena lo hacía por el día. De esa manera, siempre había uno de ellos con los niños. Pero Selena se quejaba de que hacía tanto que no practicaban el sexo que ya casi ni se acordaba de cómo era.
Por el contrario, los recuerdos de Miley sobre el sexo eran muy claros...
-No sé cómo puedes ocuparte tú sola de Mia -dijo Selena-. Justin y yo tenemos turnos separados, pero siempre sabemos que hay alguien ahí para nosotros, alguien a quien acudir.
Miley sonrió con una cierta nostalgia. Ella ha­bía sabido que su hija y ella iban a estar solas. Y era algo que la mayor parte del tiempo no le moles­taba.
-No conozco otra situación -admitió, poniendo de nuevo la botella de vino en la nevera-. Cuando decidí quedarme embarazada, sabía que lo iba a hacer sola. Sé que no tengo a nadie que me ayude, pero tampoco tengo que compartir a mi hija con ninguna otra persona.
-No sólo se comparte lo malo, Miley -comentó Selena-. Es agradable tener a alguien al que poder acudir y decirle «oye, ¿has visto eso? ¿No es maravi­lloso nuestro hijo?».
-Te tengo a ti para telefonearte y alardear de mi niña -contestó Miley, levantando la barbilla-. Ade­más, Mia y yo nos las apañamos muy bien juntas.
-Os quiero a Mia y a ti con locura, lo sabes. Y nadie está diciendo que no lo haces bien tú sola.
-¿Pero...?
-Está bien -concedió su amiga-. Pero creo que estás siendo poco razonable si piensas que Nick Jonas va a desaparecer simplemente porque tú quieres que lo haga.
Miley sintió que se le encogía el estómago y be­bió un poco de vino. No quería creer a su amiga, pero ¿no había estado pensando ella lo mismo mi­nutos antes, mientras bañaba a Mia y la acosta­ba?
Nick era miembro de una familia muy pode­rosa. Si decidía ponerle las cosas difíciles, así lo ha­ría. Empezó a desear no haberle dicho nada a aquel hombre.
Entonces se sentó a la mesa de la cocina, miró por la ventana y vio el diminuto patio trasero de su casa. Trató con todas sus fuerzas de controlar su pánico.
-¿Por qué iba a volver él? -preguntó-. No de­sea tener un bebé. Su estilo de vida es hedonista. Hace lo que quiere cuando quiere. Tiene una casa en la que apenas está ya que sus negocios le exi­gen que viaje alrededor del mundo constante­mente y no es precisamente un amante de los compromisos.
-Ese es el asunto, cariño -dijo Selena con dul­zura-, Nunca antes ha tenido una razón para comprometerse con algo, ¿no es así?
-No, no la ha tenido -Miley dejó el vaso de vino sobre la mesa-. Y, al decirle la verdad, le he dado una razón, ¿no es cierto?
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espero k les guste besos mis amores!!!


13 comentarios:

  1. woa... jejej hoy fui primera en todo..
    jejejej aaaaaaaaaaaaahhhhhhh..
    aun no me recupero de JEMI, jejejej
    pero igual, amo esta nove....
    aaaaaaaaaaaaaaaaaaawwww JEMI.. es dedcir AAaaw NILEY!!!
    jejejeje.
    aaaaww. Kazz, me tendre que esperar hasta el miercoles..¬¬ aaaggg..
    ok, esperare,.... aaawwww.....
    jejej, ame este cap, bueno es todo.
    OMG!!!! aaaaaaaa
    aaaaaaaaaaawwww
    jejejeje
    .-demiloveMLovaticSMilers

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  2. Amé este cap. :'D hahahaha Nick ya tiene planes :O se casarán? :O o cuáles son los planes? :3 hahaha :P awesome :P PUBLICA PRONTO! :D te lo suplico D: okya :P hahaha ^^

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  3. wow increible! lo ame!!! porfavor tenes que seguirla! me encanta tu noves y sobre todo esta que esta buenisima! , besos
    atte:agus

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  4. Ayyy por Dios!!!
    Excelente capitulo amiga... sabes que me gusta cuando se le complica la vida a los protagonistas?? hahahaha el final lo vale... :)
    Me gusta mucho amiga :-D continuala
    Keep shining
    Love you
    xoxox

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  5. Aaaaaaaahhhh..estaa bueniiisiiiisisimoo..a mi encantaaa..esperoo el siguientee xfitas no te tardes sis??
    Beshos!!!

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  6. looooooooo ameeeeeeeee estubo super bueno y jemi estubo espectacualar!!!!!!!!!!aaaaaa me mori con los dos capitulos de jemi y niley!!!malee

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  7. sabes creo q hoy estoy peoor q ayer neniiz aww me andubo persiguiendo mi prima como loka y yo escondiendome de ella encerio no queria hablar con nadie aww kattii por q te tubiistes q iirr llorare creeme pero shap a concentrarnos en la nove q ya me atrase de nuevo peroo mejor le reeleoo y seguro me encantara te elo aseguroooo neniiz

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  8. Creo que se va a hacer responsable de Mia y la va a visitar con frecuencia hahhahaah eso espero

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  9. ahhh! me encanto! espero que Nick contacte de nuevo a Miley y vaya a ver a su hija =)

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  10. OMG como los dejas Asi los capis enserio espero Pronto el Capi tkm besos cuídate muchísimo :D

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  11. ufffff ene tiempo sin pasar por aqui!!
    debo admitir que me encanto la trama de esta nove
    asi que me tendras seguido por aqui
    xoxo

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  12. nenis jeje ya me lei la nueva nove genial hehe nick donando su esperma hahaha raro el querra tenerla ahora en su vida en fin sube prontico bye

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  13. Mi KAZZIE DIVIIIINAAA... TENGO LA CABEZA EN LAS NUBEEEES!!
    TENIA ALGO QUE PUBLICARTE A VOS Y SOLO A VOS... CUANDO PODAS MIRA MI BLOG!!!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..