domingo, 8 de enero de 2012

Niley 01 - Rechazo Cruel


Seis días después.

—Pero Rob, estoy bien para trabajar y mañana regreso a Dublín. No es que esté al otro lado del mundo —Miley no pudo evitar que la voz le temblara.
—Sí, claro, y yo acabo de ver un cerdo volando. Siéntate en ese taburete antes de que te caigas. No vas a trabajar en tu última noche aquí. Te he prometido el sueldo de dos semanas y aún te debemos las propinas —le dijo el guapo hombre mientras le servía una copa de brandy. —Toma. Ayer, en el funeral parecía como si fueras a caerte redonda.

Miley se dio por vencida y se sentó en el alto taburete. Lo que la rodeaba era un lugar oscuro, cálido y familiar, que había sido su hogar durante los últimos años. La emoción la embargó ante las atenciones de su viejo amigo.

—Gracias, Rob. Y gracias por venir conmigo ayer. No creo que pudiera haberlo hecho sola. Significó mucho para mí que Barny, Simón y tú estuvierais allí.
Él se acercó y le agarró la mano.
—Cielo, de ningún modo habríamos dejado que pasaras por eso tú sola. Joe ya se ha ido. Se acabó. Y ese accidente no fue culpa tuya, así que no quiero volver a oír una palabra al respecto. Es un milagro que no te arrastrara con él. Sabes muy bien que era cuestión de tiempo que sucediera algo.

«Sí, pero podría haber intentado detenerlos... proteger a Demi...», Esas palabras resonaban en la cabeza de Miley, las palabras de Rob pretendían reconfortarla, pero no hacían sino remover las amargas emociones que siempre estaban presentes; el terrible sentimiento de culpabilidad por no haber logrado evitar que Joe no condujera esa noche. Se había subido en el coche con ellos porque estaba sobria y quería asegurarse de que no cometían ningún descuido...

Pero Rob no necesitaba saberlo.
Miley le sonrió, intentando hacerle creer que se encontraba bien.
—Lo sé.
—¿Lo ves? Ésa es mi chica. Ahora, bébete eso y te sentirás mucho mejor.

Miley hizo lo que le dijo, arrugando la nariz mientras el líquido le quemaba la garganta. Sintió el efecto de inmediato, cálido y relajante. Movida por un impulso, se inclinó sobre la barra y llevó a Rob hacia sí para besarlo en los labios y abrazarlo. Significaba mucho para ella y no podía imaginar lo vacía y desesperada que sería su vida sin tenerlo como amigo.

Él la abrazó con fuerza antes de apartarse y besarla en la frente.
—Parece que los primeros clientes están llegando.

 Miley se giró para mirar atrás y vio una figura alta a través de la franja que quedaba entre las gruesas cortinas que separaban la barra VIP del resto del club. Por alguna razón que desconocía la recorrió un escalofrío, aunque no le dio importancia y se volvió para mirar a Rob. Decidió que se marcharía enseguida. Tenía poco equipaje que hacer para volver a casa, a Dublín, pero gracias a ello estaría lista cuando, por la mañana, llegara el abogado para tomar posesión de las llaves del apartamento. De pronto la idea de regresar a ese enorme y vacío piso sin alma la atemorizó al recordar la visita que había recibido allí mismo la noche anterior, tras el funeral.

Joe, su hermano, la había dejado únicamente con la ropa que llevaba encima. Desde que sus padres murieron y él se había hecho cargo de su hermana de dieciséis años, no había dejado de dejar constancia de que lo enfurecía esa obligación fraternal que le habían impuesto. Pero pronto se había aprovechado de la presencia de Miley, al verla como una asistenta del hogar interna. Ella no se había esperado nada más, pero había sido un gran impacto descubrir que su hermano no sólo tenía unas deudas astronómicas, sino que...

Rob la sacó de esos pensamientos al reclamar su atención y ella se sintió agradecida.
—Cielo, no mires, pero esa figura que estaba mirando aquí dentro es el espécimen de hombre más divino que he visto en la vida. No lo echaría de la cama por hablar demasiado, eso seguro.
Por alguna razón, Miley volvió a sentir ese extraño escalofrío, pero sonrió a Rob, agradecida por la distracción que le ofrecía.
—Oh, vamos. Eso lo dices de todos.
—No. Éste... no se parece a ninguno que haya visto antes, pero por desgracia la intuición me dice que es heterosexual. Oh, aquí viene.

Debe de ser alguien importante. Miley, cielo, levántate y sonríe. Te digo una cosa, un pequeño flirteo y una noche ardiente con un hombre así te harán olvidar para siempre los recuerdos sobre el tirano de tu hermano. Es lo que necesitas ahora mismo, un poco de diversión antes de volver a casa y empezar de nuevo.

Y entonces, vio a Rob dirigir su atención hacia el misterioso extraño, cuya presencia podía sentir a su lado.
—Buenas noches, señor —le dijo Rob alegremente. —¿Qué le pongo?

A Miley se le erizó el vello ante la presencia del hombre y decidió hacer caso omiso del consejo de su amigo. No tenía la más mínima intención de dejarse llevar por una noche de pasión con nadie, y mucho menos con un completo desconocido. Sobre todo, la noche después del funeral de su hermano, y especialmente porque en sus veintidós años de edad nunca había experimentado ninguna clase de pasión.

Con la intención de marcharse, se giró sobre el taburete, pero antes de poder darse cuenta se vio cara a cara con el extraño, un ángel caído que la estaba mirando fijamente. Un oscuro ángel caído, con unos brillantes ojos cafes y dorados bajo unas largas y negras pestañas. Cejas negras. Pómulos altos. Unos labios que Miley deseó besar en ese mismo instante, para sentirlos y saborearlos.

En cuestión de segundos, además de darse cuenta de que tenía unos hombros muy anchos y de que mediría más de un metro ochenta, supo que tenía la clase de cuerpo que le volvería loco a Rob, Llevaba un grueso abrigo, pero por debajo del botón de arriba de la camisa se veía una suave piel aceituna y un escaso y crespo vello negro.

Miley no podía entender la ardiente sensación que invadía su cuerpo, el crepitar en su sangre cuando sus miradas se quedaron enganchadas durante lo que parecieron siglos. Se le cortó la respiración y sintió un mareo, como si se tambaleara. ¡Y eso que seguía sentada en el taburete!

—¿Señor?
El hambre espero un instante antes de mirar a Rob e indicarle algo. Miley se sintió como si hubiera estado suspendida en el aire y ahora, de pronto, estuviera precipitándose de vuelta a la tierra. Fue una sensación de lo más extraña. La voz del hombre era profunda y grave, acentuada, y antes de que pudiera darse cuenta, Rob estaba sirviéndole otra copa de brandy.
—Es de parte del caballero.
Rob se alejó mientras silbaba en voz baja.
—Oh, no, de verdad. Iba a marcharme ahora mismo...
—Por favor. No te marches por mí.
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hola chicas gracias por lo comentarios, puse que creo que me voy a tomar un tiempo y la verdad es que creo que lo voy a hacer pero despues de terminar estas noves, aun tengo tiempo para pensar si lo hare o nop...

tengo que aclararles que bueno rob y simon son pareja homosexuales, no tengo nada en contra de ellos tengo un amigo que es asi y es la persona mas especial solidaria honesta y la verdad lo quiero mucho es como un hermano mayor para mi y siempre esta conmigo y con mi familia, asi que espero que no se molesten o algo respeto mucho a las personas asi, y como sabran Miley apoya a personas homosexuales.

bueno creo que eso es todo, espero que les guste ya subo dos capis mas de esta nove, espero que les guste...

3 comentarios:

  1. me encantooo!!!! esperooo con ansias el siguienteee xfis!!!

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  2. me fasinooo
    kazii la verdad es que me encantoo!!!
    seguilaa porfiss.

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  3. Holaaa, me encanta la nove, y obvio que no tengo nada en contra de los homosexuales :) así que me parece bien que agregues un personaje con otra orientación sexual :)
    Bueno...Emmm, es genial la nove, me encanta de verdad, pobre Miley creo que Nick se quiere vengar injustamente de ella :S jajaja
    bueno sigo leyendo :)

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..