sábado, 28 de enero de 2012

Niley 08 - Rechazo Cruel



Dos meses después, Dublín.

Miley intentó borrar de su cara la expresión de súplica, pero estaba desesperada. El hombre de mediana edad sentado al otro lado del escritorio se quitó las gafas.
—Me temo que no tiene la experiencia que estoy buscando. Creo que verá que muchas compañías opinan lo mismo.
Miley sabía que estaba librando una batalla perdida y por eso recogió su bolso y se levantó.
—Gracias por atenderme, señor O'Brien, y le agradezco su opinión. Tan sólo le pido que, si queda alguna vacante en su compañía para puestos de becario, cuente conmigo.
Él le estrechó la mano con fuerza.
—Sin duda lo haré. Tendremos su currículum archivado.

Era la misma historia en todas partes. Una recesión global se cernía en el horizonte, y todo el mundo estaba nervioso y apretándose los cinturones prescindiendo de empleados superfluos. Era la peor época para carecer de experiencia y volver a casa en busca de empleo. Y aun así, cuando salió del edificio para adentrarse en un espléndido día de finales de primavera, supo que se alegraba de estar lejos de Londres. Lejos de lo que había sucedido allí.

Miley cruzó la abarrotada calle y maldijo por haber tomado la dirección que había tomado. Se encontraba frente al nuevo restaurante que acababa de abrir en una de las zonas más concurridas del centro de la ciudad. Jona's. Lo que ofrecía esa cadena de restaurantes era una porción de vida italiana, una promesa, un estilo de vida relajada.

Lo irónico era que, sin saber aún quién era el hermano de Demi y sabiendo que ella tenía relación con la familia, la cafetería de los Jonas en Londres se había convertido en el refugio de Miley. Allí había pasado horas durante su tiempo libre, estudiando o leyendo, tomándose un capuchino y disfrutando de ese momento de tranquilidad el mayor tiempo posible. Y ahora allí estaba ese restaurante, en Dublín, burlándose de ella con su brillante fachada y recordándole a su propietario. Estaba claro que Nicholas Jonas no estaba sufriendo la caída de la economía mundial.

Desvió la mirada y pasó corriendo, mientras sentía una sensación de náusea cada vez mayor. Las náuseas ya le eran una cosa familiar. Había estado vomitando cada mañana desde el último mes, y cada vez se sentía peor. Finalmente, y tras una visita al médico la semana anterior, le habían confirmado el peor de sus temores: estaba embarazada. Todavía no lo había asimilado y, mucho menos, había podido decidir si ponerse en contacto o no con Nicholas.

Bajó la calle a punto de estallar en lágrimas. Lo más importante ahora mismo era conseguir un trabajo. Sólo le quedaba dinero para pagar un mes más el alquiler de su estudio, ¿cómo iba a traer a un bebé al mundo? Contuvo el pánico que la invadió y se detuvo junto a un puesto de periódicos para comprar la prensa, ignorando las pocas monedas que llevaba en el monedero.

Un rato después, se bajó del autobús y se dirigió a su apartamento. A medio camino el cielo se abrió y en cuestión de segundos acabó empapada hasta los huesos. Una pareja pasó por delante de ella, agarrados de la mano y riendo, la mujer se protegía con el abrigo de su novio. Miley se sintió como si algo infinitamente valioso le hubiera sido arrebatado para siempre. Era la inocencia y el optimismo. Durante aquel breve momento antes de que Nicholas Jonas hubiera lanzado la bomba, ella había saboreado algo de felicidad por primera vez en años.

Su corazón se endureció cuando abrió la puerta; él había destrozado sus sueños y esperanzas y lo odiaba con una intensidad que la asustaba.

En el cuarto de baño, se quitó la ropa mojada y se puso un albornoz. Al ver su reflejo en el espejo, se quedó paralizada. Se veía demacrada. Las pecas destacaban con intensidad sobre su pálida piel. Se veía la cara demasiado larga, los pómulos demasiado marcados, los ojos sombríos, y el vivo y brillante tono rojo de su cabello se había apagado.

Se llevó las manos al vientre y no pudo contener las lágrimas. Tras la muerte de Joe, había pensado que sería libre para empezar de nuevo, libre para vivir su propia vida, pero el destino la había golpeado en la cara. Se secó las lágrimas y se sonó la nariz. Tenía que comer. Tenía que cuidarse. Tenía que encontrar un trabajo. De algún modo tenía que mantenerse a sí misma y al bebé. Aún la sorprendía el inmediato y devorador amor y protección que había sentido por ese pequeño ser desde el momento que descubrió que estaba embarazada, a pesar de las circunstancias de su concepción. Además, había una emoción más profunda unida a eso, pero Miley no quería analizarla. Fue a la cocina a calentarse la sopa casera que le había sobrado del día anterior y, cuando se sentó, se fijó en la carta que había sobre la mesa a su lado; una carta que había abierto esa misma mañana. El pánico amenazaba con volver y arrebatarle el apetito. La amenaza contenida en la hoja de papel la hizo temblar por dentro. Se obligó a comer, a no pensar, y entonces se dispuso a ojear los periódicos. Rodeó las ofertas de trabajo y las colocó en orden, de modo que al día siguiente, y una vez más, pudiera comenzar a hacer llamadas y a dejar su currículum en distintas empresas.

Una hora después abrió el último periódico con desgana porque deseaba irse a dormir, pero entonces su corazón comenzó a palpitar descontroladamente cuando vio en él una fotografía de Nicholas Jonas. No podía apartar los ojos de él, esos duros rasgos estaban suavizados por una sonrisa que lo hacía parecer más guapo todavía.

Se le veía feliz. Se le veía satisfecho. Parecía estar despreocupado.

Inconscientemente, ella se llevó la mano al vientre, ¿Qué derecho tenía él a ser feliz mientras que ella estaba allí sentada prácticamente en la pobreza absoluta, embarazada de su hijo después de que él hubiera decidido jugar a ser Dios con su vida? Cerró los ojos un instante antes de volver a mirar el sonriente rostro de Nicholas Jonas. Toda la humillación y el dolor que sintió por su premeditada venganza la embargaron con tanta fuerza como si hubiera sucedido el día antes. El deseo que había mostrado no había sido lo que ella se había esperado y creído.

Nicholas estaría en Dublín la noche siguiente para celebrar la apertura de su nuevo restaurante. Miley podría haber pensado que él lo habría hecho a propósito, para enviarle una nueva advertencia, pero ella sabía que había sido algo irracional. No era más que una coincidencia increíblemente cruel.

Volvió a leer el artículo, más despacio esa vez. En el evento anunciaría la fusión con Kevin Cameron, un conocido empresario afincado en Irlanda.

Miley sabía que tendría que hacer algo mientras él estuviera tan cerca; tenía que hacerle ver que no podía llevarse por delante la vida de una persona; su vida. Él era responsable de la vida que crecía en su vientre y algo profundamente visceral estaba alentándola a enfrentarse a él.


*********
Nicholas Jonas contuvo las ganas de quitarse la corbata, desabrocharse los botones de arriba de la camisa y alejarse de ese salón de baile abarrotado lo antes posible. Quería estar en su isla, Sardinia, donde habría tranquilidad y el cielo estaría lleno de las estrellas que a veces había soñado con tocar.

¿Qué le pasaba? Llevaba semanas que no se encontraba bien. Dos meses, para ser exactos... 

Se quedó paralizado e inmediatamente quiso desechar las vividas imágenes que acompañaban a esos pensamientos. Hacía dos meses había empezado el proceso de curación que comenzaba con la venganza de la muerte de su hermana, pero entonces, ¿por qué no se sentía bien?

Al ver a su buen amigo, Kevin Cameron, forzó a su mente a librarse de esos perturbadores pensamientos, pero cuando vio el cabello rojizo de su esposa, Danielle, sintió una sacudida, a pesar de que no era exactamente el mismo tono de pelo que...

Los dos hombres se saludaron efusivamente.

—Por fin —dijo Kevin. —Creí que nunca te convenceríamos para que abrieras tu negocio aquí.
Nicholas ignoró a su amigo y se inclinó para besar a Danielle en las mejillas. Estaba embarazada de su segundo hijo.
—Ha pasado mucho tiempo y lamentarnos no poder llegar al funeral de Demi. Debió de ser devastador para ti y para Paul.

Realmente conmovido. Nicholas sintió algo oprimiéndole el pecho al ser testigo de la intimidad y la calidez creada entre el matrimonio, Kevin adoraba a su esposa y era muy protector con ella. Verlos juntos, aunque siempre resultaba un placer tenía un efecto claustrofóbico en Nicholas. No dudaba ni por un segundo que Kevin no fuera absolutamente feliz, pero sabía que la vida hogareña no estaba hecha para él. Ninguna mujer ocuparía ese espacio en su vida. Hacía mucho tiempo se había jurado no ser como su padre y entregarse a una mujer que algún día podría tener el poder de destrozar a su familia. Lo irritaba intensamente estar pensando en eso de nuevo... por segunda vez en muchos meses.

Tras unos minutos juntos. Danielle les anunció la llegada de un conocido común y cuando Nicholas miró atrás, en la distancia y junto a las puertas, le pareció ver un cabello rojo oscuro y una piel muy clara. No. No podía ser. El corazón le golpeó con fuerza contra el pecho.


******
 Miley se quedó fuera del salón de baile del exclusivo hotel del centro de Dublín durante un largo rato. Los nervios la paralizaron temporalmente. Tenía que aferrarse a la sensación de injusticia, a la rabia que sentía en su pecho, porque de lo contrario fracasaría y dejaría que Nicholas Jonas se marchara sin conocer las consecuencias de sus actos. Respiro hondo y se reconfortó al pensar que, una vez que hubiera hecho lo que pretendía hacen saldría de allí y se marcharía a casa sintiéndose algo mejor. Cruzó las puertas y se estremeció ante todo ese ruido y la multitud de asistentes. No se había molestado en arreglarse para la ocasión; de hecho, el único vestido que tenía, el que había llevado la noche en Londres, lo había tirado a la basura. Estaba vestida con unos pantalones vaqueros y una camiseta lisa bajo una ligera chaqueta, sin maquillaje y con el pelo recogido en una cola de caballo.

Lo vio casi de inmediato. Estaba de espaldas, pero lo habría reconocido en cualquier parte. Su cuerpo, el muy traidor, reaccionó al verlo. Ese físico alto y poderoso le resultaba íntimamente familiar: la arrogante forma de ladear la cabeza, el pelo risado y negro, la espalda recta. Ella misma había recorrido esa espalda con sus dedos mientras se arqueaba bajo él Podía recordar el sabor salado de su piel, el modo en que él la había llenado tanto que...

¿Podría seguir adelante con lo que se había propuesto?
A su lado estaba el otro hombre de la foto, tan guapo como Nicholas y, sin duda, igual de rico. Ignoró el miedo que le decía que saliera corriendo y siguió adelante, acercándose cada vez más y más a Nicholas Jonas.



7 comentarios:

  1. noooo! que mala que sooss no me la dejes ahi subi la siguiente por favor me fasino el capis pero me muero por leer la siguiente.Besos

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  2. PORQUE LA DEJAS HAY??????? PORFISSSSSS!!!!! RECOTRAREMIL SEGUILA!!!! MUERO POR LEE EL PROXIMO CAPI! , BESOTES

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  3. aaaaah no se si girtar o romper todas las cosas jejeje me encantoo porfis seguilaa!!!!!

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  4. aaaa no podes dejarla ahi! me qdo con toda la intriga! sube mas xfavor!

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  5. OMGOMGOMGGGGG MUERO, OK MORI U.U COMO SE TE OCURRE DEJARLA ASIIIIIIIIIIIIII? CASI SE ME SALE EL CORAZON CUANDO DIJISTE SE EMPEZO A ACERCAR A NICK O.O SEGUILA PRONTO PORRFAAAAAA! ME ENCANTA ESTA NOVE ES MI FAVORTIA DE LAS DOS NUEVAS :D BESITOS Y CUIDATE MUCHO, BYEEE ♥

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  6. OMG !!! OMG!!! NO LO PUEDO CREER AHHHHHHHHH!!
    no lo puedo creer !1
    PORFA SIGE SUBIENDO CAPITULOS ME ENCANTA ESTA NOVELA
    ESTA BUENISIMA ES MI FAVORITAS DE TODAS TUS NOVELAS ESPERO K DURE MUCHO AHHH !! ME ENCANTA POR FA SIGUE SUBIENDO POR FA
    TE ESPERAMOS TE QIEROOOOOOOOOO!! GRACIAS POR LA NOVELA
    SUBE SUBE SUBE SUBE SUBE SUBE MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS CAPITULOS POR FA MARATON ! MARATON.. POR FA TE RE - ADORO GRACIAS ! AMO ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥ ♥NILEY♥

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  7. Wow demasiado genial la nove, esta embarazada :| quiero saber si él le creería que es de él o pensaría que lo quiere engañar para sacarle plata...
    Yaaaa sigo leyendo :)

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..