sábado, 4 de febrero de 2012

Niley 14 - Juego seductor





—Oh, por el amor de Dios, deja de mirarte al espejo —musitó Miley, mirándose al espejo y atusándose el cabello con las manos. Llevaba lista más de media hora y se había pasado todo ese tiempo mirándose y remirándose en el espejo.

El cabello estaba bien. Lo llevaba suelto y ondulado, cayéndole por la espalda. Se había puesto una falda negra, muy larga y una blusa roja de manga corta y profundo escote, que le dejaba ver la parte superior de los pechos. Se miró una vez más en el espejo y pensó seriamente en cambiársela.
Después de todo, Nick era el principal responsable de que ella hubiera dejado de ponerse prendas ceñidas o sugerentes. ¿Acaso estaba tan loca como para meterse en la guarida del león con aspecto de ser una suculenta pieza de carne?

—Probablemente —respondió.

Entonces, lanzó un suspiro de impaciencia y salió del pequeño cuarto de baño. Ya estaba. No iba a volver a mirarse en el espejo ni iba a seguir preocupándose por el aspecto que tenía o por lo que llevaba puesto. A pesar de lo que Nick le había dicho aquella tarde en la rienda, no se trataba de una cita, sino de tan sólo una cena. Y de una apuesta que ella no tenía intención de perder.

Se sobresaltó cuando sonó el timbre. Entonces, respiró profundamente y se dirigió a la puerta. No tardó mucho. Su casa era pequeña, pero le encantaba. Además, le tenía mucho cariño porque se trataba de la primera casa que era suya de verdad.
Miró a su alrededor para asegurarse de que todo estaba ordenado y abrió la puerta. Nick estaba en el pequeño porche repleto de macetas que rebosaban de petunias, pensamientos y margaritas. Miley tuvo que contener la respiración al verlo.

Nick tenía un aspecto... casi comestible.
El cabello, algo largo, le acariciaba suavemente el cuello de la camisa blanca. Lo llevaba abierto y dejaba al descubierto una pequeña porción de bronceado torso. Llevaba unos pantalones negros, zapatos del mismo color y una sonrisa que parecía estar diseñada para tentar a los ángeles del cielo.

—Estás muy guapa —dijo él mirando un segundo más de lo necesario el escote de la blusa—. ¿Lista?
Miley sintió que los nervios le atenazaban el estómago. Trató de convencerse de que lograría dominarlos. Sin embargo, con sólo mirar a Nick, se dio cuenta de que aquella sensación sólo iba a empeorar. Lo único que tenía que hacer era mantenerse firme. Así no tendría problemas.
—Seguramente, no, pero vayámonos de todos modos.
Nick sonrió.
—¡Así me gusta!

Miley sonrió también a pesar del cosquilleo que aún sentía en el estómago. Entonces, se dio la vuelta, tomó su bolso y sus llaves y salió al porche. Nick cerró la puerta, le tomó de la mano y le dijo suavemente:

—Llevo tres años esperando esta noche.

La casa de Nick era, naturalmente, maravillosa. Miley se lo había imaginado desde el momento en el que él había hecho entrar su deportivo por el camino de acceso a una mansión que parecía estar situada en lo alto de una colina.
Esa fue también la primera sorpresa de la noche.

—¿Se trata de una casa «verde»? —preguntó mientras los dos se dirigían hacia la puerta.
—Sí. Tiene los suelos de bambú y las ventanas de cristal reciclado. Los constructores utilizaron hormigón, que proporciona mejor aislamiento, requiere menos acero y resulta más fácil de colocar como cimientos con menos impacto sobre la tierra. Además... ¿Qué ocurre?
Miley sacudía la cabera. Simplemente no se lo podía creer. Nick... era mucho más ecológico que ella.
La casa estaba diseñada para parecer una antigua vivienda de adobe de estilo español. Estaba rodeada por multitud de arbustos en flor y docenas de árboles. Sobre el tejado, había paneles solares. Unas amplias ventanas vigilaban el océano. Incluso la puerta principal tenía un aspecto rústico.
—No me lo puedo creer —susurró ella.
—¿Sorprendida? ¿Tal vez incluso atónita?

Miley levantó el rostro para mirarlo. Nick la había engañado muy bien porque él tenía que saber que ella jamás se habría creído que él era tan consciente de los asuntos medioambientales. Nick tenía la fama de destruir y cambiar, pero era él quien tenía los felpudos de las puertas de yute.
Dios.

Estaba metida en un buen lío.

—Me has tendido una trampa.
—La trampa te la has tendido tú, Miley —replicó él riendo mientras le abría la puerta y le franqueaba el acceso a la casa—. Diste por sentado que lo sabías todo sobre mí y estuviste dispuesta a apostar al respecto.
—Pero tú me lo permitiste —replicó ella, entrando al interior de la casa. Dentro, resultaba aún más perfecta que fuera. Maldita sea.
—Sí, bueno, te lo permití.
—Me engañaste. Sabías que yo nunca esperaría algo así. Es decir, yo trato de hacer las cosas todo lo ecológicamente que puedo, pero esto es...
—¿Por qué estás tan sorprendida?
—¿Estás de broma? Tú eres el hombre que desgarró por completo el corazón del barrio comercial de la ciudad y le dio la personalidad de una piedra.
—Así son los negocios. Y, para que lo sepas, todos los materiales que utilizamos fueron verdes.
—¿Por qué? ¿Por qué te importa tanto?
—Soy surfista, Miley. Por supuesto que me interesa el medio ambiente. Quiero océanos y aire limpios. Simplemente, no doy publicidad a lo que hago.
—No. Lo ocultas.
—Eso no es cierto. Si te hubieras molestado en investigarme un poro más, habrías encontrado bastante información. La Fundación «Salvemos las olas» es mía, Jonas Beach la financia.

Miley necesitaba sentarse. Lo miró fijamente, sorprendida e impresionada. ¿Cómo iba a poder reconciliar su imagen del depredador empresarial con aquel lado tan inesperado de Nick Jonas? ¿Sería posible que se hubiera equivocado sobre él? Si lo había hecho, ¿en qué otras cosas se había creado una imagen falsa sobre él?

Miró a su alrededor. Suelos de bambú. Claraboyas en el techo que permitían que la luz de la luna iluminara el vestíbulo, lo que le daba a la casa entera un aspecto mágico. Estaba más que atónita. Se sentía encantada. Casi orgullosa. ¿Cómo podía ser tan ridícula?
Nick la agarró por el brazo y la condujo por un largo y amplio pasillo.

—Vamos. Le he pedido al ama de llaves que sirva la cena en el jardín.
A ambos lados, las paredes encaladas estaban cubiertas de fotos familiares. Las miró de pasada, tratando de verlas todas. Sin embargo, le fue imponible. Había demasiadas.
—Ya te dije que tenía muchas más en casa. Te las mostraré todas después de cenar, si así lo deseas.
Cenar. Dado que él la había dejado completamente atónita, ella sería el postre. A menos que se echara atrás. Que huyera. Podía decirle que había cambiado de opinión. Seguramente se molestaría, pero no tenía ninguna duda de que la dejaría marchar.
—Estás pensando demasiado —dijo él.
—Me has dado muchas cosas sobre las que pensar
—Sabía que tú te quedarías atónita, pero no puedo evitar preguntarme por qué.

Salieron a un patio con el suelo de baldosas. Al verlo, Miley sintió que se quedaba sin aliento.
La luna llena lucía en el cielo y se reflejaba sobre el mar, creando un camino plateado que parecía conducir a algún lugar maravilloso. Las estrellas brillaban en un cielo casi negro y la brisa del mar se acercaba suavemente hasta ellos, como si quisiera acariciarles la piel. Había una pequeña mesa redonda puesta con un mantel de fino lino, delicada porcelana y reluciente cristal. En el centro, había una botella de vino y las llamas de las velas ardían bajo la protección de delicadas pantallas.

—Vaya...
—Estoy completamente de acuerdo.
Miley se volvió a mirarlo y comprobó que Nick la estaba mirando a ella. ¿Era todo aquello parte de su juego, su rutina para encandilar a las mujeres o era algo más? ¿Algo sólo para ella?
Ese pensamiento resultaba de lo más peligroso.
—Esto es muy hermoso —susurró ella, muy impresionada.
—Lo es—replicó él. Se acercó a la mesa y sirvió una copa de vino para cada uno—. Encontré este lugar la última vez que estuve en Morgan. La posición es maravillosa, pero yo quería algo más ecológico. Por eso, decidí reformarla.
—Parece que te gusta mucho lo de reformar edificios.
—No puedo evitarlo. Soy un manitas —bromeó.
Miley sintió que el estómago le daba un vuelco. Entonces, se paró a pensar en lo que él le había dicho.
—¿Compraste esta casa hace tres años?
—Sí —respondió él mientras se acercaba a Miley con las dos copas en las manos.
Ella aceptó la copa, dio un sorbo al vino y dijo:
—Entonces, estabas planeando desde siempre mudarte aquí.
—No siempre —dijo él—. En realidad, fue una reunión con una cierta mujer sobre una playa lo que me decidió a hacerlo.
Nick conocía demasiado bien el arte de la seducción, las palabras exactas, los gestos adecuados. Miley sentía que se estaba rindiendo. Si hubiera tenido el más ligero retazo de sentido común, habría salido huyendo tan rápido como hubiera podido. Sin embargo, no quería hacerlo.
—¿Por qué haces así las cosas?
—¿Cómo? —preguntó él.
—Hablarme como si estuvieras tratando de seducirme.
—Eso es precisamente lo que estoy haciendo. No lo he guardado precisamente en secreto.
—¿Por qué cumples con todas las reglas del juego? No tienes que halagarme ni flirtear conmigo. Ni ninguna de las cosas que haces normalmente para seducir a las mujeres. Ya sabes que yo también te deseo. Entonces, ¿por qué fingir que sientes por mí algo que no sientes?
Los rasgos de Nick se quedaron completamente inmóviles. Bajo la luz de la luna, sus ojos azules relucían como si fueran de plata. Tensó la barbilla. La brisa le revolvía ligeramente el cabello.
—¿Y quién dice que no lo siento?

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 jejeje  a que soy mala...
uuuhhhh
chicas hasta aqui la matahon de juego seductor, no se pierdan la marathon de besar a un angel y despues rechazo cruel...
las quiero por cierto sariiis de mi vida te quiero millon mi lokis hermosa te extrañooooo

6 comentarios:

  1. te voy a regalar una nueva compu! asi subes capi todos los dias! no me puedes dejar con esta intriga! quiero mas capiss!! de todass!

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  2. wowwwwwwwwwww ame el final :) muero si alguien como Nick me dice eso, y lo d la casa, o.O a mi también me sorprendió debo confesar :)
    Un galán Nick, y ella aunque parezca dura es una dulce :)
    Emmm, no voy a poder leer tu otra nove, porque no tengo tiempo, pero por lo menos me alegro de poder leer esta ya que es demasiado buena como para perdercela :S Así que ni bien puedo, comienzo la otra :)
    AMO esta nove ya te lo dije millones de veces, a por cierto, espero que leas todos los comentarios que deje en los caps anteriores :)
    Bueno ahora si me despido, te quiero amiga y espero qe tanto vos como tu familia estén de maravillas :)

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  3. AWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW ME ENCANTO EL MARATON!! ESTUVO WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOW!! SOLO HAY UN PROBLEMA... PORQUE LA DEJAS HAY??????????????? xD JAJAJA SEGUILLLLLAAAAAA!!!! ESPERO EL PROXIMO CAPI , PRONTO, BESOTESS

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  4. OMG! ENCERIO LA DEJASTE AHIII? SOS CRUELLLL KAZZZZZZ SOS CRUEL :( ME ENCANTARON LOS CAPS :D SEGUILA PRONTO PORFISSS! ♥

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  5. ''jejeje a que soy mala...'' ----> enserio? Déjame decirte que nadie lo duda... me dejas intrigada amiga hahahaha.... ojala subas pronto. Mientras tanto continuare leyendo :)

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  6. Ahhhhhhhhhhhhhh !!!! Porque la cortas en la mejor parte ??? Quero saber que pasa porfas :( Te odio por siempre dejarme con la duda, siempre lo haces osjdosjd xDD Definitivamente eres mala :/
    Cuidate, Besitos, Bye c:

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..