viernes, 30 de marzo de 2012

Niley Epilogo - Rechazo Cruel



Ocho meses más tarde, y al despertar de la siesta, Miley sonreía adormilada al sentir unas fuertes manos apartarle a su hija del pecho. 

—Es hora de que Demi Sophia y su papá estén un ratito juntos para que mamá descanse.

Miley abrió los ojos justo a tiempo de recibir un largo beso en la boca; antes de que Nicholas, o Nick, como lo llamaba con frecuencia, le guiñara un ojo y cruzara el jardín hacia la cala con su hija acurrucada en su pecho.

Ella se alzó para ver a su marido alejarse con unos pantalones de bolsillos y su suave y bronceado torso desnudo. El corazón le dio un brinco, como le sucedía siempre que lo veía.

Y después, al no querer quedarse atrás, se levantó, se cubrió las caderas con un pareo, y fue a reunirse con su familia en la orilla del mar.

Nicholas la rodeó con un posesivo brazo y la mirada que compartieron lo dijo todo. Ella lo abrazó por la cintura y, juntos los tres, se quedaron en la playa contemplando la puesta de sol otro maravilloso día.

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awww la verdad me ha encantrado compartir esta historia con ustedes, me hace tanta ilusion se que muchas ya no piensan en que algun dia nick y miley esten juntos nuevamente pero saben aunque no lo hagan igual nos enseñaron a creer en el amor, igual compartieron ese hermoso amor a sus trece años, igual llegaron a nuestros corazon y nos enseñaron a creer  :)
awww las quiero mucho muchooooo
 

Niley 32 - Rechazo cruel - Fin


Cuando estaban llegando al aeropuerto y se disculpó ante Tommaso por pedirle que diera la vuelta, el hombre no pareció sorprendido. Y cuando le pidió que se detuviera en Titanos y salió de una pequeña boutique vestida con un sencillo vestido de tirantes blanco estampado con pequeñas margaritas, el hombre no dijo nada.

La villa estaba en silencio cuando regresaron y en ese momento creyó a Paul, que en una ocasión le había dicho que hacía mucho tiempo que allí no se respiraba alegría. Se juró en silencio que haría todo lo que pudiera por cambiar eso, pero primero...

Respiró hondo y abrió la puerta del despacho de Nicholas. Él estaba junto a la ventana, con las manos en los bolsillos, y se le veía tenso.
Cuando se giró y la vio allí, en la puerta y con ese vestido blanco, le pareció estar viendo un espejismo. Tenía que serlo. Parecía un ángel. No podía ser real.

Pero entonces ella comenzó a caminar hacia él y se puso de puntillas para rodearlo por el cuello y decirle:
—Siento haberme ido.... pero tenía miedo —lo miró con los ojos llenos de lágrimas. —No soy libre sin ti, Nicholas. Tú eres mi libertad.
Su dulce aroma lo envolvió y le dijo que era real. Miley había vuelto a él vestida de blanco.
—Oh, Miley... —la abrazó tan fuerte que ella apenas podía respirar y hundió su cabeza entre su cuello y su pelo. La besaba mientras le susurraba: —La única razón por la que antes no he hecho nada es porque sabía que, si te tocaba, jamás podría dejarte marchar y después me odiarías por no haberte dado la oportunidad de irte. Pero no sabes lo duro que ha sido estar aquí y pensar que ibas a subir a ese avión... incluso he pensado en emborracharme para evitar salir detrás de ti y traerte de vuelta.
—No he podido hacerlo —dijo ella mientras buscaba su boca para besarlo. —Dejar la isla, dejarte, era demasiado.
Se besaron como si fuera la primera vez, como si hubieran estado años separados y cuando finalmente se apartaron, ella lo miró y sonrió.
—Nick... Nicholas... te quiero tanto...
Él sonrió también y su cuerpo se excitó ante la mirada inocentemente sexual que vio en sus ojos, ante la suavidad de su cuerpo. Le rodeó la cara con las manos y, con voz temblorosa, le preguntó:
—¿Te casarás conmigo otra vez, Miley? Aquí, en el jardín, delante de las personas que queremos... para que pueda demostrarte lo mucho que te amo y que te necesito...
—¡Claro que me casaré contigo! Una y otra vez, si quieres —y acercó la boca a la suya para robarle el alma con el más dulce de los besos.

 Era de noche cuando Miley se despertó lentamente. En ese momento de media ensoñación tuvo una momentánea sensación que le hizo abrir los ojos de repente para ver a Nicholas a su lado, mirándola con gesto serio.
—Miley, nunca volveré a dejarte como lo hice aquella noche. Por eso nunca querías quedarte conmigo en la cama, ¿verdad? Temías que al despertar, esa mañana volviera a repetirse...
Miley asintió tímidamente y él la besó con intensidad, para demostrarle su amor, su devoción por ella.
—Siento haberte hecho daño.
—Pues no lo sientas. Ahora tenemos una segunda oportunidad.
Nicholas acarició su vientre desnudo.
—¿Crees que esa segunda oportunidad podría incluir intentar tener otro bebé?
—No tienes que decirlo sólo porque...
—No, pero me alegraría que sucediera cuando tú estés preparada.
—Creo que con la facilidad que tenemos para quedarnos embarazados, puede que incluso ya lo estemos.... pero por si acaso, no tiene nada de malo intentarlo de nuevo...


Seis semanas después, volvieron a casarse en una ceremonia sencilla en el jardín de la villa con el centelleante Mediterráneo como testigo. Rob, Barny y Simon habían viajado desde Inglaterra para estar con Miley.

Recorrió descalza el pasillo de hierba del brazo de Rob, vestida con un traje sin tirantes de seda color crema que le caía sobre los tobillos. Su melena suelta, adornada con peonías, le caía sobre la espalda y no llevaba joyas a excepción de los pendientes de diamante que su marido le había regalado el día antes. Nicholas contuvo las lágrimas al verla acercarse a él; nunca en su vida había visto una imagen tan maravillosa.

Él también estaba descalzo y llevaba unos pantalones negros y una camisa blanca abierta en el cuello. Sus ojos no rompieron el contacto ni un segundo y, cuando llegó el momento del beso, después de intercambiar los votos, Nicholas le tomó la cara entre las manos y, antes de rozar sus labios, le susurró:

—Juro amarte siempre y besarte tanto como me sea posible, señora Jonas.
Miley contuvo las lágrimas y sonrió nerviosa.
—Bien. Pues date prisa y bésame, señor Jonas —y lo hizo durante un largo, largo rato... hasta que los invitados comenzaron a aplaudir, a reír y a suplicarles finalmente que pararan para poder seguir con la celebración.

Fin!!

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no se que decir, espero que les haya gustado mucho mucho...

Niley 31 - Rechazo Cruel



A Miley se le detuvo el corazón. Y el tiempo se paró.
—¿Qué has dicho?
Nicholas estaba quieto como una estatua.
—He dicho que es lo mínimo que puedo hacer por la mujer que amo.
—No... —dijo sacudiendo la cabeza, y sintiéndose como si el mundo estuviera derrumbándose a su alrededor.
—Sí. Me he enamorado de ti. Y desde el momento en que me alejé de ti aquella mañana en Londres, no he podido sacarte de mi cabeza. Habría buscado cualquier excusa para volver a tu lado. No tengo derecho a mantenerte aquí cuando lo que siempre has deseado ha sido tu libertad. No seré un tirano como tu hermano. Tienes el poder de vengarte de mí, Miley... si te vas. Me parecía justo decírtelo para que pudieras recibir alguna satisfacción. Pero si tu corazón te animara a quedarte y a darle a este matrimonio una oportunidad... me harías el hombre más feliz del mundo.

Miley no tenía ninguna duda de que él se sentía culpable por lo del bebé, de que estaba culpándose por haber desconfiado de ella, pero ¿cómo podría sobrevivir si ahora se dejaba caer en sus brazos para ver cómo, en cuestión de meses o semanas, se cansaba de ella? Había sido un playboy hasta que la había conocido.

Sacudió la cabeza y, al hacerlo, vio el rostro de Nicholas ensombrecerse, pero se dijo que estaba tomando la decisión correcta.... aunque no se lo pareciera.
—Tienes razón. Lo que siempre he querido ha sido ser libre y, si estás dispuesto a dejarme marchar... me gustaría hacerlo —su corazón se contrajo de dolor, pero se recordó que estaba protegiéndose a sí misma. No sería capaz de soportar más dolor ni más sufrimiento y, si se quedaba, eso era lo único que obtendría.
—Por supuesto, si eso es lo que deseas, Tommaso te llevará al aeropuerto en una hora. Haré que recojan tus cosas y te las envíen. Te dejaré decidir en lo que respecta a nuestro matrimonio. He destruido el acuerdo, así que, aunque decidas separarte, no te faltará de nada. Lo único que te pido es que lo pienses bien antes de tomar la última decisión.

Si Miley necesitaba una señal, ahí la tenía: él ni siquiera había intentado convencerla para que cambiara de opinión. Al no poder articular palabra, simplemente asintió y después, antes de romperse en dos, salió del despacho.
 
Una hora después estaba esperando en las escaleras a que Tommaso volviera con el todoterreno. Oyó un ruido detrás y se giró; era Paul, e inmediatamente se sintió hundida.
—Lo siento —Le dijo con lágrimas en los ojos. El hielo que había cubierto su corazón se estaba derritiendo.
—¿Qué sientes? Tienes que hacer lo que tienes que hacer.
—Gracias por entenderlo.
Tommaso detuvo el coche en la puerta, y Miley se agachó para besar a Paul en las mejillas. Él le agarró la mano y le dijo:
—No creo que lo sepas, Miley, pero Nicholas no había vuelto a esta casa desde que se marchó cuando tenía diecisiete años. Y aun así te ha traído aquí porque creo que sabía que, por primera vez, estaba dispuesto a volver a arriesgar su corazón.

Se vio tentada a ir a buscarlo, a preguntarle, pero tenía que ser fuerte porque al final, pasara lo que pasara, acabaría con el corazón destrozado.
Tenía que marcharse. Inmediatamente.

—Lo siento, Paul —y con esas palabras subió al coche y giró la cabeza para que él no la viera llorar mientras se alejaba.
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awww
awww
awwww
bueno ya les dejo el capi final y el epilogo.. comenten mucho mucho... la verdad me da un poco de enviadia cuando veo comentarios de mas de 20 jaja pero lo entiendo hay grandes escritoras, les envio millon besos
 

Jemi 77 - Besar a un angel



 Destiny terminó los tacos que Miley había preparado y se limpió los dedos en la servilleta de papel.
—¿Quieres saber lo que me dijo mi padre ayer por la noche?
Miley la miró desde el fregadero.
—Claro.
Destiny sonrió ampliamente, luego resopló.
—Me dijo: «Bueno, Destiny, saca tus cosas del sofá. Que te quiera tanto no significa que quiera mancharme el culo de maquillaje.»
Miley se rio.
—Tu padre sabe cómo engatusar a la gente.
—Miley, aquel día en el aeropuerto... —Destiny parpadeó. —Mi padre tenía los ojos llenos de lágrimas.
—Te quiere mucho.
—Supongo que sí. —Su sonrisa se desvaneció. —Me siento culpable de ser tan feliz cuando Demi está tan jodida. Ayer dije «joder» delante de ella y ni siquiera se inmutó.
Miley pasó un paño por la encimera de la cocina.
—No hacéis más que hablar de ella. Me pone enferma.
—Eso es porque no la soportas. No entiendo por qué. Quiero decir que sé que Joe y tú estuvisteis saliendo y todo eso, pero a ti ya no te interesa él y Demi está muy deprimida. ¿Qué es lo que tienes contra ella?
—Lo que pasa es que Miley no puede aguantar que haya alguien que no la considere el ombligo del mundo. —Nick estaba al lado de la puerta, aunque ninguna de las dos lo había oído entrar.
Miley se volvió hacia él hecha una furia.
—¿No sabes llamar a la puerta?
Destiny suspiró.
—¿Vais a empezar a discutir otra vez?
—Yo no discuto —dijo Nick. —Es ella.
—¡Ja! Se cree que puede decirme lo que tengo que hacer y no pienso consentirlo.
—Eso es lo que él dice de ti —señaló Destiny con paciencia. Y luego, aunque pensaba que gastaba saliva inútilmente añadió: —Si os casarais de una vez por todas estaríais tan ocupados dándoos órdenes mutuamente que nos dejaríais en paz a todos los demás.
—¡No me casaría con él por nada del mundo!
—¡No me casaría con ella aunque fuera la última mujer de la tierra!
—Entonces no deberíais acostaros juntos. —Destiny imitó lo mejor que pudo a Demi Jonas. —Papá, sé que sales a hurtadillas todas las noches para dormir con ella, pero mantener relaciones sexuales con otra persona sin estar enamorado de ella es inmoral.
Miley se puso roja. Su padre abrió y cerró la boca un par de veces como si fuera una carpa dorada, luego comenzó a farfullar.
—No sabes lo que dices, señorita. Miley y yo sólo somos amigos, eso es todo. Tuvo problemas con el depósito de agua y yo...
Destiny puso los ojos en blanco.
—No soy imbécil, papá.
—Escúchame...
—¿Qué clase de ejemplo crees que me estás dando? Ayer mismo leí algo sobre madurez psicológica en mis deberes, y parece que tengo dos cosas en mi contra.
—¿Cuáles?
—Perdí a mi madre y soy producto de una familia desestructurada. Eso y lo que veo que hacen los dos adultos más influyentes de mi vida hace que tenga muchas posibilidades de acabar embarazada antes de cumplir los veinte años.

Nick arqueó las cejas hasta que prácticamente se perdieron en el nacimiento del pelo, y Destiny llegó a pensar que perdería el control. Aunque Nick ya no le daba el mismo miedo que antes, no era estúpida.
—Me voy. Nos vemos, chicos.
Cerró de un portazo al salir de la caravana.
—¡Qué cabrita!
—Siéntate —dijo Miley. —Sólo intenta decirnos algo.
—¿Qué?
—Que deberíamos casarnos. —Miley se llevó un trozo de carne a la boca. —Lo que demuestra lo poco que sabe de la vida.
—No la has entendido bien.
—Aún no se ha dado cuenta de lo incompatibles que somos.
—Excepto ahí dentro. —Nick señaló con la cabeza el dormitorio de la parte de atrás.
—Bueno, lo cierto es... —Una astuta sonrisa se extendió por la cara de Miley— que parece que los chicos de las clases bajas tenéis vuestra utilidad.
—Pues claro que la tenemos. —La tomó entre sus brazos y ella se apretó contra él. Comenzó a besarla, pero se apartó porque los dos tenían cosas que hacer y una vez que empezaban no habría nada que los detuviera.
Nick notó la preocupación en los ojos de Miley.
—La temporada termina —dijo ella. —En un par de semanas estaremos en Tampa.
—Nos veremos en invierno.
—¿Quién ha dicho que quiera verte?
Miley mentía y los dos lo sabían. Estaban muy a gusto juntos, pero Nick tenía el presentimiento de que ella quería algo que él no podía darle.
Enterró los labios en el pelo de Miley.
—Miley, tengo que protegerme de ti. Creo que te amo, pero no puedo casarme contigo. Soy un hombre orgulloso y tú siempre estás pisoteando mi orgullo.
Ella se tensó y se alejó de él, lanzándole una mirada tan desdeñosa que Nick se sintió como una cucaracha.
—Creo que nadie ha hablado de matrimonio.
Nick no sabía expresarse bien, pero había algo importante que quería decirle desde hacía tiempo.
—Me gustaría casarme contigo, pero me resultaría imposible estar casado con alguien que disfruta humillándome todo el tiempo.
—¿Qué dices? Tú también me humillas.
—Sí, pero yo lo hago sin querer y tú no. Hay una gran diferencia. Lo cierto es que te crees mejor que los demás. Piensas que eres perfecta.
—Nunca he dicho eso.
—Entonces cuéntame algo malo de ti.
—Ya no soy tan buena trapecista como antes.
—No hablo de eso. Hablo de algo que tengas dentro, algo que no sea como debería ser. A todos nos pasa.
—No me pasa nada malo, no sé de qué me hablas.
Nick negó tristemente con la cabeza.
—Te conozco, nena. Y hasta que no resuelvas eso, no hay esperanza para nosotros.
La soltó y se dio la vuelta para marcharse, pero antes de que él llegara a la puerta, Miley comenzó a gritar:
—¡No sabes nada de mí! Que sea dura no quiere decir que sea una mala persona. ¡No lo soy, maldita sea! ¡Soy buena!
—Además, eres una esnob —repuso él, mirándola. —Sólo te importa lo que tú sientes. Hieres a los demás. Estás obsesionada con el pasado y eres la persona más engreída que he conocido nunca.
Por un momento Miley se quedó atontada, pero luego volvió a gritar:
—¡Mentiroso! ¡Soy buena! ¡Lo soy!
El grito furioso de Miley hizo que Nick se estremeciera. Supo que ella le atacaría y logró salir antes de que estrellara el plato de tacos contra la puerta.

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momento niley en la nove jemi, creo que aun falta varios capis, pero ya esta por terminar estar nove... se que es una de las largas pero se tambien que les ha encantado y que han vivido al maximo dentro de lo que cabe esta  nove...
las quiero muchoooo

Jemi 76 - Besar a un angel



Joe metió las manos en los bolsillos del impermeable y se apoyó en la cerca contra huracanes que marcaba el borde del recinto donde pasarían los dos días siguientes. Estaban en Monroe County, Georgia; la fresca brisa de esa mañana del mes de octubre traía la esencia del invierno.
Nick se acercó a él.
—Tienes un aspecto horrible.
—Bueno, tú no pareces estar mucho mejor.
—Mujeres —bufó Nick. —No se puede vivir con ellas, pero tampoco sin ellas.

Joe ni siquiera logró esbozar una sonrisa. Puede que Nick tuviera problemas con Miley, pero al menos su relación con Destiny iba viento en popa. Pasaban mucho tiempo juntos, y era un entrenador más paciente que nunca. Algo que daba frutos, porque las actuaciones de Destiny habían mejorado sustancialmente.

Demi y él habían regresado diez días antes y todos se habían dado cuenta de que a Demi le pasaba algo malo. Su esposa ya no se reía ni rondaba por el recinto con su coleta rebotando al viento. Era educada con todos —incluso ayudaba a Destiny con los deberes, —pero todas las cualidades especiales que la hacían ser como era parecían haber desaparecido. Y todos esperaban que él tomara cartas en el asunto.
Nick cogió un palillo del bolsillo do su camisa y se lo puso en la boca.

—Demi no parece la misma.
—Son los primeros meses de embarazo, nada más.
Nick no pareció convencido.
—Echo de menos cómo era. Bueno, no echo de menos que meta la nariz en mis asuntos como solía hacerlo, eso te lo aseguro, pero sí que añoro la manera en que se preocupaba por todos. Parece que ahora sólo le interesan Sinjun y los elefantes.
—Lo superará.
—Supongo.

Observaron en silencio cómo un camión descargaba heno. Joe miró cómo Demi lavaba a Puddin. Le había dicho que no quería que siguiera trabajando, pero ella le respondió que se había acostumbrado a hacerlo. Luego había intentado que se mantuviera alejada de los elefantes a excepción de Tater, temiendo que alguno le hiciera daño. Demi lo había mirado sin responder y había hecho lo que le vino en gana.
Nick se cruzó de brazos.

—Creo que deberías saber que anoche volví a verla dentro de la jaula de Sinjun.
—¡Maldita sea! Te juro que la esposaré para que se mantenga alejada de la jaula de ese tigre.
—Me asusta cómo está. Odio verla así.
—Bueno, pues no eres el único.
—¿Por qué no haces algo?
—¿Qué me sugieres? He hecho traer uno de mis coches desde Connecticut para que no tuviera que desplazarse en la camioneta, pero me dijo que le gustaba la camioneta. Le he comprado flores, pero las ignora. Intenté que nos trasladáramos a una caravana RV nueva, pero casi le dio un ataque cuando se enteró, así que lo dejé pasar. Ya no sé qué hacer. —Joe se pasó una mano por el pelo. —Pero ¿por qué te cuento todo esto? Si supieras algo de mujeres no andarías detrás de Miley.
—No pienso discutir contigo.
—Demi se pondrá bien. Es sólo cuestión de tiempo.
—Puede que tengas razón.
—Te aseguro que la tengo.

Si se lo repetía lo suficiente, tal vez se convertiría en realidad. La echaba de menos. Ahora Demi ya no lloraba. Aquellas lágrimas repentinas que habían sido parte de ella como el aire que respiraba, habían desaparecido; era como si se hubiese anestesiado para no sentir nada.

Recordaba cómo solía lanzarse a sus brazos desde la rampa del camión, su risa, cómo le acariciaba el pelo. La necesitaba como nunca había necesitado a nadie... Y para colmo, la noche anterior había tocado fondo.Hizo una mueca sólo de recordarlo.

Estaba soñando que Demi le sonreía como antes, con su cara iluminada por completo y ofreciéndose a él. Se había despertado acurrucado contra ella. Había pasado demasiado tiempo desde la última vez que habían hecho el amor y la deseaba demasiado para alejarse.

Le deslizó la mano por la cadera y por el vientre redondeado. Ella se despertó al momento y se tensó bajo sus caricias, pero no se apartó. Ni siquiera se resistió cuando le separó los muslos y se colocó encima. Demi se mantuvo inmóvil mientras él añadía un pecado más a la lista de los que ya había cometido contra ella. Se había sentido como un violador y esa mañana ni siquiera se había afeitado para no verse en el espejo

—Sigue hablando con Destiny —dijo Nick. —Pero no como solía hacerlo. Destiny está tan preocupada como todos nosotros.

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ehhh ehhhh holis mis hermosas soñadoras... ahhhh
por aqui estoy la semana ha estado mas o menos, uno que otro colico por la gatritis, hoy e estado un poco mal con un malestar en el cuerpo increible mmmm y todo porque me inyectaron dos veces, una en cada brazo,  :(

como han estado ustedes, cuentenme  que han hecho???

estoy super emocionada por el shorty  awards que ganaron mis hermosos jobros y por el TT que hicieron a kevin no se me emocionan esas cosas, creo que ellos hacen un extraordinario trabajo, la verdad a mis niños, mis jobros son lo maximo, ojo que no estoy menospreciando a nadie asi que no se disgunten.

e estado escribiendo pero aun no e terminado, la ideas estan ahi dando y dando vueltas en mi cabeza,  en mi pais esta haciendo mucho sol, odio que haga calor pero lo bueno es que el mar se ve tan azul es simplemente maravilloso :)

tuve una excelente tarde con mi unico sobrino, fui al cine con el y despues por un helado jejeje al final terminamos tomando un mokaccino, lo se es loco pero la pase bien.

mi universidad esta teniendo muchos problemas tal vez no empiece clases hasta agosto antes habian dicho que en mayo pero ahora dicen que sera en septiembre, uuhhh tengo vacaciones pero igual paso tiempo en la oficina asi que es imposible que realmente sean unas merecidas vacaciones 

amo el turquesa celeste y verde  estoy pensado en pintar mi habitacion, ahora esta con un turquesa casi celeste pero mmm como que ya me aburri del mismo color jaja :) 
quisiera a mary y pau para que decoren mi habitacion :) 

:)

bueno creo que eso es todo.
ya les pongo otro capi jemi y capis niley :)