martes, 13 de marzo de 2012

Niley 23 - Final - Juego Seductor



Aquella noche, ya muy tarde, Nick musitó una maldición cuando los cielos se abrieron sobre él. Nunca en toda su vida había tenido que esforzarse tanto para conseguir algo. Todo le había resultado fácil. Todo lo había conseguido con facilidad. Hasta aquel momento.
En aquellos momentos, todo dependía de que pudiera convencer a una mujer, a la mujer más importante de su vida. Y no estaba dispuesto a perder.
¿Que ella era testaruda? Él lo era más.
Si Miley creía que se iba a rendir tan fácilmente, le aguardaba una gran sorpresa.
Se empapó por completo en cuanto salió del coche. Estaba lloviendo a cántaros. Entonces, miró a las casas que flanqueaban la de Miley y vio que estaban a oscuras. Kevin estaba seguramente con Danielle y la señora Clayton estaría durmiendo. No lo vería nadie. Entonces, centró su atención en el dormitorio de Miley. Ella estaría allí, acurrucada bajo las mantas. Sola.
No por mucho tiempo.
Se apartó el cabello mojado del rostro y se dirigió directamente hacia la ventana. Estaba harto de intentarlo por la puerta principal. De pedirle que lo dejara entrar. Miley iba a tener que escucharlo. Iba a tener que creerlo. Nick no se iba a marchar hasta que consiguiera que ella lo creyera.
Sonrió y abrió la ventana. Se alegraba de que no estuviera cerrada con llave. La última vez que estuvo en casa de Miley, se dio cuenta de que el pestillo estaba defectuoso y había decidido cambiárselo. Se alegraba de no haberlo hecho.
El marco de madera crujió un poco. Se detuvo para asegurarse de que nadie se había percatado de su presencia. Vio que se había encendido una luz en la casa de la señora Clayton. Si se asomaba y lo veía entrando en casa de Miley por la ventana, llamaría a la policía inmediatamente.
No tenía tiempo que perder.
Al entrar, se golpeó la espinilla con el marco. Ahogó un grito de dolor, pero Miley se rebulló un poco bajo las mantas. Se dio la vuelta y la suave luz de la calle le iluminó el rostro. Nick sintió que el corazón se le detenía un instante. La amaba más de lo que nunca hubiera creído posible que se pudiera amar a alguien.
Con sigilo, se dirigió hacia la cama. Se quitó la chaqueta y la arrojó al suelo. Entonces, sacudió la cabeza y le susurró:
—Miley, Miley. Despiértate.
Ella se desperezó con un lánguido movimiento. Abrió los ojos y lo miró atónita. Entonces parpadeó rápidamente y dijo:
—¿Nick?
—¿Acaso esperabas a alguien más?
—No, pero tampoco te esperaba a ti —le espetó. Nick extendió una mano y la estrechó contra su cuerpo—. Pero si estás empapado...
—Está lloviendo.
—¿Cómo has entrado aquí?
—Por la ventana. Tienes que arreglar esa cerradura.
—Eso parece.
—Mira, Miley. La señora Clayton podría haberme visto entrar aquí, así que tenemos que hablar más rápido, porque, si me ha visto, probablemente habrá llamado a la policía.
—¡Por el amor de Dios!
—¿Ves lo que estoy dispuesto a hacer por ti? Seguramente me van a arrestar, por lo que ahora me tienes que escuchar.
—Nick, estás loco...
—Probablemente.
—¿Por qué estás haciendo todo esto? ¿Por qué no haces más que intentarlo?
—Porque mereces la pena.
—Nick, quiero creerte. De verdad que lo deseo.
—Porque me amas. ¿Por qué no lo admites? —le preguntó él mientras le acariciaba suavemente los pómulos con los pulgares.
Miley cerró los ojos. Una única lágrima se le deslizó por debajo de un párpado. Nick se la secó con un beso.
—No puedo. Si lo hago, volverás a romperme el corazón.
Nick sufría mucho al verla llorar porque sabía que era él el motivo de tanto dolor. Sin embargo, sabía que podía solucionarlo. Se pondría como objetivo en la vida que Miley no volviera a llorar nunca más.
—No llores más, Miley. Me estás matando
—No puedo parar —admitió ella. Levantó los ojos para mirarlo,
—Dios, te amo tanto... Te juro que jamás volveré a hacerte llorar.
Aquellas palabras provocaron que Miley se echara a reír.
—Nick, no puedes prometer algo así.
—Claro que puedo, Miley. Créeme si te digo que me voy a pasar el resto de mi vida haciéndote sonreír. Asegurándome de que no vuelves a dudar jamás de lo mucho que te quiero.
Miley se mordió el labio inferior y contuvo el aliento. Entonces, Nick se metió la mano en un bolsillo del pantalón y sacó el estuche que había tenido todo el día en el bolsillo. Había ido a la tienda de Kevin aquella misma mañana después de dejarla a ella.
Levantó la tapa de terciopelo rojo y le mostró el anillo que le había hecho pensar en ella en el momento en el que lo vio.
—Nick...
Él le tomó la mano izquierda. Aunque Miley estaba temblando, no la retiró. Lentamente, él le colocó el anillo en el dedo sin dejar de mirarla a los ojos.
—Es un diamante amarillo —le explicó él—. Cuando lo vi en la tienda de Kevin, pensé en ti. En esas camisas amarillas que te pones. En lo mucho que adoras el sol. En la brillantez que hay en el mundo cuando estoy a tu lado.
Miley levantó la otra mano y se cubrió los labios.
Los ojos se le llenaron de lágrimas y comenzó a llorar muy emocionada.
—Vaya. He roto mi promesa. Te he vuelto a hacer llorar —susurró él. Se inclinó sobre ella para besarla en la frente con reverencia.
—No cuenta. Las lágrimas de felicidad no cuentan, Nick.
El sonrió aliviado. Miley lo había perdonado.
—Te amo, Miley. Quiero casarme contigo. Tener hijos contigo. Construir una vida a tu lado.
—Yo también lo deseo, Nick. Te quiero tanto...
—Por fin —dijo él con una amplia sonrisa en el rostro—. ¿Sabes una cosa? Vas a tener que decir eso con mucha frecuencia. Creo que no me cansaré nunca de escucharlo.
—De acuerdo.
Nick le tomó ambas manos entre las suyas y dijo:
—Estoy realizando un compromiso, Miley. Contigo. Con nosotros. Incluso he puesto dos papeleras en cada uno de los cubículos de la oficina.
Ella se echó a reír. Sus carcajadas eran un sonido delicioso que lo envolvía como si se tratara de una bendición.
—Oh, Nick, estás verdaderamente loco.
—¿Quieres decir loco por ti? Claro que sí, cariño. Cuenta con ello.
En el exterior, unas luces rojas y amarillas iluminaron la oscuridad.
—Es la policía —dijo—. Cielo, ¿te importaría salir conmigo y explicarles a esos amables oficiales que esto es sólo el inicio de una vida en común muy interesante?

Fin!!!!

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a continuacion el epilogo..
besos

5 comentarios:

  1. Ame este final♥,Ame esta nove♥
    estuvo todo genial
    y muy Hermoso lo qe hizo Nick por ella...
    espero pronto subas otra
    BEsoS!!!

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  2. Que hermoso final :')
    Estuvo increible :D
    Yo quiero un Nick así... jaja
    Lo ame♥

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  3. FINAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAL: PERFECTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO


    ME ENCANTOo! LEEEEEOOO EL EPILOGO EN 5!

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  4. AAAWWW ME ENCANTO EL FINAL GRAN NOVELA ESTUBO HERMOSOOOOOO

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  5. wow...Me quede sin palabras, una sonrisa abarca mi cara entera y mis dedos escriben demasiado rápido jajajjaa

    AME EL CAP y sobre todo la nove entera, fue genial desde el principio al fin, siempre haciéndome emocionar y sentir lo que sienten ellos...Tenes un don para la escritura, eso te lo digo siempre, sos una genia escribiendo y sobre todo sos una genia describiendo momentos e historias de amor :)

    Voy a leer el epilogo, siento que voy a morir de emoción jajajaja ME ENCANTOOOO

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..